Pódcast y salud mental: el poder de escucharnos

Marta Blasco Navarro

30 de septiembre de 2026

Hace tan solo una década hubiera sido imposible encontrar noticias relacionadas sobre el empeoramiento de la salud mental de la población abriendo informativos. Tampoco sería común en una conversación trivial entre amigos hablar sobre su próxima cita con el terapeuta, los ejercicios de relajación que le recomienda su psicólogo o cómo afronta los días en los que siente que la ansiedad le atrapa.

 

Antes de la pandemia, era difícil escuchar palabras como “ansiedad”, “estrés” o “terapia”. Ante el empeoramiento radical de la salud mental de la población, esta se convirtió en un tema de opinión pública, copando portadas y conversaciones. Una de las mayores consecuencias positivas de la pandemia ha sido la lucha del estigma contra la salud mental. Ahora, no solo hablamos de bienestar emocional, sentimientos y emociones, también nos escuchamos.

 

Una de las herramientas que están colaborando a luchar contra el estigma de hablar sobre salud mental es el pódcast. Si bien existían pódcast pioneros que trataban sobre esta temática, desde 2019 nacieron diversos proyectos sonoros especializados que le dieron voz propia a la salud mental.

 

Durante el confinamiento, millones de personas sintieron la necesidad de combatir el aislamiento, la incertidumbre y el estrés ante una situación que nunca habíamos vivido. Y el pódcast se convirtió en una herramienta de acompañamiento: diversos estudios reflejaron el incremento de escuchas en temáticas como “Salud y bienestar”, “Vida sana”, “Mindfulness y Meditación”.

 

Spotify compartió que, durante los primeros tres meses de pandemia, se duplicó el consumo de sus contenidos; mientras cerca del 25% de los usuarios de podcasts reconocieron que la pandemia les llevó a empezar a escuchar estos contenidos y/o a aumentar su tiempo de escucha.

 

En España lideramos la escucha de pódcast en Europa desde hace años, con más de un 40% de penetración en la ciudadanía. Así, los jóvenes españoles de entre 18 a 24 años son los que más podcasts escuchan: casi la mitad los escuchan a diario. Además, la media semanal de los oyentes indica más de diez horas de escucha y más de seis capítulos por semana.

 

Pero, ¿qué hay detrás de tantas horas de escucha sobre temáticas relacionadas con la salud mental? Los estudios apuntan a que los principales objetivos de los oyentes se centran en el autocuidado, en su crecimiento y desarrollo personal, así como el autoaprendizaje. Más allá del entretenimiento, se busca información sobre estos temas, la normalización de la escucha en el ámbito de salud mental y estrategias de afrontamiento.

 

El tono directo, las explicaciones de los expertos que aparecen en los episodios, el tener la posibilidad de compartir las experiencias personales en materia de salud mental… han convertido a los pódcast en una herramienta de escucha, identificación y acompañamiento en salud mental. Durante décadas se ocultaban los problemas de salud mental y, las personas que los padecían, estaban solas. Nadie hablaba de ello. Ahora, con tan solo un clic, puedes encontrar pódcast que abordan estos temas y, sobre todo, que reflejan la importancia de pedir ayuda profesional si es necesario.

 

Es importante remarcar que los pódcast son una herramienta complementaria que acompaña y normaliza el tratamiento de la temática de la salud mental, pero no es un sustituto de la atención profesional.  Los estudios apuntan a que las personas que escuchan pódcast sobre salud mental presentan menos niveles de estigma sobre esta temática, así como mayores conocimientos relacionados. Así, se favorece la disposición a buscar ayuda profesional y a usar recursos de apoyo para encontrar el bienestar emocional. En definitiva, la experiencia de sentirse escuchado y acompañado en un tema como la salud mental a través del pódcast puede aportar una sensación de conexión única, que beneficia al oyente.

 

Por tanto, los estudios revelan que los pódcast sobre salud mental pueden ser un complemento útil para aprender sobre salud mental y reducir el estigma. Además, es recomendable elegir pódcast que cuenten con la participación de profesionales cualificados y fuentes fidedignas. El pódcast, eso sí, nunca puede sustituir a una terapia ni a un tratamiento especializado.

 

La pandemia ha propiciado que los estudios sobre la salud mental y el estado de bienestar emocional entren, por fin, en la agenda mediática. La sociedad demanda conocerse y comprenderse mejor, y los pódcast se han convertido en una herramienta de promoción del bienestar emocional muy poderosa.