No te detengas
Eduardo Mir Ramos
11 de febrero de 2025
Hoy, hace casi 10 años, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución del 22 de diciembre de 2015 declaró el día internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Esta efeméride, que se celebra cada 11 de febrero, pretende reconocer el papel clave que desempeñan las mujeres en la comunidad científica y tecnológica.
A lo largo de la historia de la humanidad, numerosas mujeres han sido referentes y han dejado huella en el ámbito científico. Sin embargo, muchas de ellas tuvieron que hacer frente, a lo largo de su vida, a innumerables dificultades.
Florence Nightingale (la enfermera más famosa del mundo) demostró un enorme arrojo y determinación al elegir dedicarse a una profesión que, a principios del siglo XIX, no tenía la relevancia actual. La denominada “Dama de la Linterna” fue una culta e infatigable viajera, proveniente de una familia acomodada contraria a su decisión de formarse como enfermera, decisión que desafiaba las convenciones sociales de su época. Florence, no sólo sentó las bases conceptuales de la enfermería contemporánea, sino que fue pionera en el campo de la estadística sanitaria, al desarrollar el llamado Diagrama de la Rosa o del área polar, que resultó clave para convencer al gobierno británico de implementar reformas sanitarias hospitalarias.
Otro claro ejemplo de mujer dedicada a la ciencia que también tuvo que hacer frente a los prejuicios de la sociedad parisina de finales del siglo XIX y principios del XX fue Marie Sklodowska-Curie. Esta eminente científica polaca (graduada en física, matemáticas y química) es mundialmente conocida por ser pionera en el campo de la radiactividad, siendo la primera mujer en recibir dos premios Nobel. El primero de ellos, en 1903, en la especialidad de Física, por el descubrimiento de los elementos radiactivos y, el segundo de ellos, en 1911, en la especialidad de Química, por sus investigaciones sobre el radio y sus compuestos.
Dos ejemplos más recientes de mujeres referentes en el ámbito sanitario que afrontaron enormes dificultades en sus carreras profesionales son la brasileña Nise da Silveira y la japonesa Utako Okamoto.
Nise da Silveira fue una brillante psiquiatra que se vio relegada por sus coetáneos al servicio de Terapia Ocupacional. Esta revolucionaria mujer, en su búsqueda de un tratamiento más humano de los pacientes psiquiátricos, implementó la utilización del arte como una forma de que estos enfermos se vincularan con la realidad a través de la creatividad. Además, fue pionera en los estudios de las relaciones emocionales entre pacientes y animales, ya que creía firmemente que el vínculo entre ambos tenía un efecto positivo y regulador sobre el paciente psicótico.
Utako Okamoto, médica japonesa, fue la descubridora del ácido tranexámico, un fármaco utilizado para cohibir hemorragias. Este fármaco fue incluido por la Organización Mundial de la Salud en el año 2011, en la lista de fármacos esenciales recomendados por esta organización, sin embargo, su descubridora no pudo persuadir a sus contemporáneos de las bondades de su uso. Estas grandes científicas fueron pioneras en la divulgación científica y en la trasmisión del conocimiento.
Hoy en día, las nuevas tecnologías de la información han permitido que la divulgación y el acceso al conocimiento científico sea más inmediato y directo. Sin embargo, la sombra de la censura también se cierne sobre la actividad investigadora limitando, no en pocas ocasiones, la libertad de expresión y la difusión del saber.
Aunque a veces las tinieblas del pasado y los temores del presente se mezclan con la incertidumbre del futuro, son numerosas las mujeres que se atreven a dar un paso adelante, venciendo los claroscuros existentes en la sociedad, aunando con frecuencia la actividad investigadora y la divulgación científica.
En este contexto, el Observatorio contra la Desinformación en Salud (OCODES) se posiciona como un portal divulgativo en salud donde la comunicación es un activo decisivo y fundamental para dar voz a todas aquellas personas que tienen algo importante que transmitir en materia de salud. Un proyecto dónde no existe la censura y cuyos ejes fundamentales son el respeto a la diversidad de opinión y la libertad de expresión.
Por todo ello, desde este espacio se quiere reconocer la labor de todas aquellas mujeres investigadoras y científicas del pasado o del presente, conocidas o desconocidas, cuya valentía, tesón, carisma y determinación son espejo dónde mirarse y motores de inspiración.
No te dejes vencer por el desaliento / No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. / No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. / No dejes de creer que las palabras y las poesías si pueden cambiar el mundo.
Fragmento del poema “No te detengas” atribuido a Walt Whitman
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