¿Cómo le explico a mis hijos qué es la "DANA" y todo lo que ha pasado?

Eva Benito Ruiz

7 Noviembre 2024

Los niños españoles han sufrido estos últimos días el desastre natural más caro en vida y daños ocurridos.

Hace más de siete días que ocurrieron los hechos, lluvias intensas que arrastraron y devastaron todo aquello que encontraron en su camino. Más de 200 personas han fallecido a día de hoy, y todavía hay muchos desaparecidos en las poblaciones afectadas. En Valencia, las tareas de búsqueda de desaparecidos continúan, así como las labores de limpieza y desalojo de zonas afectadas: viviendas, comercios, garajes, parkings, etc.

Muchos de vosotros os preguntaréis, y ¿todo esto cómo puede afectar en la salud de los más pequeños?

«Los niños reaccionan a los desastres medioambientales de una forma muy diferente a los adultos, debido a que su cerebro emocional, cognitivo y conductual y sensorial está en desarrollo«.

El coordinador del Comité de Salud Medioambiental de la Asociación Española de Pediatría (AEP), Juan Antonio Ortega, ha recomendado hablar con los menores afectados por el temporal ocasionado por la DANA para explicarles lo que ha pasado, resolver sus dudas y hacerles saber que hay mucha gente trabajando para ayudarlos, con el objetivo de que puedan afrontar de la mejor manera el impacto que supone para ellos esta situación.

El informe ‘Impacto de las inundaciones en la salud de la infancia y adolescencia: un enfoque ambiental y comunitario” escrito tras las inundaciones de septiembre de 2019 en Murcia, describe que: aproximadamente, el 25 por ciento de los menores que han estado expuestos a una catástrofe medioambiental han desarrollado síntomas de trastornos de estrés postraumático, ansiedad, depresión o ataques de pánico.

Es por ello, es muy importante crear redes de apoyo psicológico y comunitario que apoyen a las familias afectadas. A su vez, es necesario proporcionarles herramientas de apoyo con entidades locales, colegios y centros de salud, con el objetivo de mejorar la calidad ambiental que les rodea: asegurarse el agua potable, protegerse del aire interior/exterior que inhalan, manejar los objetos del hogar contaminados por las inundaciones, alimentos y ropa húmeda, control de plagas, etc.

Si eres padre/ madre/ familiar o amigo de alguno de esos niños que de la noche a la mañana les ha cambiado su vida radicalmente, te estarás preguntando:

¿Cómo puedo hablar con mis hijos de la DANA? ¿Cómo puedo ayudarlos?

En primer lugar, es complicado encontrar las palabras más adecuadas para hablar de algo tan inexplicable con ellos para que lo entiendan y lo asimilen. Así que, lo más importante es “mostrarles que estamos con ellos”. Somos su referente, donde ellos están seguros. Ayer, hoy y mañana. Así que ese va a ser el pilar de nuestra explicación y afrontamiento de lo ocurrido. No ocultéis lo que ha ocurrido, e intentad utilizar un lenguaje adaptado a su edad.

Podéis utilizar frases como:

  • Cuéntame como te sientes, y yo intentaré ayudarte.
  • Estamos juntos.
  • Estás seguro conmigo, no vamos a separarnos.
  • Lo que sientes tú, también lo siento yo.
  • Juntos, saldremos adelante.
  • Después de la tormenta, llega la calma.

Y estas frases puedes acompañarlas de un abrazo o de un gesto de cariño. Normalmente, los niñ@s entienden mejor los hechos, así que demuéstraselo.

Un desastre natural de estas características puede crear además de miedo, confusión ya que ellos no entienden si puede volver a ocurrir, qué consecuencias tiene o simplemente qué ha pasado. Así que es normal, que tengan ansiedad anticipatoria.

Para ayudarles a superar todo lo que están viviendo, intenta fomentar un ambiente donde ellos se sientan seguros y apoyados. Dedícales tiempo para hablar de cómo se sienten, pídeles que dibujen cómo han vivido los hechos, cómo se ven ellos dentro de unos meses, o incluso haz similitud con algún cuento como el de “El Monstruo de los colores” o la película de “Inside out”. Ellos podrán identificar o expresar de otra forma cómo se sienten. Si te parece mejor opción, también puedes leerle el cuento titulado “Aurora” que explica a los más pequeños la tragedia DANA y cómo están viviendo la tragedia miles de valencianos.

Si crees necesario utilizar con ellos alguna técnica de relajación puedes empezar con estas:

Respiración consciente: Es importante que sepan cómo funciona nuestra respiración y cómo nos influye a la hora de intentar relajarnos. Así que comienza diciéndoles que se imaginen que tienen un “globo en su barriga” y que cojan aire contando despacio hasta 5 para ayudar al globo a hincharse y cuando expulsamos el aire también contando hasta cinco, el globo se deshinchará. Es importante que lo hagas con ellos, tú eres su mejor ejemplo.

Soplar una vela. Es muy parecido al ejercicio anterior. Tienes que decirle que tiene que intentar apagar la vela soplando, pero muy despacito. La vela al principio tienes que situarla lejos, y en cada respiración la vas acercando.

En el caso de niñ@s que hayan perdido familiares, mascotas o algún objeto con el que tenían un vínculo especial como puede ser una muñeca con la que siempre se acostaba por las noches, es importante preparar con ellos una despedida para que así el duelo sea lo más calmado posible y que guarde también un buen recuerdo de su final. Esto se puede hacer por ejemplo haciéndole un dibujo o escribiéndole una carta. Después, puede guardarla de recuerdo o quemarla para que llegue al cielo y desde ahí le puedan sonreír al recibirla.

Vuelta a casa con seguridad

A continuación, se detallan algunas medidas esenciales para volver con seguridad a las zonas afectadas, mostrando especial interés en que sea un ambiente seguro para los niños y adolescentes.

  • Asegurar el suministro de agua potable, junto con el restablecimiento de electricidad y gas.
  • Garantizar el suministro de alimentos, fármacos y acceso a los servicios sanitarios.
  • Funcionamiento adecuado del sistema de alcantarillado.
  • Recogida de basuras regular.
  • Evaluación previa a la apertura de: colegios, guarderías y zonas lúdicas.
  • Juntos, saldremos adelante.
  • Después de la tormenta, llega la calma.
  • Evaluación profesional de lugares residenciales para detectar daños y decidir la actuación posterior. Si es necesario una rehabilitación integral de la vivienda, es recomendable que los niños no vuelvan hasta que se complete la misma por seguridad.