¿Qué sabemos de los trastornos de la conducta alimentaria?

Ángela Alcalá Arellano

30 de noviembre de 2025

La mayoría de las personas hemos oído  palabras como “anorexia nerviosa”, “bulimia”, “atracón”, y muchas  más. Hemos visto , sobre todo, mujeres adolescentes –cada vez más jóvenes– que están extremadamente delgadas, obsesionadas por el peso, el ideal de belleza que, a diferencia de tiempos anteriores, actualmente está asociado a conseguir una delgadez cada vez mayor. Esta idea de delgadez está alimentada por las intensas y agresivas campañas de marketing, generalmente asociadas a la moda, al deporte, etc., que ponen énfasis en la imagen corporal y/o  el bajo peso.

 

Actualmente, la influencia que ejercen las redes sociales en los modelos de belleza y la intensa presión social que se ejerce, especialmente , sobre las mujeres para estar cada día más guapas y mejor, sobre todo si están  muy delgadas, lleva a algunas personas a desarrollar una obsesión sobre la alimentación, a controlar su peso, lo que consumen y qué cantidad.

 

Lograr el canon de belleza corporal que se propone  se asocia a signos (además de lo relacionado con la alimentación) como la utilización compulsiva de los gimnasios, y realización de ejercicio físico compulsivo en diversas modalidades.  

 

Estos signos son los que pueden indicar  los parámetros que pueden definir los denominados trastornos de la conducta alimentaria (TCA) y qué están contribuyendo al incremento del número de casos de personas que pueden desarrollar TCA.

 

Pese a lo que se ha divulgado , los TCA son poco conocidos para una parte de la sociedad actual, tanto en lo relacionado con su frecuencia como en los graves problemas de salud que pueden desarrollar las personas que los sufren (teniendo en cuanta que la mayor parte son adolescentes, cada vez más jóvenes e incluso niñas en edades tempranas) que, pueden llegar a tener complicaciones importantes y muy graves relacionadas con la salud.  

 

Su frecuencia y gravedad pueden incluso no ser visibles ni conocidos, ya que se trata de trastornos mentales muy silenciosos y destructivos . Una situación que afecta a la persona que lo desarrolla y también a sus familias, creando situaciones de alta vulnerabilidad.

 

La Organización mundial de la Salud (OMS) nos dice que “son patologías mentales graves biológicamente influenciadas. Estos trastornos se presentan con comportamientos alimentarios anormales, acompañados por una distorsión en la percepción de la imagen corporal, una preocupación excesiva por el peso y por la comida”.

 

Los TCA afectan  a la salud física y mental y, a menudo, coexisten con la depresión, la ansiedad y el consumo indebido de sustancias. Se estima que afectan al 0,1 % de los adolescentes de 10 a 14 años y al 0,4 % de los de 15 a 19 años, y están asociados   con frecuencia al suicidio.

 

Los TCA son un conjunto de enfermedades graves que afectan a la salud mental y física y que están relacionados con:

Baja autoestima, son extremamente perfeccionistas o impulsivas.

Comportamientos anómalos en la forma de alimentarse y preocupación excesiva por lo que comen.

Una percepción distorsionada con respecto a  su imagen corporal que les provoca insatisfacción.

Preocupación excesiva por controlar lo que comen (todo lo pesan).

 

Si nos preguntamos a quién puede afectar , aunque se puede dar en cualquier persona y edad, los últimos datos están indicando que mayoritariamente son  mujeres –más del doble que varones– adolescentes en edades muy tempranas e incluso niñas. Estos datos se han incrementado después de la pandemia de la COVID -19.

 

Se estima que en  España, alrededor de 400.000 personas padecen algún trastorno de la conducta alimentaria. Unos 300.000 son jóvenes de entre 12 y 24 años la mayoría mujeres. Conviene destacar que los  TCA son las enfermedades mentales con mayor índice de mortalidad.

 

Los TCA más frecuentes son: la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, el atracón y el trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos. ¿Qué caracteriza a cada uno de ellos?

 

Anorexia nerviosa

Las pacientes desarrollan una obsesión con todo lo que tiene que ver con lo que pesan y la delgadez, que cada vez es mayor ya que su alimentación con el tiempo se va limitando y es muy escasa. A esta situación unen a que cada vez hacen más ejercicio y de mayor intensidad. Tiene una imagen corporal completamente distorsionada, se ven siempre “gordas” y restringen cada vez más y más su alimentación y se resisten a tener un peso adecuado y saludable.

 

Su evolución puede tener una mala evolución y  ser grave e incluso  fatal. Pueden sufrir, además, otras enfermedades como consecuencia de su deterioro y debilidad intensa: enfermedades cardiovasculares, depresión, trastornos de la personalidad, fobias sociales, la mayoría se sienten cada vez más aisladas y solitarias. Teniendo “miedo a engordar” . Por todo ello  la anorexia tiene una tasa de mortalidad muy elevada , con riesgo de morir por inanición y/o suicidio.

 

Bulimia nerviosa

A diferencia de la anorexia son personas que comen en exceso y con frecuencia para, posteriormente, tener sentimientos de culpabilidad y  provocarse vómitos o utilizar de manera continuada medicamentos como diuréticos y laxantes, incluyendo también una práctica excesiva de ejercicio.  Su peso suele ser normal e incluso tener sobrepeso .

 

Trastorno por atracón

El más frecuente y el que pasa más desapercibido  en las familias. Se caracteriza por un consumo de grandes cantidades de alimentos y de forma muy rápida hasta que se sienten llenos y eso les provoca vergüenza y culpabilidad. Siempre hacen dietas. Pueden desarrollar  enfermedades como la diabetes ,  obesidad y diversos  síntomas gastrointestinales.

 

Trastorno por evitación

En él hay una restricción rigurosa de alimentación y de los tipos de alimentos que consumen, lo que da lugar a una perdida drástica de peso e incluso desnutrición severa.

 

Ante esta problemática , ¿qué se puede hacer? Entre otras acciones, hay que realizar  campañas de prevención y desarrollar una buena formación para los diferentes profesionales, personas y familias que atienden a personas con TCA. Asimismo, evitar  el mal uso de las redes sociales y tratar de cambiar  los ideales de belleza asociado s a los modelos de delgadez entre otros.