Cuidar las raíces: Esperanza frente al maltrato de las personas mayores
Esther Bahillo-Ruiz y Lourdes Jiménez-Navascués
15 de junio de 2025
El 15 de junio es el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, día en que el mundo se une para expresar su rechazo al maltrato hacia las personas mayores y la importancia de proteger su dignidad y bienestar, promover el respeto, la participación en la sociedad y su derecho a vivir sin miedo ni violencia. La conmemoración internacional de este año 2025 se centra en abordar el abuso de adultos mayores en las instalaciones de atención a largo plazo: a través de datos y acción.
¿De qué estamos hablando?
La declaración de Toronto define el maltrato a la persona mayor como «un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza». Puede adoptar diversas formas: físico (uso de fuerza que puede causar dolor, lesiones o sufrimiento), psíquico o emocional (insultos, humillaciones, aislamiento social), económico o financiero (apropiación indebida de bienes), sexual (cualquier contacto no consentido) o por negligencia, intencionada o no, (falta de atención de las necesidades básicas o abandono). Se considera que el maltrato más significativo es el psicológico (11,6%), seguido por económico (6,8%), negligencia (4,2%), físico (2,6%) y abuso sexual (0,9%).
¿Cuál es la magnitud del problema?
El maltrato en la vejez es un grave problema social y de salud pública, silenciado, normalizado y sin lugar en la agenda social y política. A pesar de las dificultades para evaluarlo, se estima que la prevalencia de maltrato intrafamiliar es del 15% a nivel mundial y se considera que las cifras recogidas en los estudios quizás subestimen la realidad del maltrato a los mayores. Por otro lado, se dispone de pocos datos sobre el alcance del problema en instituciones como hospitales, residencias de ancianos y otros centros de atención crónica. No obstante, según una revisión de estudios recientes, la prevalencia del maltrato a personas mayores en instituciones es alta y situó en un 64,2% el porcentaje de profesionales que refirió haber cometido alguna forma de maltrato hacia sus usuarios.
Se estima que en el año 2050, la población mundial de mayores de 60 años se duplicará, de 900 millones en 2015 pasará a unos 2000 millones, viviendo mayoritariamente en países de bajos y medianos ingresos. Si la proporción de víctimas de maltrato al adulto mayor permanece constante, el número de víctimas aumentará rápidamente y llegará a 320 millones de víctimas para 2050.
¿Qué provoca esta situación y qué consecuencias tiene?
La ONU explica este fenómeno por el rápido envejecimiento de la población y el incremento de necesidades de atención que surgen con la edad, situación que, en muchas ocasiones, genera tensiones familiares y la dependencia, cada vez mayor, de la atención institucional.
Los nuevos modelos de estructura familiar y el deterioro de las relaciones sociales son factores predisponentes de maltrato del mayor. Garantizar la atención, la seguridad y la dignidad es urgente en todos los ámbitos de atención al mayor. La OMS reconoce el maltrato como un problema social desconocido, justificado por la falta de información y de datos. Se estima que solo se notifica uno de cada 24 casos de maltrato a adultos mayores, en parte subyace el miedo a denunciar a familia, amigos o autoridades, de quienes depende su atención.
Los factores de riesgo de maltrato al mayor incluyen factores individuales, familiares, comunitarios y culturales. Entre los principales factores se encuentran: la dependencia física para realizar las actividades de la vida diaria o estar encamado, discapacidad, pluripatología, deterioro cognitivo, además de factores sociales como los débiles lazos familiares, falta de recursos económicos, aislamiento social, falta de redes de apoyo, falta de preparación de los cuidadores y ser mujer. El perfil del agresor familiar está relacionado con el consumo o dependencia de tóxicos, desempleo, relaciones conflictivas, violencia intrafamiliar en la infancia, bajo nivel socioeconómico, sobrecarga de estrés o tendencia a responder agresivamente. Se estima que, en mayor medida, los agresores suelen ser los hijos de los mayores.
La OMS, en 2021, publicó el Informe Mundial sobre Edadismo, donde afirma que el riesgo de maltrato puede verse aumentado por la concepción sociocultural que se tiene del envejecimiento. Los estereotipos negativos incluyen la percepción del mayor como dependiente y ser una carga, conceptos que hacen más aceptables conductas de maltrato hacia las personas mayores. El edadismo también favorece el maltrato económico mediante prácticas financieras engañosas, dirigidas expresamente hacia este grupo etario, con el fin de abusar económicamente de ellos.
El maltrato tiene consecuencias nefastas para la salud física y mental de las personas mayores, incluyen desde lesiones físicas, discapacidad, pérdida de autonomía y calidad de vida, depresión, ansiedad y trastornos psicoafectivos a un incremento del riesgo de mortalidad prematura.
¿Qué se puede hacer?
La respuesta de la OMS a este problema social se encuentra en el documento: Tackling abuse of older people: five priorities for the United Nations Decade of Healthy Ageing (2021–2030), del 15 de junio de 2022 con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez, donde se plantean cinco prioridades para la Década de las Naciones Unidas del Envejecimiento Saludable (2021-2030):
- Combatir el edadismo, dado que es una de las principales razones por las que el maltrato a las personas mayores recibe tan poca atención.
- Generar más datos y de mejor calidad para concienciar sobre este problema.
- Concebir soluciones rentables para poner fin a este tipo de maltrato y ampliar su uso.
- Elaborar un argumentario a favor de la inversión en este tema para convencer de que es un dinero bien empleado.
- Recaudar fondos, ya que se necesitan más recursos para abordar este problema.
El maltrato de las personas mayores es una realidad inaceptable que se puede y debe prevenir. Medidas detalladas en la infografía sobre recomendaciones de ayuda para evitar el maltrato publicada por Naciones Unidas se recomienda:
- A la población general estar atenta a los indicios de maltrato e informarse sobre las vías para obtener ayuda y denunciarlo.
- A las personas mayores mantener sus contactos sociales, defender sus derechos, recurrir a servicios profesionales de ayuda y asegurarse de sus datos económicos.
- A los familiares y cuidadores reducir el riesgo de infligir malos tratos mediante conductas que reduzcan el estrés, pedir ayuda a familiares o amigos, hacer pausas en el cuidado y recurrir a los servicios sociosanitarios locales.

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