La salud mental perinatal: Una historia no contada

Laura Lasso-Olayo

7 de mayo de 2025

El Día Mundial de la Salud Mental Materna se celebra desde 2016 con el objetivo de concienciar sobre los problemas de salud mental durante el periodo perinatal. Cada año tiene lugar el primer miércoles de mayo, y en esta ocasión, 7 de mayo de 2025, se conmemora con la intención de visibilizar y poner en valor esta dimensión fundamental del bienestar materno.

 

La salud mental materna hace referencia al bienestar emocional y psicológico de la madre durante el período preconcepcional, el embarazo, el parto y posparto. La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca la necesidad de abordar los trastornos mentales perinatales, ya que estos van a afectar tanto a la madre como a los niños y las niñas y pueden tener consecuencias a largo plazo.

 

Según la OMS, se estima que 1 de cada 5 mujeres experimenta algún tipo de trastorno mental durante el embarazo o el primer año después del parto. Algunos ejemplos de estos trastornos pueden ser la ansiedad o la depresión, el trastorno obsesivo-compulsivo o el grave cuadro conocido como psicosis posparto. Por otro lado, en ocasiones, existe cierto grado de malestar emocional que, aunque no forma parte de un diagnóstico concreto, produce sufrimiento en las mujeres difícil de identificar y verbalizar.

 

Los trastornos mentales perinatales son una de las principales causas de morbilidad materna y en muchas ocasiones van a tener efectos adversos en la infancia, como por ejemplo problemas emocionales, cognitivos o trastornos en el vínculo. Además, la OMS destaca que existe infradiagnóstico e infratratamiento, lo que pone en relieve la necesidad de mejorar la detección, el acceso al tratamiento y la conciencia sobre la importancia de la salud mental perinatal.

 

Existe un concepto generalizado de romantización de la maternidad en la sociedad que induce a pensar que es un periodo de felicidad plena, disfrute y ausencia de dificultades. Este concepto de “maternidad de color rosa”, hace que las mujeres que experimentan cierto grado de malestar emocional durante la gestación, el parto o el posparto no se atrevan a verbalizarlo por el miedo a ser juzgadas como malas madres o miedo a ser las únicas a las que les ocurre. El estigma que rodea a la salud mental, y en particular a la salud mental perinatal, hace que muchas mujeres no se atrevan a expresar su sufrimiento por vergüenza. En algunos casos, síntomas como el miedo a dañar al bebé son ocultados por temor a posibles consecuencias, como la retirada de la custodia. Este silencio no solo impide el acceso a la ayuda necesaria, sino que incrementa significativamente la ansiedad. Además, es habitual que, desde la planificación del embarazo y a lo largo del recorrido sanitario, la salud mental sea ignorada por parte de los y las profesionales, sin que se planteen preguntas al respecto. Esta falta de atención transmite la idea de que no se trata de un problema común, lo que refuerza el silencio, la ocultación y, como consecuencia, el infradiagnóstico y el infratratamiento.

 

Es necesario y urgente que, si abogamos por una salud integral, pongamos el foco no solo en lo físico sino también en lo mental y en lo emocional. Es necesario y urgente que se implemente la exploración de la salud mental en las consultas de seguimiento del embarazo porque los trastornos mentales durante el embarazo son muy prevalentes y, además, son predictores de trastornos mentales durante el posparto. Es necesario y urgente que se realice un seguimiento estrecho de la salud mental en el posparto para detectar el malestar emocional y los trastornos mentales perinatales porque las consecuencias de no tratar pueden ser devastadoras. Es sabido que la demora en la atención de los trastornos mentales perinatales es la principal causa de muerte materna por suicidio en el primer año y que en algunos casos se va a producir también infanticidio. Los trastornos mentales perinatales son un problema de salud pública y como tal, precisan toda nuestra atención.

 

El Plan de acción de salud mental 2025-2027 incorpora en su estrategia la salud mental perinatal, de la infancia y de la adolescencia lo que supone un gran avance que confiamos se traduzca en una implementación efectiva.

 

Si sientes malestar emocional durante tu embarazo o posparto no te escondas: contarlo no solo te ayudará a ti, sino que también abrirá el camino para que, en el futuro, otras mujeres que se sientan igual se animen a hablar sin miedo y sin sentirse solas. Desromanticemos la maternidad. Cualquier mujer es susceptible de presentar un problema de salud mental independientemente de su etnia, su cultura o su nivel socioeconómico.

 

Si eres profesional de la perinatalidad, visibiliza los casos de malestar emocional o problemas de salud mental en este periodo. Al hacerlo, contribuirás a que otros y otras profesionales pongan atención en estos aspectos, mejoren su capacidad de detección, y a que más madres comprendan que no están solas, identificando sus síntomas con mayor facilidad y sin vergüenza. rmate en salud mental perinatal, eso mejorará tus destrezas y habilidades para ayudar a la díada madre-bebé. La salud mental materna influye directamente en la de los bebés, niños y niñas, y la infancia de hoy es la base de los adultos del mañana.

 

La salud mental materna es cosa de todos, cuidándola, cuidamos de la sociedad. Como dijo la renombrada psiquiatra perinatal Louise Howard en su artículo publicado en The Lancet: “No hay salud, sin salud mental perinatal”.