¿Lo sabemos todo sobre anticoncepción?

Natalia Barrio Forné
26 de septiembre de 2026
La anticoncepción es uno de los temas en educación para la salud más solicitados por la población. Por su parte, Matronas, Médicos especialistas en Ginecología y Obstetricia, y Médicos de Atención Primaria se forman y actualizan constantemente en esta cuestión para ofertar una información clara, concisa y basada en la evidencia científica a las personas que lo precisen.

 

Estos conocimientos se imparten de diversas formas, entre las que destacan: la gran cantidad de campañas existentes sobre educación sexual; carteles y folletos informativos entregados en centros sanitarios; y mensajes transmitidos mediante las redes sociales.

 

Para entender mejor donde nos encontramos y poder valorar si esa información llega y se integra entre la práctica diaria de las personas, disponemos de datos que ayudar a definir esa perspectiva actual.

 

 

Los datos sobre educación sexual

 

La Sociedad Española de Contracepción (SEC) en la última encuesta realizada en 2024 afirma que el 88% de las mujeres en edad fértil ha mantenido relaciones sexuales en alguna ocasión, siendo la edad de inicio cada vez más temprana.

Se ha comprobado que la edad media de las mujeres de entre 45 a 49 años para la primera relación sexual fue de 19 años, en cambio en el grupo etario entre 15 y 19 años se encuentra en los 16,3 años. En los varones, la primera relación entre los adolescentes también se sitúa en los 16 años de media, llegando a observarse incluso que el 18% de los hombres habían mantenido su primera relación sexual completa a los 14 años.

 

En cuanto a las revisiones médicas, se vislumbra que el 62,3% nunca se ha realizado pruebas serológicas y el 53,3% ha acudido alguna vez a controles ginecológicos. Sin embargo, entre las consultas más frecuentes por Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) se objetivan gonorrea y micosis en hombres y Virus del Papiloma Humano (VPH) en mujeres.

 

 

Las cifras en relación con el uso de los métodos anticonceptivos

 

Se ha objetivado que el 67,7% de las mujeres ha acudido a alguno de los profesionales sanitarios cualificados para consultar sobre el método de anticoncepción más adecuado. Además, se ha visto que conforme aumenta la edad de las mujeres, se incrementa el número de personas que solicitan información sobre estos métodos.

El método más utilizado es el preservativo en el 36% de las mujeres en edad fértil, seguido de la píldora con el 18%.

 

En cambio, cuando se habla del uso, las cifras cambian. Esta descrito que el 19,7% de las mujeres y el 25% de los hombres afirman que no usa ninguno, presentando los porcentajes más altos en mayores de 30 años.

 

Cuando nos adentramos en la utilización de la anticoncepción de urgencia, se observa que el 39,7% de las mujeres en su etapa fértil ha recurrido en alguna ocasión a solicitarla, siendo el grupo de edad de entre 30 y 34 años quienes más la usan con un 49,4%. Por lo que el grupo poblacional que menos usa los métodos anticonceptivos es el mismo que utiliza la píldora postcoital con mayor frecuencia.

 

Otros datos reseñables son los altos porcentajes de ausencia de un método anticonceptivo entre las mujeres que no tienen pareja estable, justificándolo en que no mantienen relaciones sexuales en la actualidad, por lo que los métodos anticonceptivos solamente se entienden desde el punto de vista de la planificación familiar y no desde los beneficios que aporta fuera de este ámbito.

 

En relación a los hombres, los datos varían, observándose que el 75% aproximadamente no ha utilizado preservativo en su última relación sexual con penetración vaginal. Los motivos principalmente son el mantenimiento de relaciones sexuales con la misma persona y el uso de otros métodos.

 

 

Conclusión

 

Todos sabemos lo que es la anticoncepción y los métodos que disponemos, pero aun así existe una parte de la población que no los usa o los usa mal a pesar de no querer descendencia o de estar frente a parejas desconocidas, lo que implica desconocimiento acerca de su estado de salud y, por lo tanto, una alta posibilidad de contraer ITS.

 

Es por ello que la pregunta sigue siendo que es lo que se hace mal o no se hace desde la perspectiva del profesional de la salud para conseguir, no solo que esos conocimientos lleguen, sino que entren en la conciencia de todas las personas y se logre una planificación familiar de calidad.

 

 

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