Somos lo que hacemos: Rol ocupacional y salud mental en personas y familias

Marta Marín-Berges, María Pilar Pardo Sanz y Sandra León Herrera

2 de julio de 2025

Lo que van a leer a continuación surge de una ponencia realizada en el marco del “Mayember, Mes del Orgullo Loco, organizada por la Asociación Paso a Paso. El objetivo fue compartir una mirada desde la Terapia Ocupacional sobre la importancia de los roles ocupacionales en personas con trastorno mental grave y en sus familias.

 

¿Qué es la Terapia ocupacional?

 

La Terapia Ocupacional es una profesión sanitaria centrada en la persona, orientada a promover la salud y el bienestar a través de la ocupación.

Su objetivo principal es facilitar la participación en las actividades de la vida diaria, como levantarse de la cama, preparar el desayuno, comer con una cuchara, jugar a las cartas o desempeñar un trabajo.

Las y los terapeutas ocupacionales logran este resultado trabajando con personas y comunidades para mejorar su capacidad de participar en ocupaciones significativas, o adaptando la ocupación y el entorno para favorecer su compromiso ocupacional.

 

¿Qué son los roles?

 

Los roles han sido históricamente definidos como un conjunto de comportamientos esperados por la sociedad, moldeados por la cultura y el contexto. Pueden ser conceptualizados y definidos por una persona, grupo u organización.

Los roles representan un aspecto clave de la identidad ocupacional y ayudan a definir a la persona, grupo, o comunidad.

Además, suelen estar asociados a actividades y ocupaciones específicas; por ejemplo, el rol de madre o padre implica, entre otras cosas, cuidar a los hijos.

 

¿Qué nos proporcionan los roles?

 

  1. Identidad y autoestima:
  • Los roles —como madre/padre, estudiante, amiga/o, trabajadora/a— contribuyen a nuestra identidad y autoestima.
  • Explorar, fortalecer y mantener estos roles mejora la autoimagen y la sensación de valía personal.
  1. Estructura y rutina:
  • Los roles brindan orden, estructura y rutina a la vida diaria.
  • Para las personas con problemas de salud mental, los roles significativos ayudan a establecer rutinas saludables, lo que a su vez puede mejorar su estabilidad emocional y mental.
  1. Sentido de propósito:
  • Los roles nos aportan un sentido de propósito y significado en la vida.
  • Es necesario identificar y trabajar en roles alineados con los valores de la persona, lo que puede aumentar su motivación y compromiso con el proceso de recuperación.
  1. Participación social:
  • Los roles sociales favorecen la conexión con los demás y nos brindan oportunidades para participar en la comunidad.
  • Explorar roles que impliquen interacción positiva ayuda a integrar a las personas en su comunidad.
  1. Adaptación y ajuste: 
  • En situaciones de cambio o crisis, los roles pueden ayudar a las personas a adaptarse y ajustarse a nuevas circunstancias.
  • Acompañar a las personas a identificar nuevos roles o adaptar los existentes puede ser de ayuda para enfrentar desafíos en la salud mental.
  1. Prevención de las recaídas:
  • Mantener roles significativos actúa como factor protector contra recaídas en problemas de salud mental.
  • Fortalecer los recursos y habilidades necesarios para sostener estos roles en el tiempo puede ayudar a prevenir recaídas y promover la recuperación sostenida.

 

Los roles en las familias

 

En las familias, la presencia de cambios en la dinámica familiar es frecuente, ya que puede darse la pérdida de ciertos roles, la reducción al rol de cuidador/a, la redefinición de funciones y la aparición de nuevos roles adicionales, lo que altera las rutinas habituales. Todo esto impacta en la salud mental y física de quienes viven estas circunstancias, generando experiencias de duelo, ansiedad, estrés, síntomas depresivos y, muchas veces, sobrecarga que puede llevar a desatender el propio bienestar. Además, suelen presentarse consecuencias sociales y económicas, como el aislamiento social y dificultades económicas derivadas del tiempo y recursos dedicados al cuidado dentro del hogar.

En un contexto social donde los sistemas de apoyo son limitados y la salud mental sigue cargada de estigmas, resulta urgente reivindicar enfoques centrados en la ocupación que reconozcan la diversidad de roles como parte del proceso de recuperación.

Las políticas públicas, los equipos profesionales y la sociedad en su conjunto deben replantearse qué apoyos se ofrecen a las personas con trastorno mental grave y a sus familias para sostener una vida con sentido.

En este escenario, surgen preguntas necesarias: ¿cómo puede la Terapia Ocupacional contribuir a generar espacios que promuevan la participación y la reconstrucción de roles? ¿Estamos preparadas/os como profesionales para acompañar procesos que desafían las estructuras sociales que generan exclusión?

 

Conclusiones

Una de las intervenciones clave desde Terapia Ocupacional es fortalecer los roles significativos como parte integral de la identidad y el bienestar de las personas y promover la participación activa y satisfactoria en la vida cotidiana.

Tenemos muy presente que la pérdida o la adquisición de roles puede impactar en la salud física y mental de las personas, además de introducir cambios en la dinámica familiar o la estabilidad económica.