La realidad de la maternidad: Importancia de la salud mental de la mujer

Andrea Meix Ibáñez

6 de mayo de 2026

El embarazo, el parto y el periodo del posparto son etapas de especial vulnerabilidad en la vida materna debido a los diferentes cambios físicos y psicológicos que la mujer experimenta, siendo común la aparición de problemas emocionales como ansiedad, miedo, cambios de humor y tristeza.

 

La OMS estima que una de cada cinco madres presentará alteraciones de salud mental durante la gestación o en el año posterior a ella, y que aproximadamente una de cada diez mujeres de ingresos altos padecerá depresión y/o ansiedad perinatal, elevándose la incidencia a una de cada cinco en el caso de mujeres en países de ingresos medios o bajos. Además, si la madre ya tenía un problema de salud mental previo a la etapa perinatal, los síntomas podrían verse agravados. Otras, sin embargo, será la primera vez que los padezcan.

 

Periodo posparto

 

El periodo posparto es aquel que abarca desde el nacimiento del bebé hasta las 6-8 semanas siguientes, siendo un momentoclave en cuanto al establecimiento del vínculo de la madre con su bebé, pero también delicado ya que pueden aparecer diferentes complicaciones.

 

Estas complicaciones se deben principalmente a los cambios hormonales y al proceso de adaptación por el que pasa la mujer. De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud, se pueden clasificar según la intensidad de los síntomas en maternity blues (tristeza leve y que dura poco tiempo), depresión posparto (más grave y de mayor duración) y psicosis posparto (que incluye delirios y alucinaciones), siendo la más frecuente la depresión posparto.

 

La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que afecta en torno al 15% de las mujeres y que se manifiesta en las primeras 6 semanas después del parto. Sus síntomas principales son los habituales de la depresión unidos a las características específicas del posparto. Estos síntomas incluyen tristeza persistente, pérdida de motivación e interés, preocupación excesiva y aumento o disminución del apetito entre otros, de modo que la calidad de vida de la mujer se ve afectada de forma importante y puede derivar en aislamiento social e incluso en ideación suicida.

 

Vínculo maternoinfantil

 

El vínculo maternoinfantil es la conexión emocional que establece la madre con su bebé durante el embarazo y tras el parto. Aunque realmente esta conexión se inicia durante el embarazo mediante pequeños gestos como la comunicación con el bebé, su desarrollo completo se da en la etapa del posparto. Esto se debe a que ya es posible la interacción física entre ambos y la madre es capaz de percibir las emociones de su hijo, por ejemplo, a través del llanto.

 

Durante los primeros meses de vida del niño, la creación del vínculo depende de muchos factores como el contacto, la lactancia materna y los cuidados que le proporcione la madre. Sin embargo, la depresión posparto materna influye de forma negativa a la hora de crear un vínculo maternoinfantil adecuado, puesto que supone un gran impacto en cómo las madres interactúan y perciben lo que su bebé siente en cada momento.

 

La depresión posparto causa una unión más débil entre la mujer y su hijo, ya que tiene como resultado una menor implicación materna en el cuidado del niño. En casos más graves, puede llegar a provocar conductas de hostilidad e indiferencia en la mujer, interacciones poco frecuentes con su bebé e incluso el abandono de la lactancia materna.

 

Todas estas acciones, al causar una alteración en la relación madre-hijo, pueden tener consecuencias en la salud y desarrollo infantil tanto a nivel físico como psicológico, ocasionando además numerosos problemas sociales en el niño. Por todas estas razones es esencial la formación de un vínculo maternoinfantil satisfactorio, ya que tiene múltiples beneficios tanto en la salud de la mujer como en la de su hijo.

 

Importancia de la promoción de la salud mental materna

 

Debido a la gran repercusión que provocan tanto a corto como a largo plazo la depresión posparto y otras alteraciones emocionales de la madre, es fundamental resaltar la importancia que tiene la prevención y promoción de la salud mental materna. Esto es posible a través del soporte psicológico de la mujer y otras intervenciones realizadas por los profesionales sanitarios, siendo crucial también el apoyo de la pareja y de la familia para crear un ambiente de seguridad en esta etapa de elevada vulnerabilidad.

 

Además, la OMS ha creado una Guía de integración de la salud mental perinatal en los servicios de salud maternoinfantil en la que ofrece información sobre cómo el personal sanitario puede ofrecer promoción, prevención, tratamiento y cuidados sobre la salud mental materna, aportando una mayor calidad de vida en la mujer y un entorno en el que se sentirán cómodas a la hora de compartir sus experiencias personales.