Gestaciones múltiples: mitos, realidades y evidencia científica

Carlos De Bonrostro Torralba

26 de septiembre de 2025

Los embarazos múltiples (gemelos, trillizos o embarazos de mayor número de fetos) han despertado desde siempre una gran curiosidad. Sin embargo, en la era digital, la información se mezcla fácilmente con rumores y desinformación. Con motivo del Día Mundial de los Embarazos Múltiples,

aclaramos qué es mito y qué es realidad en torno a ellos.

¿Qué es un embarazo múltiple?

Un nacimiento múltiple ocurre cuando en un mismo embarazo se desarrollan dos o más fetos. La mayoría corresponden a embarazos gemelares, que pueden ser:

  • Monocigóticos (“idénticos”): proceden de un único óvulo fecundado que se divide. Los bebés comparten una carga genética prácticamente idéntica.
  • Dicigóticos (fraternos): se producen cuando dos óvulos diferentes son fecundados por dos espermatozoides distintos. Genéticamente son como hermanos nacidos en momentos diferentes, pero se desarrollan simultáneamente en un mismo embarazo.

Frecuencia y factores de riesgo

Los embarazos múltiples han aumentado su frecuencia en las últimas décadas por diferentes motivos:

  • Edad materna: a partir de los 35 años la probabilidad de ovular más de un óvulo por ciclo aumenta.
  • Tratamientos de fertilidad: la estimulación ovárica y las técnicas de reproducción asistida han sido un factor muy determinante para el aumento de los embarazos múltiples.
  • Factores genéticos y étnicos: en algunas familias y poblaciones hay mayor tendencia a los embarazos gemelares dicigóticos.

Actualmente, la incidencia de nacimientos múltiples es de alrededor del 3% de los embarazos en países desarrollados, aunque varía según región y contexto.

En cualquier caso, la tasa de embarazos múltiples se está reduciendo en muchas regiones del mundo debido a los nuevos protocolos de reproducción asistida, que priorizan evitar una gestación múltiple para reducir riesgos durante el embarazo.

Salud materna y neonatal: lo que la evidencia científica nos enseña

Existe la idea equivocada de que un embarazo múltiple es similar a uno único, sin embargo, la realidad es muy diferente. Estos embarazos conllevan riesgos adicionales que requieren un seguimiento especializado:

Prematuridad: los partos antes de las 37 semanas son mucho más frecuentes.

Restricción del crecimiento intrauterino: uno o varios fetos pueden presentar menor crecimiento debido a una función placentaria insuficiente.

Complicaciones maternas: mayor probabilidad de hipertensión, diabetes gestacional o hemorragia posparto, entre otros riesgos.

Mortalidad y morbilidad neonatal: aunque la mayoría de los niños evolucionan bien, los riesgos aumentan respecto a los embarazos únicos.

Gracias al control obstétrico, algunos de estos riesgos pueden prevenirse, detectarse y tratarse. Sin embargo, los embarazos múltiples se consideran embarazos de riesgo, lo que obliga, en muchos casos, a su seguimiento en unidades médicas específicas.

Mitos frecuentes y verdades científicas

  • MITO 1: “Comer determinados alimentos aumenta las posibilidades de tener gemelos.”

Falso. No existe ninguna dieta probada que aumente la tasa de nacimientos múltiples.

  • MITO 2: “Los gemelos idénticos se saltan una generación.”

No es cierto. La división de un óvulo fecundado ocurre de forma espontánea y no sigue un patrón hereditario claro en la mayoría de los casos.

  • MITO 3: “El parto múltiple siempre debe ser por cesárea.”

No necesariamente. La vía del parto depende de la posición de los bebés, el bienestar fetal y las condiciones maternas. Muchos embarazos gemelares pueden culminar en parto vaginal de forma segura.

  • MITO 4: “Los gemelos monocigóticos son idénticos entre sí”

En absoluto. Aunque el término “gemelos idénticos” es común, desde el punto de vista médico y genético, los gemelos monocigóticos son altamente similares, pero rara vez absolutamente idénticos.

El papel de la información fiable

En un contexto en el que circulan libremente bulos y mitos, es esencial recurrir a fuentes acreditadas: sociedades científicas, organismos de salud y profesionales sanitarios. La desinformación puede generar falsas expectativas y, lo que es peor, poner en riesgo a las madres y a sus hijos, a los cuales debemos proteger favoreciendo la difusión de información contrastada y veraz.

Conclusión

Los embarazos múltiples son un fenómeno fascinante de la naturaleza y, a la vez, todo un desafío médico. Con un seguimiento obstétrico especializado y el acceso a información de calidad, las familias pueden vivir esta experiencia con seguridad y confianza en la mayoría de los casos. En un tiempo en el que la desinformación en salud viaja más rápido que nunca, debemos recordar lo esencial: la ciencia sigue siendo nuestra aliada más segura.