Meningitis B: Prevenirla es posible

María Carmen Viñas Viamonte

21 de abril de 2025

La meningitis no es cosa del pasado. Se trata de una enfermedad causada principalmente por la infección de distintos patógenos como virus, bacterias u hongos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la meningitis afecta a unos 2,5 millones de personas al año en el mundo, provocando 300.000 defunciones. Además, un 30% de las personas que sufren esta infección tienen secuelas graves. Por esta razón, sigue siendo un gran desafío de la salud pública.

 

 

Para Derrotar a la Meningitis en 2030, la OMS ha diseñado una hoja de ruta que coordina desde 2020 con la finalidad de tratar de frenar las altísimas tasas de mortalidad y discapacidad que genera esta enfermedad. A nivel mundial, la previsión es que se duplique el número de casos anuales, aunque con reducción de defunciones, debido a mejoras en la identificación, prevención y tratamiento de la enfermedad. Pero puede producirse un aumento de personas con secuelas (pérdida de audición, discapacidad visual y física, disfunciones cognitivas y afectación mental).

 

 

La enfermedad meningocócica invasora (EMI) sigue manteniendo en España una mortalidad en torno al 10%, con aparición de secuelas graves hasta en el 30% de los casos. En el plano económico, la Asociación Española contra la Meningitis aportaba datos sobre la carga económica causada por esta enfermedad, que supone más de 11.000 euros por paciente y año.

 

 

La meningitis meningocócica es una enfermedad grave causada por la bacteria Neisseria meningitidis (o meningococo), de la que pueden identificarse hasta 12 serogrupos diferentes, de los que 6 pueden presentarse en el ser humano (A, B, C, W135, X, Y). La infección por meningococo B es el principal serogrupo causante de la enfermedad meningocócica invasora en países desarrollados, siendo más frecuentes las infecciones en invierno y primeras semanas de primavera.

 

 

La identificación temprana de esta enfermedad es la clave para reducir sus consecuencias. Los primeros síntomas se confunden con procesos infecciosos comunes, especialmente en lactantes, niños y adolescentes, pero su evolución puede ser devastadora. La transmisión más común se produce por saliva o secreciones respiratorias y el periodo de incubación de la enfermedad oscila entre los 2 y los 10 días.

 

 

Se debe consultar con los profesionales sanitarios ante la aparición de los primeros síntomas, porque los casos bacterianos pueden ser fatales en cuestión de días si no se tratan adecuadamente. En ocasiones, la aparición brusca de síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez de cuello, náuseas, sensibilidad a la luz y confusión puede indicar que se trata de meningitis, pero esto no siempre es así. En niños, además, pueden aparecer petequias (pequeñas manchas de color rojo o morado), primero en torso y, en poco tiempo, por el resto del cuerpo. La meningitis requiere un abordaje médico ágil y coordinado para mejorar resultados y reducir su impacto devastador. El diagnóstico temprano y preciso de la meningitis, respaldado por el análisis del líquido cefalorraquídeo y con terapias antibióticas adecuadas, es crucial para una evolución favorable.

 

 

Desde 2024, el calendario vacunal infantil en España incluye la financiación de la vacuna frente al meningococo B. Los estudios de efectividad realizados en Reino Unido, Italia, España, Portugal, Estados Unidos, Canadá y Australia han mostrado reducciones significativas en la incidencia de enfermedad meningocócica B tras la introducción de programas de vacunación en lactantes, niños y adolescentes. En Reino Unido, Portugal y España, se observó una efectividad entre el 70-80 % tras su implementación en los programas de inmunización infantil. Esta inmunización consta de tres dosis para completar la pauta: a los 2 meses, 4 meses y un refuerzo a partir de los 12 meses.

 

 

Por otro lado, el calendario de vacunaciones propuesto por el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría,incorpora para 2025 la recomendación de la vacunación sistemática contra el meningococo B en adolescentes de 12 años(vacuna no financiada). Se establecen dos dosis para adolescentes mayores de 12 años que no hayan sido vacunados previamente y una dosis de refuerzo para quienes recibieron la vacuna en la infancia.

 

 

Según datos del Centro Nacional de Epidemiología, durante el año 2024 se identificaron en España un total de 320 casos confirmados de enfermedad meningocócica invasora que causaron la muerte a 29 personas. Del total de casos, el 42% (135) estuvieron producidos por meningococo B, que resultó el serogrupo con mayor incidencia en todas las edades. De manera paralela, en lo que va de 2025 se han confirmado 138 casos de EMI, de los que el 45,6% (63) han estado causados por meningococo B.

 

 

Además, es preciso hacer mención especial a los brotes que puedan surgir en comunidades, colegios, etc., que siempre deberán ser declarados a las autoridades sanitarias (salud pública), que tomarán las medidas de investigación, prevención y control adecuadas. Tanto en estas situaciones, como en aquellas otras particulares que pudieran producirse, se debe consultar con los profesionales sanitarios y adecuar las recomendaciones de vacunación de manera personalizada.