El impacto de las bebidas azucaradas sobre la salud
24 enero 2025
El pasado 6 de enero de 2025 se publicó un importante estudio en la revista Nature Medicine sobre el impacto de las bebidas azucaradas en la salud humana. Este estudio mostraba cómo, el consumo de bebidas azucaradas, causó 2,2 millones de nuevos casos de diabetes tipo 2 y 1,2 millones de casos de enfermedades cardíacas a nivel mundial en 2020. Además, se estimó la mortalidad relacionada por el consumo de estas bebidas.
Nada extraña de estos datos ya que, en la última década, la preocupación por el consumo frecuente de bebidas azucaradas, sus efectos dañinos sobre la salud y la aparición de enfermedades crónicas, es una realidad. El problema se agrava debido a que, el consumo diario de estas bebidas ha aumentado especialmente entre niños y adolescentes, que se enfrentan a un mayor riesgo de desarrollar obesidad y otras complicaciones metabólicas en un futuro próximo. Además, la cantidad que se consume y se oferta en el mercado ha aumentado con los años, incentivando aún más las consecuencias negativas para la salud.
¿Cuáles son las bebidas más perjudiciales?
Las bebidas azucaradas consideradas perjudiciales incluyen todos los refrescos azucarados (tipo cola, refresco naranja o limón, tés, etc.), los zumos de frutas o batidos procesados de diferentes variedades, así como cualquier líquido que contenga azúcares añadidos, como jarabes de glucosa o fructosa, incluso edulcorantes artificiales tipo maltitol o sorbitol. Los nombres utilizados para describir estos azucares añadidos en los etiquetados son numerosos, lo que a su vez genera confusión y desconocimiento en el consumidor.
Es importante destacar la baja calidad nutricional de estas bebidas azucaradas, que aportan importantes cantidades de azúcares libres y calorías vacías. De un modo sencillo, podríamos decir que no aportan ningún nutriente beneficioso y, por el contrario, muchas calorías. Por ejemplo, una lata de un refresco azucarado tipo cola de 330 ml contiene entre 35 y 37,5 gramos de azúcar, lo que supone la ingesta de 4-5 terrones y entre 140 y 150 calorías. El problema no se produce por un consumo ocasional, sino cuando este es diario y se ingieren varias unidades al día.
¿Cuáles son los efectos dañinos para la salud de estas bebidas azucaradas?
Aunque se sigue investigando sobre los mecanismos que se ven afectados por el consumo de las bebidas azucaradas, la evidencia científica publicada hasta el momento sugiere que el consumo de estas bebidas contribuye directamente al principal problema, el aumento del peso corporal. Este aumento de peso se produce por la ingesta excesiva de azucares libres y calorías. Por otro lado, se ha demostrado que estas bebidas generan poca saciedad, lo que conduce a comer con mayor frecuencia y aumentar la ingesta de calorías diaria. Además, también se ven afectados de manera relevante los mecanismos metabólicos por el exceso y tipo de azucares libres ingeridos, siendo los causantes del desarrollo de la diabetes, síndrome metabólico y riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Si tuviéramos que indicar cuáles son los azucares más perjudiciales presentes en estas bebidas –más allá de la desorbitada cantidad de azúcares en general que contienen–, casi sin atisbo de duda, la fructosa –en las cantidades que aportan estas bebidas– sería el azúcar más dañino para el organismo. Además, los edulcorantes artificiales como el maltitol o el sorbitol también se convierten en fructosa en el cuerpo, generando un efecto igualmente nocivo.
En otras ocasiones, estas bebidas contienen una combinación de diferentes azucares como glucosa y fructosa que, tras su ingesta, son absorbidas rápidamente aumentando su concentración en la sangre, lo que se conoce como hiperglucemia. Para que nuestro organismo sea capaz de utilizar esa glucosa o fructosa a nivel celular y a su vez contrarrestar la hiperglucemia ocasionada, necesita producir y secretar paralelamente una cantidad importante de insulina por parte del páncreas. Cuando esto sucede de manera ocasional (tomamos una bebida azucarada esporádica) nuestro organismo es capaz de restaurar ese esfuerzo metabólico; sin embargo, el problema aparece cuando el consumo es diario y varias veces al día, ya que constantemente nuestro cuerpo debe contrarrestar esas cantidades tan elevadas de azucares y acaba rompiéndose o funcionando mal.
Por otro lado, cuando el azúcar añadido es fructosa (jarabe de maíz, maltitol, sorbitol y otros) y, además, en grandes cantidades, su metabolismo principal se produce en el hígado en una vía llamada lipogénesis hepática de novo, la cual produce de modo secundario una cantidad elevada de lípidos hepáticos como VLDL y colesterol LDL, deposición de grasa en zonas atípicas del cuerpo y mecanismos que aumentan riesgo cardiometabólico como la resistencia periférica a la insulina.
Otro de los efectos metabólicos negativos del consumo excesivo de fructosa es que, este azúcar, es el único capaz de incrementar la producción de ácido úrico en el organismo. Se ha demostrado que este mecanismo, en el cual el consumo de fructosa eleva los niveles de ácido úrico en el hígado, reduce la cantidad de óxido nítrico en las células endoteliales (ubicadas en las arterias y vasos sanguíneos). Esta disminución de óxido nítrico contribuye al desarrollo de lesiones en las arterias coronarias, encargadas del aporte de sangre al miocardio. Asimismo, la hiperuricemia (aumento de la concentración de ácido úrico en la sangre) se ha relacionado también con obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión arterial y enfermedad cardiovascular, debido al efecto que tiene el ácido úrico aumentado en la enfermedad renal, la disfunción endotelial y la activación del sistema renina-angiotensina (que regula tensión arterial).
Como alternativa saludable a estas bebidas azucaradas, podríamos indicar que la mejor bebida que podemos recomendar para un consumo diario y frecuente es el agua en todas sus versiones: agua del grifo, embotellada o incluso el agua con gas. También es interesante el consumo de infusiones naturales como el té o el café natural sin añadir azúcar en cantidades excesivas. Incluso, de manera ocasional, los zumos de frutas naturales y frescas, podrían ser una alternativa saludable a este tipo de bebidas artificiales y nutricionalmente inadecuadas. Es por ello que, la calidad y la cantidad de los nutrientes, como sucede en este caso con los azúcares, es importante tenerlo presente para hacer una buena elección de los alimentos que consumimos.
En definitiva, el consumo diario de bebidas azucaradas y procesadas conduce a importantes problemas de salud, que seagravan cuando las personas que las ingieren son niños, adolescentes o grupos vulnerables. Por este motivo, es preciso conocer las características nutricionales de este tipo de preparados, así como sus efectos en el organismo, seleccionando con responsabilidad todo aquello que se come y que se bebe.

Última entrada
¿Quieres colaborar con nosotros en la creación de artículos para la web?
Descarga aquí las normas de colaboración con OCODES para autores/as.

