¿Están bien tus riñones? Descúbrelo a tiempo, protege tu salud renal

Emilia Ferrer López, Sara Sampériz Abad, Belén Campos Gutiérrez

13 Marzo 2025

El día 13 de marzo 2025 Día Mundial del Riñón. Salud Renal para Todos.

El lema de este año se centra en la PREVENCIÓN, en crear conciencia sobre cómo la detección temprana de la enfermedad renal ayuda a proteger la Salud Renal.

Los riñones juegan, un papel clave en el funcionamiento correcto nuestro organismo y mantenerlos sanos es algo que debemos priorizar. Es primordial cuidar de ellos para mantener una buena salud renal, mediante hábitos de vida saludables y revisiones médicas regulares. La enfermedad renal se puede prevenir y su progresión y deterioro a etapas más avanzadas se puede retrasar con un apropiado diagnóstico y tratamiento precoz.

Para aumentar la visibilidad pública de la enfermedad renal, desde 2006, el segundo jueves del mes de marzo, se celebra el día mundial del riñón. Una jornada establecida con el objetivo de dar un simple y claro mensaje tanto a las autoridades sanitarias, a profesionales de la salud, a pacientes y toda la comunidad en general del crecimiento de la enfermedad renal y las consecuencias que se derivan de una función renal insuficiente.

La Enfermedad Renal Crónica (ERC) afecta al 37,3% de la población española mayor de 64 años. La prevalencia de la ERC asciende progresivamente con el envejecimiento, lo cual es problemático en una sociedad envejecida como la española, en la que el 21% de la población es mayor de 65 años y afecta más frecuentemente a los hombres (23.1%) que a las mujeres (7.3%).

Algunos de los principales factores de riesgo para el desarrollo de la ERC a nivel mundial son la hipertensión, diabetes mellitus, la dislipemia, el tabaquismo y la obesidad. También hay sustancias y fármacos que pueden ser perjudiciales para los riñones (se conocen como nefrotóxicos): por ejemplo, los analgésicos no esteroideos (AINES) como el ibuprofeno.

Si queremos conocer un poco mejor nuestros riñones, es fundamental conocer donde se ubican en nuestro cuerpo, cómo son y las funciones que tienen. Los riñones son dos órganos en forma de alubia, su tamaño es aproximadamente el de un puño, ubicados justo debajo de la caja torácica a cada lado de la columna vertebral.

A pesar de su tamaño reducido, sus funciones son esenciales, procesan y purifican la sangre del cuerpo humano cada 50 minutos, filtrando aproximadamente 180 litros de líquido al día, de los cuales alrededor de 1,5-2 litros se eliminan en forma de orina.

Otras funciones además de producir la orina son:

  • Filtrar y limpiar la sangre, eliminando el exceso de líquido y las toxinas del cuerpo.
  • Mantener el equilibrio interno regulando el volumen sanguíneo, el pH e iones en sangre.
  • Regular el metabolismo mineral óseo mediante la eliminación de fosfatos y la producción de la forma activa de vitamina D.
  • Regular de la presión arterial.
  • Producir la hormona eritropoyetina (comúnmente conocida como EPO) estimula a las células madre de la médula ósea producir glóbulos rojos o hematíes.

Respecto a la ERC los pacientes hablan de una enfermedad silenciosa, pues en muchos casos evoluciona lentamente y se manifiesta cuando se ha llegado a un deterioro importante de la función renal. Además, la sintomatología de la enfermedad renal es muy similar a circunstancias de la vida diaria (cansancio, piernas hinchadas), por ello, la detección de la enfermedad renal es complicada y resulta infra diagnosticada.

El modo de conocer si los riñones están sanos o dañados es mediante un análisis de sangre y orina. El análisis de sangre incluye los niveles de creatinina (un producto de desecho producido por los músculos). El análisis de orina busca la presencia de proteínas o de hematíes (glóbulos rojos), lo cual podría indicar daño de los riñones.

 

Cuidar nuestros riñones no es difícil e implica adoptar hábitos saludables, destacando entre ellos los siguientes:

  • Proteja sus riñones controlando la tensión arterial para prevenir la hipertensión y los niveles de azúcar en sangre (glucemia) de forma periódica. Pregunte a su enfermera, a su médico de atención primaria o a su médico de empresa para realizar revisiones periódicas y realizar una valoración de su estado de salud general.

 

  • Mantener un peso adecuado para el sexo y talla, evitando el sobrepeso. La obesidad puede favorecer la aparición de hipertensión y diabetes. Por lo tanto, para ayudar a nuestro riñón, es aconsejable llevar una alimentación equilibrada y realizar actividad física de forma regular. La Organización Mundial de la Salud (OMS) presenta unas Directrices sobre realización de actividad física y hábitos sedentarios, orientadas a todas las poblaciones y los grupos de edad desde los cinco hasta los 65 años o más, independientemente del sexo, el contexto cultural o la situación socioeconómica, y son pertinentes para todas las personas, sea cual sea su capacidad.

 

  • Se aconseja una alimentación basada en la dieta mediterránea, con mayor consumo de alimentos de origen vegetal en comparación con los de origen animal, evitando el consumo habitual de alimentos ultra procesados. También es importante evitar el estreñimiento. Consultar con especialistas en nutrición es recomendable para conocer que alimentación seguir.

 

  • Es importante adecuar la ingesta de líquidos (agua, caldos, infusiones, evitando bebidas carbonatadas y azucaradas) al grado de su función renal, nivel de diuresis y estado del paciente. No hay una regla que establezca exactamente cuánta agua o líquido es “suficiente” que una persona beba al día. Un consejo útil es observar la orina. Si es transparente o amarilla pálida, es probable que esté bebiendo suficiente agua. Si es amarilla oscura, puede ser un signo de que no está tomando suficiente agua, aunque no siempre es el caso.

 

 

  • Realizar un consumo responsable de alcohol, evitando bebidas de alta graduación y contenido en azucares.

 

  • Abandonar el hábito tabáquico y consumo de sustancias tóxicas perjudiciales para los riñones.

 

  • Antes de tomar cualquier medicamento sin receta médica, vitaminas, minerales, suplementos dietéticos y herbales, deportivos o para perder peso, pregunte a su médico cuáles son seguros.

 

  • Lleve una lista actualizada de los medicamentos y suplemento que esté tomando a sus citas médicas.