Esofagitis eosinofílica: Una enfermedad alérgica emergente

Yolanda Martínez Santos

23 de marzo de 2025

La esofagitis eosinofílica (EEo) es una enfermedad inflamatoria crónica del esófago que ha ganado atención en las últimas décadas debido a su creciente prevalencia y su impacto significativo en la calidad de vida de quienes la padecen. Se caracteriza por la acumulación anormal de eosinófilos, un tipo de glóbulos blancos implicados en las respuestas alérgicas, en el tejido del esófago. Esta inflamación persistente puede producir la disfunción esofágica, afectando a actividades tan básicas como comer y tragar.

En términos epidemiológicos, la EEo afecta a todas las edades, aunque es más común en niños y adultos jóvenes, entre los que sitúa como la principal causa de disfagia. La incidencia es más frecuente en hombres que mujeres (la sufren 2,4 varones por cada mujer). Estudios recientes estiman una prevalencia en aumento, especialmente en países desarrollados, con cifras que alcanzan hasta 1 caso por cada 2.000 habitantes en ciertas poblaciones. Este aumento podría estar relacionado con cambios en la exposición ambiental, dietas modernas y una mayor capacidad de diagnóstico.

Se sabe que la EEo es una enfermedad inmunomediada, asociada con factores genéticos y raciales, y muy influida por alimentos y alérgenos ambientales. Los desencadenantes alimentarios más comunes incluyen la leche, el trigo, los huevos, los frutos secos y la soja, mientras que la exposición a alérgenos como el polen puede agravar la inflamación. Estas sustancias activan el sistema inmunitario en personas genéticamente predispuestas, provocando una respuesta inflamatoria local exacerbada que lesiona el revestimiento del esófago.

La EEo fue identificada como una entidad propia desde hace relativamente poco tiempo, ya durante años se confundió con otros trastornos como el reflujo gastroesofágico (RGE). A pesar de los avances en su comprensión y diagnóstico, sigue siendo una enfermedad subdiagnosticada.

 

 

Síntomas principales

 

La presentación clínica de la EEo es muy heterogénea. Los síntomas varían según la edad del paciente y la progresión de la enfermedad. Sin embargo, los más comunes incluyen la disfagia intermitente a sólidos, dolor en el pecho, regurgitación, vómitos, acidez estomacal, pérdida de peso, anemia, tos crónica y dolor abdominal. Los casos más graves pueden producir impactación alimentaria.

  1. Disfagia

La dificultad para tragar es el síntoma más común en adultos. Los pacientes suelen describir la sensación de que los alimentos “se atascan” en el esófago, especialmente los sólidos como carne, pan o arroz. Esta dificultad puede variar desde leve hasta severa y a menudo se asocia con episodios de impactación alimentaria.

  1. Dolor retroesternal o torácico

Aunque no es tan común como la disfagia, algunas personas experimentan dolor en el pecho que puede confundirse con síntomas de RGE o incluso problemas cardíacos. Este dolor suele estar relacionado con la inflamación del esófago.

  1. Sialorrea, vómitos y regurgitación

La inflamación crónica del esófago puede causar vómitos recurrentes, regurgitación o náuseas. Estos síntomas son más comunes en niños y, en ocasiones, pueden ser confundidos con RGE, retrasando el diagnóstico de EEo.

 

  1. Acidez estomacal, sensación de quemazón y tos crónica

Aunque no es el síntoma predominante, algunos pacientes experimentan acidez persistente que no mejora con los tratamientos convencionales RGE.

  1. Sensación de plenitud o lento vaciamiento esofágico

Algunos pacientes describen una sensación de llenura o presión en el pecho tras la ingesta de alimentos, lo que podría deberse a la inflamación y estrechamiento del esófago.

  1. Impactación alimentaria

Es uno de los signos más característico y grave de la EoE en adultos. Ocurre cuando un bolo alimenticio no puede pasar a través del esófago, causando dolor torácico agudo y sensación de bloqueo. Es tan específico que muchas veces lleva directamente al diagnóstico. Una impactación requiere una la realización de una gastroscopia urgente para solucionar el problema y evitar complicaciones.

En niños, pueden aparecer otros síntomas como:

  1. Rechazo a comer y problemas de alimentación

En los niños pequeños, la EEo puede manifestarse como rechazo a ciertos alimentos, dificultad para comer o preferencia por alimentos blandos y líquidos. Estos síntomas a menudo se asocian con el dolor al tragar, que los niños pueden no ser capaces de expresar verbalmente.

  1. Pérdida de peso y retraso en el crecimiento

En los casos más severos, la dificultad para alimentarse puede llevar a una ingesta calórica insuficiente, lo que resulta en pérdida de peso o un crecimiento deficiente en los niños.

Tratamiento de la EEo: Opciones terapéuticas y dieta

El tratamiento de la EEo se centra en controlar la inflamación esofágica y prevenir complicaciones como el estrechamiento del esófago. Las opciones incluyen:

 

  1. Tratamiento farmacológico

 

Corticoides tópicos: Son la primera línea de tratamiento. Incluyen medicamentos como la budesonida y la fluticasona, que se administran directamente al esófago para reducir la inflamación sin efectos sistémicos significativos.

 

Inhibidores de la bomba de protones (IBP): Como el omeprazol, que pueden reducir la inflamación en ciertos pacientes con EEo.

  

  1. Dieta de exclusión

Es uno de los pilares del tratamiento. Implica eliminar de la dieta alimentos como la leche, el trigo, los huevos, la soja, los frutos secos y el marisco, comúnmente asociados con alergias alimentarias.

Existen diferentes enfoques: como la dieta de eliminación empírica dirigida, excluyendo cuatro o seis principales alérgenos (Four-Food  Elimination  Diet:  FFED o Six-Food Elimination Diet: SFED), la dieta dirigida por pruebas de alergia y la dieta elemental, basada en fórmulas especiales sin proteínas intactas.

Este enfoque puede ser altamente efectivo para reducir la inflamación y mejorar los síntomas, pero requiere supervisión médica y nutricional.

 

  1. Dilación endoscópica

Se utiliza en casos avanzados para tratar el estrechamiento del esófago, aunque no aborda la inflamación subyacente.

En la práctica, el tratamiento suele combinar fármacos y dieta, ajustándose a las necesidades y preferencias del paciente.

En definitiva, la EEo no solo plantea desafíos médicos, sino también personales y sociales, al limitar la relación de las personas con los alimentos y su entorno. Aunque los síntomas más visibles son los relacionados con la deglución, la enfermedad tiene un amplio impacto, afectando significativamente a la calidad de vida de los pacientes.