La sangre y la médula ósea

Dona médula Aragón. Asociación de pacientes hematológicos

25 de marzo de 2026

La sangre es un tejido del cuerpo humano que no se puede fabricar. La médula ósea también es un tejido del cuerpo humano y tampoco se puede fabricar. La sangre tiene dos partes: una parte líquida que se llama plasma y una parte celular. La parte líquida de la sangre es en un 90%, agua y el resto, sales minerales. En la parte celular hay glóbulos rojos, también llamados eritrocitos, que transportan el oxígeno; glóbulos blancos o leucocitos, que defienden el cuerpo de virus y bacterias, y plaquetas o trombocitos, que inician la coagulación de la sangre.

 

La sangre permite la comunicación y función de todos los órganos, siendo indispensable para la vida. No obstante, la sangre que se dona caduca y solo es posible conservarla un cierto tiempo: 42 días (a 4°C) los glóbulos rojos, de 5 a 7 días (a 22°C y en agitación constante) las plaquetas y hasta 1-3 años (a temperaturas inferiores a -25°C) el plasma. Debido a estos límites en su conservación y a que la sangre no se puede fabricar, es necesario disponer de un flujo ininterrumpido de donaciones para garantizar el suministro en los hospitales.

 

Para donar sangre, los requisitos fundamentales son tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kg y gozar de buena salud general. Es necesario presentar un documento de identidad (DNI o pasaporte) y no acudir en ayunas; se recomienda un desayuno ligero pero suficientemente hidratado.

 

Los hombres pueden donar 4 veces al año y las mujeres, 3, siendo requisito imprescindible dejar pasar al menos dos meses entre una y otra donación.

 

La médula ósea es la fábrica de la sangre de nuestro cuerpo y es también indispensable para la vida. No tiene nada que ver con la médula espinal, que es un conjunto de nervios que pasan por el interior de la columna vertebral y se encargan de transmitir los impulsos nerviosos que parten del cerebro al resto del cuerpo; coordina nuestros movimientos y reflejos.

 

La médula ósea es un tejido que se encuentra en el interior de los huesos largos y planos como el fémur, el esternón, hueso plano del cráneo y en la pelvis (crestas ilíacas). Está formada por células madre sanguíneas o progenitores hematopoyéticos; estas células madre tienen la capacidad de autorrenovarse (regenerarse) por lo que son inagotables. Por otra parte, tienen la propiedad de desarrollarse y especializarse dando lugar a los glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

 

Existen enfermedades que afectan a la médula ósea. En esos casos, los médicos intentan solucionar el problema con tratamientos que incluyen diferentes técnicas (quimioterapia, radioterapia, ingesta de fármacos y adquisición de hábitos saludables como la extrema higiene y una alimentación adecuada, sin productos crudos).

 

La mayoría de las veces ese fallo se corrige pero cuando la enfermedad persiste, es necesario sustituir la médula ósea del paciente por otra que funcione correctamente. Para hacerlo, ambas médulas óseas deben de ser compatibles. Existen dos técnicas para realizar el trasplante de médula ósea:

CARTEL DONACION DE MÉDULA 2026

La aféresis de sangre periférica es la más común (92% de los casos).  Es un proceso que consiste en extraer células progenitoras de la sangre periférica del donante. Se realiza a través de una máquina que separa las células sanguíneas que se necesitan, las reserva y reintegra al torrente circulatorio el resto de los componentes sanguíneos. Todo el proceso suele durar unas 3-4 horas que el donante pasa tendido en una camilla y no precisa ningún tipo de anestesia.

 

Los 4 días previos a la donación el donante debe de administrarse unas sustancias denominadas factores de crecimiento hematopoyético que provocan, de forma transitoria, el paso de células madre sanguíneas de la médula ósea a la sangre periférica.

 

Por su parte, la extracción directa de médula ósea se realiza a través de varias punciones en la parte posterior de la cresta ilíaca (hueso de la cadera), con el paciente dormido, se extrae la cantidad necesaria de progenitores hematopoyéticos. Se realiza en un quirófano bajo anestesia epidural o general; este procedimiento suele durar entre una y dos horas. Se precisa un  ingreso hospitalario de 24 a 48 horas.

 

Para ser donantes de médula lo primero que tenemos que hacer es inscribirnos. Los requisitos son tener entre 18 y 40 años y buena salud. Es recomendable ser donante de sangre. Para inscribirse, es preciso ir al Banco de Sangre y Tejidos de Aragón o a un punto donación de sangre organizado por el banco, firmar un consentimiento informado con tus datos personales y dejar que te tomen una muestra de sangre. En cuanto realicen el tipaje, introducirán tus datos con el resultado de tu médula ósea en una base de datos llamada Registro de Donantes de Médula Ósea (REDMO) y tu médula estará disponible para cualquier persona del mundo que lo necesite ya que este registro está conectado con los registros que tienen otros países en el mundo. En cuanto una persona  necesite una médula ósea para seguir viviendo similar a la tuya te llamarán y se procederá a realizar la donación.