Día Mundial sin tabaco
Lucía Gracia Saz y Beatriz Sánchez Hernando
31 de mayo de 2025
El Día Mundial Sin Tabaco se celebra en todo el mundo el 31 de mayo de cada año. Esta celebración informa a la población acerca de los riesgos y peligros que supone el consumo de tabaco, así como de las actividades propuestas por parte de la OMSpara luchar contra el tabaquismo, una epidemia.
El consumo de tabaco es la principal causa evitable de muerte a nivel mundial y, hoy en día, es la responsable de la muerte de 1 cada 10 adultos en todo el mundo. Pese al esfuerzo organizado para controlar la malignidad derivada del tabaquismo, éste no ha sido suficiente.
Además, la exposición al humo de tabaco aumenta de manera exponencial la incidencia y el riesgo de sufrir múltiples enfermedades, como diversos cánceres, enfermedades pulmonares crónicas, etc. El hecho de fumar un único cigarrillo supone un exceso de riesgo considerable y, aunque el aumento del consumo de tabaco está relacionado con una mayor mortalidad, el consumo de sólo un cigarro ya aumenta de manera innecesaria el riesgo de enfermedad.
Por otra parte, el acto de fumar supone un riesgo para las demás personas y para el medio ambiente. El humo de tercera mano se mezcla con el aire ambiental y aumenta su toxicidad, suponiendo un riesgo para la salud de las personas que lo inhalan. Además, el humo de cuarta mano hace referencia a los productos de deshecho del tabaco, como las colillas, que suponen un daño al medio ambiente, por la propia toxicidad, porque van a parar a los cauces de agua y por la cantidad de tiempo que tardan en descomponerse.
Hoy en día encontramos diversas presentaciones de productos relacionados con el tabaco, con y sin combustión, como son los vapers, tabaco calentado, pipas y diferentes dispositivos electrónicos de consumo, con y sin nicotina. Estos nuevos productoscuentan cada vez con mayor nivel de evidencia de tal manera que, los riesgos y perjuicios asociados a la salud, son cada vez más claros. De hecho, aunque la regulación legal de estos productos no es la misma, cada vez se ven más similitudes en cuanto a daño en salud de los productos relacionados con el tabaco.
En este contexto, es necesario invertir grandes esfuerzos en prevención primaria y prevención primordial, es decir, que las personas que no fuman o no consumen productos relacionados con el tabaco, no comiencen a hacerlo. En este nivel de prevención participan las grandes campañas ministeriales, sanidad, educación, múltiples administraciones, diversas sociedades científicas, asociaciones de pacientes, etc. Este mensaje es claro y debe calar en la población.
En el caso de aquellas personas que fuman o consumen productos relacionados con el tabaco, la deshabituación tabáquica constituye un desafío complejo, tanto por la dependencia física que produce la nicotina, como por la dependencia psíquica y emocional. El tabaquismo es una adicción. No es fácil dejar de fumar. Pero no todo está perdido, con grandes dosis de motivación y apoyo terapéutico se puede conseguir. En este sentido, cabe destacar especialmente el papel clave que tienen los profesionalessanitarios en todo este proceso y, en concreto, los profesionales de Atención Primaria. Este nivel de atención ocupa un lugar privilegiado para la prevención y promoción de la salud debido a su cercanía, accesibilidad y continuidad en la atención.
Desde Atención Primaria, la propuesta de intervención práctica para abordar el tabaquismo se basa en la regla de las 5 A: preguntar, aconsejar, averiguar, ayudar y hacer seguimiento. Aprovechar el contacto con el paciente para educar en salud y promover conductas saludables es un momento ideal para dar un consejo de salud sobre tabaquismo debido a que, en muchos casos, la decisión de dejar de fumar surge en una consulta rutinaria, cuando el profesional sanitario plantea el tema.
El abordaje del tabaquismo desde el sistema sanitario no se limita a la prescripción de tratamiento farmacológicos, sino que implica un enfoque integral, incluyendo apoyo emocional, educación, terapia conductual, refuerzo positivo y, sobre todo, un seguimiento continuado permitiendo a los pacientes avanzar y dar los pasos correctos. De esta manera, el seguimiento cercano, activo e individualizado, incorporando, si fuera necesario y de manera individualizada los fármacos necesarios, es clave para poder lograr el éxito en el abandono del tabaco.
Sin duda, la constancia en las revisiones y la atención cercana por parte del personal sanitario son factores importantes, ya que se han demostrado en investigaciones recientes que las personas que cuentan con un seguimiento profesional tienen el doble de posibilidades de dejar de fumar con éxito en comparación con quienes no lo llevan.
Uno de los mensajes en este Día Mundial Sin Tabaco está claro: no tienes que hacerlo solo. Los centros de salud están preparados para ayudar, no solo con los tratamientos, sino con el acompañamiento, individualizando cada caso.

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