El té: una bebida milenaria con respaldo científico y beneficios para la salud

Sofía Pérez Calahorra

21 de mayo de 2025

 

Desde hace siglos, el té ha sido utilizado como una fuente natural de compuestos bioactivos para fortalecer el sistema inmunológico y prevenir enfermedades. Actualmente, esta práctica cuenta con respaldo científico en el campo de la nutrición funcional, destacándose como uno de los alimentos más consumidos del mundo después del agua.

El té proviene de la planta Camelia sinensis, y sus variedades principales como verde, negro y oolong, se diferencian principalmente por el grado de fermentación. Este proceso afecta directamente la cantidad de polifenoles y cafeína que contiene cada tipo. El té verde, al no estar fermentado, conserva más antioxidantes naturales (como la pigalocatequina-3-galato), mientras que el té negro, más fermentado, tiene mayor contenido de cafeína, pero menos catequinas. el té negro contiene de 2 a 3 veces más cafeína que el té verde y, por el contrario, menos polifenoles naturales, color y sabor diferente.

Por otro lado, la amplia gama de componentes del té aporta trazas de proteínas, carbohidratos, aminoácidos, lípidos, vitaminas y minerales, pero sobre todo polifenoles como catequinas, teaflavinas y tearubiginas. Gracias a estos compuestos, los polifenoles, son los responsables en mayor medida de los efectos positivos en la salud.

 

Entre los efectos más relevantes están las propiedades antioxidantes. El efecto de polifenoles del té ingeridos, estos neutralizan especies reactivas de oxígeno que dañan células y tejidos, y en consecuencia protegen el ADN, lípidos y proteínas contra el estrés oxidativo, lo cual puede prevenir la aparición de enfermedades crónicas. En concreto, el consumo de té nos puede ayudar en:

 

La salud cardiovascular

El té verde y negro parecen disminuir la presión arterial, mejorar la salud endotelial (los vasos sanguíneos), y reducir el riesgo de eventos cerebrovasculares y la enfermedad coronaria. El efecto parece estar atribuido a sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y de inhibición de la agregación plaquetaria.

 

La Obesidad

El consumo de té verde, negro y oolong ayuda a reducir significativamente el peso corporal, el colesterol y la grasa acumulada, según estudios en animales. Estos efectos parecen deberse a las catequinas y a la cafeína, que inhiben la formación de grasa y su acumulación.

 

La Diabetes

Diversos estudios han indicado como el consumo regular de té negro, especialmente la variedad Broken Orange Pekoe Fannings de Sri Lanka, se asocia con una menor prevalencia de diabetes y ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre. Sus compuestos activos, como catequinas, teaflavinas y polifenoles como el flavonol y miricetina presentes en esta infusión de té negro, inhiben enzimas que digieren carbohidratos y mejoran la sensibilidad a la insulina, la alta liberación de insulina tras la estimulación de las células pancreáticas y el aumento de la lipogénesis.

 

Ayuda en la neurotransmisión y en reducir el deterioro cognitivo

La teanina, un aminoácido presente en el té verde favorece la relajación y disminuye la presión arterial al actuar como neurotransmisor, generando ondas cerebrales alfa. Además, la pigalocatequina-3-galato del té inhibe la formación de agregados proteicos tóxicos implicados en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, el Parkinson y la enfermedad de Huntington, ayudando así a prevenir el deterioro cognitivo.

 

Prevención del Cáncer

El té, especialmente el verde, posee compuestos antioxidantes que ayudan a prevenir el cáncer al reducir el daño oxidativo y proteger el ADN celular. Sus polifenoles inducen enzimas desintoxicantes y tienen efectos antimutagénicos, lo que disminuye el riesgo de carcinogénesis. Además, parece ser que el extracto de té negro y las teaflavinas inhiben proteínas asociadas a la resistencia a tratamientos contra el cáncer, contribuyendo también a su efecto protector, pero se necesita más investigación.

 

Protección con la artritis

El té verde parece que protege contra la artritis reumatoide al modular la respuesta inmunitaria, según un estudio en ratas. Suprime tanto la citocina IL-17 (una sustancia inflamatoria) como los anticuerpos contra Bhsp65 (una proteína inductora de artritis), y aumenta la citocina IL-10 (una sustancia antiinflamatoria).

 

Tratamiento de verrugas anogenitales

Uno de los compuestos presentes en el té verde, las sinecatequinas, un extracto estandarizado, es utilizado como principio activo en tratamientos tópicos han demostrado ser eficaces y seguras para tratar verrugas anogenitales. En un estudio clínico, participaron 502 adultos con entre 2 y 30 verrugas anogenitales, en una intervención de más de 4 meses de duración, y demostró que más de la mitad de los pacientes tratados con una pomada a base de sinecatequinas lograron la eliminación total de las verrugas, y un 78 % presentó mejoría parcial. Las formulaciones a diferentes concentraciones fueron bien toleradas y mostraron pocos efectos secundarios.