Más allá de la pelota. Alternativas funcionales en la rehabilitación de la mano desde la terapia ocupacional

Marta Marín Berges, María Pilar Pardo Sanz y Sandra León Herrera

9 de enero de 2026

Este documento presenta una reflexión técnica, sustentada en la práctica profesional, acerca de las consideraciones relacionadas con el uso repetitivo de pelotas en la rehabilitación de la mano, particularmente en presencia de una patología. Desde la Terapia Ocupacional (TO), se proponen alternativas terapéuticas funcionales, significativas y adaptadas a las necesidades individuales de cada persona, promoviendo una intervención eficaz y con mayor transferencia a las actividades de la vida diaria.

 

¿A qué nos referimos con el uso de pelotas?

 

En este documento nos centraremos en un uso específico: la acción de cerrar la mano aplicando presión constante sobre una pelota que ofrece resistencia, seguida de una mínima apertura de la mano. Este ejercicio suele repetirse de manera automática, sin control sobre el número de repeticiones ni sobre la calidad del movimiento, reduciendo la participación activa de la persona y aumentando el riesgo de efectos no deseados.

 

Algunos riesgos del uso reiterado en la acción de apretar una pelota

 

Exceso de presión

El uso repetido de pelotas puede generar una sobrecarga de la musculatura flexora de la mano. Esto puede inflamar los tendones flexores y aumentar la presión sobre el nervio mediano, agravando síntomas de patologías como el síndrome del túnel carpiano.

Ejemplo: una persona con túnel carpiano podría notar más hormigueo y dolor tras ejercicios de aprehensión con pelotas duras.

 

Repetición sin funcionalidad

Los movimientos repetitivos aislados, como apretar una pelota, no siempre se traducen en mejoras funcionales en la vida diaria. Además, la falta de significado puede desmotivar a la persona y limitar la adherencia al tratamiento.

Ejemplo: una persona puede desarrollar fuerza en la mano al apretar una pelota, pero seguir presentando dificultades para tareas concretas como abotonarse una camisa o abrir una botella, porque esos movimientos requieren coordinación fina, destreza y control en rangos funcionales, no sólo fuerza “a lo bruto”.

 

Compensaciones articulares y sobreuso

Usar las pelotas de forma incorrecta puede hacer que cargues o compenses de más el hombro, el codo o la muñeca, generando patrones poco eficientes o dolorosos.

Ejemplo: si una persona no tiene suficiente fuerza para coger algo, puede utilizar el hombro para generar esa fuerza necesaria para apretar la pelota, acompañándose de movimientos de elevación de hombro. Esto puede derivar en dolor en el manguito rotador o en tendinitis secundaria del hombro o del codo, complicando aún más su proceso de rehabilitación.

 

Propuestas de actividades significativas desde terapia ocupacional

 

En lugar de movimientos repetitivos sin propósito funcional, proponemos actividades funcionales cotidianas que integren fuerza, coordinación y significado personal:

 

Entrenamiento con y sin simulación en posiciones cómodas y seguras,  que no produzcan dolor para favorecer la autonomía como pueden ser: Girar tapas de frascos de distintos tamaños; Abotonar prendas o usar cierres; Abrir y cerrar pinzas de ropa; Manipular esponjas, trapos o herramientas de cocina adaptada.

 

Elegir actividades que la persona disfrute o valore, trabajando antes con el/la terapeuta ocupacional un gesto que no sea lesivo:Costura y bordado adaptado; Jardinería (plantar, trasplantar, podar con herramientas ergonómicas); Actividades culinarias (amasar, batir); Proyectos artísticos como modelado de arcilla o pintura.

 

¡Importante!

 

Ajustar dureza, tamaño, textura y resistencia a las capacidades y la patología de cada persona.

Priorizar actividades que tengan transferencia directa a las actividades de la vida diaria o sean significativas para la persona.

 

Consejos y recomendaciones generales

 

Personalizar siempre las actividades según el diagnóstico, la fase de recuperación, las necesidades y los intereses personales de la persona.

Incorporar variedad y tiempos de descanso para evitar sobrecarga

Evitar el dolor:  si aparece dolor durante la actividad, es mejor parar y consultar con una/un terapeuta ocupacional.

Favorecer la participación activa: priorizar tareas que estimulen la motivación y la autonomía.

Ergonomía en las actividades de nuestro día a día, es decir, cambiar el gesto en nuestra cotidianidad.

 

Ejemplos prácticos de ergonomía en actividades de la vida diaria

 

Los siguientes videos muestran algunos ejemplos prácticos que pueden ayudar a proteger las manos y las articulaciones mientras hacemos tareas cotidianas: