La mutilación genital femenina, una forma de violencia de género invisibilizada

La mutilación genital femenina, una forma de violencia de género invisibilizada

Mamb Atjaba y Julia Moreno Sánchez

6 de febrero de 2025

El día 6 de febrero se conmemora el día internacional que pone el foco en la Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina(MGF), una de las formas de violencia de género más duras que existen.

 

La MGF es un problema mundial que afecta a las niñas y a las mujeres en todas las regiones del mundo. Más de 230 millones de mujeres y niñas están afectadas hoy en día. En el África Subsahariana y Oriente Medio se concentran la gran mayoría de los países donde se practica la MGF.

 

La MGF según la definición de la OMS “comprende todos los procedimientos consistentes en la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, así como otras lesiones causadas a los órganos genitales femeninos por motivos no médicos”.

 

Pero en la realidad, la MGF, es mucho más que un corte en los genitales externos de la mujer, porque conlleva la perpetuación de normas sociales ancladas en el patriarcado, empeñado en el control de la sexualidad de las mujeres y, en definitiva, en el control de sus vidas, convirtiéndose en una forma de violencia de género.

 

Consecuencias de la práctica

 

La MGF tiene consecuencias en la salud de las mujeres y niñas, algunas leves, otras graves, en cualquier caso, son consecuencias que les acompañarán durante toda su vida, dejando una huella imborrable, la huella del mandato de género: para ser una buena mujer tienes que estar cortada, ningún hombre se casará contigo si no lo estás, es por tu bien, es por el bien de las niñas, serán respetadas, tendrán un sitio en la sociedad, no serán infieles, llegarán vírgenes al matrimonio.

 

Con estos mandatos, las madres, los padres, los abuelos, las abuelas, deciden sobre el futuro de las niñas y la práctica es realizada. Es importante saber que la mayoría de las comunidades desconocen las consecuencias que tiene la MGF para la salud de las mujeres y las niñas, y que las propias mujeres no asocian sus problemas de salud sexual y reproductiva ni las muertes, a la práctica de la mutilación genital femenina. Las consecuencias que sufrirá una mujer que tiene realizada la MGF, dependerán mucho del tipo de mutilación genital femenino que se le ha practicado.

 

Si una mujer rompe con la norma, con la tradición de la MGF, sufrirá consecuencias sociales, que dependerán de los países: cada cultura y cada sociedad establece sus propios “mandatos de género”, aquellas normas que las personas tienen que cumplir en el ser, en el estar, en el actuar, para ser aceptada/o en el grupo social, por el hecho de nacer con cuerpo de hombre o de mujer. El incumplimiento conlleva un sistema de penas y castigos para aplicar a quien no cumple, por ello la decisión de romper la tradición trae consigo consecuencias personales y familiares relacionadas con el honor, la validación social y la exclusión.

 

Ninguna familia quiere que su hija sea excluida, por ello, la práctica se percibe como un bien para las niñas, sin analizar las consecuencias que tiene para la salud de las mujeres.

 

Luchar para erradicar la mutilación genital femenina

 

España tiene mecanismos legales para penalizar la MGF desde el año 2003, año que fue incluida en el Código Penal. También ha sido incluida en la Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual, lo cual es indicador de que es una forma de violencia contra la mujer, a la que hay que prestar atención y poner medios no solo punitivos, sino también preventivos, de actuación ante casos de riesgo y de reparación a las supervivientes.

 

Para ello son muy importantes los protocolos de actuación interdisciplinares, como el que hay en Aragón o el que existe a nivel estatal, porque son herramientas muy importantes para los y las profesionales.

 

Los protocolos de prevención y actuación contemplan itinerarios internos y acciones coordinadas de servicios y agentes según los momentos de intervención y los ámbitos a los que afecta.

 

Está comprobado que, la legislación por sí sola no es lo suficientemente eficaz para erradicar la MGF, sino que es necesario acompañar con medidas preventivas, de detección de riesgo y de atención a las consecuencias que sufren las mujeres que han pasado por esta práctica.

 

Buenas prácticas en la lucha contra la MGF en el ámbito sanitario

 

La mediación intercultural

La mediación intercultural aporta las claves necesarias para una intervención adecuada, tanto para las personas migrantes como para las y los profesionales que les atienden, favoreciendo el diálogo y estableciendo puentes, lo que facilita el desarrollo de acciones preventivas y evita el conflicto, favoreciendo la convivencia intercultural.

 

La formación a profesionales

Formarse en mutilación genital femenina es clave para entender las razones que llevan a su práctica y ayuda a armar la argumentación para desmontar los mitos, poner en práctica la prevención y superar los miedos que tenemos a abordar un tema que es complejo.

 

Unidades especializadas

En algunas comunidades autónomas (Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana), los departamentos de sanidad han puesto en marcha unidades de atención integral especializadas para la atención a mujeres que sufren las consecuencias de la MGF. En Aragón está en funcionamiento desde el año 2021.

 

Coordinación interdisciplinar y puesta en marcha de los protocolos de actuación.

Los protocolos de actuación potencian la coordinación interdisciplinar, que es clave en la detección de situaciones de riesgo y en la actuación ante casos de MGF. El uso de los protocolos facilita herramientas para abordar la MGF.

 

 

Experiencia de Médicos del Mundo

 

Médicos del Mundo trabaja en la prevención de esta forma de violencia de género, que atenta contra los derechos humanos más básicos de las mujeres y niñas y que, además, va muy asociada también a otras formas de violencia como son los matrimonios forzados.

Paraparesia Espástica Familiar: Entendiendo la realidad de una enfermedad rara

Paraparesia Espástica Familiar: Entendiendo la realidad de una enfermedad rara

María José Rangel Viejo

31 enero 2025

La Paraparesia Espástica Familiar (PEF), también conocida como Paraparesia Espástica Hereditaria (PEH), es un grupo de trastornos neurológicos raros caracterizados por la debilidad progresiva (paraparesia) y la rigidez (espasticidad) en las extremidades inferiores. Este artículo tiene como objetivo proporcionar una visión integral de esta enfermedad para combatir la desinformación, sensibilizar a la sociedad y fomentar el apoyo a las personas afectadas.

 

 

Qué es la Paraparesia Espástica Familiar

 

La PEF engloba un conjunto de trastornos genéticos que afectan principalmente a la motoneurona superior, de carácter neurodegenerativo, muy incapacitante, muy invisibilizada, sin tratamientos específicos, infradiagnosticada, y que necesita confirmación genética.

 

Los síntomas suelen aparecer de forma progresiva, desde una leve torpeza al caminar, dificultad para mantener el equilibrio, golpes, tropiezos o caídas, hasta la necesidad de dispositivos de ayuda, como bastones o sillas de ruedas.

 

Los síntomas más comunes son tensión muscular en piernas/pies, desequilibrio (caídas frecuentes), espasmos o calambres musculares, sensibilidad al frío, tono muscular excesivo, pies con arco alto, fatiga, urgencia urinaria o vejiga neurógena.

 

La enfermedad es causada por mutaciones en uno o más de los más de 125 genes asociados a la condición. Estas mutaciones afectan el funcionamiento de las neuronas motoras, que transmiten señales desde el cerebro y la médula espinal hasta los músculos.

 

 

Clasificación: Formas puras y complejas

 

La Dra. Anita Harding en 1983 clasificó la PEF en dos tipos principales:

– Formas puras: Se limitan a síntomas motores, como espasticidad, debilidad muscular, hiperreflexia, alteraciones al caminar, así como problemas asociados de vejiga neurógena.

– Formas complejas: Incluyen síntomas adicionales, manifestaciones neurológicas o sistémicas, como ataxia cerebelosa, atrofia óptica, neuropatía periférica, deterioro cognitivo, epilepsia, disfagia, disartria o problemas auditivos.

 

 

Factores genéticos y diagnóstico

 

La PEF se hereda de manera autosómica dominante, recesiva, ligada al cromosoma X y formas mitocondriales. Entre los genes más estudiados se encuentran el SPG4 (Spastina) y el SPG7 (Paraplegina).

 

El diagnóstico requiere un enfoque multidisciplinario que combine:

Evaluaciones clínicas para identificar signos de espasticidad y debilidad.

Pruebas genéticas que confirmen mutaciones asociadas.

Resonancias magnéticas para descartar otras patologías.

 

La importancia de un diagnóstico temprano radica en el diseño de estrategias terapéuticas que mejoren la calidad de vida de los pacientes.

 

 

Impacto en la calidad de vida y aspectos psicosociales

 

La PEF no solo afecta la movilidad, sino que también tiene un impacto profundo en la salud emocional y la interacción social de los afectados. Los pacientes enfrentan barreras físicas y psicológicas, como:

Dificultades para acceder a espacios inclusivos.

Estigmatización y desinformación en su entorno.

Sentimientos de aislamiento debido a la falta de conocimiento general sobre la enfermedad.

 

Además, los cuidadores, generalmente familiares cercanos, también experimentan estrés físico y emocional.

 

 

Tratamiento y manejo multidisciplinario

 

Actualmente, no existe cura para la PEF, pero los tratamientos se enfocan en aliviar los síntomas y mejorar la funcionalidad. Entre ellos se encuentran:

– Fisioterapia: Mejora la movilidad y previene contracturas musculares.

– Medicamentos: Incluyen relajantes musculares como el baclofeno y la toxina botulínica para tratar la espasticidad.

– Apoyo psicológico: Fundamental para afrontar el impacto emocional de la enfermedad.

– Tecnologías asistidas: Dispositivos como ortesis, sillas de ruedas y andadores para facilitar la movilidad.

 

La investigación sobre terapias génicas y tratamientos personalizados sigue avanzando, aunque enfrenta desafíos significativos debido a la rareza de la enfermedad y la diversidad de sus formas genéticas.

 

 

Lucha contra la desinformación

 

Uno de los mayores retos para las enfermedades raras como la PEF es la desinformación, que perpetúa mitos, genera diagnósticos tardíos y dificulta el acceso a recursos adecuados. Algunos mitos sobre la enfermedad son:

 

Mito 1: “Es una enfermedad exclusivamente degenerativa”:

Aunque la progresión es común, el impacto varía ampliamente entre pacientes.

 

Mito 2: “Afecta solo a personas mayores”:

La PEF puede diagnosticarse a cualquier edad. Sin embargo, ciertos subtipos tienden a manifestarse más en etapas específicas de la vida (infancia o adultez temprana).

 

Mito 3: “No se puede hacer nada por los pacientes”:

Aunque no hay cura, los tratamientos multidisciplinarios pueden mejorar la calidad de vida. Las terapias físicas, la rehabilitación y los avances en genética permiten un mejor manejo de la condición

 

Mito 4: «Es una enfermedad rara, pero no hereditaria»:

La PEF es una enfermedad genética y hereditaria. Se transmite principalmente en patrones autosómicos dominantes, recesivos, ligados al cromosoma X o mitocondriales. Más de 127 genes diferentes están relacionados con esta condición.

 

Mito 5: «Solo afecta a las piernas»:

Aunque los principales síntomas incluyen espasticidad y debilidad en las extremidades inferiores, muchos pacientes experimentan síntomas no motores como problemas urinarios, fatiga, alteraciones cognitivas leves, neuropatías o incluso atrofia óptica en casos complejos.

 

Mito 6: «El tratamiento cura la enfermedad»:

No existe una cura para la PEF. Los tratamientos son sintomáticos y personalizados, incluyendo fisioterapia, medicación para aliviar la espasticidad (como baclofeno o tizanidina) y terapias ocupacionales para mejorar la calidad de vida.

 

Mito 7: «Solo afecta físicamente, no emocional o psicológicamente»:

Como cualquier enfermedad crónica, la PEF puede tener un impacto emocional significativo en pacientes y sus familias. El apoyo psicológico es crucial para abordar problemas como ansiedad, depresión o sentimientos de aislamiento.

 

Mito 8: «Es fácil de diagnosticar porque los síntomas son obvios»:

El diagnóstico puede ser complicado, ya que los síntomas iniciales son inespecíficos y pueden confundirse con otras enfermedades neurológicas. Se requiere pruebas genéticas y análisis clínicos detallados para confirmar el diagnóstico.

 

Mito 9: «La PEF es causada por lesiones físicas o factores externos»:

La PEF no está relacionada con traumatismos o factores ambientales. Su origen es genético y está vinculado a mutaciones específicas que afectan la función de las neuronas motoras.

 

Mito 10: «La fisioterapia no ayuda porque no cura la enfermedad»:

Aunque no es una cura, la fisioterapia es fundamental para retrasar la progresión de la espasticidad, mantener la flexibilidad y mejorar la funcionalidad. Un plan personalizado puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida.

 

Mito 11: «La PEF siempre empeora rápidamente”:

La progresión de la PEF es gradual y varía entre personas. En algunos casos, los síntomas se estabilizan durante largos períodos, mientras que en otros pueden avanzar más rápidamente.

 

Mito 12: «No es necesario realizar estudios genéticos si ya hay un diagnóstico clínico«:

Los estudios genéticos son importantes para confirmar el subtipo específico de PEF, identificar mutaciones y proporcionar información clave para el manejo de la enfermedad, el consejo genético y la planificación familiar.

 

Mito 13: «Si nadie más en la familia tiene PEF, no puede ser hereditaria»:

Algunos casos de PEF son causados por mutaciones de Novo, lo que significa que aparecen por primera vez en un paciente sin antecedentes familiares conocidos. Sin embargo, siguen siendo de origen genético.

 

Mito 14: «Las personas con PEF no pueden disfrutar de actividades recreativas o físicas”:

Aunque la movilidad puede verse afectada, muchas personas con PEF pueden participar en actividades recreativas adaptadas, como natación, yoga o ejercicios diseñados para mantener fuerza y flexibilidad. Estas actividades, además, contribuyen positivamente a su bienestar físico y emocional.

 

Mito 15: «Es imposible tener independencia con PEF»:

Con herramientas como sillas de ruedas, andadores, adaptaciones en el hogar y la tecnología asistida, muchas personas con PEF logran mantener un alto grado de independencia en su vida diaria.

 

Mito 16: «Los pacientes siempre dependen de cuidadores para todo»:

El nivel de dependencia varía entre los individuos. Mientras que algunos requieren apoyo constante, otros pueden manejar muchas de sus actividades diarias por sí mismos con las adaptaciones adecuadas.

 

 

Necesidad de apoyo y sensibilización

 

La sensibilización sobre la PEF es crucial para fomentar una sociedad inclusiva y solidaria. Las asociaciones de pacientes juegan un papel vital en:

Promover la investigación.

Proveer información fiable.

Crear redes de apoyo entre pacientes y familias.

 

Además, iniciativas como el Día Mundial de la Paraparesia Espástica Hereditaria, promovidas por organizaciones como la Asociación Española de Paraparesia Espástica Familiar (AEPEF), son fundamentales para visibilizar la enfermedad.

 

 

Conclusión

 

La Paraparesia Espástica Familiar es una condición compleja que requiere un enfoque global basado en la ciencia, el apoyo comunitario y la lucha contra la desinformación. Al educar a la sociedad y fomentar la investigación, podemos contribuir a mejorar la calidad de vida de quienes viven con esta enfermedad y sus familias.

 

La desinformación no solo genera barreras, sino que también impide avanzar hacia un mundo más inclusivo. Solo a través del conocimiento y la acción conjunta podremos transformar el panorama de las enfermedades raras y hacer visible lo invisible.

Premio OCODES al mejor artículo de divulgación científica realizado por residentes de formación sanitaria especializada

Premio OCODES al mejor artículo de divulgación científica realizado por residentes de formación sanitaria especializada

10 enero 2025

OBJETIVO

 

Este premio reconoce el compromiso con la excelencia en la divulgación científica en aspectos relevantes de la salud al mejor artículo de divulgación científica (artículos de análisis) publicado en la página web del Observatorio Contra la Desinformación en Salud (OCODES), realizado por profesionales que estén realizando su formación sanitaria especializada.

 

BASES DE PARTICIPACIÓN EN LA CONVOCATORIA

 

Podrán optar al premio todos artículos de divulgación publicados en la web de OCODES por profesionales sanitarios que, en el momento de la publicación de dicho artículo, se encuentren realizando su formación sanitaria especializada en cualquier centro docente del territorio español. La autoría de los artículos puede ser individual o colectiva (máximo tres personas).

 

Los artículos de divulgación deberán se inéditos, y versarán sobre un aspecto relevante de la salud, incorporando diferentes perspectivas en los siguientes ámbitos:

  • Hábitos saludables.
  • Salud sexual.
  • Salud mental.
  • Salud materno-infantil.

 

Los artículos se presentarán siguiendo las normas de colaboración, para artículos de análisis, dispuestos en la sección de biblioteca de la página web de OCODES, ajustándose a los siguientes requisitos:

  • Piezas de menos de 1000 palabras
  • Elaboradas bajo el género interpretativo, en ellas se explora y/o analiza un aspecto relevante de la salud, incorporando diferentes perspectivas.
  • La bibliografía estará empotrada en el texto en forma de hipervínculos.
  • Se remarcarán en negrita los aspectos más relevantes del texto.
  • Estarán firmadas de manera que permitan identificar a su autor/a. Asimismo, se identificará la unidad docente en la que se encuentran realizando su periodo formativo.

 

Las piezas se enviarán al correo electrónico: ocodes@unizar.es

  • En un documento de Word, letra Times 12, interlineado 1,5 que incluirá:
  • Título de la pieza (no más de 16 palabras).
  • Nombre y apellidos de firma del autor/a.
  • ORCID (si se posee / utiliza).
  • Texto del artículo.
  • En el Asunto del mensaje deberá indicar Premio Residentes + la sección temática relacionada con la pieza: Hábitos saludables | Salud sexual | Salud mental | Salud Materno-Infantil.

 

Se incluirán para el premio todos aquellos artículos que cumplan los requisitos anteriormente expuestos y hayan sido publicados en la página web de OCODES en el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 10 de octubre del año en curso, ambos incluidos.

 

Se establecen los siguientes premios:

  • Trofeo en cerámica tradicional aragonesa por artesano/a (Logo corporativo + edición) y Diploma acreditativo.

 

La adjudicación de los premios será comunicada a su autor/a o primer firmante mediante correo electrónico. Además, se publicará en la página web y las redes sociales de OCODES.

 

El fallo será inapelable y se hará público durante la segunda quincena del mes de octubre del año corriente.

 

La valoración para la adjudicación del premio se realizará mediante una modalidad mixta, siguiendo los siguientes criterios:

  • Visitas recibidas por el artículo en la página web: 30%
  • Votación popular a través de redes sociales (X e IG): 30%
  • Valoración por consejo de redacción de OCODES: 40%

 

El premio se entregará en el acto institucional celebrado con motivo de la festividad de Santa Isabel de Hungría, patrona de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Zaragoza.

 

La ausencia al acto de entrega sin justificación previa acreditada será entendida como el rechazo del premio por los autores/as.

 

La participación en esta convocatoria implica la total aceptación de sus bases. Será motivo de exclusión la no observancia de todas y cada una de estas bases.

La sociedad del niño hiperregalado

La sociedad del niño hiperregalado

Eva Benito Ruiz

19 diciembre 2024

Nos encontramos a escasos días de las Navidades, sin duda la época más especial para los niños: calles iluminadas y casas decoradas, momentos familiares festivos, villancicos, tiempo para jugar y también, regalos. A día de hoy, la gran mayoría de los niños ya habrán enviado su carta a Papá Noel y/o a los Reyes Magos de Oriente con los regalos que quieren recibir en casa de sus padres, de sus abuelos, de sus tíos… Estas personas generan una ilusión y expectativas en nuestros hijos, en ocasiones desmedidas. Es importante que las familias acompañen a los hijos en su emoción, pero también han de saber orientar a los niños como parte de la educación socioemocional.

La mayoría de las familias nos hacemos la misma pregunta por estas fechas: ¿son necesarios tantos regalos? ¿mi hijo se da cuenta y valora lo que recibe?

 Se ha comprobado científicamente que la educación basada en premios “si sacas buena nota, te compraré lo que quieras”, aumenta la probabilidad de crear niños materialistas, ya que con estas recompensas se refuerza que el/la niñ@ se fije en el resultado o en lo que obtiene más que en el proceso. Los niños en su día a día, obtienen de manera casi inmediata lo que desean y con la Navidad, este hecho aumenta considerablemente.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que recibir muchos regalos puede tener un “efecto disuasorio”. Esto significa que cuando los niños reciben tantos regalos a la vez, están atendiendo a demasiados estímulos a la vez, muchas veces más de los que pueden procesar, lo que conlleva un resultado contrario al que se quiere obtener. Disipar la atención en tantos regalos, puede producir un desinterés en muchos niños, no llegando a darle el valor que se merecen.

El “síndrome del niñ@ hiperregalado” o “sobrerregalado” no es una enfermedad ni aparece en los manuales de diagnósticos infantiles, sino que es una manera de definir a los niños que reciben exceso de regalos y, aunque se haga con buena intención, no hace más que perjudicar al niñ@ provocándoles: sobreestimulación, egoísmo, descenso de su imaginación, impaciencia, baja tolerancia a la frustración, niños caprichosos, materialismo y consumismo.

Es habitual y se considera normal que los niños pidan lo que deseen en estas fechas y que lo hagan sin límite. Esto es una consecuencia de la sociedad consumista en la que nos encontramos. Además, en algunas ocasiones, la falta de tiempo que los adultos dedican a los niños puede hacer que se intente contrarrestar esta carencia de tiempo con una mayor cantidad de regalos. Y es ahí donde los padres deberían reflexionar y encontrar la solución para poner el límite necesario. Es importante que fomenten la donación de juguetes que no usen, y aunque sea difícil determinar cuál es el mejor número de regalos que un niño debe recibir, hay que poner un límite. Se puede tener como referencia los regalos que más ilusión puedan hacer al niño y realmente lo que quiere o necesita, dando prioridad a la calidad del regalo.

Hasta que los niños cumplan dos años, un número adecuado pueden ser dos regalos ya que a esta edad se tiene poca capacidad de atención y recibir dos regalos puede ayudar a que se centren en ellos. A partir de esa edad, puedes utilizar para limitar los regalos la “ley de los 4 regalos”. Los regalos, se limitarían a 4 y puedes: introducir regalos en forma de experiencias, que entre lo que pidan haya algo educativo y sobre todo explicar la diferencia entre lo que quieren y necesitan.

También es importante pensar en qué buscáis al regalarles ese tipo de regalos. Fomentar la curiosidad del niño moldea el desarrollo de su personalidad y también es importante que les acompañemos sin coartales su creatividad, no sexualizar los juguetes. Hay regalos que ayudan a favorecer las relaciones sociales y las habilidades interpersonales. Juegos que impliquen jugar con amigos de forma cooperativa o en equipo pueden ayudar al desarrollo de habilidades sociales mientras que disfrutan jugando juntos. Algunos ejemplos serían juegos de mesa u objetos para realizar deporte en grupo. También es recomendable inculcar valores positivos. Muchos regalos favorecen valores positivos, como la solidaridad o la atención a los demás. Es importante detenerse a pensar en los valores que transmite el regalo, ya que en muchas ocasiones puede ser la agresividad y violencia. Y para finalizar, mencionar que es mejor evitar los regalos bélicos, ya que cuando a los niños se les regalan armas, se está incitando a ello.

Por todo esto, es recomendable que los padres escriban la carta de Papá Noel y/o los Reyes junto a sus hijos e invitarles a reflexionar sobre su conducta a lo largo del año y que pidan lo que consideren que se merecen. De esta forma, se utiliza esta carta para desarrollar el autoconcepto y la autocrítica así como para educarles en valores sociales, culturales y educativos dejando atrás pensamientos materialistas.

Hoy en día puede ser complicado no dejarse llevar por la idea de querer darles todo lo posible y que se sientan bien, pero establecer unos límites en estas fechas tan especiales puede ayudar a nuestros hijos a desarrollarse emocionalmente de forma adecuada, así como aprender principios y vivir una experiencia inolvidable en familia. Aprender que no pueden tener todo es importante para ellos. Y si reflexionáis sobre ello, los niños eligen a sus amigos por cómo se sienten con ellos, no por lo que tienen o lo que les regalan.

Finalmente es importante recordar que el mejor regalo puede ser el tiempo que pasamos con los niños y que estas fechas pueden permitir que haya más momentos para compartir experiencias y emociones. Acompañar a los niños en el proceso y crear, jugar y descubrir sensaciones con ellos puede enriquecer mucho la experiencia. Es un tiempo para disfrutar juntos de la ilusión y la magia. 

Calostro: el oro líquido que no siempre fue tan preciado

Calostro: el oro líquido que no siempre fue tan preciado

María García-Magán

16 diciembre 2024

El calostro —conocido popularmente como oro líquido por sus magníficas propiedades— es un fluido denso, de color amarillento, que la madre produce los siguientes tres o cuatro días tras el parto, antes de la llamada “subida de la leche”. A pesar de que su composición es diferente a la leche materna madura, la evidencia científica destaca sus incuestionables beneficios tanto para la salud del recién nacido como de la madre. Es por ello que organizaciones como la OMS y UNICEF recomiendan encarecidamente que la lactancia materna se inicie desde la primera hora de vida (incluyendo, por tanto, el calostro) y se continúe a demanda, al menos, durante los seis primeros meses del bebé.

Sorprendentemente, y a pesar de sus indiscutibles beneficios —especialmente, a nivel inmunitario—, el calostro no siempre ha sido tan apreciado. Incluso en la actualidad, en países como Pakistán o la India, sigue existiendo una evidente desinformación a nivel popular, por lo que muchas de las nuevas madres (hasta el 66,4% en las zonas rurales de Bihar, en la India) desechan este preciado líquido, debido a diversas creencias populares, supersticiones y dogmas religiosos. Curiosamente, esta práctica también se llevó a cabo en nuestro pasado, tal y como nos informan algunas de las fuentes históricas que han sido conservadas hasta nuestros días.

El tratado Ginecología, del médico griego Sorano, resulta la mejor fuente literaria para el estudio de la lactancia materna durante la Antigüedad. Sorano, que vivió a caballo entre los siglos I y II d.C. —durante el periodo de dominación romana del Mediterráneo oriental—, escribió su obra con el objetivo de recoger las funciones de las matronas e incluir toda una serie de recomendaciones para su ejercicio en la atención a las embarazadas, parturientas y puérperas. La importancia de este tratado es indiscutible, ya que constituyó el manual de referencia en relación con la Obstetricia y la Ginecología hasta la Edad Moderna (razón por la que, al contrario que otros muchos tratados médicos del pasado, se ha conservado hasta nuestros días).

En cualquier caso, a pesar de que podamos apreciar los beneficios para la salud de algunos de los consejos que Sorano expone en su obra —como, por ejemplo, la realización por parte de la matrona de un primitivo “test de Apgar” tras el nacimiento del niño (Sor.Gyn.2.10)—, lo cierto es que muchas otras de sus recomendaciones carecen de evidencia científica en la actualidad e incluso se puede intuir su potencial nocivo para la salud. Este es el caso de algunos de sus consejos en torno a la lactancia materna, pues el griego recomienda que a los recién nacidos se les deje en ayunas durante los dos primeros días (Sora.Gyn.2.17) y que se les evite administrar lo que el médico califica como “la primera porción de la leche materna” (Sor.Gyn.2.18) —es decir, el calostro. Tras este ayuno, el médico también aconseja que, durante los primeros veinte días de vida del recién nacido, se cuente con los servicios de una nodriza, argumentando que, durante este periodo de tiempo, la leche de la madre “es insalubre, por ser demasiado espesa, caseosa y, por tanto, difícil de digerir” (Sora.Gyn.2.18). En caso de que no se pudiera disponer de una nodriza, Sorano recomienda alimentar al recién nacido con miel o una mezcla de esta sustancia con leche de cabra.

Sea como fuere lo cierto es que, en la actualidad, los investigadores se preguntan hasta qué punto estuvieron arraigadas estas prácticas y en qué medida pudieron influir en la tasa de mortalidad infantil de las sociedades del pasado, ya de por sí muy elevada por muy diversos motivos. En cualquier caso, si bien ya no podemos intervenir en las decisiones de los sujetos del pasado que, como hemos visto, pudieron estar fundamentadas en los consejos de las autoridades médicas de su época, resulta imprescindible que actuemos en aquellas zonas de nuestro planeta en las que, en la actualidad —como ya hemos comentado— se siguen perpetuando patrones de conducta basados en la desinformación, que pueden acarrear funestas consecuencias en la salud de los individuos y sus comunidades.

La equidad en salud: Un derecho fundamental para todos

La equidad en salud: Un derecho fundamental para todos

Isabel Antón Solanas

12 diciembre 2024

El 12 de diciembre, Día Mundial de la Cobertura Sanitaria Universal, es una fecha para reflexionar sobre la importancia de garantizar el acceso equitativo a servicios de salud de calidad para todas las personas.

El derecho a la salud está consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos desde 1948. Sin embargo, este derecho no se reduce únicamente al acceso a la atención sanitaria, sino que abarca una serie de condiciones que permiten a las personas alcanzar el máximo bienestar posible. Factores como la alimentación, la vivienda, el empleo digno y la educación son componentes integrales del derecho a la salud.

Sin embargo, la realidad es que millones de personas en el mundo todavía enfrentan barreras significativas para tener salud. Estas barreras incluyen desigualdades económicas, discriminación por género, raza o identidad sexual, y exclusión de las personas con discapacidad o de quienes viven en áreas rurales o marginadas. El principio de equidad exige que trabajemos para derribar estas barreras, asegurando que los recursos y las oportunidades de salud sean distribuidos de manera justa y proporcional a las necesidades.

 

 

Explicando la equidad en salud

 

La equidad en salud, según el equipo de investigación del proyecto HEQED (Health Equity through Education), no es un fin en sí mismo sino un proceso continuo que requiere reflexión, acción y adaptación constante por parte del conjunto de la sociedad. Así, promover la equidad en salud implica identificar y abordar desigualdades de manera sistemática y permanente. Estas desigualdades pueden tener su origen en una variedad de factores, incluyendo factores sociales, económicos, ambientales o políticos.

Los valores que guían nuestras acciones y comportamientos son fundamentales para entender cómo podemos construir un sistema más justo e inclusivo. Sin embargo, si alcanzar la equidad fuera sencillo, lo habríamos logrado hace tiempo. Uno de los principales desafíos radica, precisamente, en los valores o principios que guían la toma de decisiones y orientan las acciones que, a largo plazo, deben beneficiar a las personas, las comunidades y la sociedad en su conjunto.

Conscientes de que una amplia gama de valores está vinculada a la equidad en salud, el enfoque de HEQED ha identificado ciertos sistemas de valores que son particularmente relevantes en el contexto actual. Estas perspectivas ayudan a analizar las desigualdades y proponer soluciones significativas. Su propósito no es ofrecer una descripción exhaustiva, sino invitar a la reflexión y al debate, proporcionando un marco útil para abordar los complejos retos que plantea la promoción de la equidad en salud en todos los sectores de la sociedad.

 

 

Derechos humanos

 

Los derechos humanos son el fundamento de cualquier discusión sobre equidad en salud. Todas las personas, sin importar su origen o circunstancias, tienen el derecho inherente a disfrutar del nivel más alto posible de salud física y mental. Esto incluye no solo el acceso a servicios de salud, sino también a condiciones básicas como seguridad alimentaria, vivienda digna o agua potable.

 

 

Justicia social

 

La justicia social subraya la necesidad de abordar las inequidades que nacen de los determinantes sociales de la salud. Factores como la pobreza, el desempleo, la educación deficiente y la falta de acceso a servicios básicos son causa fundamental de malestar y enfermedad. En palabras de Michel Marmot, estas condiciones sociales son “las causas de las causas” de los problemas de salud. La justicia social exige que trabajemos para abordarlas y crear entornos que permitan a todas las personas llevar una vida saludable.

 

 

Bienestar planetario

 

En los últimos años, el concepto de bienestar planetario ha ganado importancia en el campo de la salud pública. Este enfoque reconoce que la salud humana está intrínsecamente conectada con la salud de nuestro planeta. La degradación ambiental, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad no solo afectan los ecosistemas, sino que también tienen un impacto directo en la salud de las personas. Promover la equidad en salud requiere prácticas sostenibles que protejan tanto a los seres humanos como al medio ambiente.

 

 

Seguridad ontológica

 

La seguridad ontológica se refiere a la necesidad de estabilidad, confianza y continuidad en la vida de las personas. En el contexto de la salud, esto significa garantizar que las personas tengan acceso a servicios fiables y consistentes, y que puedan confiar en las instituciones que proveen estos servicios. La falta de seguridad, ya sea por conflictos, pobreza extrema o sistemas de salud fragmentados, afecta la capacidad de las personas para alcanzar su bienestar pleno.

 

 

Participación

 

La equidad en salud no puede imponerse; requiere la participación activa de la sociedad. Las personas deben ser incluidas en la toma de decisiones que afectan sus vidas, desde el diseño de políticas sanitarias hasta la implementación de programas de salud. Así, la participación es fundamental para garantizar que las soluciones sean inclusivas y respondan a las necesidades reales de las personas.

Aunque no está contemplado en el proyecto HEQED, el objetivo de la cobertura sanitaria universal bien podría sumarse al resto de los valores que deberían orientar las acciones enfocadas a promover la equidad en salud. Este concepto aboga por un acceso equitativo a servicios esenciales de salud que, sin embargo, debe ir acompañado de esfuerzos para abordar las causas subyacentes de la inequidad en salud.

 

 

Una llamada a la acción

 

Lograr una cobertura sanitaria universal y, a través de ella, promover la equidad en salud, requiere un compromiso colectivo. Los gobiernos, las organizaciones internacionales, las instituciones educativas y la sociedad civil tienen roles complementarios en este esfuerzo.

En este Día Mundial de la Cobertura Sanitaria Universal, es importante reafirmar el compromiso con un mundo donde todas las personas, sin excepción, tengan la oportunidad de alcanzar su máximo potencial de salud y bienestar. La equidad en salud no es solo un ideal, sino una llamada a la acción motivada por la necesidad urgente para construir sociedades más justas, inclusivas y sostenibles.