Una potente aliada para la Lactancia Materna: La extracción de leche
Una potente aliada para la Lactancia Materna: La extracción de leche
27 de enero de 2026
La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, sin ofrecer ningún otro alimento líquido ni sólido, y continuarla cumplimentada con otros alimentos adecuados hasta los dos años de vida o más. De manera ideal ha de iniciarse precozmente tras el nacimiento (durante la primera hora) en un ambiente seguro y tranquilo y siempre tan frecuentemente como el bebé lo demande, sin horarios fijos.
Pero… ¿y cuándo estas condiciones no son posibles?
En el entorno hospitalario nos encontramos con situaciones donde no es posible este inicio precoz de la lactancia materna o esa co-habitación de madre y recién nacido por motivos médicos y por ello es importante que conozcamos más recursos para conseguir una lactancia materna exitosa.
Uno de ellos es la extracción de leche, se puede realizar de manera manual o con ayuda de extractores (mecánicos o eléctricos) y nos aporta muchos beneficios en la instauración de la lactancia. Cabe destacar que es un procedimiento que requiere de mucha paciencia y práctica, así como de un buen soporte emocional por parte de toda la plantilla sanitaria ya que este proceso de extracción asociado a la separación del neonato genera altos niveles de ansiedad y estrés en las madres.
La extracción de leche materna consiste principalmente en estimular el pecho para vaciarlo, tras una buena higiene y masaje en un ambiente relajado y de confort, para conseguir obtener calostro o leche madura utilizando una técnica rítmica de “presionar y rodar” si lo hacemos manualmente (técnica Marmet) o una succión con presión adecuada si lo hacemos con la ayuda de un extractor. Esta técnica se realiza alternando los pechos hasta que el flujo disminuya, para después almacenarla o alimentar al bebé.
Si se relaciona el inicio de la lactancia materna con el uso de este método, se ha visto en numerosos estudios que aumentan las tasas de éxito de lactancia materna, así como una mayor satisfacción de las madres.
Si bien es cierto que la extracción de leche ofrece muchos beneficios en los inicios de la lactancia cuando se produce la separación del recién nacido y su madre, son muchas otras las situaciones donde podemos utilizarla y sacar provecho de la misma.
Una de ellas sería en el caso de mujeres diabéticas (especialmente en las mal controladas) donde se ha descrito un retraso en la “subida” de la leche (lactogénesis II) y donde la extracción de calostro durante los últimos meses de gestación se ha designado como un factor facilitador en los inicios de la lactancia.
También en mujeres que se han de incorporar al mundo laboral y desean continuar con una lactancia materna exclusiva, sería muy recomendable la extracción de leche previa a esta separación para ir almacenándola de forma segura en el congelador y tener así “un banco de leche” preparado para cuando sea necesario.
Finalmente, es importante destacar que en nuestro medio existe también la opción de donar leche materna, la cual será recibida como oro en las unidades de hospitalización, para crear un banco de leche público.
Para convertirse en donantes han de ser mujeres que estén lactando durante los seis primeros meses de vida de su hijo, con buena salud general, que no reporten hábitos tóxicos ni consumo de medicamentos regularmente, y que no estén incluidas en grupos de riesgo por ser portadoras de enfermedades transmisibles. Siendo este acto altruista y generoso para el bien común.
En conclusión, es fundamental incidir en los beneficios que nos reporta aprender a tiempo la extracción de leche, siendo una técnica sencilla, no dolorosa y segura, y que por todo ello debería ser enseñada en todos los servicios de maternidad.

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