¿Un primitivo test de Apgar? El rol de las matronas en la valoración del recién nacido en la Antigüedad

¿Un primitivo test de Apgar? El rol de las matronas en la valoración del recién nacido en la Antigüedad

María García-Magán

17 diciembre 2024

En 1953, la doctora Virginia Apgar publicó en la prestigiosa revista Anesthesia & Analgesia un artículo que marcaría un antes y un después en el campo de la obstetricia y la ginecología. Y es que este sería el foro elegido por la anestesista para la presentación del posteriormente conocido como test de Apgar, un examen clínico realizado a los recién nacidos con el objetivo de valorar su estado general inmediatamente después del parto.

Más concretamente, el test de Apgar valora cinco signos clínicos en el neonato: el esfuerzo respiratorio, la frecuencia cardíaca, el tono muscular, los reflejos y la coloración de la piel. El profesional sanitario asigna a cada uno de estos cinco parámetros una puntuación de entre 0 y 2 puntos y, posteriormente, suma el resultado de cada uno de ellos. De este modo, se obtiene un resultado final comprendido entre 0 y 10 puntos que indica el estado general del recién nacido (a mayor puntuación mejor estado). Este test se realiza en el primer minuto de vida para conocer la tolerancia al parto del neonato y se repite a los cinco minutos tras el nacimiento para analizar la evolución del recién nacido y su adaptación al medio.

Así pues, nos encontramos ante una herramienta rápida y de fácil aplicación, utilizada tanto por médicos obstetras, pediatras y matronas, que no solo valora el estado general del recién nacido, sino que también tiene capacidad para orientar en su pronóstico y predecir la supervivencia del neonato. Por todas estas razones, en la actualidad su uso está ampliamente extendido a nivel mundial, a pesar de que ya desde hace décadas se cuestiona su fiabilidad y valor, lo que ha dado lugar a la propuesta de nuevas alternativas e instrumentos de valoración del neonato inmediatamente después del parto. Sin embargo, la OMS sigue recomendando su aplicación, que está plenamente implantada en nuestro país y constituye una herramienta fundamental en el desempeño profesional de las matronas en la actualidad.

No obstante, la doctora Apgar publicó su trabajo a mediados del siglo XX, algo que resulta reciente puesto en perspectiva en el contexto de la longue durée de la Historia de la Ciencia. Por este motivo resulta legítimo preguntarse: ¿cómo se valoraba a los recién nacidos antes de la aparición del famoso test?, ¿sobre qué figuras recayó la responsabilidad de llevar a cabo este examen?, ¿con qué fin? Y aunque las respuestas a estas preguntas podrían ser tan numerosas como sociedades han existido, a continuación, intentaremos resolver estas cuestiones a partir de las fuentes de una de las culturas que más influencia ha tenido en el devenir de la civilización occidental: el mundo clásico.

La importancia de las matronas durante la Antigüedad es un hecho indiscutible (téngase en cuenta que en este texto utilizamos el término matrona en su acepción actual en castellano y no con su significado en lengua latina). La investigación presume que, la mayoría de las matronas, basaría su práctica en la transmisión oral de saberes entre generaciones, y que sus conocimientos serían eminentemente prácticos. No obstante, algunos datos nos hacen pensar que tal vez una parte de este colectivo pudo estar alfabetizado e incluso recibir algún tipo de formación de naturaleza teórica.

De hecho, el médico griego Sorano —principal figura en el campo de la obstetricia desde los primeros siglos de nuestra era hasta la Edad Moderna— describió a la “matrona ideal” como aquella que, además de acumular saberes prácticos, poseyó una formación teórica (Sor.Gyn.1.3-4). Precisamente, gracias a este médico y a su tratado Ginecología, podemos entender mejor no solo a la propia figura de la matrona, sino también conocer sus competencias y, en concreto, los cuidados que dispensó a los recién nacidos durante la Antigüedad.

Las matronas desempeñaron un papel fundamental en la reproducción social de la antigua Roma, en tanto que fueron las encargadas de valorar la viabilidad de los recién nacidos. Se ha de tener en cuenta que las matronas no solo dispensaron cuidados a la mujer durante la etapa del embarazo y se encargaron de atender su parto, sino que también fueron fundamentales en el cuidado de los recién nacidos.

Como cuenta Sorano, tras la expulsión del neonato, la matrona lo recogía y anunciaba su sexo mediante un gesto de la mano que, por desgracia, desconocemos. A continuación, depositaba al neonato en el suelo y comenzaba a examinar su estado general, realizando una inspección visual en busca de cualquier anomalía física. La matrona valoraba la fuerza del llanto del bebé y examinaba sus miembros, comprobando su tono y sensibilidad (dos valoraciones que coinciden con dos de los parámetros del actual test de Apgar). Además, la matrona también debía comprobar que “sus conductos, es decir, los oídos, nariz, faringe, uretra, ano” estuvieran “libres de obstrucción” (Sor.Gyn.2.10). En otras palabras, la matrona valoraba la funcionalidad de los órganos del neonato y la permeabilidad de la vía área (un último aspecto que también forma parte del examen rutinario que realizan las matronas en la actualidad).

No obstante, la responsabilidad de la matrona en el mundo antiguo excedía las atribuciones de las matronas en la actualidad, pues el resultado de esta valoración determinaba “si merecía la pena que el bebé fuera criado”, en palabras de los antiguos. Si el juicio de la matrona era desfavorable, el neonato podía ser abandonado en una práctica conocida como expositio, muy lejana a los valores morales de la sociedad actual. Es por ello que se afirma que las matronas desempeñaron un rol central en la reproducción socialdel mundo clásico pues, al fin y al cabo, fueron quienes determinaron el destino de los individuos nacidos durante esta época mediante este primer juicio.

Aunque que no existen evidencias ni razones para pensar que la doctora Apgar tomara como referencia el trabajo de las matronas en la Antigüedad, no dejan de resultar curiosas las indiscutibles similitudes entre la valoración del recién nacido en época antigua y los parámetros establecidos por el actual test de Apgar. Estos paralelismos nos indican que, si bien es cierto que las prácticas desarrolladas por las matronas en la Antigüedad no se basaron en la evidencia científica, tampoco pueden ser desdeñadas como “primitivas”, pues casi dos milenios más tarde forman parte de la práctica habitual de las matronas del siglo XXI.

Violencia obstétrica

Violencia obstétrica

Natalia Barrio Forné

27 Noviembre 2024

La atención al parto ha evolucionado mucho a lo largo de los tiempos, desde la atención domiciliaria hasta la atención hospitalaria, donde se han practicado técnicas no apoyadas en ocasiones por la evidencia científica.

Es por ello, que en 2014 la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre ciertas prácticas irrespetuosas e inadecuadas durante la asistencia al parto, concretando que serían actitudes calificadas como violentas en el ámbito de la obstetricia los “abusos físicos, la humillación profunda, el abuso verbal, los procedimientos médicos no consentidos, la falta de confidencialidad, no aportar un consentimiento realmente informado, negativa a administrar analgésicos, graves violaciones de la privacidad, negativa de admisión de centros de salud, descuido de las mujeres durante el parto para que sufran complicaciones evitables y potencialmente mortales, y detección de las mujeres y sus recién nacidos en los centros sanitarios debido a la incapacidad de pagar”. De ahí surgió el término Violencia Obstétrica, aunque no tiene una definición consensuada ni existen instrumentos válidos que la detecten, se han incluido en este concepto intervenciones como la falta de acompañamiento, la realización de cesáreas innecesarias, exploraciones vaginales rutinarias, el uso de oxitocina, la maniobra Kristeller o no respetar el plan de parto en las ocasiones en las que se podía haber hecho.

Más tarde, en julio de 2019, la Asamblea General de la ONU publica un informe sobre las movilizaciones que había en diferentes países en contra de la violencia obstétrica y propone que la violencia durante el parto se visualice como una falta de protección hacia los derechos humanos de las mujeres.

Hoy en día, la prevalencia de este evento es cada vez mayor. Entre el 25% y el 78% se ha sentido afectada por un proceso de violencia obstétrica durante su parto.   Estos porcentajes demuestran que la violencia obstétrica está presente en nuestra sociedad, a pesar de que no sea aceptada en muchos países. Se ha comprobado también que las características sociodemográficas; como el estado civil, la edad, el nivel de estudios, el nivel de ingresos o el tipo de empleo; no están asociadas al riesgo de sufrir este tipo de violencia.

Se han objetivado que las consecuencias de este tipo de violencia pueden tener efectos tanto a corto como a largo plazo en la salud física, psicológica y sexual de las mujeres, además de afectar al vínculo con el recién nacido. Por lo que la creación de instrumentos que la detecten precozmente podría tratar a tiempo un problema actual en nuestra comunidad. Sin embargo, la experiencia del parto es subjetiva y está sujeta a la sensibilidad de las mujeres o la capacidad individual de afrontamiento ante la incertidumbre del parto.

En esta detección también influye la percepción de los profesionales. Algunos estudios afirman que solo el 25% de los especialistas en obstetricia ha presenciado algún caso de violencia obstétrica en su servicio.

La difusión de esta circunstancia ha despertado el interés social, llevando a la creación de una legislación para abordarlo y penalizarlo, ya sea por acción u omisión.

También ha influido en los profesionales especialistas en obstetricia, quienes se preocupan cada vez más de estos eventos, aunque el 44% de ellos consideran que no se está actuando correctamente. La mayoría, en especial las matronas, consideran que la información veraz y la formación completa y basada en la evidencia son las herramientas que pueden ayudar a concienciar de la gravedad de esta esta problemática y, así, poder erradicarla. Estos conocimientos se adquieren sobre todo a través del programa de educación maternal, el cual incluye un compendio de sesiones que se imparten en atención primaria, constituyendo la puerta de entrada clave para la vinculación entre la matrona y la gestante.

La unión de todos estos factores empuja hacia la atención humanizada durante el parto, hacia una comunicación eficaz de los especialistas en obstetricia con las gestantes y, por lo tanto, hacia una relación paciente- profesional de confianza y de calidad.

Es muy importante que la embarazada se siente segura en el proceso, ya que esto promueve la comprensión mutua y el reconocimiento de los sentimientos de ambas partes.

Este entendimiento evita en muchas ocasiones desigualdades en materia de salud y fomenta la experiencia positiva entorno al parto, principalmente en cuanto a las prácticas que puedan llevarse a cabo dentro del mismo, haciendo que se acepten y contemplen como necesarias y no como impuestas por una actitud de superioridad y patriarcal por parte de los sanitarios.

Vacunación antigripal infantil

Vacunación antigripal infantil

Eva Benito Ruiz

20 Noviembre 2024

¿Qué es la gripe y cuáles son sus síntomas?

La gripe es una enfermedad respiratoria infecciosa causada por el virus de la influenza. Afecta principalmente al sistema respiratorio (nariz, garganta y pulmones) y las personas que contraen la gripe a menudo presentan algunos de los siguientes síntomas: fiebre, dolor de garganta, mucosidad nasal, tos seca, ronquera, vómitos, cefalea, dolor muscular y cansancio. El dolor de cabeza es frecuente en niños mayores.

La gripe, en ocasiones, es más grave en las personas mayores y también en los niños, que se incluyen en los grupos de riesgo de complicaciones. La complicación más frecuente es la neumonía, que puede ser producida por el propio virus o por una sobreinfección bacteriana.

Periodo de incubación y contagio

Se llama “periodo de incubación” de la gripe, al tiempo que pasa entre el contagio y la aparición de síntomas, y suele ser de 1 a 4 días. En la mayoría de los casos, los síntomas empiezan a manifestarse al segundo día. Las personas con sistemas inmunitarios debilitados o los niños pequeños pueden contagiar durante más tiempo. Posteriormente, este proceso puede durar hasta dos semanas, pero la fiebre suele desaparecer antes.

Los síntomas de la gripe pueden durar hasta dos semanas, y se contagia con facilidad de una persona a otra, generalmente a través del aire cuando alguien tose o estornuda.

¿Cómo se transmite el virus de la gripe?

El virus de la gripe se propaga a través del aire cuando una persona que ha sido infectada por el virus tose, estornuda o habla, liberando pequeñas gotas que contienen el virus. También se puede transmitir al tocar superficies contaminadas y posteriormente, llevarse las manos a la boca, nariz u ojos.

¿A quién se recomienda la vacunación contra la gripe?

La mejor manera de prevenir esta enfermedad es la vacunación. Existen vacunas seguras y efectivas y desde el año 2023, la vacuna antigripal se ha incluido en el calendario de vacunación de todas las comunidades españolas en niños entre 6 y 59 meses.

En España disponemos de dos tipos de vacunas:

  • ­Vacunas inactivadas o muertas. Contienen el virus muerto fraccionado y se administran por vía intramuscular.
  • Vacunas de virus vivos atenuados. Se administra por vía intranasal en forma de espray.

Tipos de vacunas antigripales infantiles

En España actualmente existen cinco vacunas de la gripe disponibles para la edad pediátrica, cuatro son inyectables y una intranasal. Todas ellas se administran una vez al año, aunque en el caso de los niños menores de 9 años de grupos de riesgo si es la primera vez que se vacunan de la gripe, se recomiendan dos dosis separadas por un mes.

La dosis debe ser completa (0,5 ml en las inyectables) en todos los niños y adultos.

La vacuna intranasal de virus vivos atenuados es la que se prefiere para vacunar a los mayores de 2 años.

Se recomienda vacunarse anualmente ya que las características del virus pueden cambiar cada año y nuestras defensas no ser capaces de reconocerlo cada vea que aparece y contagiarnos cada temporada de la enfermedad.

Esta vacuna se puede administrar junto a otras vacunas, pero eligiendo lugares distintos para administrar la inyección si es inactivada.

La campaña de vacunación contra la gripe comienza todos los años en otoño.

En el enlace se pueden consultar las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría

Lactancia materna en tiempos de DANA

Lactancia materna en tiempos de DANA

Natalia Barrio Forné

8 Noviembre 2024

La DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) ocurrida en España el 29 de octubre de 2024 ha causado incontables daños humanos y materiales, pero además ha arrasado con la confianza y seguridad de muchas madres en relación con la alimentación de sus hijos, especialmente aquellas que estaban en medio de una lactancia materna exclusiva (LME).

Muchas mujeres se encuentran en medio de una catástrofe y tienen que preocuparse, no solo de su bienestar sino también del de sus hijos.

La DANA traído consigo sentimientos de soledad, impotencia, frustración, inseguridad, ansiedad, insomnio, preocupación y estrés. Estas emociones están asociadas a hormonas como el cortisol, cuyo aumento interfiere en la secreción de prolactina y oxitocina, encargadas de la producción y eyección láctea. Es por ello por lo que es de esperar que aquellas mujeres afectadas por este fenómeno tengan problemas en la actualidad para alimentar a su hijo mediante LME como lo hacían antes de este evento.

En otras palabras, a los sentimientos negativos producidos por este fenómeno atmosférico se une la percepción de insuficiente producción de LM, lo que genera en la madre una incapacidad para cuidar de su hijo correctamente.

Este evento natural también puede traer consigo el desarrollo de un trastorno de estrés postraumático (TEPT) que surge comúnmente después de un trauma físico o ambiental. Su prevalencia suele darse en adultos jóvenes, especialmente en mujeres. Algunos estudios afirman que el 3% puede desarrollar este trastorno ante desastres naturales como terremotos, incendios o inundaciones.

La aparición de un TEPT puede conducir a tasas más bajas de LM debido principalmente a dos circunstancias: por un lado, por una falta de continuidad a causa de vivir bajo las consecuencias de un desastre natural; y por otro, por las preocupaciones originadas por la falta de LM durante el manejo de las consecuencias post-DANA, el colapso de las estructuras sociales y la distribución de recursos de forma no regulada que afectan negativamente a las prácticas nutricionales.

Una alimentación deficiente también puede comprometer a la calidad de la leche, lo que puede derivar en cambios en la LME, introduciendo precozmente una alimentación complementaria o decidiendo suprimir totalmente la LM.

No todo es negativo. Se ha demostrado que la estimulación y la succión del lactante ayudan a disminuir el cortisol, esto se traduce en una reducción del estrés y la disminución del impacto del TEPT. Por lo que, aquellas mujeres que sean capaces de mantener la LME hasta en situaciones tan límite como una catástrofe meteorológica, puede fortalecer su salud mental y ayudar a mitigar las consecuencias.

Además, en un mundo donde la falta de recursos es evidente, la alimentación de los niños a través de la LME puede reducir considerablemente la preocupación por su bienestar y su correcta alimentación.

Esto no se consigue solamente con la fuerza de voluntad de la madre que desea continuar con la LME, es necesario e imprescindible el apoyo de nuestro entorno y el soporte de los profesionales de la salud especializados en el tema aportando una educación sanitaria adecuada sobre la LM.

En cuanto al soporte social, se ha demostrado que no solo es importante su existencia, sino que la percepción de apoyo por las personas que han sufrido las consecuencias de esta catástrofe sea real. Es importante que las estrategias implantadas en esta crisis consideren el efecto beneficioso de la implicación del entorno social y no centrarlo exclusivamente en actos meramente institucionales.

Dentro de este sistema de apoyo, se incluyen familia, amigos y otras personas significativas, quienes brindan apoyo psicológico, lo que colabora en un mejor afrontamiento del estrés y, en consecuencia, favorece indirectamente a la continuación con la LME.

La educación sanitaria por parte de los sanitarios incluye hablar de la fisiología de la LM, hablando de las consecuencias hormonales que conlleva el estrés y la preocupación para nuestro organismo, y, por otro lado, facilitar canales de comunicación en los que la madre tenga a su disposición un sanitario especialista en LM para poder ayudarle en la resolución de cuestiones que pueda plantearse.

Es importante señalar que las familias deben elegir como alimentar a su descendencia, sin que eso suponga una presión negativa tanto por parte del círculo social cercano como por parte de los profesionales especialistas en LM; pero también es necesario que dispongan de la información adecuada para tomar la mejor decisión. De esta forma, conociendo como puede desarrollarse la LM durante una catástrofe, como la DANA ocurrida el pasado mes en nuestro país, es más fácil que los padres tomen la decisión de seguir con la LME para sus hijos.

¿Cómo le explico a mis hijos qué es la «DANA» y todo lo que ha pasado?

¿Cómo le explico a mis hijos qué es la "DANA" y todo lo que ha pasado?

Eva Benito Ruiz

7 Noviembre 2024

Los niños españoles han sufrido estos últimos días el desastre natural más caro en vida y daños ocurridos.

Hace más de siete días que ocurrieron los hechos, lluvias intensas que arrastraron y devastaron todo aquello que encontraron en su camino. Más de 200 personas han fallecido a día de hoy, y todavía hay muchos desaparecidos en las poblaciones afectadas. En Valencia, las tareas de búsqueda de desaparecidos continúan, así como las labores de limpieza y desalojo de zonas afectadas: viviendas, comercios, garajes, parkings, etc.

Muchos de vosotros os preguntaréis, y ¿todo esto cómo puede afectar en la salud de los más pequeños?

«Los niños reaccionan a los desastres medioambientales de una forma muy diferente a los adultos, debido a que su cerebro emocional, cognitivo y conductual y sensorial está en desarrollo«.

El coordinador del Comité de Salud Medioambiental de la Asociación Española de Pediatría (AEP), Juan Antonio Ortega, ha recomendado hablar con los menores afectados por el temporal ocasionado por la DANA para explicarles lo que ha pasado, resolver sus dudas y hacerles saber que hay mucha gente trabajando para ayudarlos, con el objetivo de que puedan afrontar de la mejor manera el impacto que supone para ellos esta situación.

El informe ‘Impacto de las inundaciones en la salud de la infancia y adolescencia: un enfoque ambiental y comunitario” escrito tras las inundaciones de septiembre de 2019 en Murcia, describe que: aproximadamente, el 25 por ciento de los menores que han estado expuestos a una catástrofe medioambiental han desarrollado síntomas de trastornos de estrés postraumático, ansiedad, depresión o ataques de pánico.

Es por ello, es muy importante crear redes de apoyo psicológico y comunitario que apoyen a las familias afectadas. A su vez, es necesario proporcionarles herramientas de apoyo con entidades locales, colegios y centros de salud, con el objetivo de mejorar la calidad ambiental que les rodea: asegurarse el agua potable, protegerse del aire interior/exterior que inhalan, manejar los objetos del hogar contaminados por las inundaciones, alimentos y ropa húmeda, control de plagas, etc.

Si eres padre/ madre/ familiar o amigo de alguno de esos niños que de la noche a la mañana les ha cambiado su vida radicalmente, te estarás preguntando:

¿Cómo puedo hablar con mis hijos de la DANA? ¿Cómo puedo ayudarlos?

En primer lugar, es complicado encontrar las palabras más adecuadas para hablar de algo tan inexplicable con ellos para que lo entiendan y lo asimilen. Así que, lo más importante es “mostrarles que estamos con ellos”. Somos su referente, donde ellos están seguros. Ayer, hoy y mañana. Así que ese va a ser el pilar de nuestra explicación y afrontamiento de lo ocurrido. No ocultéis lo que ha ocurrido, e intentad utilizar un lenguaje adaptado a su edad.

Podéis utilizar frases como:

  • Cuéntame como te sientes, y yo intentaré ayudarte.
  • Estamos juntos.
  • Estás seguro conmigo, no vamos a separarnos.
  • Lo que sientes tú, también lo siento yo.
  • Juntos, saldremos adelante.
  • Después de la tormenta, llega la calma.

Y estas frases puedes acompañarlas de un abrazo o de un gesto de cariño. Normalmente, los niñ@s entienden mejor los hechos, así que demuéstraselo.

Un desastre natural de estas características puede crear además de miedo, confusión ya que ellos no entienden si puede volver a ocurrir, qué consecuencias tiene o simplemente qué ha pasado. Así que es normal, que tengan ansiedad anticipatoria.

Para ayudarles a superar todo lo que están viviendo, intenta fomentar un ambiente donde ellos se sientan seguros y apoyados. Dedícales tiempo para hablar de cómo se sienten, pídeles que dibujen cómo han vivido los hechos, cómo se ven ellos dentro de unos meses, o incluso haz similitud con algún cuento como el de “El Monstruo de los colores” o la película de “Inside out”. Ellos podrán identificar o expresar de otra forma cómo se sienten. Si te parece mejor opción, también puedes leerle el cuento titulado “Aurora” que explica a los más pequeños la tragedia DANA y cómo están viviendo la tragedia miles de valencianos.

Si crees necesario utilizar con ellos alguna técnica de relajación puedes empezar con estas:

Respiración consciente: Es importante que sepan cómo funciona nuestra respiración y cómo nos influye a la hora de intentar relajarnos. Así que comienza diciéndoles que se imaginen que tienen un “globo en su barriga” y que cojan aire contando despacio hasta 5 para ayudar al globo a hincharse y cuando expulsamos el aire también contando hasta cinco, el globo se deshinchará. Es importante que lo hagas con ellos, tú eres su mejor ejemplo.

Soplar una vela. Es muy parecido al ejercicio anterior. Tienes que decirle que tiene que intentar apagar la vela soplando, pero muy despacito. La vela al principio tienes que situarla lejos, y en cada respiración la vas acercando.

En el caso de niñ@s que hayan perdido familiares, mascotas o algún objeto con el que tenían un vínculo especial como puede ser una muñeca con la que siempre se acostaba por las noches, es importante preparar con ellos una despedida para que así el duelo sea lo más calmado posible y que guarde también un buen recuerdo de su final. Esto se puede hacer por ejemplo haciéndole un dibujo o escribiéndole una carta. Después, puede guardarla de recuerdo o quemarla para que llegue al cielo y desde ahí le puedan sonreír al recibirla.

Vuelta a casa con seguridad

A continuación, se detallan algunas medidas esenciales para volver con seguridad a las zonas afectadas, mostrando especial interés en que sea un ambiente seguro para los niños y adolescentes.

  • Asegurar el suministro de agua potable, junto con el restablecimiento de electricidad y gas.
  • Garantizar el suministro de alimentos, fármacos y acceso a los servicios sanitarios.
  • Funcionamiento adecuado del sistema de alcantarillado.
  • Recogida de basuras regular.
  • Evaluación previa a la apertura de: colegios, guarderías y zonas lúdicas.
  • Juntos, saldremos adelante.
  • Después de la tormenta, llega la calma.
  • Evaluación profesional de lugares residenciales para detectar daños y decidir la actuación posterior. Si es necesario una rehabilitación integral de la vivienda, es recomendable que los niños no vuelvan hasta que se complete la misma por seguridad.

Conciliación lactancia materna y actividad laboral

Conciliación lactancia materna y actividad laboral

Eva Benito Ruiz y Natalia Barrio Forné

24 Julio 2024

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recomiendan mantener la Lactancia Materna Exclusiva (LME) durante los primeros 6 meses de vida y añadir alimentación complementaria de forma progresiva hasta los dos años de edad.

La lactancia materna es una de las mejores inversiones que puede realizar la sociedad en materia de salud y supervivencia de los niños y mujeres. La lactancia protege al bebé de enfermedades comunes de la infancia y reduce la mortalidad neonatal. Para las madres, amamantar a su bebé reduce la probabilidad de depresión postparto, mejora la presión arterial, previene la anemia y reduce el riesgo de enfermedades cardíacas y diabetes a lo largo de la vida, entre otros beneficios.

A pesar de esta evidencia científica, la tasa de LME a los 6 meses se sitúa en el 37%, incluyendo, entre otros, factores socioculturales, la relación de la madre con el recién nacido, el entorno y el empleo de la madre. Siendo este último uno de los principales obstáculos para mantener esta práctica.  Esto es muy importante ya que en 2019 se certificó que el 47,1% de las mujeres a nivel mundial estaban en servicio activo laboral. El permiso de maternidad es fundamental para permitir una lactancia materna temprana, exclusiva y continuada. Tan sólo el 20% de los países exigen a las empresas que ofrezcan a las empleadas pausas remuneradas e instalaciones para la lactancia o extracción de leche. Los permisos más prolongados se asocian con una menor mortalidad infantil en los países de ingresos bajos y medianos. Se ha certificado que, por cada mes adicional de permiso de maternidad remunerada, la mortalidad infantil se reduce en un 13%.

Alrededor de la mitad de los países del mundo cumplen los tres requisitos fundamentales del Convenio n. º 183 de las Organización Internacional el Trabajo (OIT): un mínimo de 14 semanas de licencia y prestaciones no inferiores a dos tercios del ingreso previo que deberá pagar la seguridad social o con cargo a fondos públicos. Desgraciadamente, esto significa que 649 millones de mujeres no disponen de una protección adecuada por maternidad. A su vez, alrededor de dos tercios de los padres viven en países donde no tienen derecho a una licencia de paternidad que les permitiría crear un vínculo con sus hijos y apoyar a las madres que están amamantando.

Las normas de protección de la maternidad de la OIT recomiendan la licencia parental, que actualmente solo existe en 68 de 185 países, después de la licencia de maternidad, una medida que además puede ayudar a cerrar la brecha de género. La legislación vigente en España, en concreto, el Estatuto de Trabajadores, con la modificación llevada a cabo por el Real Decreto- ley 6/2019, además del permiso propio por maternidad, aprueba la posibilidad de acumular el permiso de lactancia, prolongando en 28 días la baja por maternidad o bien disfrutar de una hora al día hasta los 9 meses del recién nacido, pudiéndose ampliar hasta los 12 meses.

En la revisión sistemática realizada por Ludke Nardi et al, en 2020 donde incluyeron 18 estudios observacionales, determinaron que el regreso tardío o no al trabajo, la incorporación a tiempo parcial, el acceso a recursos como sala de lactancia o tiempo específico para extracción de leche favorecía el mantenimiento de esta. Mientras que el trabajo a tiempo completo mostró una asociación negativa con la lactancia materna.

Es por ello por lo que, tras los ya conocidos beneficios que aporta la lactancia materna en el desarrollo del niño, se considere aplicar intervenciones que mejoren los entornos laborales y facilitar la lactancia materna entre mujeres trabajadoras. Las intervenciones más comunes utilizadas por las diferentes empresas son: la inclusión de espacios designados para la lactancia materna y extracción de leche y el apoyo de los compañeros de trabajo. Las menos comunes que describen los diferentes estudios son: proporcionar extractores de leche y dar a las madres la flexibilidad de poder trabajar en casa.

Estas intervenciones sugieren que, si se aplican en el entorno laboral, se ayuda a aumentar la duración de la lactancia materna y previenen la introducción temprana de alimentos complementaria o sustitutos de la misma.

Diferentes estudios incluyen que se consideran estrategias clave el tener espacios adecuados, descansos para la extracción de leche materna, pero es muy importante la inclusión de políticas organizacionales, individuales e interpersonales que faciliten el mantenimiento de la lactancia materna y lograr condiciones laborares equitativas para las madres que amamantan.