Conociendo el trastorno bipolar
Conociendo el trastorno bipolar
Andrés Martín Gracia
30 de marzo de 2025
El trastorno bipolar está presente en la población con una prevalencia que oscila entre el 1 y el 3%. Actores famosos como Catherine Zeta-Jones, cantantes como Kurt Cobain, escritores como Ernest Hemingway y, en nuestro país, el presentador y actor Javier Martín, que ha escrito un libro titulado “Bipolar y a mucha honra”, demuestran que el trastorno bipolar está presente en todas las capas de la sociedad.
Pero ¿qué es el trastorno bipolar?
Es una alteración de los mecanismos que regulan el estado de ánimo con fases de euforia (fase maníaca) y fases de tristeza (fase depresiva).
Suele comenzar entre la segunda y la tercera década de la vida y el primer episodio suele venir precedido por una situación ambiental estresante o el consumo de sustancias tóxicas.
Hay dos tipos fundamentales de trastorno Bipolar: tipo I y tipo II. El tipo I combina fases maníacas y depresiones y es tan habitual en hombres como en mujeres. El tipo II alterna fases eufóricas de menor intensidad (hipomanía) con depresiones y es más frecuente en mujeres.
Eduard Vieta Pascual, psiquiatra español conocido por su trabajo en el campo del trastorno bipolar, apunta que en la llamada fase maníaca pueden aparecer síntomas como hiperactividad, exceso de energía, locuacidad, euforia, insomnio, aumento de la sociabilidad, ideas de grandeza, aumento del impulso sexual, aceleración del pensamiento, gastos excesivos, conducta desordenada, planes irrealizables y a veces ideas delirantes y alucinaciones. En contraposición, la fase depresiva se caracteriza por sensación de tristeza o vacío, apatía, baja autoestima, falta de ilusión, dificultad para realizar las tareas habituales, enlentecimiento, falta de concentración, molestias físicas, ansiedad, insomnio o exceso de sueño, pérdida o exceso de apetito, inhibición social, ideas de culpa o ruina e ideas de muerte o autolíticas. También pueden existir fases mixtas combinando síntomas de ambas fases.
La evolución de la enfermedad es variable combinando episodios eufóricos y depresivos. Las personas que tiene más de cuatro episodios al año se denominan cicladores rápidos. Además, suele observarse un patrón estacional característico con fases depresivas entorno a la primavera y el otoño y fases maniacas en verano.
¿Cuáles son las causas que lo provocan y cómo se diagnostica?
Se conoce que la causa de este trastorno es una alteración del termostato del estado de ánimo localizado en el sistema límbico del cerebro.
Existe un componente genético que determina la predisposición y sobre ésta influyen desencadenantes como el estrés o el consumo de drogas.
La enfermedad se diagnostica mediante los síntomas, los posibles antecedentes familiares y la evolución. Es decir, a través de la clínica observada. No existen pruebas objetivas, radiológicas o analíticas, que lo diagnostique, aunque actualmente hay investigaciones que tratan de utilizar muestras de sangre para poder diferenciar la depresión bipolar de la unipolar o depresión clásica.
¿Tiene tratamiento?
El tratamiento del trastorno bipolar, debido a su complejidad, es múltiple. La combinación entre tratamiento farmacológico, psicoeducación y psicoterapia es fundamental.
El tratamiento farmacológico consiste, fundamentalmente, en estabilizadores del ánimo para prevenir las recaídas. Los más frecuentemente utilizados son litio, valproato y lamotrigina. Los dos primeros necesitan controles mediante analíticas de sangre con cierta regularidad para medir sus niveles ya que, si son insuficientes podrían no ser útiles y si son excesivos pueden producir una intoxicación con efectos secundarios importantes.
Se pueden combinar con otros fármacos como antidepresivos, antipsicóticos, hipnóticos y tranquilizantes, pero los antidepresivos no se deben utilizar solos dado que favorecen las fases eufóricas.
En casos resistentes se puede usar la Terapia Electroconvulsiva, con la garantía de que se realiza en el quirófano con anestesista, y están en estudio terapias nuevas como la Estimulación Magnética Transcraneal para las fases depresivas resistentes.
En los casos graves hay riesgo de suicidio, sobre todo en las fases depresivas, por lo que es necesario valorar este riesgo ya que es del 15% en este trastorno.
Si los tratamientos habituales no funcionan y la persona está fuera de la realidad o con riesgo de suicidio puede ser necesaria la hospitalización durante un tiempo.
¿Qué puedo hacer si sufro trastorno bipolar para cuidarme?
Los autocuidados son clave para conseguir una buena evolución de la enfermedad.
- Autoobsérvate y fíjate en las variaciones de tu estado de ánimo.
- Duerme las horas adecuadas (entre 8 y 9 horas).
- No consumas tóxicos como alcohol o drogas.
- Haz ejercicio físico ajustado a tus necesidades.
- Mantén horarios y rutinas regulares.
- Maneja adecuadamente el estrés.
- Toma correctamente la medicación pautada.
- Realiza visitas periódicas con profesionales de Salud Mental (Psiquiatría, Psicología, Enfermería de Salud Mental).

Última entrada
¿Quieres colaborar con nosotros en la creación de artículos para la web?
Descarga aquí las normas de colaboración con OCODES para autores/as.



