Mutilación genital femenina: Una violación de los derechos humanos que debe ser erradicada

Mutilación genital femenina: Una violación de los derechos humanos que debe ser erradicada

Médicos del Mundo Aragón

6 de febrero de 2026

Cada 6 de febrero, la comunidad internacional conmemora el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina (MGF), una fecha clave para visibilizar, sensibilizar y renovar el compromiso colectivo con la erradicación de una de las formas más graves de violencia contra las mujeres y las niñas. La mutilación genital femenina no es una práctica cultural inocua ni una tradición ancestral inofensiva: es una violación de los derechos humanos, una manifestación extrema de desigualdad de género y una forma de violencia basada en el control del cuerpo y la sexualidad de las mujeres.

 

La Organización Mundial de la Salud define la MGF como «todos los procedimientos que implican la alteración o lesión de los órganos genitales femeninos externos por razones no médicas». Se estima que más de 200 millones de mujeres y niñas en el mundo han sido sometidas a esta práctica, principalmente en países de África, Oriente Medio y algunas zonas de Asia, aunque también está presente en contextos migratorios en Europa, América del Norte y otros territorios.

 

La mutilación genital femenina se realiza mayoritariamente en niñas y adolescentes, y está profundamente arraigada en normas sociales que perpetúan la desigualdad entre mujeres y hombres. Suele justificarse bajo argumentos relacionados con la tradición, la pureza, la religión o la supuesta preparación para el matrimonio. Sin embargo, ninguna religión prescribe la MGF, y su persistencia responde fundamentalmente al deseo de controlar la sexualidad femenina, garantizar la virginidad, la fidelidad conyugal y la obediencia a los roles de género impuestos.

Desde una perspectiva de derechos humanos, la MGF vulnera derechos fundamentales como el derecho a la integridad física y mental, el derecho a la salud, el derecho a no sufrir tortura ni tratos crueles, inhumanos o degradantes, así como los derechos de la infancia cuando se practica en menores de edad. Además, refuerza la idea de que el cuerpo de las mujeres no les pertenece plenamente, sino que está sujeto a decisiones comunitarias y patriarcales.

 

Las consecuencias son graves y duraderas, a corto plazo, puede provocar dolor extremo, hemorragias, infecciones, shock e incluso la muerte. A largo plazo, muchas mujeres sufren dolor crónico, complicaciones ginecológicas y obstétricas, problemas urinarios, disfunciones sexuales y graves afectaciones a la salud mental, como ansiedad, depresión o trastorno de estrés postraumático. Estas secuelas condicionan su autonomía, su bienestar y su participación plena en la vida social.

 

En las últimas décadas se han producido avances significativos. Cada vez más países han prohibido legalmente la mutilación genital femenina, y numerosas comunidades han iniciado procesos de abandono colectivo de la práctica.

 

Médicos del Mundo, desde un enfoque integral, aborda este problema para evitar sus implicaciones físicas, psíquicas, sociales y legales mediante la prevención y la sensibilización.

El objetivo que se persigue es reducir su práctica y mejorar las condiciones sanitarias y la integración social entre la población inmigrante que reside en España.

 

Las actividades siguen una dinámica participativa, priorizando el protagonismo y la aportación de las personas titulares de derechos (mujeres y niñas procedentes de países de riesgo). La incorporación de mediadoras y mediadores a la intervención es un eje central de la actividad, determinante para lograr los objetivos.

 

Nuestro trabajo implica a mujeres, adolescentes y niñas procedentes de países de riesgo, así como a los hombres. Es importante comprometer a toda la comunidad por el peso en la toma de decisiones y en los cambios de actitud, tanto en España como en los países de origen.

 

Nuestra intervención potencia la coordinación de profesionales y el trabajo en red con otras entidades públicas y privadas. Consideramos determinante la sensibilización de los profesionales para lograr una intervención integral y adecuada. En este sentido, Médicos del Mundo Aragón ha liderado la creación de protocolos de actuación llevados a cabo por la Administración Pública aragonesa, visibilizando de esta forma de violencia contra la mujer.

 

El 6 de febrero no es solo una fecha simbólica, sino un llamado a la acción. Erradicar la mutilación genital femenina es posible, pero exige voluntad política, recursos sostenidos y un compromiso firme con la igualdad de género. Implica reconocer que no puede haber relativismo cultural cuando se vulneran derechos fundamentales y que la protección de las mujeres y las niñas debe situarse en el centro de las políticas públicas y de la acción social.

 

Hablar de mutilación genital femenina es hablar de justicia, dignidad y derechos humanos. En este día, reafirmamos que ninguna niña debe sufrir violencia en nombre de la tradición y que la tolerancia cero es una responsabilidad compartida.

Cáncer de próstata: Prevención o secuelas

Cáncer de próstata: Prevención o secuelas

Francisco Javier Reula Vargas

4 de febrero de 2026

Uno de cada dos hombres escuchará la palabra “cáncer” como diagnóstico a lo largo de su vida.

 

Yo soy uno de esos.

 

Cuando te diagnostican la enfermedad, entras en «shock». Lo poco que sabes es que tendrás que pelear mucho y que los tratamientos que recibirás tendrán serias consecuencias para tu cuerpo y mente. Tomas conciencia de que el tiempo ya corre en tu contra.

 

En marzo de 2023, me intervinieron quirúrgicamente para la extirpación total de la próstata mediante laparotomía, una incisión que va desde el pene hasta el ombligo. Al despertar, vi que salían tres sondas de mi cuerpo hacia bolsas diferentes. Dos de ellas las retiran en el hospital, pero la tercera, la que va desde la vejiga hasta una bolsa donde alojas la orina, la anudas al gemelo de tu pierna y te la llevas puesta a casa por unas semanas. Ahí entendí que la que era mi vida de siempre había dado un giro importante.

 

Al retirarme la sonda, era incapaz de retener la orina y empecé a necesitar el uso de pañales durante muchos meses, con la esperanza de poder recuperar en algún momento la musculatura del suelo pélvico. Ni qué decir que durante este tiempo (si no más), se sufre disfunción eréctil y compruebas que tu pene ha disminuido de tamaño tras la cirugía.

Pocos meses después de la intervención, comencé mi tratamiento con quimioterapia. En mi caso, fueron 6 sesiones espaciadas cada 3 semanas, acompañadas de otros fármacos como la cortisona e inhibidores de testosterona.

 

Mi cuerpo se hinchó hasta el punto de no querer mirarme en el espejo, pues no me reconocía. Engordé 16 kilos. Perdí todo el pelo y mis venas se endurecieron tanto que tenían que colocarme las vías para la medicación cada vez en un punto diferente. El dolor en las articulaciones era difícil de soportar. Tuve vómitos, diarreas y náuseas. No era capaz de distinguir los alimentos pues todo tenía sabor a metal. Me fatigaba enormemente con el esfuerzo más liviano y sufrí además un infarto pulmonar. Durante meses, sientes que tu vida se paraliza sin previo aviso y no sabes siquiera si podrás reanudarla.

 

Realmente duro.

 

Dicen que la actitud es muy importante, y aunque la actitud no te va a curar, te ayudará siempre a llevar con entereza y dignidad la lucha que has de afrontar.

 

De momento he frenado el avance del cáncer y toca seguir sin rendición.

 

Vayan por delante mi respeto y cariño a todos los pacientes oncológicos que estén en estos momentos librando su batalla personal. Cada caso es un mundo. Mucha suerte y mucho ánimo, de corazón.

 

Recordad que una simple analítica en sangre del PSA y una visita a tiempo al urólogo ayudan a un diagnóstico precoz en el cáncer de próstata evitando muchos problemas.

 

Mi agradecimiento a los equipos de Urología y de Oncología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, por el exquisito trato médico y humano recibido. Gracias por regalarme VIDA.

 

Gracias a TheMoveMen.org por vuestro esfuerzo y dedicación, dando visibilidad al cáncer masculino.

 

También mi agradecimiento a la Asociación Española Contra el Cancer por su trabajo y acompañamiento en todo este proceso.

 

II Edición Premios OCODES a la divulgación científica de la salud

II Edición Premios OCODES a la divulgación científica de la salud

Observatorio Contra la Desinformación en Salud

1 de febrero de 2026

El Observatorio Contra la Desinformación de la Salud (OCODES) convoca la II Edición de los Premios OCODES, una iniciativa que refuerza el compromiso con la divulgación científica rigurosa y accesible como herramienta clave frente a la desinformación en salud. La convocatoria está dirigida a estudiantes universitarios (grado, máster y doctorado) de cualquier universidad española y a residentes de formación sanitaria especializada en España.

 

Mediante estos premios, OCODES desea reconocer el esfuerzo, la calidad narrativa y el rigor interpretativo de quienes, desde el ámbito académico y clínico, contribuyen a acercar el conocimiento científico de la salud a la ciudadanía, contextualizando la evidencia y combatiendo la desinformación.

 

Cuatro categorías, un mismo objetivo

 

La convocatoria de la II Edición de los Premios OCODES se articula en torno a cuatro categorías diferentes:

Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de grado universitario.

Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de máster universitario.

Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de doctorado.

Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por residentes de formación sanitaria especializada.

 

En todos los casos, los artículos deberán ser inéditos, tener una extensión inferior a 1.000 palabras, estar elaborados bajo el género interpretativo, incluir referencias bibliográficas integradas mediante hipervínculos y contar con autoría individual claramente identificada.

 

Podrán optar al premio aquellos trabajos publicados en la web de OCODES entre el 1 de diciembre de 2025 y el 12 de octubre de 2026, siempre que cumplan íntegramente las bases establecidas en cada categoría.

 

Evaluación y reconocimiento

 

La adjudicación de los premios se realizará a partir de un sistema mixto que combinará impacto, participación y criterio experto:

Visitas del artículo en la web de OCODES: 30 %

Votación popular a través de las redes sociales de OCODES: 30 %

Valoración del Consejo de Redacción de OCODES: 40 %

 

El fallo será inapelable y se hará público durante la segunda quincena de octubre de 2026. Cada categoría contará con un premio consistente en un trofeo conmemorativo de cerámica tradicional aragonesa, acompañado de un diploma acreditativo.

 

La entrega de los premios tendrá lugar en el acto institucional de la festividad de Santa Isabel de Hungría, patrona de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Zaragoza, un momento especialmente significativo para poner en valor la divulgación científica como parte esencial de la formación universitaria y del compromiso social de la ciencia.

 

Bases de la convocatoria

 

Las personas interesadas pueden consultar las bases completas de la convocatoria para cada categoría a través de los siguientes enlaces:

Bases II Edición Premios OCODES. Categoría: Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de grado universitario.

Bases II Edición Premios OCODES. Categoría: Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de máster universitario.

Bases II Edición Premios OCODES. Categoría: Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de doctorado.

Bases II Edición Premios OCODES. Categoría: Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por residentes de formación sanitaria especializada.

Educación para la salud ¿interesa a la sociedad?

Educación para la salud ¿interesa a la sociedad?

Mª Ángeles Ferrer Pascual

25 de enero de 2026

En la actualidad se celebran numerosos “Días Mundiales” dedicados a distintos temas. Sin embargo, la Educación para la Salud (EpS) no tiene una fecha concreta, sino que se vincula al Día Mundial de la Salud y al Día Internacional de la Educación. Estos se celebran, respectivamente, los días 7 de abril y 24 de enero. El primero conmemora la creación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y su compromiso histórico con los retos de la Salud Pública, especialmente con el objetivo de la “Salud para todos”. En cambio, el segundo, en lo que se refiere a la EpS, pone énfasis en la necesidad de la alfabetización en salud, siendo la educación la herramienta fundamental para dicho propósito. Este hecho debe hacer reflexionar sobre la importancia que tiene la EpS en la sociedad actual.

 

 

¿Qué es realmente la EpS?

 

El interés por la EpS surgió a comienzos del siglo pasado cuando nació la primera organización profesional, The Public Health Education, relacionada con este concepto y vinculada a la Asociación Americana de Salud Pública.

 

En aquella época Wood (1926) redactó la primera definición de EpS como “la suma de experiencias que influyen favorablemente sobre los hábitos, actitudes y conocimientos relacionados con la salud del individuo y de la comunidad”. Con el paso del tiempo, autores como Sepilli (1958) ampliaron esta visión al introducir conceptos como “intervención social, modificación consciente y duradera de comportamientos”; mientras que Green (1992) puso énfasis en el “aprendizaje planificado y voluntario para el cambio de comportamientos”. La OMS, en 1998, define la Eps en el glosario sobre Promoción de la Salud como “las oportunidades de aprendizaje creadas conscientemente que suponen una forma de comunicación destinada a mejorar la alfabetización sanitaria, incluida la mejora del conocimiento de la población en relación con la salud y el desarrollo de habilidades personales que conduzcan a la salud individual y de la comunidad”. El término alfabetización no se limita a la adquisición de conocimientos y habilidades en salud, sino que también favorece el empoderamiento de la población para tomar decisiones razonadas a nivel individual y colectivo potenciando la conciencia social.

 

Se puede decir por tanto que, la EpS es un instrumento fundamental en el desarrollo de la Promoción de la Salud. Esta ha evolucionado a lo largo del tiempo marcando claramente dos periodos. El primero, más clásico, con una educación cimentada en acciones dirigidas al individuo, responsabilizándolo de sus comportamientos, basada en un aprendizaje pasivo cuya finalidad era modificar conductas insanas. El segundo periodo, a partir de finales del siglo pasado, se centra en una EpS con una perspectiva más comunitaria, teniendo en cuenta aquellos factores externos al individuo, donde la educación supone un proceso de intervención social y donde los sujetos adquieren más implicación en el proceso de aprendizaje, capacitándolos para una participación activa que les permita tomar decisiones razonadas no solo en el ámbito individual, sino también en el social e incluso el político. Así, se puede considerar que la EpS es un proceso transversal que va a influir en la salud y los problemas de la población, en los determinantes sociales que influyen en las condiciones de vida de los individuos, y en las gestiones y políticas que se aplican para mejorar el bienestar, no solo individual sino de manera colectiva.

 

 

¿Qué valor se otorga a la EpS en los planes de estudio de los Grados de Enfermería y Medicina?

 

De lo comentado anteriormente parece necesario educar a la población en materia de salud. Esto implica una formación exhaustiva de todos los agentes que intervienen en el bienestar común. Por ello, la EpS no debe limitarse al ámbito sanitario, sino que debe transcender también a los ámbitos familiar, educativo, social, laboral y de gestión.

 

Por otro lado, según se desprende de la concepción actual de la EpS, esta implica la formación de profesionales capaces de diseñar estrategias educativas que conduzcan a un aprendizaje activo. Su desarrollo debe integrar programas con metodologías que faciliten el análisis de necesidades, y/o problemas; que favorezcan la reflexión en la búsqueda de recursos y/o soluciones y que ayuden a la alfabetización de la población. En ellos es necesario incluir la evaluación de lo conseguido y no solo la impartición de conceptos teóricos sobre la salud.

 

Teniendo en cuenta estos aspectos, la formación en EpS debería contemplarse especialmente en los planes de estudio de las disciplinas de Ciencias de la Salud.

 

Un análisis sencillo de la realidad actual de la materia EpS, dentro de los planes de estudio de los Grados de Enfermería y Medicina, en treinta Facultades Públicas de las diferentes Comunidades autónomas de España, muestra que:

 

  • En el Grado de Enfermería, solo el 26,6% de los planes tienen una asignatura denominada EpS, de 6 créditos, excepto una con 3 créditos. El 68,2% de las que no tienen asignatura específica, integran en otras asignaturas uno o varios temas sobre EpS, la mayor parte en Enfermería Comunitaria y las menos en Salud Pública y Promoción de la Salud. En el resto no se han encontrado contenidos relacionados con una formación concreta en EpS.
  • En cuanto al Grado de Medicina, la situación es todavía más deficitaria, ya que ninguna tiene una materia denominada EpS y solo en una facultad existe una asignatura que se aproxima a esta denominada “Promoción de la Salud”. Tan solo el 26% de las facultades revisadas tienen algún tema relacionado con la EpS desarrollado en otras asignaturas.

Esta situación debe hacer pensar sobre la poca importancia que se le da a la EpS dentro de los estudios universitarios. Los profesionales de la salud deberían adquirir competencias necesarias para desarrollar una adecuada EpS, y así conseguir los objetivos que anteriormente se han mencionado.

 

Las competencias ligadas al desarrollo de estrategias y habilidades para la comunicación y la motivación o el diseño de programas de EpS dirigidos a individuos, familias y/o grupos de la comunidad son complejas y para poder alcanzarlas no es suficiente con el estudio de conceptos teóricos desarrollados en unos pocos temas a lo largo de toda una carrera. Se requiere de una educación práctica adecuada que implica más tiempo y mayor dedicación. Más grave aún es la inexistencia de esta materia en la preparación de quienes tienen una responsabilidad clave en la salud de la población.

 

 

¿Cuál debería ser el valor de la EpS en la sociedad?

 

La sociedad actual vive un momento muy convulso a nivel global. Existen multitud de escenarios inquietantes y dramáticos, en los que se puede observar que el valor de la salud carece de importancia. Por otra parte, los problemas de salud aumentan y se cronifican y las condiciones de vida, de gran parte de la población, están lejos de considerarse saludables, creciendo cada día más la desigualdad social. Esto supone una pérdida de los valores que deben guiar a la sociedad. Esta decadencia tiene que ver con la mala organización y gestión de los recursos, y con las políticas que se aplican, que están lejos de favorecer el bienestar de la comunidad. Hay que salir de esta situación, implicando a las personas, tanto de forma individual como colectiva, y a todos los responsables de la salud, de la educación, de la gestión, y de la política para conseguir que la salud sea considerada el mayor valor patrimonial que puede tener una sociedad. Una población bien educada en salud está capacitada para exigir las necesidades que favorezcan su bienestar.

Comunidades de aprendizaje: Un beneficio para la salud mental y emocional del alumnado

Comunidades de aprendizaje: Un beneficio para la salud mental y emocional del alumnado

Carlos Mir Ramos

24 de enero de 2026

En los últimos años, la salud mental y emocional del alumnado en educación infantil y primaria ha pasado de ser un asunto periférico a convertirse en una prioridad educativa y social. El aumento de la ansiedad infantil, las dificultades de autorregulación emocional y los problemas de convivencia en los centros escolares obligan a repensar no sólo qué se enseña, sino cómo y con quién se aprende.

 

En este contexto, las comunidades de aprendizaje emergen como un modelo educativo con un impacto significativo no solo en el rendimiento académico, sino también en el bienestar psicológico, emocional y relacional del alumnado. Su fundamento principal es sencillo pero transformador: el aprendizaje se construye de manera colectiva, dialógica e inclusiva, implicando a toda la comunidad educativa.

 

Las comunidades de aprendizaje se sustentan en el aprendizaje dialógico, un enfoque respaldado por la investigación científica que sitúa el diálogo igualitario como motor del desarrollo cognitivo y emocional. Tal y como recogen los estudios del Community of Research on Excellence for All, la interacción basada en el respeto, la escucha activa y la validación de la palabra del otro favorece entornos emocionalmente seguros, condición indispensable para un aprendizaje significativo.

 

Desde edades tempranas, el alumnado necesita sentirse escuchado, valorado y reconocido. En educación infantil y primaria, donde la identidad y la autoestima se encuentran en pleno proceso de construcción, las dinámicas propias de las comunidades de aprendizaje —como los grupos interactivos o las tertulias dialógicas— contribuyen a reducir el sentimiento de aislamiento y a fortalecer el sentido de pertenencia al grupo. Diversas investigaciones han señalado que este sentimiento actúa como factor protector frente al estrés, la ansiedad y el rechazo social.

 

Otro de los pilares de las comunidades de aprendizaje es la participación activa de las familias y otros miembros de la comunidad. Esta apertura del centro educativo rompe con el aislamiento tradicional de la escuela y genera una red de apoyo emocional alrededor del alumnado. Cuando niños y niñas perciben coherencia y colaboración entre escuela, familia y entorno social, se incrementa su seguridad emocional y disminuyen los conflictos conductuales, tal y como recogen estudios sobre clima escolar y bienestar infantil.

 

Asimismo, las comunidades de aprendizaje promueven valores esenciales para la salud mental como la solidaridad, la cooperación y la resolución pacífica de conflictos. Frente a modelos competitivos que refuerzan la comparación constante y el miedo al error, este enfoque apuesta por el éxito educativo para todos, reduciendo la frustración académica y el estigma asociado a las dificultades de aprendizaje. No es casual que numerosos centros que funcionan como comunidades de aprendizaje, registren una disminución del acoso escolar y una mejora notable del clima emocional del aula.

 

Desde una perspectiva psicológica, el modelo de comunidades de aprendizaje favorece el desarrollo de competencias emocionales clave: empatía, autorregulación, habilidades sociales y comunicación asertiva. Estas competencias, ampliamente reconocidas por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, son determinantes para la prevención de problemas de salud mental a lo largo del ciclo vital.

 

No obstante, es importante subrayar que, la implementación de comunidades de aprendizaje requiere formación docente, compromiso institucional y voluntad política. No se trata de una metodología puntual, sino de una transformación profunda de la cultura escolar, donde la inclusión y el bienestar emocional no sean discursos retóricos, sino prácticas cotidianas evaluables.

 

En un momento histórico marcado por la sobreexposición digital, la fragilidad emocional y la aceleración de los ritmos de vida, la escuela tiene la oportunidad —y la responsabilidad— de convertirse en un espacio de cuidado, diálogo y salud emocional. Las comunidades de aprendizaje demuestran que es posible educar desde el rigor académico sin renunciar a la humanidad, colocando el bienestar del alumnado en el centro del proceso educativo.

 

Un reciente estudio en la educación pública andaluza realizado a lo largo del 2025 por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF, ha alertado del preocupante deterioro de la convivencia escolar y de la conflictividad en las aulas, por lo que invertir en modelos educativos que fortalecen la salud mental infantil no es un lujo ni una moda pedagógica: es una decisión ética y preventiva que tendrá repercusiones positivas en la sociedad del mañana.

El caballo como compañero terapéutico: Una experiencia profesional y vital

El caballo como compañero terapéutico: Una experiencia profesional y vital

Enrique García de la Peña Morales

17 de enero de 2026

Desde que nací, he pasado toda mi vida rodeado de caballos. Su nobleza, cualidad intrínseca de lealtad, fuerza, inteligencia y sensibilidad, que se manifiesta en su mirada serena, temperamento equilibrado y disposición a la conexión profunda con los humanos, hizo que hace más de treinta años decidiera centrar mi vida profesional en estos animales.

 

Inicialmente, dediqué mi carrera hípica de profesor al ámbito deportivo y competitivo, pero, poco a poco, al darme cuenta de la gran capacidad que tienen los caballos para percibir las emociones y estado de ánimo de los humanos, fui derivando mi actividad a convertir mis clases en una monta terapéutica para niños y adultos.

 

La hipoterapia o terapia asistida ecuestre es una técnica empleada por profesionales de la salud física o mental para promover la rehabilitación de niños, adolescentes y adultos a nivel neuromuscular, psicológico, cognitivo y social por medio del caballo como herramienta terapéutica y coadyuvante para tratar a personas con discapacidades físicas y psíquicas, ya sean congénitas o adquiridas.

 

La hipoterapia consiste en aspectos como la transmisión del calor corporal del cuerpo del caballo a la persona y el aprovechamiento de los impulsos rítmicos y el movimiento tridimensional del animal. A través del contacto con el caballo y de la motivación que éste genera, se buscan soluciones a los problemas de aprendizaje y adaptación que presentan las personas afectadas por alguna discapacidad. Aumenta la motivación, estimula la afectividad, mejora la atención y concentración, estimula la sensibilidad táctil, visual, auditiva y olfativa, ayuda al aprendizaje pautado de acciones y aumenta la capacidad de independencia.

 

La hipoterapia se basa en el aprovechamiento del movimiento del caballo para la estimulación de los músculos y articulaciones del paciente. La persona está sometida a movimientos de vaivén que son similares a los que realiza el cuerpo humano al caminar. Por su naturaleza, la hipoterapia influye a la persona en toda su totalidad y el efecto en todo el cuerpo puede ser muy sensible.

 

Durante mis años de hipoterapeuta he vivido experiencias casi inexplicables, observado mejoras físicas y psíquicas en niños y adultos increíbles y, sobre todo, he comprobado la maravillosa interconexión que un animal puede tener con un humano, hasta el punto de poder decir con rotundidad que el hipoterapeuta no he sido yo solo, sino el binomio mi caballo y yo, ya que de un modo natural, el animal sabía en cada momento qué tipo de persona iba subida encima, si necesitaba más o menos ritmo, si era un niño o un adulto… una interconexión que cada día me emocionaba más.

 

Aunque se trata de una terapia, la relación que se establece entre el animal y la persona tratada se encuentra muy alejada de lo que podría denominarse un contexto convencional. En la hipoterapia, un aspecto fundamental es que el paciente asume los ejercicios como diversión y se mantiene implicado y atento al qué sucede a su alrededor. De esta forma, los ejercicios pasan a un segundo término, mientras el sistema nervioso central está trabajando y se obtienen los resultados y mejoras esperadas.

 

A modo enunciativo, los beneficios de la hipoterapia podrían resumirse así: a) ayuda a reeducar la marcha; b) regula el tono muscular y mejora la calidad y amplitud de movimiento articular; c) mejora la circulación sanguínea; d) mejora el equilibrio, la coordinación y la visión espacial; e) permite la disociación de cinturas (movimientos contrarios de la cintura escapular y la pélvica); f) corrige la postura; g) mejora de la respiración y la deglución; h) reduce los patrones de movimiento anormales; i) refuerza la autoestima y libera las tensiones emocionales; j) facilita la comunicación y mejora la sociabilización; k) Fomenta la autosuperación y el control de las emociones; l) mejora la concentración.

 

Mi vida profesional como hipoterapeuta, tratando de ayudar a niños y adultos desde mi más modesta condición, no ha sido un trabajo, ha sido un placer, lleno de momentos felices y tristes, pero siempre lleno de emociones humanas a flor de piel.