Cáncer de cuello uterino
Cáncer de cuello uterino
“Prevenir, detectar, tratar: un compromiso de todas y todos”
El cáncer de cuello uterino es un problema de salud pública que aún hoy afecta a miles de mujeres en todo el mundo, a pesar de ser una enfermedad altamente prevenible. Está causado casi en su totalidad por la infección persistente de ciertos tipos de virus del papiloma humano (VPH). Lo esperanzador es que se puede prevenir, se puede detectar a tiempo y, cuando es necesario, se puede tratar con eficacia.
Algunos datos clave
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se diagnostican más de 600.000 nuevos casos de cáncer de cuello uterino y fallecen aproximadamente 340.000 mujeres por esta causa en el mundo. Es el cuarto cáncer más frecuente entre las mujeres.
En España, de acuerdo con datos del Observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se diagnostican alrededor de 2.000 casos anuales, y mueren unas 700 mujeres cada año por esta enfermedad. La buena noticia es que la incidencia y la mortalidad están descendiendo progresivamente, gracias a la vacunación frente al VPH y a los programas de cribado.
¿Qué es el cáncer de cuello uterino?
El cuello del útero es la parte inferior del útero que conecta con la vagina. Con el tiempo, algunas infecciones persistentes por VPH pueden provocar alteraciones celulares que, si no se detectan y tratan, pueden transformarse en cáncer. Esta evolución suele durar años, lo que ofrece una oportunidad crucial para prevenir la enfermedad mediante cribado y vacunación.
La OMS ha planteado un objetivo ambicioso: eliminar el cáncer de cuello uterino como problema de salud pública antes del año 2030, mediante tres metas clave:
- 90 % de niñas vacunadas frente al VPH antes de los 15 años,
- 70 % de mujeres con cribado efectivo antes de los 35 y 45 años,
- 90 % de mujeres con lesiones tratadas adecuadamente.
Factores de riesgo
Los principales factores que aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer de cuello uterino son:
- Infección persistente por VPH de alto riesgo (como los tipos 16 y 18).
- Inicio precoz de relaciones sexuales o múltiples parejas sexuales.
- Tabaquismo, que duplica el riesgo.
- Inmunosupresión (por VIH u otros motivos).
- No participar en programas de cribado.
- En algunos estudios, también se asocia con uso prolongado de anticonceptivos hormonales, múltiples embarazos, embarazo a edades precoces y exposición a ciertos disruptores endocrinos.
Prevención
La prevención combina estrategias primarias y secundarias:
- Vacunación frente al VPH:
En España, la vacuna frente al VPH está incluida en el calendario oficial y se administra gratuitamente a niñas y niños de 12 años. Está demostrado que reduce en más del 90 % la incidencia de lesiones precancerosas relacionadas con los tipos vacunales.
- Cribado o detección temprana:
Las guías de la AEPCC (2022) recomiendan la detección mediante citología y/o test de VPH.- Mujeres de 25-34 años: citología cada 3 años.
- Mujeres de 35-65 años: test de VPH cada 5 años o co-test (citología + VPH) cada 5 años.
- Promoción de estilos de vida saludables:
Evitar el tabaco, usar preservativo y acudir periódicamente al ginecólogo son medidas clave.
Diagnóstico y lesiones precancerosas
Cuando una prueba de cribado resulta anormal, se realiza una colposcopia (visualización del cuello uterino con aumento) y, si es necesario, una biopsia para confirmar el diagnóstico.
Antes de que aparezca un cáncer invasor, el cuello del útero puede presentar lesiones precancerosas, también llamadas lesiones intraepiteliales, que representan distintos grados de alteración celular.
Estas lesiones se clasifican con dos nomenclaturas equivalentes:
- CIN (Cervical Intraepithelial Neoplasia) o NIC (Neoplasia Intraepitelial Cervical):
- CIN 1 / NIC 1: lesión de bajo grado, suele remitir espontáneamente.
- CIN 2 / NIC 2: lesión de alto grado, requiere vigilancia o tratamiento.
- CIN 3 / NIC 3: lesión de alto grado con mayor riesgo de progresar a cáncer si no se trata.
- SIL (Squamous Intraepithelial Lesion / Lesión escamosa intraepitelial):
- LSIL (bajo grado) equivale a CIN 1.
- HSIL (alto grado) equivale a CIN 2-3.
Identificar y tratar estas lesiones evita que progresen a cáncer invasor.
En los casos confirmados de cáncer, se realizan estudios de extensión (TAC, RMN o PET-TAC) para determinar el estadio. La detección temprana permite un tratamiento menos agresivo y una supervivencia mayor: la tasa de supervivencia a 5 años en estadios iniciales supera el 90 %.
Tratamiento
Depende del estadio y de la situación personal de cada paciente:
- Lesiones precancerosas o microinvasoras: conización (exéresis del cuello uterino) o histerectomía simple (exéresis del útero).
- Enfermedad localizada: cirugía radical con o sin radioterapia y quimioterapia.
- Enfermedad avanzada: quimio-radioterapia e inmunoterapia en casos seleccionados.
El seguimiento posterior es esencial para prevenir recurrencias.
Mensaje final
El cáncer de cuello uterino es evitable. Cada vacuna, cada citología, cada revisión ginecológica es un paso hacia su eliminación.
En el Día Mundial del Cáncer de Cuello Uterino recordemos que la información salva vidas: infórmate, vacúnate y revisa tu salud.
Consulta también la Guía de Cribado del Cáncer de Cuello Uterino (AEPCC 2025) para conocer las recomendaciones más actualizadas.
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