Gestaciones múltiples: mitos, realidades y evidencia científica

Gestaciones múltiples: mitos, realidades y evidencia científica

Carlos De Bonrostro Torralba

26 de septiembre de 2025

Los embarazos múltiples (gemelos, trillizos o embarazos de mayor número de fetos) han despertado desde siempre una gran curiosidad. Sin embargo, en la era digital, la información se mezcla fácilmente con rumores y desinformación. Con motivo del Día Mundial de los Embarazos Múltiples,

aclaramos qué es mito y qué es realidad en torno a ellos.

¿Qué es un embarazo múltiple?

Un nacimiento múltiple ocurre cuando en un mismo embarazo se desarrollan dos o más fetos. La mayoría corresponden a embarazos gemelares, que pueden ser:

  • Monocigóticos (“idénticos”): proceden de un único óvulo fecundado que se divide. Los bebés comparten una carga genética prácticamente idéntica.
  • Dicigóticos (fraternos): se producen cuando dos óvulos diferentes son fecundados por dos espermatozoides distintos. Genéticamente son como hermanos nacidos en momentos diferentes, pero se desarrollan simultáneamente en un mismo embarazo.

Frecuencia y factores de riesgo

Los embarazos múltiples han aumentado su frecuencia en las últimas décadas por diferentes motivos:

  • Edad materna: a partir de los 35 años la probabilidad de ovular más de un óvulo por ciclo aumenta.
  • Tratamientos de fertilidad: la estimulación ovárica y las técnicas de reproducción asistida han sido un factor muy determinante para el aumento de los embarazos múltiples.
  • Factores genéticos y étnicos: en algunas familias y poblaciones hay mayor tendencia a los embarazos gemelares dicigóticos.

Actualmente, la incidencia de nacimientos múltiples es de alrededor del 3% de los embarazos en países desarrollados, aunque varía según región y contexto.

En cualquier caso, la tasa de embarazos múltiples se está reduciendo en muchas regiones del mundo debido a los nuevos protocolos de reproducción asistida, que priorizan evitar una gestación múltiple para reducir riesgos durante el embarazo.

Salud materna y neonatal: lo que la evidencia científica nos enseña

Existe la idea equivocada de que un embarazo múltiple es similar a uno único, sin embargo, la realidad es muy diferente. Estos embarazos conllevan riesgos adicionales que requieren un seguimiento especializado:

Prematuridad: los partos antes de las 37 semanas son mucho más frecuentes.

Restricción del crecimiento intrauterino: uno o varios fetos pueden presentar menor crecimiento debido a una función placentaria insuficiente.

Complicaciones maternas: mayor probabilidad de hipertensión, diabetes gestacional o hemorragia posparto, entre otros riesgos.

Mortalidad y morbilidad neonatal: aunque la mayoría de los niños evolucionan bien, los riesgos aumentan respecto a los embarazos únicos.

Gracias al control obstétrico, algunos de estos riesgos pueden prevenirse, detectarse y tratarse. Sin embargo, los embarazos múltiples se consideran embarazos de riesgo, lo que obliga, en muchos casos, a su seguimiento en unidades médicas específicas.

Mitos frecuentes y verdades científicas

  • MITO 1: “Comer determinados alimentos aumenta las posibilidades de tener gemelos.”

Falso. No existe ninguna dieta probada que aumente la tasa de nacimientos múltiples.

  • MITO 2: “Los gemelos idénticos se saltan una generación.”

No es cierto. La división de un óvulo fecundado ocurre de forma espontánea y no sigue un patrón hereditario claro en la mayoría de los casos.

  • MITO 3: “El parto múltiple siempre debe ser por cesárea.”

No necesariamente. La vía del parto depende de la posición de los bebés, el bienestar fetal y las condiciones maternas. Muchos embarazos gemelares pueden culminar en parto vaginal de forma segura.

  • MITO 4: “Los gemelos monocigóticos son idénticos entre sí”

En absoluto. Aunque el término “gemelos idénticos” es común, desde el punto de vista médico y genético, los gemelos monocigóticos son altamente similares, pero rara vez absolutamente idénticos.

El papel de la información fiable

En un contexto en el que circulan libremente bulos y mitos, es esencial recurrir a fuentes acreditadas: sociedades científicas, organismos de salud y profesionales sanitarios. La desinformación puede generar falsas expectativas y, lo que es peor, poner en riesgo a las madres y a sus hijos, a los cuales debemos proteger favoreciendo la difusión de información contrastada y veraz.

Conclusión

Los embarazos múltiples son un fenómeno fascinante de la naturaleza y, a la vez, todo un desafío médico. Con un seguimiento obstétrico especializado y el acceso a información de calidad, las familias pueden vivir esta experiencia con seguridad y confianza en la mayoría de los casos. En un tiempo en el que la desinformación en salud viaja más rápido que nunca, debemos recordar lo esencial: la ciencia sigue siendo nuestra aliada más segura.

La realidad de la donación de sangre de cordón umbilical

La realidad de la donación de sangre de cordón umbilical

Natalia Barrio Forné

23 de septiembre de 2025

El primer trasplante de Sangre de Cordón Umbilical (SCU) se llevó a cabo en 1988 y, unos años más tarde, en 1992, se creó en Nueva York el primer Banco de SCU. Estos dos hitos supusieron un gran avance en la medicina, pero la realidad es que ha habido muchos cambios desde entonces.

 

Con la apertura del primer Banco de SCU, aumentaron rápidamente las donaciones y las instituciones, tanto públicas como privadas, encargadas de su almacenamiento. Actualmente, en España, existen 7 bancos públicos de donantes de médula ósea, quienes almacenan también la SCU, y 2 bancos privados autorizados. Posteriormente, con el avance la investigación médica, comenzaron a realizarse otro tipo de trasplantes alogénicos, lo que llevó a la disminución drástica del número de donaciones, concretamente un 20% en los últimos 5 años.

 

Otros asuntos importantes ligados a este almacenamiento de SCU que han surgido en los últimos años son el principio de solidaridad y la publicidad de los bancos privados. Las empresas privadas promocionan la donación de SCU como un seguro biológico para uso autólogo, dando lugar así a situaciones idílicas con un objetivo mercantil muy claro. Este hecho compromete el principio de solidaridad, ya que hay riesgo de que se depositen muchas unidades para uso de la persona que dona, lo que impide que haya una muestra lo suficientemente grande como para cubrir las necesidades de donación y, en consecuencia, pone en peligro el sistema de donación.

 

Esta idea del almacenamiento para uso autólogo podría aplicarse de forma pública siempre y cuando hubiera motivos médicos para ello, llevando a cabo un sistema organizado y con costes a cargo del fondo nacional. Con la intervención de los bancos de SCU privados, se genera una discriminación económica y la posibilidad de pérdida de la propiedad hacia esa muestra de SCU en el caso de impagos a favor de la institución privada, quien por contrato, siempre respetando la confidencialidad  y la privacidad, pueden vender esa SCU a otras instituciones para investigación.

 

Todas estas nociones llevan a asociar popularmente el concepto de almacenamiento al ente privado y la donación a la institución pública. Por tanto, es importante que aquellas personas que se planteen realizar una donación de SCU, tanto a un banco privado como público conozcan bien el sistema y la utilidad de la muestra obtenida.

 

La donación de SCU se ofrece a las pacientes aptas de forma universal en todos los hospitales materno-infantiles acreditados y con profesionales formados para ello. Se puede recoger en partos vaginales o quirúrgicos (cesárea), tanto si han comenzado espontáneamente o han sido inducidos. El momento preciso para ello es después del nacimiento del recién nacido, cuando ya se ha pinzado y cortado el cordón umbilical y previo a la expulsión de la placenta. Este hecho no está reñido con el pinzamiento tardío del cordón umbilical, práctica avalada y recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y numerosas sociedades científicas obstétrico-ginecológicas.

 

Para garantizar su almacenamiento, se precisa recolectar una cantidad alta de SCU que, en muchas ocasiones, es difícil de alcanzar. Esto significa que hay muy pocas muestras que pueden guardarse para uso clínico. Después, se analiza la muestra para detectar posibles enfermedades infecciosas, además de estudiar un conjunto de parámetros considerados mínimos para calificar la muestra como idónea.

 

Dos de los inconvenientes más destacados del uso terapéutico de la SCU son la tardanza en producir el efecto necesario, lo que lleva frecuentemente a la segunda consecuencia, que es la inevitable solicitud de una segunda muestra de SCU por el limitado número de células madre hematopoyéticas que tiene una sola unidad.

 

Es por ello que la normativa española estableció que todas las muestras recogidas que se almacenen tanto en bancos públicos como privados deben figurar en el Registro de donantes de médula ósea (REDMO), constituyéndose así un acceso universal para cualquier persona que lo necesite y sea compatible con dichas unidades y, en consecuencia, eliminando en cierta manera la exclusividad interpuesta por los bancos privados en beneficio del principio de solidaridad y altruismo característicos de las donaciones.

Fertilidad y salud. Lo que toda persona debería conocer

Fertilidad y salud. Lo que toda persona debería conocer

María Susana Lafuente Pardos

04 de junio de 2025

La fertilidad es una dimensión del ser humano, una esfera importante de la vida y de los deseos más genuinos del ser humano. Además, es también una parte esencial de nuestra salud general, aunque a veces se habla de ella solo cuando surgen dificultades para concebir. Sin embargo, conocer cómo funciona nuestro cuerpo, qué hábitos favorecen una fertilidad sana y qué pruebas existen para valorar nuestro estado puede marcar una gran diferencia, tanto si estamos intentando un embarazo como si solo queremos cuidarnos de forma preventiva.

 

 

¿Qué es la fertilidad?

La fertilidad se refiere a la capacidad biológica de una persona para concebir y mantener un embarazo. Es un proceso complejo en el que intervienen hormonas, órganos reproductores, el estado general de salud y también, aunque muchas veces se olvida, el estilo de vida.

 

En las mujeres, implica un ciclo menstrual regular, ovulación, calidad del útero y trompas de Falopio, entre otros factores. En los hombres, está relacionada con la cantidad, movilidad y forma de los espermatozoides. Todo esto puede verse influido por múltiples variables: algunas se pueden controlar y otras no, pero conocerlas ayuda.

 

 

Hábitos saludables que favorecen la fertilidad

En general, la frecuencia de las relaciones sexuales para facilitar la concepción es la de mantener, al menos, una cada dos o tres días.

 

Muchos de los hábitos que se recomiendan para una vida sana en general también son buenos aliados de la fertilidad. Aquí van algunos que conviene tener en cuenta:

Alimentación equilibrada: Una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales, proteínas de calidad y grasas saludables ayuda a regular el sistema hormonal. Evitar el exceso de azúcares, ultraprocesados y alcohol también es importante.

 

Movimiento diario: El ejercicio regular mejora la circulación, reduce el estrés y ayuda a mantener un peso adecuado. No es necesario entrenar intensamente; caminar, bailar o hacer yoga pueden ser suficientes.

 

Descanso reparador: Dormir entre 7 y 9 horas al día favorece el equilibrio hormonal, especialmente en mujeres con ciclos irregulares o estrés crónico.

 

Reducción del estrés: El estrés sostenido puede alterar la ovulación y afectar la calidad del semen. Técnicas como la meditación, la respiración consciente o simplemente desconectar de las pantallas antes de dormir pueden ser de gran ayuda.

 

Evitar tóxicos: El tabaco, el alcohol en exceso, algunas sustancias químicas (presentes en ciertos cosméticos o plásticos) y el uso prolongado de fármacos sin control pueden afectar directamente a la fertilidad.

 

Conocer tu cuerpo: Aprender a observar las señales del ciclo menstrual –flujo cervical, temperatura basal, cambios emocionales– es una herramienta muy poderosa para saber si todo va bien o si hay algo que consultar.

 

 

¿Cuándo consultar con un@ especialista?

Si una pareja lleva más de un año manteniendo relaciones sexuales regulares sin anticonceptivos y no logra el embarazo, se recomienda acudir a una consulta especializada. En mujeres mayores de 35 años, ese plazo se acorta a seis meses. Pero no hace falta esperar tanto. También es adecuado pedir orientación si:

 

Los ciclos menstruales son muy irregulares o ausentes.

 

Hay antecedentes personales o familiares de enfermedades ginecológicas (como endometriosis, SOP -sindrome del ovario poliquistico- ).

 

Se ha tenido una infección pélvica o una cirugía abdominal.

 

Existen problemas conocidos de esperma o disfunción eréctil en la pareja.

 

 

Principales pruebas diagnósticas

Cuando se inicia un estudio de fertilidad, el objetivo es entender qué está ocurriendo y, en su caso, encontrar la mejor forma de acompañar o apoyar el proceso. Estas son algunas de las pruebas más habituales:

 

Ecografía transvaginal: Permite valorar el estado de los ovarios y del útero. También se puede hacer un recuento de folículos antrales para estimar la reserva ovárica.

 

Analítica hormonal: Se realiza normalmente en los primeros días del ciclo para conocer los niveles de FSH, LH, estradiol, prolactina, TSH y otras hormonas implicadas.

 

Prueba de ovulación: Puede incluir la medición de la progesterona en fase lútea (unos 7 días después de la ovulación). Se puede hacer en casa utilizando unas tiras reactivas que se introducen en orina. Cuando el test de ovulación da un resultado positivo, mantener relaciones sexuales ese día y el día posterior incrementa la posibilidad de que un espermatozoide fecunde al ovocito.

 

Histerosalpingografía: Es una radiografía con contraste que permite ver si las trompas de Falopio están permeables.

 

Seminograma: Evalúa el número, movilidad y morfología de los espermatozoides.

 

 

Cuidarse es el primer paso

Hablar de fertilidad no es solo hablar de reproducción. Es hablar de salud, de autocuidado, de conciencia corporal. Cuidar lo que comemos, cómo dormimos, cómo nos movemos y qué ritmo de vida llevamos tiene un impacto directo en nuestra salud reproductiva, pero también en nuestro bienestar general.

 

Y si alguna dificultad aparece, buscar ayuda médica y emocional a tiempo puede marcar una gran diferencia. La fertilidad no es un destino inmutable, sino un proceso que podemos acompañar con conocimiento, compasión y atención.

Higiene menstrual y autoconocimiento

Higiene menstrual y autoconocimiento

María Susana Lafuente Pardos

28 de mayo de 2025

La menstruación es una parte natural del ciclo vital de las mujeres, pero durante siglos ha estado rodeada de tabúes, silencios y desinformación. Hablar de higiene menstrual no es solo hablar de productos: es hablar de salud, conciencia corporal y también de educación. Comprender cómo funciona el ciclo, cómo se expresa en cada cuerpo y cómo registrarlo con herramientas como los diagramas menstruales puede transformar la forma en que vivimos nuestra menstruación. La regla es un signo vital que nos habla de cómo está nuestro cuerpo.

 

 

¿Qué es la higiene menstrual?

La higiene menstrual implica todas las prácticas necesarias para gestionar el sangrado menstrual de forma saludable, cómoda y segura. Esto incluye el acceso a productos adecuados, la posibilidad de lavarse las manos, de cambiarse en condiciones higiénicas, de elegir cómo vivir la higiene y de eliminar los productos usados correctamente.

 

No todas las personas tienen las mismas posibilidades: en muchas partes del mundo, la falta de acceso a productos o de educación básica sobre el cuerpo impide vivir el ciclo menstrual con normalidad. Por eso es tan importante hablar de ello con naturalidad y sin vergüenza.

 

 

Productos de higiene menstrual

Hoy en día existen múltiples opciones para gestionar la menstruación. Su uso dependerá de la disponibilidad, el precio y la preferencia de las usuarias. Algunas de las más comunes son:

 

Compresas: de un solo uso o reutilizables. Ambas se colocan en la ropa interior para absorber el flujo. Las compresas de celulosa suelen llevar blanqueantes, pero son las más utilizadas porque se desechan tras cada uso. Las compresas de tela lavables son una alternativa ecológica, transpirable y no provocan irritación.

 

Tampones (con y sin aplicador): se insertan en la vagina y absorben el flujo menstrual sin que salga al exterior. Preferiblemente deberían estar fabricados con materiales orgánicos porque está en contacto directo con la mucosa vaginal. Los tampones lavables tienen mucho menos uso porque requieren de un lavado más cuidadoso.

 

Copa menstrual: es un recipiente de silicona médica que se introduce en la vagina y recoge el flujo en lugar de absorberlo. Cuando se vacía se puede volver a colocar siempre que se garantice la limpieza necesaria. Después de cada ciclo, se lava, se puede esterilizar en recipientes diseñados para ello en el microondas. La ventaja es que se reutiliza durante años.

 

Ropa interior absorbente: parece una braguita normal, pero tiene varias capas de absorción. Son discretas y reutilizables.

 

Esponjas menstruales: menos conocidas, son naturales o sintéticas y se introducen como un tampón, pero con un enfoque más ecológico.

 

 

La importancia y magia del registro: diagramas y calendarios

Una parte fundamental del cuidado menstrual es conocer el propio ciclo. Aquí es donde entran en juego los calendarios menstruales, los menogramas o los diagramas circulares.

 

Un diagrama menstrual es una herramienta visual que permite registrar no solo cuándo llega la menstruación, sino también otros aspectos del ciclo como el color del sangrado, la cantidad aproximada, las molestias físicas (dolor, cansancio, tensión en el pecho, etc.), los cambios emocionales o el estado de la piel, el apetito, el sueño, etc.

 

Estos diagramas suelen tener forma de círculo con los días del ciclo alrededor. Se pueden colorear, escribir, usar símbolos. Lo importante es que se conviertan en una herramienta de autoconocimiento.

 

Con ellos, se puede programar las actividades más pesadas, los días de mayor socialización, los momentos de menor actividad y mayor introspección, etc.

 

 

¿Qué indican los colores del flujo menstrual?

El color de la menstruación varía de un día a otro y, también, entre personas. Aprender a observarlo puede dar información útil sobre nuestra salud hormonal:

 

Rojo brillante: flujo fresco y saludable.

 

Rojo oscuro o marrón: sangre más oxidada, común al principio o final del periodo.

 

Rosa claro: puede indicar niveles bajos de estrógeno o sangrado muy ligero.

 

Naranja o gris: si va acompañado de mal olor, puede ser signo de infección.

 

Estos matices no son diagnósticos, pero sí señales que podemos compartir con un profesional si hay dudas.

 

 

Días clave para registrar

Aunque cada persona puede adaptar su sistema de registro, algunos momentos importantes para observar y anotar son:

 

Día 1: el primer día de sangrado menstrual (no manchado).

 

Mitad del ciclo: suele coincidir con la ovulación en ciclos regulares.

 

Cambios en el flujo cervical: su textura y aspecto cambian a lo largo del mes.

 

Días de dolor, cambios emocionales o síntomas recurrentes.

 

Inicio y fin del sangrado.

 

Todo esto ayuda a conocer mejor nuestros patrones, detectar alteraciones y vivir el ciclo con mayor conciencia.

 

 

Una herramienta de poder y autocuidado

Registrar el ciclo menstrual y cuidar la higiene íntima no deberían ser tareas incómodas ni invisibles. Son gestos cotidianos que pueden empoderar, mejorar el bienestar y abrir el diálogo con una misma y con otras personas. Convertir el ciclo en un mapa personal nos ayuda a tomar decisiones informadas y a escuchar mejor el cuerpo.

 

La menstruación no es un problema que hay que resolver, sino un proceso que merece cuidado, comprensión y dignidad. Y ese cambio empieza por cómo lo nombramos, lo registramos y lo compartimos.

Melanoma y otros cánceres de piel: Prevención desde la infancia a través de campañas comunitarias de fotoprotección

Melanoma y otros cánceres de piel: Prevención desde la infancia a través de campañas comunitarias de fotoprotección

Beatriz Viñuales, Nadia Hamam y Cristina Revenga

23 de mayo de 2025

En el año 2022, la Organización Mundial de Salud afirmó que, los cánceres de piel, son causados –principalmente– por la exposición a la radiación ultravioleta, ya sea de manera natural –a través del sol– o artificial –en camas bronceadoras–.  Según la Sociedad Española de Oncología Médica, en 2024 se diagnosticaron 7.881 casos nuevos de melanoma, lo que implica una incidencia de 15 casos por cada 100.000 personas al año. La incidencia de cánceres de piel, entre los que se incluye el carcinoma de células basales, de células escamosas y el melanoma, ha aumentado en un 40% en España, pronosticando que, en el año 2040, será el segundo tumor con más incidencia a nivel global.

 

El melanoma es uno de los tipos de cáncer de piel más agresivos y su incidencia ha aumentado en las últimas décadas. Aunque representa un porcentaje menor de los cánceres de piel, es responsable de la mayoría de las muertes relacionadas con estos tumores.

 

Exposición solar y cáncer de piel

La exposición excesiva a la radiación ultravioleta (UV), especialmente durante la infancia y adolescencia, es un factor de riesgo significativo para el desarrollo de melanoma y otros cánceres cutáneos, debido al efecto acumulativo de las radiaciones solares.  El 80% del daño causado por el sol ocurre antes de los 18 años, por ello, el daño solar en la infancia es determinante en problemas cutáneos en la edad adulta. La etiología apunta a que, una inmadurez del estado de la piel –siendo más vulnerable a la radiación UV–, hace que una quemadura producida en la infancia sea el doble de dañina que una producida en la edad adulta. Además, la exposición solar va ligada al comportamiento, siendo la población infantil la que pasa un mayor tiempo realizando actividades al aire libre, en comparación con los adultos.

 

En este contexto, parece pertinente la necesidad de incidir en la importancia de la fotoprotección desde la primera infancia. Por ello, la implementación de programas de educación y promoción de la salud que fomenten hábitos de protección solar es fundamental para reducir la incidencia de estos problemas de salud y mejorar el bienestar general de la población.

 

Importancia de la fotoprotección en la infancia

La promoción de medidas preventivas, como el uso de protectores solares, la utilización de ropa adecuada y la no exposición al sol durante las horas de mayor radiación, son intervenciones de salud pública efectivas y accesibles. Todas ellas han demostradoreducir la incidencia de cáncer de piel en diversos estudios epidemiológicos recientes determinando que, los mensajes educativos sobre protección solar en programas de salud escolar y comunitaria, puede lograr un impacto significativo en la adopción de prácticas preventivas y generar cambios de comportamiento a largo plazo.

 

En este contexto, los profesionales de la salud y, en particular, la enfermería familiar y comunitaria, juega un rol fundamental en la educación y motivación de la ciudadanía para adoptar conductas de protección solar. Las intervenciones educativas basadas en evidencia y lideradas por profesionales sanitarios, han mostrado ser efectivas para mejorar el conocimiento y reducir la exposición al sol. Por todo ello, implementar medidas de fotoprotección desde la infancia es crucial para reducir el riesgo de cáncer de piel en etapas posteriores de la vida. Estas medidas incluyen:

 

Uso de protector solar: La potencia de los rayos UV solares que llegan al suelo depende de varios factores: hora del día, temporada del año, altitud y formaciones nubosas. Es importante recalcar que, incluso en un día nublado, es indispensable aplicar diariamente un protector solar de amplio espectro con un SPF de, al menos 50, 30 minutos antes de la exposición al sol, y reaplicarlo cada dos horas, después de nadar o sudar y también en la montaña e incluso en los días nublados. Se recomienda usar las dosis adecuadas de 2 dedos de crema en la cara, 30ml para el cuerpo, 10 segundos de aplicación en caso de bruma y 7 pasadas si se utiliza en formato stick solar.

 

Utilizar ropa protectora: Vestir ropa de manga larga, sombreros de ala ancha y gafas de sol que bloqueen los rayos UVA y UVB. Utilizar telas claras y/o con filtro UV.

 

Evitar la exposición en las horas pico: Limitar las actividades al aire libre entre las 12 del medio día y las 4 de la tarde, cuando la radiación UV es más intensa.

 

Buscar sombra: Permanecer en áreas sombreadas siempre que sea posible durante las horas de mayor intensidad solar.

 

El papel de la enfermera especialista en familia y comunitaria

Las enfermeras especialistas en familia y comunitaria desempeñan un papel fundamental en la educación y promoción de hábitos saludables relacionados con la fotoprotección. Su principal labor pasa por trabajar con la comunidad a través de distintas acciones comunitarias, como puede ser la organización de talleres y charlas en escuelas, centros comunitarios y eventos locales para concienciar sobre la importancia de la protección solar; siempre basándose en las necesidades de la población y haciendo que la comunidad esté en el centro de todas las acciones.

 

En este sentido, el desarrollo de políticas escolares –en colaboración con instituciones educativas– posibilitan en la actualidad implementar estrategias para fomentar la fotoprotección. Dentro de ellas, la utilización de sombreros y protector solar durante las actividades al aire libre, el asesoramiento y la orientación a las familias sobre prácticas de fotoprotección adecuadas para niños y adolescentes, podrían ser algunas de las más usuales. También, la promoción de campañas de salud, locales y nacionales, que promuevan la prevención del cáncer de piel, adaptando los mensajes de salud a las características culturales y sociales de la comunidad.

 

Una de las funciones de la enfermera especialista es diseñar e implementar este tipo de programas e intervenciones. Resulta imprescindible pensar en que la gamificación debe plantearse como una herramienta fundamental a la hora de poner en práctica este tipo de trabajos que pretenden concienciar a los más jóvenes. En el panorama nacional existen distintos proyectos que siguen esta línea de actuación sobre fotoprotección, como la campaña solar llevada a cabo en la localidad oscense de Monzónpor el Centro de Salud y la Asociación Española Contra el Cáncer de Monzón Disfruta del sol de forma saludable. Sí al sol sí con protección.

 

En definitiva, la prevención del melanoma y otros cánceres de piel debe comenzar en la infancia, mediante la implementación de estrategias de fotoprotección efectivas y sostenibles. Las enfermeras especialistas en familia y comunitaria tienen un rol esencial en la promoción de estos hábitos saludables, trabajando en colaboración con escuelas, asociaciones, familias y comunidades para reducir la frecuencia y el impacto de este tipo de enfermedades.

La realidad del cáncer de ovario

La realidad del cáncer de ovario

Natalia Barrio Forné

08 de mayo de 2025

El cáncer de ovario es la primera causa de muerte por cáncer ginecológico y el quinto más frecuente en España. El subtipo más prevalente es de origen epitelial y su localización más habitual es el extremo fimbriado de la Trompa de Falopio. Se ha objetivado que, el 71,3% de los cánceres de ovario diagnosticados en estados avanzados pertenecen a esta variante, el cual crece de forma constante. Es por ello que se estudian cada vez más las formas de prevención y/o detección precoz.

 

Se ha comprobado que, el desarrollo del cáncer de ovario está relacionado con la expresión de los genes BCRA1 y BCRA2, los cuales también están asociados al cáncer de mama. De estos, el BCRA1 es que el gen que más frecuentemente se detecta en los casos de cáncer de ovario. Además, se ha descrito que ambos genes son precursores de otros cánceres. El BCRA1 puede desencadenar cáncer de endometrio y el BCRA2 cáncer de páncreas, cáncer de próstata y melanoma.

 

Además, existen otros factores de riesgo asociados al cáncer de ovario, como la edad (siendo la población más joven la más proclive), el síndrome de Lynch (una condición genética que aumenta el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer), la infertilidad, la multiparidad y el uso de terapia hormonal en la postmenopausia. En este último caso, se ha corroborado que aumenta el riesgo un 22%, por lo que solo debería establecerse en los casos de sintomatología muy intensa.

 

Inicialmente, los síntomas del cáncer de ovario suelen ser muy inespecíficos: disfunción gastrointestinal, distensión abdominal, dolor abdominal y/o pélvico, fatiga y dificultad para respirar, por lo que lo habitual es que su diagnóstico se realice cuando los síntomas son evidentes y los estadios avanzados.

 

Los pilares más importantes de cualquier patología son la prevención y el tratamiento. En cuanto a la prevención, la literatura científica reconoce la dificultad de anticiparse a esta enfermedad. Se ha observado que, el tratamiento con anticonceptivos orales disminuye el riesgo, sobre todo en aquellas mujeres que los habían tomado en un largo período de tiempo.

 

Otra forma de disminuir el riesgo, en aquellas pacientes con resultado positivo para alguno de los genes BCRA1 y BCRA2, es la extirpación quirúrgica de las trompas de Falopio y los ovarios (salpingooforectomía bilateral), unida a una mastectomía bilateral (extirpación de ambas mamas). Esta medida consigue evitar, en más del 80% de los casos, que no se llegue a manifestar este tipo de cáncer. Incluso se ha demostrado que, realizar esta intervención quirúrgica por motivos profilácticos en mujeres premenopáusicas que precisen terapia hormonal sustitutiva, resulta beneficioso para la reducción de la incidencia del cáncer de ovario, ayudando así a que la sintomatología asociada a la menopausia sea más moderada.

 

Otro momento clave para la realización de esta cirugía es la cesárea. En muchas ocasiones se ofrece la ligadura de trompas o ligadura tubárica como método anticonceptivo a las mujeres que han alcanzado su deseo genésico. Una alternativa a la ligadura es la extirpación de las trompas (salpingectomía), lo que no solo ayuda más eficazmente a la prevención del embarazo, sino que también puede prevenir el cáncer de ovario. Este hecho es poco conocido entre la población femenina, aunque numerosos estudios han constatado cómo, aquellas mujeres que conocen el beneficio que reporta la extirpación, suelen escoger en un alto porcentaje esta opción frente a la ligadura.

 

En cuanto a los métodos de cribado, a pesar de la gravedad y de la evolución de la enfermedad, no existe actualmente ninguno eficaz. Se ha corroborado que técnicas como la ecografía, los exámenes pélvicos o los marcadores tumorales, realizados como herramienta de cribado, no son válidos para disminuir la mortalidad por esta causa.