Fertilidad y salud. Lo que toda persona debería conocer

Fertilidad y salud. Lo que toda persona debería conocer

María Susana Lafuente Pardos

04 de junio de 2025

La fertilidad es una dimensión del ser humano, una esfera importante de la vida y de los deseos más genuinos del ser humano. Además, es también una parte esencial de nuestra salud general, aunque a veces se habla de ella solo cuando surgen dificultades para concebir. Sin embargo, conocer cómo funciona nuestro cuerpo, qué hábitos favorecen una fertilidad sana y qué pruebas existen para valorar nuestro estado puede marcar una gran diferencia, tanto si estamos intentando un embarazo como si solo queremos cuidarnos de forma preventiva.

 

 

¿Qué es la fertilidad?

La fertilidad se refiere a la capacidad biológica de una persona para concebir y mantener un embarazo. Es un proceso complejo en el que intervienen hormonas, órganos reproductores, el estado general de salud y también, aunque muchas veces se olvida, el estilo de vida.

 

En las mujeres, implica un ciclo menstrual regular, ovulación, calidad del útero y trompas de Falopio, entre otros factores. En los hombres, está relacionada con la cantidad, movilidad y forma de los espermatozoides. Todo esto puede verse influido por múltiples variables: algunas se pueden controlar y otras no, pero conocerlas ayuda.

 

 

Hábitos saludables que favorecen la fertilidad

En general, la frecuencia de las relaciones sexuales para facilitar la concepción es la de mantener, al menos, una cada dos o tres días.

 

Muchos de los hábitos que se recomiendan para una vida sana en general también son buenos aliados de la fertilidad. Aquí van algunos que conviene tener en cuenta:

Alimentación equilibrada: Una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales, proteínas de calidad y grasas saludables ayuda a regular el sistema hormonal. Evitar el exceso de azúcares, ultraprocesados y alcohol también es importante.

 

Movimiento diario: El ejercicio regular mejora la circulación, reduce el estrés y ayuda a mantener un peso adecuado. No es necesario entrenar intensamente; caminar, bailar o hacer yoga pueden ser suficientes.

 

Descanso reparador: Dormir entre 7 y 9 horas al día favorece el equilibrio hormonal, especialmente en mujeres con ciclos irregulares o estrés crónico.

 

Reducción del estrés: El estrés sostenido puede alterar la ovulación y afectar la calidad del semen. Técnicas como la meditación, la respiración consciente o simplemente desconectar de las pantallas antes de dormir pueden ser de gran ayuda.

 

Evitar tóxicos: El tabaco, el alcohol en exceso, algunas sustancias químicas (presentes en ciertos cosméticos o plásticos) y el uso prolongado de fármacos sin control pueden afectar directamente a la fertilidad.

 

Conocer tu cuerpo: Aprender a observar las señales del ciclo menstrual –flujo cervical, temperatura basal, cambios emocionales– es una herramienta muy poderosa para saber si todo va bien o si hay algo que consultar.

 

 

¿Cuándo consultar con un@ especialista?

Si una pareja lleva más de un año manteniendo relaciones sexuales regulares sin anticonceptivos y no logra el embarazo, se recomienda acudir a una consulta especializada. En mujeres mayores de 35 años, ese plazo se acorta a seis meses. Pero no hace falta esperar tanto. También es adecuado pedir orientación si:

 

Los ciclos menstruales son muy irregulares o ausentes.

 

Hay antecedentes personales o familiares de enfermedades ginecológicas (como endometriosis, SOP -sindrome del ovario poliquistico- ).

 

Se ha tenido una infección pélvica o una cirugía abdominal.

 

Existen problemas conocidos de esperma o disfunción eréctil en la pareja.

 

 

Principales pruebas diagnósticas

Cuando se inicia un estudio de fertilidad, el objetivo es entender qué está ocurriendo y, en su caso, encontrar la mejor forma de acompañar o apoyar el proceso. Estas son algunas de las pruebas más habituales:

 

Ecografía transvaginal: Permite valorar el estado de los ovarios y del útero. También se puede hacer un recuento de folículos antrales para estimar la reserva ovárica.

 

Analítica hormonal: Se realiza normalmente en los primeros días del ciclo para conocer los niveles de FSH, LH, estradiol, prolactina, TSH y otras hormonas implicadas.

 

Prueba de ovulación: Puede incluir la medición de la progesterona en fase lútea (unos 7 días después de la ovulación). Se puede hacer en casa utilizando unas tiras reactivas que se introducen en orina. Cuando el test de ovulación da un resultado positivo, mantener relaciones sexuales ese día y el día posterior incrementa la posibilidad de que un espermatozoide fecunde al ovocito.

 

Histerosalpingografía: Es una radiografía con contraste que permite ver si las trompas de Falopio están permeables.

 

Seminograma: Evalúa el número, movilidad y morfología de los espermatozoides.

 

 

Cuidarse es el primer paso

Hablar de fertilidad no es solo hablar de reproducción. Es hablar de salud, de autocuidado, de conciencia corporal. Cuidar lo que comemos, cómo dormimos, cómo nos movemos y qué ritmo de vida llevamos tiene un impacto directo en nuestra salud reproductiva, pero también en nuestro bienestar general.

 

Y si alguna dificultad aparece, buscar ayuda médica y emocional a tiempo puede marcar una gran diferencia. La fertilidad no es un destino inmutable, sino un proceso que podemos acompañar con conocimiento, compasión y atención.

Higiene menstrual y autoconocimiento

Higiene menstrual y autoconocimiento

María Susana Lafuente Pardos

28 de mayo de 2025

La menstruación es una parte natural del ciclo vital de las mujeres, pero durante siglos ha estado rodeada de tabúes, silencios y desinformación. Hablar de higiene menstrual no es solo hablar de productos: es hablar de salud, conciencia corporal y también de educación. Comprender cómo funciona el ciclo, cómo se expresa en cada cuerpo y cómo registrarlo con herramientas como los diagramas menstruales puede transformar la forma en que vivimos nuestra menstruación. La regla es un signo vital que nos habla de cómo está nuestro cuerpo.

 

 

¿Qué es la higiene menstrual?

La higiene menstrual implica todas las prácticas necesarias para gestionar el sangrado menstrual de forma saludable, cómoda y segura. Esto incluye el acceso a productos adecuados, la posibilidad de lavarse las manos, de cambiarse en condiciones higiénicas, de elegir cómo vivir la higiene y de eliminar los productos usados correctamente.

 

No todas las personas tienen las mismas posibilidades: en muchas partes del mundo, la falta de acceso a productos o de educación básica sobre el cuerpo impide vivir el ciclo menstrual con normalidad. Por eso es tan importante hablar de ello con naturalidad y sin vergüenza.

 

 

Productos de higiene menstrual

Hoy en día existen múltiples opciones para gestionar la menstruación. Su uso dependerá de la disponibilidad, el precio y la preferencia de las usuarias. Algunas de las más comunes son:

 

Compresas: de un solo uso o reutilizables. Ambas se colocan en la ropa interior para absorber el flujo. Las compresas de celulosa suelen llevar blanqueantes, pero son las más utilizadas porque se desechan tras cada uso. Las compresas de tela lavables son una alternativa ecológica, transpirable y no provocan irritación.

 

Tampones (con y sin aplicador): se insertan en la vagina y absorben el flujo menstrual sin que salga al exterior. Preferiblemente deberían estar fabricados con materiales orgánicos porque está en contacto directo con la mucosa vaginal. Los tampones lavables tienen mucho menos uso porque requieren de un lavado más cuidadoso.

 

Copa menstrual: es un recipiente de silicona médica que se introduce en la vagina y recoge el flujo en lugar de absorberlo. Cuando se vacía se puede volver a colocar siempre que se garantice la limpieza necesaria. Después de cada ciclo, se lava, se puede esterilizar en recipientes diseñados para ello en el microondas. La ventaja es que se reutiliza durante años.

 

Ropa interior absorbente: parece una braguita normal, pero tiene varias capas de absorción. Son discretas y reutilizables.

 

Esponjas menstruales: menos conocidas, son naturales o sintéticas y se introducen como un tampón, pero con un enfoque más ecológico.

 

 

La importancia y magia del registro: diagramas y calendarios

Una parte fundamental del cuidado menstrual es conocer el propio ciclo. Aquí es donde entran en juego los calendarios menstruales, los menogramas o los diagramas circulares.

 

Un diagrama menstrual es una herramienta visual que permite registrar no solo cuándo llega la menstruación, sino también otros aspectos del ciclo como el color del sangrado, la cantidad aproximada, las molestias físicas (dolor, cansancio, tensión en el pecho, etc.), los cambios emocionales o el estado de la piel, el apetito, el sueño, etc.

 

Estos diagramas suelen tener forma de círculo con los días del ciclo alrededor. Se pueden colorear, escribir, usar símbolos. Lo importante es que se conviertan en una herramienta de autoconocimiento.

 

Con ellos, se puede programar las actividades más pesadas, los días de mayor socialización, los momentos de menor actividad y mayor introspección, etc.

 

 

¿Qué indican los colores del flujo menstrual?

El color de la menstruación varía de un día a otro y, también, entre personas. Aprender a observarlo puede dar información útil sobre nuestra salud hormonal:

 

Rojo brillante: flujo fresco y saludable.

 

Rojo oscuro o marrón: sangre más oxidada, común al principio o final del periodo.

 

Rosa claro: puede indicar niveles bajos de estrógeno o sangrado muy ligero.

 

Naranja o gris: si va acompañado de mal olor, puede ser signo de infección.

 

Estos matices no son diagnósticos, pero sí señales que podemos compartir con un profesional si hay dudas.

 

 

Días clave para registrar

Aunque cada persona puede adaptar su sistema de registro, algunos momentos importantes para observar y anotar son:

 

Día 1: el primer día de sangrado menstrual (no manchado).

 

Mitad del ciclo: suele coincidir con la ovulación en ciclos regulares.

 

Cambios en el flujo cervical: su textura y aspecto cambian a lo largo del mes.

 

Días de dolor, cambios emocionales o síntomas recurrentes.

 

Inicio y fin del sangrado.

 

Todo esto ayuda a conocer mejor nuestros patrones, detectar alteraciones y vivir el ciclo con mayor conciencia.

 

 

Una herramienta de poder y autocuidado

Registrar el ciclo menstrual y cuidar la higiene íntima no deberían ser tareas incómodas ni invisibles. Son gestos cotidianos que pueden empoderar, mejorar el bienestar y abrir el diálogo con una misma y con otras personas. Convertir el ciclo en un mapa personal nos ayuda a tomar decisiones informadas y a escuchar mejor el cuerpo.

 

La menstruación no es un problema que hay que resolver, sino un proceso que merece cuidado, comprensión y dignidad. Y ese cambio empieza por cómo lo nombramos, lo registramos y lo compartimos.

Melanoma y otros cánceres de piel: Prevención desde la infancia a través de campañas comunitarias de fotoprotección

Melanoma y otros cánceres de piel: Prevención desde la infancia a través de campañas comunitarias de fotoprotección

Beatriz Viñuales, Nadia Hamam y Cristina Revenga

23 de mayo de 2025

En el año 2022, la Organización Mundial de Salud afirmó que, los cánceres de piel, son causados –principalmente– por la exposición a la radiación ultravioleta, ya sea de manera natural –a través del sol– o artificial –en camas bronceadoras–.  Según la Sociedad Española de Oncología Médica, en 2024 se diagnosticaron 7.881 casos nuevos de melanoma, lo que implica una incidencia de 15 casos por cada 100.000 personas al año. La incidencia de cánceres de piel, entre los que se incluye el carcinoma de células basales, de células escamosas y el melanoma, ha aumentado en un 40% en España, pronosticando que, en el año 2040, será el segundo tumor con más incidencia a nivel global.

 

El melanoma es uno de los tipos de cáncer de piel más agresivos y su incidencia ha aumentado en las últimas décadas. Aunque representa un porcentaje menor de los cánceres de piel, es responsable de la mayoría de las muertes relacionadas con estos tumores.

 

Exposición solar y cáncer de piel

La exposición excesiva a la radiación ultravioleta (UV), especialmente durante la infancia y adolescencia, es un factor de riesgo significativo para el desarrollo de melanoma y otros cánceres cutáneos, debido al efecto acumulativo de las radiaciones solares.  El 80% del daño causado por el sol ocurre antes de los 18 años, por ello, el daño solar en la infancia es determinante en problemas cutáneos en la edad adulta. La etiología apunta a que, una inmadurez del estado de la piel –siendo más vulnerable a la radiación UV–, hace que una quemadura producida en la infancia sea el doble de dañina que una producida en la edad adulta. Además, la exposición solar va ligada al comportamiento, siendo la población infantil la que pasa un mayor tiempo realizando actividades al aire libre, en comparación con los adultos.

 

En este contexto, parece pertinente la necesidad de incidir en la importancia de la fotoprotección desde la primera infancia. Por ello, la implementación de programas de educación y promoción de la salud que fomenten hábitos de protección solar es fundamental para reducir la incidencia de estos problemas de salud y mejorar el bienestar general de la población.

 

Importancia de la fotoprotección en la infancia

La promoción de medidas preventivas, como el uso de protectores solares, la utilización de ropa adecuada y la no exposición al sol durante las horas de mayor radiación, son intervenciones de salud pública efectivas y accesibles. Todas ellas han demostradoreducir la incidencia de cáncer de piel en diversos estudios epidemiológicos recientes determinando que, los mensajes educativos sobre protección solar en programas de salud escolar y comunitaria, puede lograr un impacto significativo en la adopción de prácticas preventivas y generar cambios de comportamiento a largo plazo.

 

En este contexto, los profesionales de la salud y, en particular, la enfermería familiar y comunitaria, juega un rol fundamental en la educación y motivación de la ciudadanía para adoptar conductas de protección solar. Las intervenciones educativas basadas en evidencia y lideradas por profesionales sanitarios, han mostrado ser efectivas para mejorar el conocimiento y reducir la exposición al sol. Por todo ello, implementar medidas de fotoprotección desde la infancia es crucial para reducir el riesgo de cáncer de piel en etapas posteriores de la vida. Estas medidas incluyen:

 

Uso de protector solar: La potencia de los rayos UV solares que llegan al suelo depende de varios factores: hora del día, temporada del año, altitud y formaciones nubosas. Es importante recalcar que, incluso en un día nublado, es indispensable aplicar diariamente un protector solar de amplio espectro con un SPF de, al menos 50, 30 minutos antes de la exposición al sol, y reaplicarlo cada dos horas, después de nadar o sudar y también en la montaña e incluso en los días nublados. Se recomienda usar las dosis adecuadas de 2 dedos de crema en la cara, 30ml para el cuerpo, 10 segundos de aplicación en caso de bruma y 7 pasadas si se utiliza en formato stick solar.

 

Utilizar ropa protectora: Vestir ropa de manga larga, sombreros de ala ancha y gafas de sol que bloqueen los rayos UVA y UVB. Utilizar telas claras y/o con filtro UV.

 

Evitar la exposición en las horas pico: Limitar las actividades al aire libre entre las 12 del medio día y las 4 de la tarde, cuando la radiación UV es más intensa.

 

Buscar sombra: Permanecer en áreas sombreadas siempre que sea posible durante las horas de mayor intensidad solar.

 

El papel de la enfermera especialista en familia y comunitaria

Las enfermeras especialistas en familia y comunitaria desempeñan un papel fundamental en la educación y promoción de hábitos saludables relacionados con la fotoprotección. Su principal labor pasa por trabajar con la comunidad a través de distintas acciones comunitarias, como puede ser la organización de talleres y charlas en escuelas, centros comunitarios y eventos locales para concienciar sobre la importancia de la protección solar; siempre basándose en las necesidades de la población y haciendo que la comunidad esté en el centro de todas las acciones.

 

En este sentido, el desarrollo de políticas escolares –en colaboración con instituciones educativas– posibilitan en la actualidad implementar estrategias para fomentar la fotoprotección. Dentro de ellas, la utilización de sombreros y protector solar durante las actividades al aire libre, el asesoramiento y la orientación a las familias sobre prácticas de fotoprotección adecuadas para niños y adolescentes, podrían ser algunas de las más usuales. También, la promoción de campañas de salud, locales y nacionales, que promuevan la prevención del cáncer de piel, adaptando los mensajes de salud a las características culturales y sociales de la comunidad.

 

Una de las funciones de la enfermera especialista es diseñar e implementar este tipo de programas e intervenciones. Resulta imprescindible pensar en que la gamificación debe plantearse como una herramienta fundamental a la hora de poner en práctica este tipo de trabajos que pretenden concienciar a los más jóvenes. En el panorama nacional existen distintos proyectos que siguen esta línea de actuación sobre fotoprotección, como la campaña solar llevada a cabo en la localidad oscense de Monzónpor el Centro de Salud y la Asociación Española Contra el Cáncer de Monzón Disfruta del sol de forma saludable. Sí al sol sí con protección.

 

En definitiva, la prevención del melanoma y otros cánceres de piel debe comenzar en la infancia, mediante la implementación de estrategias de fotoprotección efectivas y sostenibles. Las enfermeras especialistas en familia y comunitaria tienen un rol esencial en la promoción de estos hábitos saludables, trabajando en colaboración con escuelas, asociaciones, familias y comunidades para reducir la frecuencia y el impacto de este tipo de enfermedades.

La realidad del cáncer de ovario

La realidad del cáncer de ovario

Natalia Barrio Forné

08 de mayo de 2025

El cáncer de ovario es la primera causa de muerte por cáncer ginecológico y el quinto más frecuente en España. El subtipo más prevalente es de origen epitelial y su localización más habitual es el extremo fimbriado de la Trompa de Falopio. Se ha objetivado que, el 71,3% de los cánceres de ovario diagnosticados en estados avanzados pertenecen a esta variante, el cual crece de forma constante. Es por ello que se estudian cada vez más las formas de prevención y/o detección precoz.

 

Se ha comprobado que, el desarrollo del cáncer de ovario está relacionado con la expresión de los genes BCRA1 y BCRA2, los cuales también están asociados al cáncer de mama. De estos, el BCRA1 es que el gen que más frecuentemente se detecta en los casos de cáncer de ovario. Además, se ha descrito que ambos genes son precursores de otros cánceres. El BCRA1 puede desencadenar cáncer de endometrio y el BCRA2 cáncer de páncreas, cáncer de próstata y melanoma.

 

Además, existen otros factores de riesgo asociados al cáncer de ovario, como la edad (siendo la población más joven la más proclive), el síndrome de Lynch (una condición genética que aumenta el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer), la infertilidad, la multiparidad y el uso de terapia hormonal en la postmenopausia. En este último caso, se ha corroborado que aumenta el riesgo un 22%, por lo que solo debería establecerse en los casos de sintomatología muy intensa.

 

Inicialmente, los síntomas del cáncer de ovario suelen ser muy inespecíficos: disfunción gastrointestinal, distensión abdominal, dolor abdominal y/o pélvico, fatiga y dificultad para respirar, por lo que lo habitual es que su diagnóstico se realice cuando los síntomas son evidentes y los estadios avanzados.

 

Los pilares más importantes de cualquier patología son la prevención y el tratamiento. En cuanto a la prevención, la literatura científica reconoce la dificultad de anticiparse a esta enfermedad. Se ha observado que, el tratamiento con anticonceptivos orales disminuye el riesgo, sobre todo en aquellas mujeres que los habían tomado en un largo período de tiempo.

 

Otra forma de disminuir el riesgo, en aquellas pacientes con resultado positivo para alguno de los genes BCRA1 y BCRA2, es la extirpación quirúrgica de las trompas de Falopio y los ovarios (salpingooforectomía bilateral), unida a una mastectomía bilateral (extirpación de ambas mamas). Esta medida consigue evitar, en más del 80% de los casos, que no se llegue a manifestar este tipo de cáncer. Incluso se ha demostrado que, realizar esta intervención quirúrgica por motivos profilácticos en mujeres premenopáusicas que precisen terapia hormonal sustitutiva, resulta beneficioso para la reducción de la incidencia del cáncer de ovario, ayudando así a que la sintomatología asociada a la menopausia sea más moderada.

 

Otro momento clave para la realización de esta cirugía es la cesárea. En muchas ocasiones se ofrece la ligadura de trompas o ligadura tubárica como método anticonceptivo a las mujeres que han alcanzado su deseo genésico. Una alternativa a la ligadura es la extirpación de las trompas (salpingectomía), lo que no solo ayuda más eficazmente a la prevención del embarazo, sino que también puede prevenir el cáncer de ovario. Este hecho es poco conocido entre la población femenina, aunque numerosos estudios han constatado cómo, aquellas mujeres que conocen el beneficio que reporta la extirpación, suelen escoger en un alto porcentaje esta opción frente a la ligadura.

 

En cuanto a los métodos de cribado, a pesar de la gravedad y de la evolución de la enfermedad, no existe actualmente ninguno eficaz. Se ha corroborado que técnicas como la ecografía, los exámenes pélvicos o los marcadores tumorales, realizados como herramienta de cribado, no son válidos para disminuir la mortalidad por esta causa.

El asma en la población pediátrica

El asma en la población pediátrica

Carlos Luis Martín de Vicente

06 de mayo de 2025

El asma es la enfermedad crónica más frecuente en la edad pediátrica, presentándola hasta el 10% de los niños españoles. Muchos de los niños asmáticos no tendrán la enfermedad en la edad adulta, pero la mayoría de adultos asmáticos iniciaron sus síntomas en la infancia. Existen diferentes factores o causas que favorecen la aparición del asma como la genética, el tabaquismo pasivo o materno durante el embarazo, la alimentación, la polución y la sensibilización alérgica, siendo ésta, la que más va a influir en la persistencia de la enfermedad más allá de la infancia.

 

El asma se produce por una inflamación crónica de los bronquios, haciendo que estos se estrechen de forma mantenida o súbitamente, lo que da lugar a síntomas como tos seca, dificultad respiratoria o ahogo, pitos en el pecho y/o dolor torácico. Los factores precipitantes más frecuentes de síntomas agudos son la infección respiratoria (vírica o bacteriana), la exposición alérgica alta (a pólenes en primavera, a la humedad en días de lluvia…), el estrés emocional (nervios por exámenes de la escuela…) o el ejercicio físico intenso.

 

El diagnóstico del asma se basa principalmente en los síntomas típicos de la enfermedad y en la demostración, en los niños más mayores (a partir de los 5-6 años), de la obstrucción bronquial y del fenómeno de reversibilidad bronquial (broncodilatación), con pruebas de función pulmonar como la espirometría forzada. Es importante conocer qué factores pueden estar influyendo en los síntomas, principalmente la alergia, por lo que siempre es conveniente realizar un estudio alérgico con test cutáneos (prick test) o analítica de sangre. Determinadas medidas o recomendaciones de evitación en los niños sensibilizados a algún alérgeno, por ejemplo, quitar mascotas del domicilio en aquellos alérgicos al pelo del perro o del gato, serán de ayuda para reducir los síntomas.

 

Existen medicaciones muy efectivas para mejorar el control del asma, pero no para curarlo, por lo que son tratamientos, por lo general, que duran años. Dependiendo de la intensidad y la frecuencia de los síntomas, así como de la afectación en la calidad de vida, se darán más o menos fármacos. Los medicamentos más frecuentemente utilizados son los inhalados, tanto los broncodiltadores de acción rápida como el salbutamol o la terbutalina en caso de crisis aguda de asma, o los corticoides como la budesonida o la fluticasona como medicamentos controladores o preventivos administrados diariamente.

 

Tan importante es el tipo de fármaco inhalado, como la forma de administrarlo. Hay inhaladores presurizados que se administran con cámaras espaciadoras pudiéndose adaptar una mascarilla para los niños más pequeños (< 6 años) y otros inhaladores en polvo seco que se toman haciendo una inspiración profunda desde la boquilla del mismo dispositivo. Para evitar la aparición de hongos en la boca con el uso de corticoides inhalados, siempre hay que enjuagarse la boca tras la inhalación. El correcto uso de los tratamientos controladores y el cumplimiento diario de los mismos son fundamentales para poder controlar la enfermedad.

 

Solo el 3-5% de los asmáticos tienen un asma mal controlada a pesar de escalones altos de tratamiento, lo que se conoce como asma grave. Aun en estos casos, existen nuevos medicamentos que, según las características clínicas e inflamatorias, ayudan a mejorar el asma. Para ello, el niño debería de estar controlado en un centro médico especializado en el manejo y tratamiento de estos pacientes.

 

En resumen, el asma es una enfermedad frecuente en pediatría pero que puede desaparecer antes de la adolescencia o persistir en la edad adulta, sobre todo si existen antecedentes familiares de asma y/o alergias a inhalantes. Es importante llegar a un diagnóstico clínico y funcional para poder iniciar un tratamiento, que dependerá del número de exacerbaciones (o crisis) agudas y de la intensidad de las mismas. El control y seguimiento de la enfermedad lo deberá de hacer un médico con experiencia en asma, para evitar tratamientos innecesarios o a dosis inapropiadas. Si el tratamiento se hace de forma adecuada y con buen cumplimiento, las probabilidades de que el asma esté bien controlada son muy altas, lo que permitirá llevar una vida completamente normal.

5 de mayo, Día Internacional de la matrona #ponunamatronaentuvida

5 de mayo, Día Internacional de la matrona #ponunamatronaentuvida

Flavia Manglano Alonso

05 de mayo de 2025

El Día Internacional de la Matrona se celebra el 5 de mayo de cada año. Fue declarado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de reconocer el valor de las matronas o parteras en el momento de atender a las mujeres embarazadas y el posterior nacimiento de los bebés. Pero las funciones de la matrona –en España, enfermeras especialistas en obstetricia y ginecología– van mucho más allá. ¿Sabes todo lo que una matrona puede hacer por ti/contigo en su consulta del centro de salud?

Asesoramiento preconcepcional

Identificando y modificando los riesgos biomédicos, conductuales y sociales, tanto maternos como paternos, antes de la concepción, para evitar problemas en la salud de las gestantes y de sus futuros hijos. Te recomendamos hábitos saludables y suplementación prenatal (ácido fólico) contribuyendo así a que tu embarazo se desarrolle de forma más saludable y segura.

 

Embarazo

Visitas durante la gestación; la consulta de matrona durante el embarazo te ofrece seguimiento individualizado, desde la confirmación del embarazo hasta el puerperio. En las sesiones grupales de educación maternal facilitamos información y formación a la gestante y su pareja, aumentando sus capacidades, conocimientos y habilidades relacionadas con el embarazo, el parto, los cuidados del puerperio, el cuidado del bebé y la lactancia.  Se ha demostrado que la adquisición de conocimientos en esta etapa de la vida mejora el nivel de ansiedad, la sensación de control y el dolor durante el parto.

 

Acompañamiento en el puerperio

Realizamos revisiones periódicas para evaluar la recuperación física de la madre y el desarrollo del bebé, brindamos información sobre la recuperación del suelo pélvico, ejercicios postparto, y la planificación familiar. Apoyamos la instauración y mantenimiento de la lactancia materna.

En los grupos de posparto, lactancia y crianza encontrarás un espacio seguro donde expresar tus inquietudes y resolver las dudas que aparecen en este periodo. Así pues, te acompañamos no sólo en la recuperación física posparto, también en la psicológica y emocional.

 

Pérdida gestacional

Cuando el resultado no es el esperado, en la pérdida gestacional, la matrona es uno de los profesionales que te pueden acompañar en el tránsito por la etapa de duelo.

 

Anticoncepción

Somos las encargadas del consejo/asesoramiento contraceptivo, proporcionando información y guía para la elección de un método anticonceptivo adecuado a tus necesidades.

 

Diagnóstico y cribado de infecciones de transmisión sexual (ITS)

En la consulta, las matronas podemos realizar las pruebas de ITS ante sospecha de contagio o ante la aparición de síntomas.

 

Cribado de cáncer de cuello de útero

Las matronas somos el primer eslabón en el programa de detección precoz del cáncer de cérvix realizando, según protocolo, citologías o determinaciones del virus del papiloma humano a mujeres desde los 25 a los 65 años. Nos encargamos de informar de los resultados y de derivar a ginecología en el caso de alteraciones de la normalidad.

 

Climaterio y menopausia

Acompañamiento en el climaterio, alrededor de la menopausia (cese definitivo de la menstruación) aparecen cambios físicos, psicológicos y emocionales que suponen un cabio vital importante. En la consulta de la matrona puedes encontrar información sobre estos cambios, posibles tratamientos y recursos para afrontar esta etapa de la vida.

 

Podemos concluir que, las matronas, ofrecemos en nuestra consulta del centro de salud información, formación, acompañamiento y resolución de dudas o problemas que puedan surgir en la vida sexual y reproductiva de la mujer, así que, a partir de ahora: #ponunamatronaentuvida