El asma en la población pediátrica

El asma en la población pediátrica

Carlos Luis Martín de Vicente

06 de mayo de 2025

El asma es la enfermedad crónica más frecuente en la edad pediátrica, presentándola hasta el 10% de los niños españoles. Muchos de los niños asmáticos no tendrán la enfermedad en la edad adulta, pero la mayoría de adultos asmáticos iniciaron sus síntomas en la infancia. Existen diferentes factores o causas que favorecen la aparición del asma como la genética, el tabaquismo pasivo o materno durante el embarazo, la alimentación, la polución y la sensibilización alérgica, siendo ésta, la que más va a influir en la persistencia de la enfermedad más allá de la infancia.

 

El asma se produce por una inflamación crónica de los bronquios, haciendo que estos se estrechen de forma mantenida o súbitamente, lo que da lugar a síntomas como tos seca, dificultad respiratoria o ahogo, pitos en el pecho y/o dolor torácico. Los factores precipitantes más frecuentes de síntomas agudos son la infección respiratoria (vírica o bacteriana), la exposición alérgica alta (a pólenes en primavera, a la humedad en días de lluvia…), el estrés emocional (nervios por exámenes de la escuela…) o el ejercicio físico intenso.

 

El diagnóstico del asma se basa principalmente en los síntomas típicos de la enfermedad y en la demostración, en los niños más mayores (a partir de los 5-6 años), de la obstrucción bronquial y del fenómeno de reversibilidad bronquial (broncodilatación), con pruebas de función pulmonar como la espirometría forzada. Es importante conocer qué factores pueden estar influyendo en los síntomas, principalmente la alergia, por lo que siempre es conveniente realizar un estudio alérgico con test cutáneos (prick test) o analítica de sangre. Determinadas medidas o recomendaciones de evitación en los niños sensibilizados a algún alérgeno, por ejemplo, quitar mascotas del domicilio en aquellos alérgicos al pelo del perro o del gato, serán de ayuda para reducir los síntomas.

 

Existen medicaciones muy efectivas para mejorar el control del asma, pero no para curarlo, por lo que son tratamientos, por lo general, que duran años. Dependiendo de la intensidad y la frecuencia de los síntomas, así como de la afectación en la calidad de vida, se darán más o menos fármacos. Los medicamentos más frecuentemente utilizados son los inhalados, tanto los broncodiltadores de acción rápida como el salbutamol o la terbutalina en caso de crisis aguda de asma, o los corticoides como la budesonida o la fluticasona como medicamentos controladores o preventivos administrados diariamente.

 

Tan importante es el tipo de fármaco inhalado, como la forma de administrarlo. Hay inhaladores presurizados que se administran con cámaras espaciadoras pudiéndose adaptar una mascarilla para los niños más pequeños (< 6 años) y otros inhaladores en polvo seco que se toman haciendo una inspiración profunda desde la boquilla del mismo dispositivo. Para evitar la aparición de hongos en la boca con el uso de corticoides inhalados, siempre hay que enjuagarse la boca tras la inhalación. El correcto uso de los tratamientos controladores y el cumplimiento diario de los mismos son fundamentales para poder controlar la enfermedad.

 

Solo el 3-5% de los asmáticos tienen un asma mal controlada a pesar de escalones altos de tratamiento, lo que se conoce como asma grave. Aun en estos casos, existen nuevos medicamentos que, según las características clínicas e inflamatorias, ayudan a mejorar el asma. Para ello, el niño debería de estar controlado en un centro médico especializado en el manejo y tratamiento de estos pacientes.

 

En resumen, el asma es una enfermedad frecuente en pediatría pero que puede desaparecer antes de la adolescencia o persistir en la edad adulta, sobre todo si existen antecedentes familiares de asma y/o alergias a inhalantes. Es importante llegar a un diagnóstico clínico y funcional para poder iniciar un tratamiento, que dependerá del número de exacerbaciones (o crisis) agudas y de la intensidad de las mismas. El control y seguimiento de la enfermedad lo deberá de hacer un médico con experiencia en asma, para evitar tratamientos innecesarios o a dosis inapropiadas. Si el tratamiento se hace de forma adecuada y con buen cumplimiento, las probabilidades de que el asma esté bien controlada son muy altas, lo que permitirá llevar una vida completamente normal.

5 de mayo, Día Internacional de la matrona #ponunamatronaentuvida

5 de mayo, Día Internacional de la matrona #ponunamatronaentuvida

Flavia Manglano Alonso

05 de mayo de 2025

El Día Internacional de la Matrona se celebra el 5 de mayo de cada año. Fue declarado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de reconocer el valor de las matronas o parteras en el momento de atender a las mujeres embarazadas y el posterior nacimiento de los bebés. Pero las funciones de la matrona –en España, enfermeras especialistas en obstetricia y ginecología– van mucho más allá. ¿Sabes todo lo que una matrona puede hacer por ti/contigo en su consulta del centro de salud?

Asesoramiento preconcepcional

Identificando y modificando los riesgos biomédicos, conductuales y sociales, tanto maternos como paternos, antes de la concepción, para evitar problemas en la salud de las gestantes y de sus futuros hijos. Te recomendamos hábitos saludables y suplementación prenatal (ácido fólico) contribuyendo así a que tu embarazo se desarrolle de forma más saludable y segura.

 

Embarazo

Visitas durante la gestación; la consulta de matrona durante el embarazo te ofrece seguimiento individualizado, desde la confirmación del embarazo hasta el puerperio. En las sesiones grupales de educación maternal facilitamos información y formación a la gestante y su pareja, aumentando sus capacidades, conocimientos y habilidades relacionadas con el embarazo, el parto, los cuidados del puerperio, el cuidado del bebé y la lactancia.  Se ha demostrado que la adquisición de conocimientos en esta etapa de la vida mejora el nivel de ansiedad, la sensación de control y el dolor durante el parto.

 

Acompañamiento en el puerperio

Realizamos revisiones periódicas para evaluar la recuperación física de la madre y el desarrollo del bebé, brindamos información sobre la recuperación del suelo pélvico, ejercicios postparto, y la planificación familiar. Apoyamos la instauración y mantenimiento de la lactancia materna.

En los grupos de posparto, lactancia y crianza encontrarás un espacio seguro donde expresar tus inquietudes y resolver las dudas que aparecen en este periodo. Así pues, te acompañamos no sólo en la recuperación física posparto, también en la psicológica y emocional.

 

Pérdida gestacional

Cuando el resultado no es el esperado, en la pérdida gestacional, la matrona es uno de los profesionales que te pueden acompañar en el tránsito por la etapa de duelo.

 

Anticoncepción

Somos las encargadas del consejo/asesoramiento contraceptivo, proporcionando información y guía para la elección de un método anticonceptivo adecuado a tus necesidades.

 

Diagnóstico y cribado de infecciones de transmisión sexual (ITS)

En la consulta, las matronas podemos realizar las pruebas de ITS ante sospecha de contagio o ante la aparición de síntomas.

 

Cribado de cáncer de cuello de útero

Las matronas somos el primer eslabón en el programa de detección precoz del cáncer de cérvix realizando, según protocolo, citologías o determinaciones del virus del papiloma humano a mujeres desde los 25 a los 65 años. Nos encargamos de informar de los resultados y de derivar a ginecología en el caso de alteraciones de la normalidad.

 

Climaterio y menopausia

Acompañamiento en el climaterio, alrededor de la menopausia (cese definitivo de la menstruación) aparecen cambios físicos, psicológicos y emocionales que suponen un cabio vital importante. En la consulta de la matrona puedes encontrar información sobre estos cambios, posibles tratamientos y recursos para afrontar esta etapa de la vida.

 

Podemos concluir que, las matronas, ofrecemos en nuestra consulta del centro de salud información, formación, acompañamiento y resolución de dudas o problemas que puedan surgir en la vida sexual y reproductiva de la mujer, así que, a partir de ahora: #ponunamatronaentuvida

Meningitis B: Prevenirla es posible

Meningitis B: Prevenirla es posible

María Carmen Viñas Viamonte

21 de abril de 2025

La meningitis no es cosa del pasado. Se trata de una enfermedad causada principalmente por la infección de distintos patógenos como virus, bacterias u hongos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la meningitis afecta a unos 2,5 millones de personas al año en el mundo, provocando 300.000 defunciones. Además, un 30% de las personas que sufren esta infección tienen secuelas graves. Por esta razón, sigue siendo un gran desafío de la salud pública.

 

 

Para Derrotar a la Meningitis en 2030, la OMS ha diseñado una hoja de ruta que coordina desde 2020 con la finalidad de tratar de frenar las altísimas tasas de mortalidad y discapacidad que genera esta enfermedad. A nivel mundial, la previsión es que se duplique el número de casos anuales, aunque con reducción de defunciones, debido a mejoras en la identificación, prevención y tratamiento de la enfermedad. Pero puede producirse un aumento de personas con secuelas (pérdida de audición, discapacidad visual y física, disfunciones cognitivas y afectación mental).

 

 

La enfermedad meningocócica invasora (EMI) sigue manteniendo en España una mortalidad en torno al 10%, con aparición de secuelas graves hasta en el 30% de los casos. En el plano económico, la Asociación Española contra la Meningitis aportaba datos sobre la carga económica causada por esta enfermedad, que supone más de 11.000 euros por paciente y año.

 

 

La meningitis meningocócica es una enfermedad grave causada por la bacteria Neisseria meningitidis (o meningococo), de la que pueden identificarse hasta 12 serogrupos diferentes, de los que 6 pueden presentarse en el ser humano (A, B, C, W135, X, Y). La infección por meningococo B es el principal serogrupo causante de la enfermedad meningocócica invasora en países desarrollados, siendo más frecuentes las infecciones en invierno y primeras semanas de primavera.

 

 

La identificación temprana de esta enfermedad es la clave para reducir sus consecuencias. Los primeros síntomas se confunden con procesos infecciosos comunes, especialmente en lactantes, niños y adolescentes, pero su evolución puede ser devastadora. La transmisión más común se produce por saliva o secreciones respiratorias y el periodo de incubación de la enfermedad oscila entre los 2 y los 10 días.

 

 

Se debe consultar con los profesionales sanitarios ante la aparición de los primeros síntomas, porque los casos bacterianos pueden ser fatales en cuestión de días si no se tratan adecuadamente. En ocasiones, la aparición brusca de síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez de cuello, náuseas, sensibilidad a la luz y confusión puede indicar que se trata de meningitis, pero esto no siempre es así. En niños, además, pueden aparecer petequias (pequeñas manchas de color rojo o morado), primero en torso y, en poco tiempo, por el resto del cuerpo. La meningitis requiere un abordaje médico ágil y coordinado para mejorar resultados y reducir su impacto devastador. El diagnóstico temprano y preciso de la meningitis, respaldado por el análisis del líquido cefalorraquídeo y con terapias antibióticas adecuadas, es crucial para una evolución favorable.

 

 

Desde 2024, el calendario vacunal infantil en España incluye la financiación de la vacuna frente al meningococo B. Los estudios de efectividad realizados en Reino Unido, Italia, España, Portugal, Estados Unidos, Canadá y Australia han mostrado reducciones significativas en la incidencia de enfermedad meningocócica B tras la introducción de programas de vacunación en lactantes, niños y adolescentes. En Reino Unido, Portugal y España, se observó una efectividad entre el 70-80 % tras su implementación en los programas de inmunización infantil. Esta inmunización consta de tres dosis para completar la pauta: a los 2 meses, 4 meses y un refuerzo a partir de los 12 meses.

 

 

Por otro lado, el calendario de vacunaciones propuesto por el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría,incorpora para 2025 la recomendación de la vacunación sistemática contra el meningococo B en adolescentes de 12 años(vacuna no financiada). Se establecen dos dosis para adolescentes mayores de 12 años que no hayan sido vacunados previamente y una dosis de refuerzo para quienes recibieron la vacuna en la infancia.

 

 

Según datos del Centro Nacional de Epidemiología, durante el año 2024 se identificaron en España un total de 320 casos confirmados de enfermedad meningocócica invasora que causaron la muerte a 29 personas. Del total de casos, el 42% (135) estuvieron producidos por meningococo B, que resultó el serogrupo con mayor incidencia en todas las edades. De manera paralela, en lo que va de 2025 se han confirmado 138 casos de EMI, de los que el 45,6% (63) han estado causados por meningococo B.

 

 

Además, es preciso hacer mención especial a los brotes que puedan surgir en comunidades, colegios, etc., que siempre deberán ser declarados a las autoridades sanitarias (salud pública), que tomarán las medidas de investigación, prevención y control adecuadas. Tanto en estas situaciones, como en aquellas otras particulares que pudieran producirse, se debe consultar con los profesionales sanitarios y adecuar las recomendaciones de vacunación de manera personalizada.

El Día Internacional del Niño: Un compromiso con los derechos de la infancia

El Día Internacional del Niño: Un compromiso con los derechos de la infancia

Sara Alcaina Martínez y Yolanda Martínez Santos

15 de abril de 2025

El Día Internacional del Niño representa una oportunidad crucial para reflexionar sobre la necesidad imperante de proteger y garantizar los derechos fundamentales de la infancia. Más allá de una conmemoración simbólica, este día enfatiza la urgencia de traducir los principios jurídicos en realidades tangibles que permitan a cada niño desarrollarse plenamente en un entorno seguro y equitativo.

 

 

Antecedentes históricos y significado

El origen del Día Internacional del Niño se remonta a 1954, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas recomendó establecer una jornada dedicada a promover el bienestar infantil y a fomentar la cooperación internacional en pro del desarrollo de la infancia. Sin embargo, la Asamblea General de las Naciones Unidas acordó que cada país debía fijar una fecha propia para celebrar este día. En España, la celebración del Día del Niño sucede el 15 de abril de cada año.

 

El progreso más significativo en la protección de los derechos infantiles se concretó en 1959 con la aprobación de la Declaración de los Derechos del Niño, un documento que sentó las bases para salvaguardar derechos esenciales como la educación, la salud y la igualdad.

 

Posteriormente, en 1989, la Convención sobre los Derechos del Niño consolidó estos principios en un tratado internacional vinculante que obliga a los Estados firmantes a garantizar el cumplimiento de dichos derechos. En conmemoración de este hito, el 20 de noviembre se ha instituido como la fecha oficial para celebrar el Día Internacional del Niño a nivel mundial.

 

 

Principios fundamentales de los derechos de la infancia

La Convención sobre los Derechos del Niño se basa en cuatro principios rectores que orientan la protección y el desarrollo infantil:

 

No discriminación: Todos los niños, sin distinción de raza, género, origen o condición socioeconómica, deben disfrutar de los mismos derechos.

 

Interés superior del niño: En cualquier decisión que los afecte, debe prevalecer el bienestar y el desarrollo integral del menor.

 

Derecho a la vida, supervivencia y desarrollo: Es fundamental garantizar el acceso a la salud, la educación y un entorno seguro que favorezca el crecimiento pleno de cada niño.

 

Participación infantil: Los niños tienen derecho a expresar sus opiniones y a ser escuchados en los asuntos que les conciernen.

 

 

Desafíos actuales en la protección de los derechos infantiles

A pesar de los avances legislativos y los esfuerzos internacionales, millones de niños continúan enfrentando condiciones adversas que vulneran sus derechos fundamentales. Entre los problemas más acuciantes destacan:

 

Pobreza y desigualdad

Se estima que más de 356 millones de niños viven en situación de pobreza extrema, lo que limita su acceso a servicios básicos como alimentación, salud y educación. Esta desigualdad perpetúa ciclos de pobreza que trascienden generaciones.

 

Trabajo infantil

De acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 160 millones de niños son víctimas del trabajo infantil. Muchos de ellos lo hacen en condiciones peligrosas que les impiden acceder a la educación y al juego, esenciales para su desarrollo integral.

 

Violencia y conflictos armados

En zonas de conflicto, miles de niños son reclutados como soldados o son víctimas de violencia física y psicológica. Además, las crisis de refugiados han obligado a millones de niños a abandonar sus hogares, viviendo en condiciones precarias que comprometen su bienestar.

 

Cambio climático y desastres naturales

El impacto del cambio climático afecta de manera desproporcionada a los niños, exponiéndolos a crisis humanitarias, inseguridad alimentaria y enfermedades. La escasez de agua potable y alimentos se ha agravado en diversas regiones debido a las alteraciones medioambientales.

 

 

El papel de la sociedad y las políticas públicas

La protección de los derechos de la infancia requiere un compromiso colectivo que involucre a gobiernos, organizaciones y comunidades. Las políticas públicas desempeñan un papel fundamental en este esfuerzo, mediante:

 

Educación y salud gratuitas y de calidad: Garantizar que todos los niños tengan acceso a servicios educativos y sanitarios inclusivos e independientes de su situación económica.

 

Protección contra la explotación y el abuso: Implementar y reforzar leyes estrictas que salvaguarden a los niños de cualquier forma de maltrato o explotación.

 

Cooperación internacional y el rol de las ONG: Entidades como UNICEF desempeñan un papel crucial en la defensa de los derechos infantiles, especialmente en las regiones más vulnerables.

 

Fortalecimiento del entorno familiar y comunitario: Promover entornos de crianza basados en el respeto, el amor y la comprensión para favorecer el bienestar emocional y social de los niños.

 

 

Inspirando el cambio a través de la acción colectiva

El cambio real trasciende las políticas y los compromisos internacionales. Ocurre cuando la sociedad se une para defender activamente los derechos de la infancia. Cada actor social tiene la capacidad de marcar una diferencia significativa en la vida de los niños, desde el voluntariado y el apoyo emocional hasta la implementación de políticas más justas.

 

En conclusión, el Día Internacional del Niño no es solo una efeméride simbólica, sino un recordatorio de la obligación moral y jurídica de proteger a la infancia. A pesar de los avances logrados, millones de niños continúan enfrentando barreras que limitan su crecimiento y desarrollo.

 

Garantizar el acceso a la educación, la salud y un entorno seguro requiere un compromiso colectivo y sostenido por parte de gobiernos, comunidades y ciudadanos. Cada acción, por pequeña que parezca, es una inversión en el futuro de todos, asegurando que ningún niño se quede atrás. Como sociedad, tenemos la responsabilidad de construir un mundo más justo e inclusivo para las generaciones venideras.

Enfermedad de Chagas y embarazo

Enfermedad de Chagas y embarazo

Natalia Barrio Forné

14 de abril de 2025

La Enfermedad de Chagas o tripanosomiasis americana es una enfermedad infecciosa causada por el parásito Trypanosoma cruzi.  Aunque esta afección era característica de zonas rurales desfavorecidas y zonas tropicales de las Américas, en la actualidad debe controlarse en todas aquellas gestaciones que hayan podido estar expuestas al parásito Trypanosoma Cruzi a través de las heces o la orina de insectos (triatominos), alimentos contaminados por las heces o la orina del insecto o la transmisión vertical, entre otras.

 

 

La transmisión vertical se produce por vía placentaria, afectando al feto. Se estima que entre el 4% y el 10% de los casos se producen por esta vía, que incluso se establece como la principal en aquellas regiones sin transmisión vectorial activa.Generalmente, la infección no se produce antes de la semana 12 de gestación, por lo que la enfermedad no suele producir malformaciones en el feto.

 

 

Los síntomas de la Enfermedad de Chagas son muy variables. Puede desarrollarse como una enfermedad asintomática o presentarse al nacer, a los días o a las semanas del nacimiento. Es común que los fetos infectados nazcan prematuramente, tengan bajo peso en relación a su edad gestacional, puntúen bajo en el test de Apgar y muestren un crecimiento retardado respecto a los niños no infectados.

 

 

Tras el nacimiento, pueden aparecer síntomas inespecíficos como fiebre, edemas (más o menos generalizados), lesiones cutáneas, anemia (disminución de la hemoglobina) o trombocitopenia (disminución de las plaquetas). También puede aparecer dificultad respiratoria, que suele estar asociado a la inmadurez pulmonar en los prematuros. Otros síntomas, como la esplenomegalia (aumento de tamaño del bazo), la hepatomegalia (aumento de tamaño del hígado) o la ictericia (coloración amarilla de piel y mucosas) se relacionan con la Enfermedad de Chagas.

 

 

Los casos más graves de la enfermedad afectan al 30%-40% de los fetos. En estas ocasiones, se pueden producir alteraciones en el sistema nervioso central (como meningoencefalitis asociada a microcefalia) y en el corazón (miocarditis aguda, cardiomegalia y arritmias) que, aunque relativamente poco frecuentes, son motivo de un aumento de la mortalidad.

 

 

La Organización Panamericana de Salud ha estimado que el 25% de la población de América Latina está expuesta a la Enfermedad de Chagas, relacionando a 21 países de esta área como zonas endémicas. Sin embargo, la globalización ha contribuido a extender la afección a cualquier punto del planeta ya que, además, no existe en la actualidad vacuna o forma de detección precoz adecuada.

 

 

La prevalencia en Europa de la Enfermedad de Chagas se sitúa en torno a un 4,2%, siendo mayor en migrantes latinoamericanos. Aunque las cifras de la enfermedad en España no son precisas, algunos estudios afirman que podrían situarse en torno al 27,7%. En cualquier caso, estos datos deben tomarse con precaución puesto que se estima que solo se diagnostican el 10% de las infecciones.

 

 

La Enfermedad de Chagas en España resulta una cuestión relevante, puesto que el país constituye el primer destino europeo de migrantes que proceden de zonas endémicas, principalmente Ecuador, Colombia, Bolivia y Argentina.

 

 

Por otro lado, se ha comprobado que aquellas gestantes que provienen de zonas no endémicas suelen mostrarse asintomáticas, por lo que es importante un cribado precoz para administrar el tratamiento oportuno en caso de obtener un resultado positivo. En este sentido, numerosas investigaciones hacen alusión a la importancia de la implantación en zonas no endémicas de un sistema de screening por su rentabilidad. Su detección permitiría un tratamiento temprano con tasas de curación en torno al 100% de los casos. A pesar de ello, muchas comunidades no tienen protocolizado un estudio sistemático de la enfermedad.

 

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó como objetivo el tratamiento del 100% de los lactantes con Chagas en 2030 y, como consecuencia, en 2021 la Secretaría General Iberoamericana creó la iniciativa “Ningún bebé con Chagas: El camino hacia Nuevas Generaciones Libres de Chagas”,  que forma parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

 

 

En este documento, se insta a los Ministerios de Salud a actuar coordinadamente para favorecer su detección, a través de la analítica sanguínea y el tratamiento oportuno en los casos positivos. Además, se reconoce a España como un país no endémico implicado y con experiencia en la creación y desarrollo de protocolos y guías de actuación; y también como país participativo en la redacción de esta iniciativa, junto a otros países de América.

Conocer, comprender y acompañar a los niños con trastorno del espectro autista

Conocer, comprender y acompañar a los niños con trastorno del espectro autista

Alexandra Gracia Giménez

02 de abril de 2025

El término trastorno del espectro autista (TEA) hace referencia a un conjunto de condiciones que afectan al neurodesarrollo y a la función cerebral. Es un trastorno crónico, de etiología multifactorial que afecta a la forma que tiene una persona de ver y relacionarse con el mundo, cómo procesa la información y cómo actúa recíprocamente con otras personas, encontrando grandes dificultades y barreras como la estigmatización social, el aislamiento y la discriminación.

 

Actualmente afecta a 1 de cada 80-100 niños en el mundo. En España la información sociodemográfica sobre el colectivo de personas con autismo es muy limitada. Se estima que puede haber unas 450.000. La ampliación del concepto y la mayor capacidad de diagnóstico hacen que la prevalencia haya aumentado en los últimos años.

 

El trastorno del espectro autista es de 3 a 4 veces más frecuente en hombres que en mujeres, pero en ellas se diagnostica más tarde ya que presentan menos conductas repetitivas y aprenden habilidades sociales que enmascaran y retrasan el diagnóstico.

 

Puede sospecharse en la infancia, siendo la edad media de diagnóstico 5,5 años, cuando se hacen notorias las habilidades sociales y comunicativas. En todos los casos se observan alteraciones a lo largo de su vida y se presentan como diferentes características según el momento de su desarrollo (primera infancia, etapa educativa, adolescencia y edad adulta). A veces puede pasar sin ser reconocido, especialmente en los niños levemente afectados o cuando se enmascaran con otros problemas físicos más debilitantes.

 

Hoy en día no existen tratamientos curativos, lo que conlleva a una gran repercusión a lo largo de su vida, pero sí se puede ayudar a mejorar la calidad de vida con la enseñanza de habilidades comunicativas y sociales (psicoeducación, terapia cognitivo conductual, programas de desensibilización sistemática) el uso de historias sociales y sistemas alternativos de comunicación (apps, pictogramas, etc.) y apoyo comunitario.

 

En el niño con TEA se encuentra afectada la esfera social (no hay empatía, muestran escaso interés por las personas, no buscan consuelo o afecto y tienen un juego limitado), hay alteraciones en la comunicación (falta de contacto visual y respuesta a voces o gestos, uso no funcional del lenguaje, habla atípica, ecolalias y dificultad para expresar e interpretar emociones), existe un patrón restringido de comportamientos y de intereses (conductas repetitivas del cuerpo o de objetos, necesidad de rutinas), alteraciones en la conducta (difícil regulación emocional, alteración de la percepción de peligro) y alteraciones sensoriales (hipersensibilidad a tacto, olores, texturas, ruidos, etc.).

 

Las respuestas negativas a los cambios inesperados en las rutinas, problemas con las habilidades sociales, de comunicación y un procesamiento deficiente de la información sensorial a veces se confunden con las llamadas rabietas o se etiquetan de mal comportamiento, por lo que es necesario reconocer, acompañar y no juzgar.

 

Conocer el trastorno y reconocer sus signos, no esperar un contacto visual, usar un tono de voz suave y lenguaje sencillo evitando metáforas, atenuar luces y ruidos, apoyarse en pictogramas para la comunicación, utilizar el refuerzo positivo, ignorar las conductas inapropiadas, respetar su espacio personal, anticiparle lo que va a suceder y permitirle llevar objetos que le aporten seguridad, son acciones que se pueden realizar en un niño con TEA.

 

También existen recursos generales con los que se podría contar para ayudar en su inclusión, tales como sistemas de señalizacióncon apoyos visuales, como los pictogramas en servicios públicos (transporte, entorno educativo, comercios y principalmente el ámbito sanitario). Y otros recursos más específicos y personales como son las tarjetas personalizadas de atención, en las que consta particularidades de ese niño (qué situaciones le ponen más nervioso, qué es lo que le tranquiliza cuando se altera, cómo se comunica, etc.) para ayudar a la persona que lo tiene delante a saber entenderlo y ayudarlo.

 

El trastorno del espectro autista limita las actividades de la vida diaria y la participación en la sociedad, influye negativamente en los logros sociales y educativos y en las oportunidades de empleo. Se debe de prestar una atención integral, ya que las personas con TEA tienen necesidades asistenciales complejas y requieren promoción de la salud, atención, servicios de rehabilitación y colaboración de los entornos educativo, laboral y social.

 

Hoy en día, el autismo sigue siendo una condición desconocida para buena parte de la población española. Esa falta de conocimiento repercute de manera negativa en la calidad de vida de las personas con TEA y sus familias, en su participación activa en la sociedad y en la igualdad de oportunidades. Conocer este trastorno y entender sus particularidades ayudarán a comprender las necesidades de las personas que lo presentan y promover su inclusión en todos los ámbitos de la sociedad.

 

Lograr despertar la empatía con las personas con autismo y con sus familias, dejar a un lado los prejuicios y contribuir a construir una sociedad más justa, solidaria y respetuosa con la diversidad es línea de acción prioritaria en la Estrategia Española en Trastornos del Espectro del Autismo.