OCODES: Una iniciativa muy saludable

OCODES: Una iniciativa muy saludable

Marian Franco Sierra

24 de octubre de 2024

Como Decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, es todo un placer estrenar esta tribuna invitada del Observatorio Contra la Desinformación en Salud (OCODES). En un mundo donde la información, veraz o falsa, puede propagarse rápidamente, OCODES asume el compromiso de educar y empoderar a las personas en el cuidado de su salud, así como fomentar una sociedad más informada y saludable.

Esta iniciativa está ideada y liderada por profesorado de la Facultad de Ciencias de la Salud perteneciente al grupo SAPIENF, grupo de investigación de la Universidad de Zaragoza reconocido por el Gobierno de Aragón, lo que supone un motivo de orgullo para nuestro centro.

OCODES se plantea como objetivos combatir la desinformación, promover el conocimiento basado en evidencia y empoderar a la comunidad con información confiable. Se trata de un espacio en el que identificar, analizar y desmentir mitos y noticias falsas que pueden afectar nuestra salud y bienestar.

La Revista Española de Salud Pública, publicaba en su número de mayo de 2024 el trabajo de Carton Erlandsson L et al. En él, los académicos afirmaban que: “Las redes sociales permiten a las personas acceder de manera inmediata y anónima a una cantidad ingente de información sobre aspectos de salud, hecho que está provocando que se estén convirtiendo en una de las fuentes de referencia en este ámbito, sobre todo para las generaciones más jóvenes”.

Formamos parte de la actualmente denominada “Sociedad de la Información”, por la gran influencia que ejercen las tecnologías de la información y el conocimiento en nuestra forma de vida y en nuestra manera de relacionarnos. Está aceptado que Internet, la web, los espacios virtuales forman parte integrante del concepto moderno de salud, sirviendo de apoyo no sólo a profesionales o instituciones sanitarias, sino también a la población en general. El uso generalizado de Internet en el ámbito de la salud se ha convertido en un medio muy dinámico para obtener y difundir información sanitaria (artículos científicos, guías clínicas, legislación sanitaria, etc.)

Pero la información que manejamos a través de este medio de comunicación masivo también tiene inconvenientes y surge la controversia y las dudas: ¿de qué calidad es la información que existe en la red sobre la salud y el bienestar, sobre los diversos problemas de salud, sobre los cuidados y la atención a la salud? Ante esta avalancha de información, ¿cómo diferenciar la información veraz?, ¿podemos fiarnos de los datos que se obtienen a través de Internet o las redes sociales? ¿cómo va a afectar el desarrollo de la inteligencia artificial al sector salud?

La desinformación o la información errónea sobre cuestiones de salud puede llevar a tomar decisiones equivocadas y a seguir comportamientos que lleguen a poner en riesgo la salud individual y colectiva. Esta desinformación puede llevar incluso a que los usuarios pierdan la confianza en el propio sistema de salud y en sus profesionales.

OCODES nace con la idea de combatir la desinformación a través de la participación de profesionales de la salud, expertos en sus campos de intervención. Tal como reflejan su misión, visión y valores, el propósito de OCODES es “dinamizar la participación ciudadana, la creación de redes de conocimiento y la divulgación de la cultura de la salud” y ofrece “un espacio en el que dialogar y reflexionar, libremente y sin censuras, cuestiones relacionadas con la salud”. 

Estoy segura de que la dedicación y pasión de este grupo de profesionales por este tema inspirarán a otros a unirse y, así, hacer crecer este Observatorio.

Desde la Facultad de Ciencias de la Salud os invitamos a participar activamente, compartir vuestras inquietudes y aportar vuestros conocimientos, para contribuir a una sociedad más saludable y bien informada.

Queridos compañeros y queridas compañeras, ¡os deseo mucho éxito con esta nueva iniciativa!

¿Anticonceptivos hormonales masculinos?

¿Anticonceptivos hormonales masculinos?

Piedad Gómez Torres

24 Julio 2024

¿Sabías que los anticonceptivos hormonales masculinos se llevan investigando desde los años 1970?

En el ámbito de la salud sexual y reproductiva, las responsabilidades anticonceptivas han recaído históricamente sobre las mujeres. Aunque la ciencia ha avanzado significativamente en el desarrollo de métodos anticonceptivos para mujeres, los métodos disponibles para los hombres siguen siendo limitados. Sin embargo, este panorama está cambiando. Se han explorado nuevos métodos anticonceptivos masculinos. Estos avances prometen no solo diversificar las opciones anticonceptivas para los hombres, sino también equilibrar las responsabilidades reproductivas.

Desde la década de 1970, se han realizado investigaciones para el desarrollo de una píldora anticonceptiva masculina. No obstante, aún no se ha comercializado ninguna. Este desarrollo ha demostrado ser un proceso difícil, en parte debido a dificultades biotecnológicas, falta de financiación y dificultades sociales para convencer a los inversores de la necesidad de desarrollarla.

La participación de los hombres en la salud reproductiva a través de nuevos métodos anticonceptivos masculinos puede tener un impacto positivo en la salud de hombres y mujeres. Esto conduciría a una tendencia hacia la eliminación del papel desempeñado principalmente por las mujeres en términos de responsabilidad anticonceptiva, promoviendo la igualdad de derechos reproductivos tanto para mujeres como para hombres.

En España, un país de altos ingresos con un sistema de pago de medicamentos recetados relativamente accesible, el coste de los anticonceptivos hormonales masculinos no debería ser una barrera significativa para su llegada al mercado. No obstante, los efectos secundarios de tomar un anticonceptivo hormonal masculino han demostrado ser una preocupación. La tolerancia de las mujeres a los efectos secundarios puede ser mayor que la de los hombres, ya que equilibran un embarazo no deseado y sus consecuencias sociales y económicas.

Sin embargo, los estudios de eficacia más recientes de anticonceptivos masculinos han demostrado que los efectos secundarios en los ensayos clínicos han sido mínimos. Los participantes reportan una gran satisfacción y ambos miembros de la pareja expresan un deseo de continuar usando el método. Esta preocupación puede aliviarse fácilmente con campañas publicitarias y educativas sobre los efectos secundarios leves encontrados en ensayos clínicos recientes.

Antes de que se prescriban los anticonceptivos hormonales masculinos para su uso, las personas deben estar bien educadas e informadas. Los profesionales de la salud están apelando a los responsables de las políticas de salud para asegurarse de que tienen los medios para ofrecer un buen asesoramiento anticonceptivo. Además, la desinformación es un punto para tener en cuenta por los gobiernos.

La alta aceptabilidad teórica del uso de anticonceptivos hormonales por los hombres y la confianza de sus parejas deben servir de preámbulo para la formalización de programas de salud pública destinados a ayudar en la planificación familiar integral. La introducción de métodos anticonceptivos masculinos novedosos y reversibles podría reducir los embarazos no deseados hasta en un 30-40%. Esta evidencia debería servir a los tomadores de decisiones en políticas y salud para afianzar los esfuerzos por conseguir la financiación hacia el total desarrollo y comercialización de estos métodos además de formar a los profesionales sanitarios a través de un plan integral de planificación familiar que incluya a toda la población como usuaria.

Maternidad online

Maternidad online

Natalia Barrio Forné

24 Julio 2024

Las redes sociales son un método de información accesible y comúnmente utilizadas en la actualidad. Uno de los campos consultados es todo lo referente a la maternidad, llegándose a convertir este medio de comunicación en una parte de la vida familiar.

La crianza, la salud y la nueva forma de vida supone un reto para los padres, lo que les lleva a sentirse en muchos casos abrumados y frustrados por la incertidumbre, el desconocimiento, por los eventos que van sucediendo a lo largo del crecimiento de los hijos y por las inevitables comparaciones.

A su vez, el uso excesivo de dichas redes sociales implica distracciones y preocupaciones sobre los efectos en el bienestar tanto individual como familiar.

Es por ello que cada vez hay más estudios sobre la influencia de esta forma de obtención de información.

Las motivaciones para el acceso son diferentes para los padres y madres. En cuanto a los padres, su uso principal se centra en la búsqueda de apoyo social y de información. Las madres, aunque buscan también apoyo social, su pretexto está relacionado también con los sentimientos de conexión. Este factor fue demostrado en un estudio llevado a cabo con madres primerizas, en las que se observó mayoritariamente, en concreto en más de un 86%, que escribían blogs con el objetivo de mantenerse en contacto con el mundo exterior.

Este acceso puede modificar los resultados de salud, llegando a producir esta búsqueda de información ansiedad, estrés parental, depresión por las múltiples comparaciones sociales y la disminución del contacto con el mundo laboral. Por lo tanto, este uso de las redes sociales no está asociada a unos resultados positivos en la salud familiar.

Por su parte, las embarazadas experimentan una serie de cambios tanto físicos como emocionales que les obliga a prepararse física y emocionalmente para responder al desafío que supone criar un hijo, además de la aceptación de la apariencia corporal en el desarrollo del embarazo y la incertidumbre que se genera a lo largo del proceso.

Estas modificaciones implican que las mujeres embarazadas deben tener como objetivo mantener un estilo de vida saludable y un bienestar mental, y es ahí donde las redes sociales pueden influir también de forma positiva o negativa.

La comunicación digital aporta una información rápida basada en imágenes y videos a los que las usuarias pueden acceder fácilmente. Este medio permite que las embarazadas se sientan apoyadas socialmente, lo que colabora en la prevención de la ansiedad relacionada con el estado grávido e incluso fomenta un estado de ánimo positivo.

El problema viene cuando esa información proviene de fuentes poco fiables y no es proporcionada por profesionales de la salud, puesto que esto puede originar puntos de vista contrarios a otros hilos donde la información es veraz, desencadenando desconfianza y problemas de salud mental.

En muchas ocasiones, el contenido de estas plataformas ofrece una visión romántica e idealizada de la maternidad, ofreciendo unos estándares inalcanzables y sin una base científica, que impacta directamente en la salud mental materna, a través de la comparación social, lo que incide en la autoestima de las embarazadas.

Estos problemas de salud mental pueden tener consecuencias indeseadas como parto prematuro, bajo peso al nacimiento y depresión posparto.

Otra circunstancia a tener en cuenta en la divulgación digital de contenido sobre la salud es el origen dudoso de estas publicaciones, lo que aflora una realidad en el vínculo entre la obstetricia y la difusión de dicho contenido que se asienta en innumerables litigios, siendo la especialidad médica con la tasa más alta.

Estas exposiciones de contenido pueden provenir también de personas influyentes en redes sociales, quienes, junto a sus seguidores, pueden tener efectos favorecedores o perjudiciales. En la actualidad hay pocos estudios que hayan reflejado la repercusión que tienen sobre el embarazo, aunque las primeras hipótesis apuntan a que existen discordancias entre las expectativas creadas por los creadores de contenido y la experiencia real de la maternidad y una tendencia a la sustitución de la educación presencial aportada por los profesionales de la salud, lo que supone un riesgo alto de que los conocimientos sean incorrectos o incompletos.