Salud mental de las personas trans adolescentes

Salud mental de las personas trans adolescentes

Noelia Núñez Descalzo

29 de junio de 2025

Cada 28 de junio, proclamado internacionalmente como Día del Orgullo, se conmemora el acto que sirvió de catalizador para el movimiento actual por los derechos de las personas LGTBIQ+.

El 28 de junio de 1969, se iniciaron una serie de manifestaciones en Nueva York (Estados Unidos), a consecuencia de una redada policial en el bar Stonewall Inn que era frecuentado habitualmente por la comunidad queer. Las personas que se encontraban allí se negaron a dispersarse de manera pacífica, como solía ser habitual, comenzando así una batalla abierta contra las fuerzas de seguridad en defensa de sus libertades y las del colectivo. Hoy en día esta revuelta sigue siendo el símbolo global de resistencia y orgullo para la comunidad LGTBIQ+. Fue ese mismo 1969 cuando se creó la Street Transvestite Action Revolutionaries (STAR), una organización cuya función principal era dar cobijo a activistas trans en la lucha por la salvaguardar los derechos del colectivo.

Hablamos de persona trans haciendo referencia a diferentes formas de expresión de la identidad de género: transexual, transgénero e intergénero entre otras. Según algunos estudios en población adolescente entre el 0,17% y el 2,7% se identificaron como trans.

 

¿Qué es la identidad de género?

 

La identidad de género hace referencia a la experiencia personal de ser hombre, mujer o ser diferente que tiene una persona. Es decir, es la forma en la que una persona se siente y se identifica. Por ejemplo, si una persona se siente y se identifica como mujer, su identidad de género es femenina, independientemente de su sexo asignado al nacer, de su documento de identidad y del género que la sociedad le impone por su biología.

Cuando la identidad de género no coincide con el sexo asignado al nacer, la persona puede ser considerada como trans. Este hecho puede generar malestar o incomodidad, pudiendo desembocar en los casos más extremos en disforia de género. Este está causado por el sufrimiento que ocurre cuando tu cuerpo o la forma en la que te tratan los demás no encajan con quien tú eres por dentro.

 

Las personas trans adolescentes tienen peor salud mental que sus iguales cisgénero

 

La literatura científica es contundente en este sentido. Una revisión sistemática publicada en 2025 concluye que las personas trans adolescentes cargan con más sufrimiento psicológico que sus iguales cisgénero y, en consecuencia, tienen peor salud mental. No por hecho de ser trans, sino por cómo la sociedad las trata. Se enfrentan a más dificultades sociales y emocionales que impactan directamente en la construcción de su autoestima y de su identidad generando miedo e inseguridad.

A esta discriminación social se suman las barreras legales y sanitarias que afectan a la obtención de documentos o atención a la salud que respeten su identidad. Existen países como Lituania que no tienen normas específicas para las personas trans, otros como Francia donde se les exige haber pasado por tratamiento farmacológico y/o cirugía para poder acceder a una nueva documentación y otros, como es el caso de España, donde se permite la autodeterminación del individuo.

Se ha demostrado que cuando una persona trans es aceptada y respetada por su entorno social y familiar su bienestar psicológico es equiparable al de otra cisgénero.

 

Adolescentes trans y suicidio

 

El intento de suicidio y la mortalidad por suicidio es más frecuente en las personas trans adolescentes que en adolescentes cisgénero. En el estudio National Survey on LGBTQ Youth Mental Health (2020) realizado en Estados Unidos un 52% de adolescentes trans habían considerado seriamente quitarse la vida en el último año.

Es llamativo como el sexo asignado al nacer parece influir en las cifras de suicidio. De hecho, existe asociación entre la ideación suicida grave y ser una persona asignada como mujer al nacer.

Del mismo modo, el país de procedencia también parece ser un factor predisponente o protector en materia de ideación suicida. En un estudio llevado a cabo en 2022 se observó como Países Bajos cuenta con tasas de suicidio más bajas en este grupo de población que Canadá y Reino Unido. En este sentido, el hecho de que Paises Bajos sea uno de los países que más investigación produce en relación con el colectivo “trans” es posible que sea consecuencia de un contexto social más involucrado con la comunidad y, en definitiva, de un entorno protector para la salud mental de las personas trans adolescentes.

 

Disforia de género y personas trans

 

Los sentimientos de disforia de género han aumentado en las personas trans y, sobre todo, en las más jóvenes. Las razones de este aumento podrían ir de la mano, por un lado, de un mayor acceso de las personas trans adolescentes a servicios transafirmativos y, por otro, a un incremento de las referencias mediáticas. Las personas trans más conocidas sirven de modelos de imitación, lo que acelera la búsqueda de ayuda y de tratamiento, además de normalizar este proceso para el resto.

Por otro lado, se ha destacado la importancia entre la relación familiar y el adolescente trans. En esta etapa vital convulsa una mala relación con la familia favorece el consumo de alcohol o drogas, la reticencia a usar métodos de protección frente a Enfermedades de Transmisión Sexual y mayor probabilidad de sufrir problemas en sus relaciones afectivas.

Fomentar un entorno inclusivo y de apoyo frente a la disforia de género evitaría el sufrimiento físico y psicológico de las personas trans durante esta etapa vital de cambio.

 

En conclusión

 

La salud mental de las personas trans adolescentes debe ser visibilizada. Hablamos de jóvenes que, en plena construcción de su identidad, se enfrentan al estigma social, la discriminación derivada de este y el acceso limitado a servicios de salud transafirmativos, únicamente por el hecho de ser o expresarse auténticamente.

La influencia de las relaciones familiares y con sus iguales tienen un impacto clave en su salud mental, actuando como factores que agravan o protegen frente a sus posibles dificultades emocionales.

Fomentar una relación cercana y respetuosa, promover espacios seguros con acceso a salud inclusiva, es apostar por el derecho de cada persona a vivir con empatía y dignidad.

Cuidar las raíces: Esperanza frente al maltrato de las personas mayores

Cuidar las raíces: Esperanza frente al maltrato de las personas mayores

Esther Bahillo-Ruiz y Lourdes Jiménez-Navascués

15 de junio de 2025

El 15 de junio es el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, día en que el mundo se une para expresar su rechazo al maltrato hacia las personas mayores y la importancia de proteger su dignidad y bienestar, promover el respeto, la participación en la sociedad y su derecho a vivir sin miedo ni violencia. La conmemoración internacional de este año 2025 se centra en abordar el abuso de adultos mayores en las instalaciones de atención a largo plazo: a través de datos y acción.

 

¿De qué estamos hablando?

 

La declaración de Toronto define el maltrato a la persona mayor como «un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza». Puede adoptar diversas formas: físico (uso de fuerza que puede causar dolor, lesiones o sufrimiento), psíquico o emocional (insultos, humillaciones, aislamiento social), económico o financiero (apropiación indebida de bienes), sexual (cualquier contacto no consentido) o por negligencia, intencionada o no, (falta de atención de las necesidades básicas o abandono). Se considera que el maltrato más significativo es el psicológico (11,6%), seguido por económico (6,8%), negligencia (4,2%), físico (2,6%) y abuso sexual (0,9%).

 

¿Cuál es la magnitud del problema?

 

El maltrato en la vejez es un grave problema social y de salud pública, silenciado, normalizado y sin lugar en la agenda social y política. A pesar de las dificultades para evaluarlo, se estima que la prevalencia de maltrato intrafamiliar es del 15% a nivel mundial y se considera que las cifras recogidas en los estudios quizás subestimen la realidad del maltrato a los mayores. Por otro lado, se dispone de pocos datos sobre el alcance del problema en instituciones como hospitales, residencias de ancianos y otros centros de atención crónica. No obstante, según una revisión de estudios recientes, la prevalencia del maltrato a personas mayores en instituciones es alta y situó en un 64,2% el porcentaje de profesionales que refirió haber cometido alguna forma de maltrato hacia sus usuarios.

 

Se estima que en el año 2050, la población mundial de mayores de 60 años se duplicará, de 900 millones en 2015 pasará a unos 2000 millones, viviendo mayoritariamente en países de bajos y medianos ingresos. Si la proporción de víctimas de maltrato al adulto mayor permanece constante, el número de víctimas aumentará rápidamente y llegará a 320 millones de víctimas para 2050.

 

¿Qué provoca esta situación y qué consecuencias tiene?

 

La ONU explica este fenómeno por el rápido envejecimiento de la población y el incremento de necesidades de atención que surgen con la edad, situación que, en muchas ocasiones, genera tensiones familiares y la dependencia, cada vez mayor, de la atención institucional.

 

Los nuevos modelos de estructura familiar y el deterioro de las relaciones sociales son factores predisponentes de maltrato del mayor. Garantizar la atención, la seguridad y la dignidad es urgente en todos los ámbitos de atención al mayor. La OMS reconoce el maltrato como un problema social desconocido, justificado por la falta de información y de datos. Se estima que solo se notifica uno de cada 24 casos de maltrato a adultos mayores, en parte subyace el miedo a denunciar a familia, amigos o autoridades, de quienes depende su atención.

 

Los factores de riesgo de maltrato al mayor incluyen factores individuales, familiares, comunitarios y culturales. Entre los principales factores se encuentran: la dependencia física para realizar las actividades de la vida diaria o estar encamado, discapacidad, pluripatología, deterioro cognitivo, además de factores sociales como los débiles lazos familiares, falta de recursos económicos, aislamiento social, falta de redes de apoyo, falta de preparación de los cuidadores y ser mujer. El perfil del agresor familiar está relacionado con el consumo o dependencia de tóxicos, desempleo, relaciones conflictivas, violencia intrafamiliar en la infancia, bajo nivel socioeconómico, sobrecarga de estrés o tendencia a responder agresivamente. Se estima que, en mayor medida, los agresores suelen ser los hijos de los mayores.

 

La OMS, en 2021, publicó el Informe Mundial sobre Edadismo, donde afirma que el riesgo de maltrato puede verse aumentado por la concepción sociocultural que se tiene del envejecimiento. Los estereotipos negativos incluyen la percepción del mayor como dependiente y ser una carga, conceptos que hacen más aceptables conductas de maltrato hacia las personas mayores. El edadismo también favorece el maltrato económico mediante prácticas financieras engañosas, dirigidas expresamente hacia este grupo etario, con el fin de abusar económicamente de ellos.

 

El maltrato tiene consecuencias nefastas para la salud física y mental de las personas mayores, incluyen desde lesiones físicas, discapacidad, pérdida de autonomía y calidad de vida, depresión, ansiedad y trastornos psicoafectivos a un incremento del riesgo de mortalidad prematura.

 

¿Qué se puede hacer?

 

La respuesta de la OMS a este problema social se encuentra en el documento: Tackling abuse of older people: five priorities for the United Nations Decade of Healthy Ageing (‎2021–2030),‎ del 15 de junio de 2022 con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez, donde se plantean cinco prioridades para la Década de las Naciones Unidas del Envejecimiento Saludable (2021-2030):

  1. Combatir el edadismo, dado que es una de las principales razones por las que el maltrato a las personas mayores recibe tan poca atención.
  2. Generar más datos y de mejor calidad para concienciar sobre este problema.
  3. Concebir soluciones rentables para poner fin a este tipo de maltrato y ampliar su uso.
  4. Elaborar un argumentario a favor de la inversión en este tema para convencer de que es un dinero bien empleado.
  5. Recaudar fondos, ya que se necesitan más recursos para abordar este problema.

 

El maltrato de las personas mayores es una realidad inaceptable que se puede y debe prevenir. Medidas detalladas en la infografía sobre recomendaciones de ayuda para evitar el maltrato publicada por Naciones Unidas se recomienda:

  • A la población general estar atenta a los indicios de maltrato e informarse sobre las vías para obtener ayuda y denunciarlo.
  • A las personas mayores mantener sus contactos sociales, defender sus derechos, recurrir a servicios profesionales de ayuda y asegurarse de sus datos económicos.
  • A los familiares y cuidadores reducir el riesgo de infligir malos tratos mediante conductas que reduzcan el estrés, pedir ayuda a familiares o amigos, hacer pausas en el cuidado y recurrir a los servicios sociosanitarios locales.

Visibilizando la locura: Una lucha contra el estigma

Visibilizando la locura: Una lucha contra el estigma

Susana Nérida Suárez

1 de junio de 2025

Vuelves de trabajar, tras un día largo, te acomodas en el sofá, con el pijama, las zapatillas de andar por casa y clic, la tele se enciende.

– El asesino tenía esquizofrenia.

– El acusado indica que le obligaban las voces.

Clic.

Pero ¿qué se piensa el mundo que es lo que tengo?

Despacio, me muevo hacia el ordenador y en Google busco: psicosis. Lo primero que sale es una película de asesinatos.

Resignade, me siento a escribir mi concepto de locura, sobre las PERSUPSIS (personas con sufrimiento psíquico) que, en su mayoría, estamos aquí y así por las constantes violencias sufridas, para pasar a ser los peligrosos.

Ni siquiera me dejan tatuarme sole, no sea que brote mientras me dan color.

Una vida entera de violencias, vejaciones, señalamientos y acusaciones no fueron suficiente, que ahora encima soy peor que la peste.

¿Y qué transmite salud mental ante esto? Pregunto para mí.

Si nos ponemos mal, por los achaques y reveses, lo primero que entra en tu casa, sin permiso, es la policía. Tras ellos, los sanitarios de la ambulancia. No te muevas mucho, no respires fuerte, porque siempre van con las manos cercanas a la porra; y cuando no, te inmovilizan por ir al baño a evacuar y te sacan a rastras a la ambulancia y os aseguro que se vive como un secuestro por una gente desconocida que va disfrazada. En ella, te atan a la silla, camino al hospital, donde tu voz no valdrá nada.

Sobremedicade nuevamente, como zombi con la baba colgando y más desconectado de la realidad que por tu propia afección. Una fría tablet con une juez y vete a saber qué te hacen tres preguntas que ni logras entender por la sobremedicación.

– Definitivamente está para ingresar, ingreso involuntario.

– Toma las pastillas y calla. Son las tuyas (ya, pero qué son). Si no te las tomas te aislamos o te atamos otra vez.

– Come todo y ni se te ocurra cambiar la comida o te atamos.

– Cuidados con esos de ahí, están aquí por condenas penales (gracias por el aviso, ya vi qué pasa con estos también).

– Fulano me ha hecho… Es tu cabeza, que estás loca. Aquí estás segura, estas cosas no pasan (4 días más de seguimiento, por si hay que duplicar de nuevo la medicación).

– (Oiga, no puedo dormir con los gritos, ¿de dónde vienen?) Te iba a dar el alta hoy, pero mejor te pongo bajo seguimiento y tropel de pastillas para dormir. 3 días más.

– Oye (entorno) que me está pasando esto. No me cuentes más que me vas a traumatizar. (Pero yo sí puedo traumatizarme con todo sin que nadie me proteja ni interceda por mi).

– Aquí tienes el alta, las 40 recetas médicas y la derivación a salud mental: 30 min cada 3/6 meses. Depende del caso.

– Estás gorda. Aquí a sesión se viene correctamente maquillade, vestide y deja de hablar con gente discapacitada, que sólo sabéis lameros las heridas y lloriquear. (Ni volví).

– Te comportas con rabia porque estás brotada, ni se te ocurra enfadarte, ni aunque te pisemos el cuello cada vez que podemos y lo peor, la mayoría inconscientemente.

Y me quema, me hierven las venas, arde mi alma, encontrando una salida, una lucha conjunta: el activismo. Orgullo loco, la Bajona, el Observatorio y desde el que tengo el placer de escribiros estas líneas: FlipasGAM. Aquí estamos, somos, tenemos derechos. Aquí, y en mil lugares más, resuenan nuestras voces.

Empieza a conocer a las alternativas, sé que estás ahí, sole, vulnerable. Súmate.

Tras todo esto, nos hemos juntado para hacerte llegar este rayo de luz en la inmensidad de la oscuridad.

Hoy os contestamos, con nuestro manifiesto y los brazos abiertos de par en par, para formar comunidad en Flipas GAM.

La salud mental perinatal: Una historia no contada

La salud mental perinatal: Una historia no contada

Laura Lasso-Olayo

7 de mayo de 2025

El Día Mundial de la Salud Mental Materna se celebra desde 2016 con el objetivo de concienciar sobre los problemas de salud mental durante el periodo perinatal. Cada año tiene lugar el primer miércoles de mayo, y en esta ocasión, 7 de mayo de 2025, se conmemora con la intención de visibilizar y poner en valor esta dimensión fundamental del bienestar materno.

 

La salud mental materna hace referencia al bienestar emocional y psicológico de la madre durante el período preconcepcional, el embarazo, el parto y posparto. La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca la necesidad de abordar los trastornos mentales perinatales, ya que estos van a afectar tanto a la madre como a los niños y las niñas y pueden tener consecuencias a largo plazo.

 

Según la OMS, se estima que 1 de cada 5 mujeres experimenta algún tipo de trastorno mental durante el embarazo o el primer año después del parto. Algunos ejemplos de estos trastornos pueden ser la ansiedad o la depresión, el trastorno obsesivo-compulsivo o el grave cuadro conocido como psicosis posparto. Por otro lado, en ocasiones, existe cierto grado de malestar emocional que, aunque no forma parte de un diagnóstico concreto, produce sufrimiento en las mujeres difícil de identificar y verbalizar.

 

Los trastornos mentales perinatales son una de las principales causas de morbilidad materna y en muchas ocasiones van a tener efectos adversos en la infancia, como por ejemplo problemas emocionales, cognitivos o trastornos en el vínculo. Además, la OMS destaca que existe infradiagnóstico e infratratamiento, lo que pone en relieve la necesidad de mejorar la detección, el acceso al tratamiento y la conciencia sobre la importancia de la salud mental perinatal.

 

Existe un concepto generalizado de romantización de la maternidad en la sociedad que induce a pensar que es un periodo de felicidad plena, disfrute y ausencia de dificultades. Este concepto de “maternidad de color rosa”, hace que las mujeres que experimentan cierto grado de malestar emocional durante la gestación, el parto o el posparto no se atrevan a verbalizarlo por el miedo a ser juzgadas como malas madres o miedo a ser las únicas a las que les ocurre. El estigma que rodea a la salud mental, y en particular a la salud mental perinatal, hace que muchas mujeres no se atrevan a expresar su sufrimiento por vergüenza. En algunos casos, síntomas como el miedo a dañar al bebé son ocultados por temor a posibles consecuencias, como la retirada de la custodia. Este silencio no solo impide el acceso a la ayuda necesaria, sino que incrementa significativamente la ansiedad. Además, es habitual que, desde la planificación del embarazo y a lo largo del recorrido sanitario, la salud mental sea ignorada por parte de los y las profesionales, sin que se planteen preguntas al respecto. Esta falta de atención transmite la idea de que no se trata de un problema común, lo que refuerza el silencio, la ocultación y, como consecuencia, el infradiagnóstico y el infratratamiento.

 

Es necesario y urgente que, si abogamos por una salud integral, pongamos el foco no solo en lo físico sino también en lo mental y en lo emocional. Es necesario y urgente que se implemente la exploración de la salud mental en las consultas de seguimiento del embarazo porque los trastornos mentales durante el embarazo son muy prevalentes y, además, son predictores de trastornos mentales durante el posparto. Es necesario y urgente que se realice un seguimiento estrecho de la salud mental en el posparto para detectar el malestar emocional y los trastornos mentales perinatales porque las consecuencias de no tratar pueden ser devastadoras. Es sabido que la demora en la atención de los trastornos mentales perinatales es la principal causa de muerte materna por suicidio en el primer año y que en algunos casos se va a producir también infanticidio. Los trastornos mentales perinatales son un problema de salud pública y como tal, precisan toda nuestra atención.

 

El Plan de acción de salud mental 2025-2027 incorpora en su estrategia la salud mental perinatal, de la infancia y de la adolescencia lo que supone un gran avance que confiamos se traduzca en una implementación efectiva.

 

Si sientes malestar emocional durante tu embarazo o posparto no te escondas: contarlo no solo te ayudará a ti, sino que también abrirá el camino para que, en el futuro, otras mujeres que se sientan igual se animen a hablar sin miedo y sin sentirse solas. Desromanticemos la maternidad. Cualquier mujer es susceptible de presentar un problema de salud mental independientemente de su etnia, su cultura o su nivel socioeconómico.

 

Si eres profesional de la perinatalidad, visibiliza los casos de malestar emocional o problemas de salud mental en este periodo. Al hacerlo, contribuirás a que otros y otras profesionales pongan atención en estos aspectos, mejoren su capacidad de detección, y a que más madres comprendan que no están solas, identificando sus síntomas con mayor facilidad y sin vergüenza. rmate en salud mental perinatal, eso mejorará tus destrezas y habilidades para ayudar a la díada madre-bebé. La salud mental materna influye directamente en la de los bebés, niños y niñas, y la infancia de hoy es la base de los adultos del mañana.

 

La salud mental materna es cosa de todos, cuidándola, cuidamos de la sociedad. Como dijo la renombrada psiquiatra perinatal Louise Howard en su artículo publicado en The Lancet: “No hay salud, sin salud mental perinatal”.

 

A orillas del bienestar: Una reflexión sobre el agua que nos rodea

A orillas del bienestar: Una reflexión sobre el agua que nos rodea

Carlos Navas-Ferrer y Concha Germán-Bes

22 de abril de 2025

“Aunque en Aragón no tenemos costas, sí se puede navegar a través de nuestro particular mar interior, el río el Ebro”

 

El agua ha sido, desde tiempos remotos, un símbolo universal de vida. Su presencia ha marcado profundamente la historia y las culturas humanas. Desde la Prehistoria, ríos, manantiales y fuentes han estado vinculados a espacios sagrados y rituales dedicados a lo divino. En tradiciones como el cristianismo el agua representa la vida, la purificación y la gracia de Dios. El Bautismo, de hecho, es el sacramento que marca la entrada de una persona en la comunidad cristiana.

 

Más allá de su dimensión religiosa, el agua también ha tenido un papel central en la vida social. Pozos, lavaderos, aljibes y fuentes fueron durante siglos puntos de encuentro en los pueblos y ciudades, especialmente para las mujeres. Por su importancia, estos lugares se cargaron de simbolismo y mitos.

 

Hoy, en un contexto marcado por la urbanización, el cambio climático y la preocupación por la sostenibilidad, conviene recuperar esa mirada integral sobre el agua. Este artículo propone reflexionar sobre nuestra relación con el agua y los ríos que forman parte de nuestro entorno cotidiano. Nos referimos a los baños en el río, los paseos por sus orillas y el uso cotidiano del agua. Buscamos comprender cómo el agua influye en la salud y fomentar el respeto por el ecosistema fluvial.

 

Un poco de historia del río Ebro

 

Durante la época romana, en la ciudad de Caesaraugusta (actual Zaragoza), ya existían infraestructuras para la gestión de aguas residuales, que desembocaban en el río.

 

En 1926 se creó la primera Confederación Hidrográfica de España, precisamente en el río Ebro. Además, durante el siglo XX, el crecimiento urbano provocó un aumento de las aguas residuales. Durante décadas, estas aguas llegaron al río sin una depuración adecuada, lo que provocó contaminación y desconfianza social. Esta situación, junto con el peligro de las crecidas, contribuyó al alejamiento físico y simbólico de la ciudadanía del río.

 

La Exposición Internacional de Zaragoza de 2008, “Agua y desarrollo sostenible”, reabrió el debate público y generó ideas, proyectos y nuevas sensibilidades.

 

El consumo humano cotidiano

 

La cantidad de agua que una persona necesita al día varía según el peso corporal. La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es consumir unos 35 mililitros de agua por cada kilo. Por ejemplo, una persona que pesa 70 kilos debería ingerir aproximadamente 2,45 litros diarios.

 

A este consumo directo se suman otros usos: higiene, limpieza o evacuación de residuos. En España, el consumo medio es de unos 128 litros diarios por persona.

 

En cuanto a las infraestructuras, en 2022 se contabilizaron 2.232 Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR), y la normativa europea prevé mejoras significativas para el año 2025. A ello se suman las Estaciones de Tratamiento de Agua Potable (ETAP), encargadas de potabilizar el agua para consumo humano y animal.

 

Aunque en España disponemos de agua potable de buena calidad, diversos estudios han identificado la presencia de contaminantes como compuestos derivados de actividades industriales, subproductos de la desinfección del agua, y restos de fertilizantes. También se han identificado residuos de medicamentos y drogas, como antiinflamatorios, antibióticos, cafeína, cocaína o nicotina.

 

A pesar de encontrarse en concentraciones muy bajas y dentro de los límites legales, son sustancias que requieren vigilancia por sus posibles efectos sobre la salud. Algunos subproductos de la desinfección o los fertilizantes agrícolas se han relacionado con un mayor riesgo de cáncer de vejiga y colorrectal, mientras que ciertos compuestos industriales y residuos farmacéuticos podrían interferir en el equilibrio hormonal del organismo.

 

Conocimiento y paseos por el entorno de los ríos

 

¿Conocemos el río que atraviesa nuestra ciudad o pueblo? ¿Nos acercamos a él, lo observamos, lo caminamos? ¿Participamos en actividades colectivas que nos conecten con su entorno? ¿Qué opinamos sobre su estado actual? Y, sobre todo, ¿nos sentimos responsables de cuidar tanto la calidad del agua como el entorno natural del que formamos parte?

 

El paseo por la naturaleza de nuestro entorno cotidiano mejora nuestra salud física y mental. Sin embargo, como señalábamos al principio, la contaminación y el aspecto sucio del agua nos hizo dejar de bañarnos en el río y alejarnos de su entorno.

 

En los últimos años hemos colaborado con el colectivo Ebronautas, en una experiencia educativa que consiste en realizar descensos guiados por el río Ebro. Esta actividad, repetida durante más de una década, ha implicado a estudiantes de Enfermería —favoreciendo la conexión entre el conocimiento del entorno y la reflexión sobre salud y autocuidado—, así como de docentes procedentes de distintos contextos.

 

A partir de esta vivencia concreta, proponemos extender la experiencia a cualquier persona interesada en redescubrir su relación con el entorno fluvial. Para ello, planteamos una serie de preguntas que invitan a observar, sentir y reflexionar:

 

  • ¿Reconoces los sonidos, colores y sensaciones agradables que se generan junto al río, como el murmullo del agua, el viento entre los árboles, la luz del sol o el silencio relajante?
  • ¿Identificas algunas de las especies que habitan en estos espacios, como aves, peces o plantas de ribera?
  • ¿Sabías que un río con sedimentos no es necesariamente un río sucio, sino que puede ser un río vivo, en equilibrio con su entorno?
  • Si alguna vez has bajado un tramo del río en piragua, ¿cómo viviste esa experiencia? ¿La repetirías? ¿La recomendarías a otras personas?
  • ¿Crees que sería útil estudiar los beneficios para la salud de este tipo de actividades en contacto con la naturaleza?
  • ¿Deberíamos ser más conscientes del uso que hacemos del agua en nuestro día a día?

 

De esta experiencia extraemos algunas ideas claras. Primero, comprender el ecosistema fluvial desde “dentro del río” es mucho más eficaz que limitarse a estudiarlo desde fuera. Segundo, comprender la relación entre salud y medio ambiente es una competencia esencial para los futuros profesionales sanitarios, que deben ser capaces de aplicarla, transmitirla y promoverla. Por último, las vivencias positivas junto al río —como la calma, el disfrute o la conexión con el entorno— perduran más en la memoria que las percepciones negativas, como el miedo al agua o la idea de un río contaminado.

 

Al igual que cuidamos lo que comemos o hacemos ejercicio para sentirnos mejor, pasear junto a un río o recorrer sus orillas puede mejorar nuestro bienestar físico, mental y emocional. Estar en contacto con un entorno limpio y natural no solo fortalece nuestra salud, sino que también nos recuerda que cuidar el agua y la naturaleza es una forma concreta de cuidarnos a nosotros mismos.

 

Reflexiones y acciones

 

  1. ¿Conoces tu entorno natural y lo disfrutas?
  2. ¿Bebes suficiente agua? ¿Sabes cuánta consumes al día? ¿Consideras que debes reducir el consumo?
  3. Lecturas recomendadas: