II Edición Premios OCODES a la divulgación científica de la salud

II Edición Premios OCODES a la divulgación científica de la salud

Observatorio Contra la Desinformación en Salud

1 de febrero de 2026

El Observatorio Contra la Desinformación de la Salud (OCODES) convoca la II Edición de los Premios OCODES, una iniciativa que refuerza el compromiso con la divulgación científica rigurosa y accesible como herramienta clave frente a la desinformación en salud. La convocatoria está dirigida a estudiantes universitarios (grado, máster y doctorado) de cualquier universidad española y a residentes de formación sanitaria especializada en España.

 

Mediante estos premios, OCODES desea reconocer el esfuerzo, la calidad narrativa y el rigor interpretativo de quienes, desde el ámbito académico y clínico, contribuyen a acercar el conocimiento científico de la salud a la ciudadanía, contextualizando la evidencia y combatiendo la desinformación.

 

Cuatro categorías, un mismo objetivo

 

La convocatoria de la II Edición de los Premios OCODES se articula en torno a cuatro categorías diferentes:

Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de grado universitario.

Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de máster universitario.

Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de doctorado.

Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por residentes de formación sanitaria especializada.

 

En todos los casos, los artículos deberán ser inéditos, tener una extensión inferior a 1.000 palabras, estar elaborados bajo el género interpretativo, incluir referencias bibliográficas integradas mediante hipervínculos y contar con autoría individual claramente identificada.

 

Podrán optar al premio aquellos trabajos publicados en la web de OCODES entre el 1 de diciembre de 2025 y el 12 de octubre de 2026, siempre que cumplan íntegramente las bases establecidas en cada categoría.

 

Evaluación y reconocimiento

 

La adjudicación de los premios se realizará a partir de un sistema mixto que combinará impacto, participación y criterio experto:

Visitas del artículo en la web de OCODES: 30 %

Votación popular a través de las redes sociales de OCODES: 30 %

Valoración del Consejo de Redacción de OCODES: 40 %

 

El fallo será inapelable y se hará público durante la segunda quincena de octubre de 2026. Cada categoría contará con un premio consistente en un trofeo conmemorativo de cerámica tradicional aragonesa, acompañado de un diploma acreditativo.

 

La entrega de los premios tendrá lugar en el acto institucional de la festividad de Santa Isabel de Hungría, patrona de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Zaragoza, un momento especialmente significativo para poner en valor la divulgación científica como parte esencial de la formación universitaria y del compromiso social de la ciencia.

 

Bases de la convocatoria

 

Las personas interesadas pueden consultar las bases completas de la convocatoria para cada categoría a través de los siguientes enlaces:

Bases II Edición Premios OCODES. Categoría: Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de grado universitario.

Bases II Edición Premios OCODES. Categoría: Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de máster universitario.

Bases II Edición Premios OCODES. Categoría: Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de doctorado.

Bases II Edición Premios OCODES. Categoría: Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por residentes de formación sanitaria especializada.

Comunidades de aprendizaje: Un beneficio para la salud mental y emocional del alumnado

Comunidades de aprendizaje: Un beneficio para la salud mental y emocional del alumnado

Carlos Mir Ramos

24 de enero de 2026

En los últimos años, la salud mental y emocional del alumnado en educación infantil y primaria ha pasado de ser un asunto periférico a convertirse en una prioridad educativa y social. El aumento de la ansiedad infantil, las dificultades de autorregulación emocional y los problemas de convivencia en los centros escolares obligan a repensar no sólo qué se enseña, sino cómo y con quién se aprende.

 

En este contexto, las comunidades de aprendizaje emergen como un modelo educativo con un impacto significativo no solo en el rendimiento académico, sino también en el bienestar psicológico, emocional y relacional del alumnado. Su fundamento principal es sencillo pero transformador: el aprendizaje se construye de manera colectiva, dialógica e inclusiva, implicando a toda la comunidad educativa.

 

Las comunidades de aprendizaje se sustentan en el aprendizaje dialógico, un enfoque respaldado por la investigación científica que sitúa el diálogo igualitario como motor del desarrollo cognitivo y emocional. Tal y como recogen los estudios del Community of Research on Excellence for All, la interacción basada en el respeto, la escucha activa y la validación de la palabra del otro favorece entornos emocionalmente seguros, condición indispensable para un aprendizaje significativo.

 

Desde edades tempranas, el alumnado necesita sentirse escuchado, valorado y reconocido. En educación infantil y primaria, donde la identidad y la autoestima se encuentran en pleno proceso de construcción, las dinámicas propias de las comunidades de aprendizaje —como los grupos interactivos o las tertulias dialógicas— contribuyen a reducir el sentimiento de aislamiento y a fortalecer el sentido de pertenencia al grupo. Diversas investigaciones han señalado que este sentimiento actúa como factor protector frente al estrés, la ansiedad y el rechazo social.

 

Otro de los pilares de las comunidades de aprendizaje es la participación activa de las familias y otros miembros de la comunidad. Esta apertura del centro educativo rompe con el aislamiento tradicional de la escuela y genera una red de apoyo emocional alrededor del alumnado. Cuando niños y niñas perciben coherencia y colaboración entre escuela, familia y entorno social, se incrementa su seguridad emocional y disminuyen los conflictos conductuales, tal y como recogen estudios sobre clima escolar y bienestar infantil.

 

Asimismo, las comunidades de aprendizaje promueven valores esenciales para la salud mental como la solidaridad, la cooperación y la resolución pacífica de conflictos. Frente a modelos competitivos que refuerzan la comparación constante y el miedo al error, este enfoque apuesta por el éxito educativo para todos, reduciendo la frustración académica y el estigma asociado a las dificultades de aprendizaje. No es casual que numerosos centros que funcionan como comunidades de aprendizaje, registren una disminución del acoso escolar y una mejora notable del clima emocional del aula.

 

Desde una perspectiva psicológica, el modelo de comunidades de aprendizaje favorece el desarrollo de competencias emocionales clave: empatía, autorregulación, habilidades sociales y comunicación asertiva. Estas competencias, ampliamente reconocidas por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, son determinantes para la prevención de problemas de salud mental a lo largo del ciclo vital.

 

No obstante, es importante subrayar que, la implementación de comunidades de aprendizaje requiere formación docente, compromiso institucional y voluntad política. No se trata de una metodología puntual, sino de una transformación profunda de la cultura escolar, donde la inclusión y el bienestar emocional no sean discursos retóricos, sino prácticas cotidianas evaluables.

 

En un momento histórico marcado por la sobreexposición digital, la fragilidad emocional y la aceleración de los ritmos de vida, la escuela tiene la oportunidad —y la responsabilidad— de convertirse en un espacio de cuidado, diálogo y salud emocional. Las comunidades de aprendizaje demuestran que es posible educar desde el rigor académico sin renunciar a la humanidad, colocando el bienestar del alumnado en el centro del proceso educativo.

 

Un reciente estudio en la educación pública andaluza realizado a lo largo del 2025 por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF, ha alertado del preocupante deterioro de la convivencia escolar y de la conflictividad en las aulas, por lo que invertir en modelos educativos que fortalecen la salud mental infantil no es un lujo ni una moda pedagógica: es una decisión ética y preventiva que tendrá repercusiones positivas en la sociedad del mañana.

El caballo como compañero terapéutico: Una experiencia profesional y vital

El caballo como compañero terapéutico: Una experiencia profesional y vital

Enrique García de la Peña Morales

17 de enero de 2026

Desde que nací, he pasado toda mi vida rodeado de caballos. Su nobleza, cualidad intrínseca de lealtad, fuerza, inteligencia y sensibilidad, que se manifiesta en su mirada serena, temperamento equilibrado y disposición a la conexión profunda con los humanos, hizo que hace más de treinta años decidiera centrar mi vida profesional en estos animales.

 

Inicialmente, dediqué mi carrera hípica de profesor al ámbito deportivo y competitivo, pero, poco a poco, al darme cuenta de la gran capacidad que tienen los caballos para percibir las emociones y estado de ánimo de los humanos, fui derivando mi actividad a convertir mis clases en una monta terapéutica para niños y adultos.

 

La hipoterapia o terapia asistida ecuestre es una técnica empleada por profesionales de la salud física o mental para promover la rehabilitación de niños, adolescentes y adultos a nivel neuromuscular, psicológico, cognitivo y social por medio del caballo como herramienta terapéutica y coadyuvante para tratar a personas con discapacidades físicas y psíquicas, ya sean congénitas o adquiridas.

 

La hipoterapia consiste en aspectos como la transmisión del calor corporal del cuerpo del caballo a la persona y el aprovechamiento de los impulsos rítmicos y el movimiento tridimensional del animal. A través del contacto con el caballo y de la motivación que éste genera, se buscan soluciones a los problemas de aprendizaje y adaptación que presentan las personas afectadas por alguna discapacidad. Aumenta la motivación, estimula la afectividad, mejora la atención y concentración, estimula la sensibilidad táctil, visual, auditiva y olfativa, ayuda al aprendizaje pautado de acciones y aumenta la capacidad de independencia.

 

La hipoterapia se basa en el aprovechamiento del movimiento del caballo para la estimulación de los músculos y articulaciones del paciente. La persona está sometida a movimientos de vaivén que son similares a los que realiza el cuerpo humano al caminar. Por su naturaleza, la hipoterapia influye a la persona en toda su totalidad y el efecto en todo el cuerpo puede ser muy sensible.

 

Durante mis años de hipoterapeuta he vivido experiencias casi inexplicables, observado mejoras físicas y psíquicas en niños y adultos increíbles y, sobre todo, he comprobado la maravillosa interconexión que un animal puede tener con un humano, hasta el punto de poder decir con rotundidad que el hipoterapeuta no he sido yo solo, sino el binomio mi caballo y yo, ya que de un modo natural, el animal sabía en cada momento qué tipo de persona iba subida encima, si necesitaba más o menos ritmo, si era un niño o un adulto… una interconexión que cada día me emocionaba más.

 

Aunque se trata de una terapia, la relación que se establece entre el animal y la persona tratada se encuentra muy alejada de lo que podría denominarse un contexto convencional. En la hipoterapia, un aspecto fundamental es que el paciente asume los ejercicios como diversión y se mantiene implicado y atento al qué sucede a su alrededor. De esta forma, los ejercicios pasan a un segundo término, mientras el sistema nervioso central está trabajando y se obtienen los resultados y mejoras esperadas.

 

A modo enunciativo, los beneficios de la hipoterapia podrían resumirse así: a) ayuda a reeducar la marcha; b) regula el tono muscular y mejora la calidad y amplitud de movimiento articular; c) mejora la circulación sanguínea; d) mejora el equilibrio, la coordinación y la visión espacial; e) permite la disociación de cinturas (movimientos contrarios de la cintura escapular y la pélvica); f) corrige la postura; g) mejora de la respiración y la deglución; h) reduce los patrones de movimiento anormales; i) refuerza la autoestima y libera las tensiones emocionales; j) facilita la comunicación y mejora la sociabilización; k) Fomenta la autosuperación y el control de las emociones; l) mejora la concentración.

 

Mi vida profesional como hipoterapeuta, tratando de ayudar a niños y adultos desde mi más modesta condición, no ha sido un trabajo, ha sido un placer, lleno de momentos felices y tristes, pero siempre lleno de emociones humanas a flor de piel.

 

The Beatles. La historia de cómo una banda terminó influyendo en el bienestar de millones de personas

The Beatles. La historia de cómo una banda terminó influyendo en el bienestar de millones de personas

Rubén León Esparrell

16 de enero de 2026

Cuando pensamos en salud solemos imaginar médicos, dietas o gimnasio. Pero hay otro elemento que muchas veces pasa desapercibido: la música. Y si hablamos de música que ha moldeado generaciones, es imposible no hablar de los Beatles. Lo curioso es que, sin planearlo, este grupo acabó teniendo un impacto enorme en la forma en que muchas personas gestionan sus emociones, su estrés e incluso su bienestar físico.

 

A lo largo de su carrera, y del fenómeno cultural que dejaron atrás, los Beatles se cruzaron con la salud de maneras que van desde lo íntimo y personal hasta lo social y colectivo. Vamos por partes.

 

La música como bálsamo emocional (y los Beatles lo dominaban sin querer)

 

Hay una razón por la que canciones como Let It Be, Yesterday o Here Comes the Sun siguen sonando en momentos de tristeza, estrés o nostalgia. No es solo costumbre: estos temas tienen estructuras que favorecen la relajación.

 

Melodías suaves, progresiones armónicas que generan sensación de calma y letras que transmiten empatía… casi parecían diseñadas para acompañarte cuando estás saturado. Pero en realidad solo respondían a lo que ellos vivían: dudas, pérdidas, introspecciones, conflictos. Su música emocionalmente honesta funciona como un espejo en el que mucha gente puede reconocerse. Sin pomposidad, sin filosofías complicadas. Sólo canciones que ayudan a que el cuerpo respire un poco mejor.

 

El fenómeno Beatlemanía y su impacto psicológico

 

La Beatlemanía es recordada como un fenómeno divertido y caótico: gritos, histeria colectiva, salas colapsadas. Pero también tuvo un efecto interesante en la salud mental de toda una generación.

 

Para miles de jóvenes —especialmente chicas— los Beatles se convirtieron en un espacio seguro. En una época donde hablar de emociones no era tan común, su música y su imagen ofrecían una vía para expresarse, conectar con otros y construir identidad propia.

 

Hoy lo vemos reflejado en cómo la música se usa para regular emociones: playlists para estudiar, para pensar, para llorar, para dormir. Los Beatles fueron pioneros en este uso emocional de la música, aunque en los 60 nadie lo llamara así.

 

Y siguen siéndolo: aún hoy hay personas que usan Hey Jude como una especie de mantra para momentos difíciles, o que encuentran en Strawberry Fields Forever un pequeño respiro mental.

Bienestar al estilo Harrison: meditación cuando nadie meditaba

 

Mucho antes de que Instagram se llenara de frases sobre “encontrar tu centro”, George Harrison ya hablaba de buscar paz interior. Su interés por la filosofía oriental no fue superficial: estudió, viajó, practicó y terminó incorporando esas ideas a su vida diaria.

 

Cuando los Beatles fueron a la India en 1968, se encontraron con algo que les hizo parar por primera vez en años. Después de giras interminables, presión mediática y fama descontrolada, la meditación les dio una forma de frenar, respirar y mirar hacia dentro.Esa experiencia terminó filtrándose en su música. No solo en las canciones con instrumentos orientales, sino en la forma en que componían: más introspectiva, más pausada, más consciente. Harrison entendió que la salud mental no era opcional y que cuidarla era tan importante como grabar un buen disco.

 

Canciones que activan el cuerpo: pequeñas dosis de energía

 

No todo es calma. Los Beatles también tenían la capacidad de encenderte el cuerpo con dos acordes. Twist and Shout, I Saw Her Standing There, Can’t Buy Me Love o Drive My Car funcionan casi como una “inyección rápida” de energía. Y esto tiene una explicación sencilla: ritmos acelerados, patrones repetitivos y cambios dinámicos muy marcados que empujan al sistema nervioso a activarse.

 

Hay estudios que muestran que escuchar música rápida aumenta la frecuencia cardiaca, mejora la coordinación y puede subir la motivación. Eso explica por qué estos temas siguen sonando en gimnasios, anuncios deportivos y vídeos con subidón emocional. Es curioso pensar que algo grabado hace más de 50 años siga funcionando igual para alguien de 16 que lo descubre en una playlistaleatoria.

 

El impacto en su propia salud: fama, presión y decisiones difíciles

 

A veces olvidamos que detrás de los discos hay personas. Y los Beatles pagaron caro su ritmo de vida. En sus primeros años vivían prácticamente en piloto automático: conciertos sin parar, viajes eternos, pocas horas de sueño y una exposición mediática brutal. Cada vez que salían de un hotel tenían que enfrentarse a multitudes desbordadas. Y aunque suene glamuroso, la presión era real.

 

En 1966 tomaron una decisión que pocos comprenden del todo: dejaron de hacer conciertos. Nadie hacía eso en la cúspide del éxito. Pero ellos estaban agotados física y mentalmente. No era sostenible.

 

Ese parón, criticado en su momento, fue fundamental para su salud y para su creatividad. Les permitió parar, respirar y cambiar de rumbo. Sin ese respiro, probablemente no hubieran llegado a grabar obras maestras como Sgt. Pepper’s o Abbey Road.

Los Beatles en la medicina moderna: memoria, terapia y rehabilitación

 

Pocas bandas han pasado de llenar estadios a formar parte de programas clínicos. Es un tipo de legado diferente, más humano y más profundo. A día de hoy, la música de los Beatles se utiliza en:

 

Terapias de memoria: Personas mayores o pacientes con Alzheimer reaccionan positivamente a canciones que conocen desde hace décadas. Melodías familiares pueden activar recuerdos que parecían perdidos.

 

Rehabilitación física: El ritmo constante de algunas canciones ayuda a marcar pasos, regular cadencias y facilitar ejercicios de movilidad.

 

Salud mental: En sesiones de terapia musical, canciones como Blackbird o Let It Be se utilizan para trabajar emociones difíciles o procesos de duelo. Su tono íntimo facilita que el paciente hable y se abra.

 

¿Por qué la música de los Beatles sigue «haciendo efecto»?

 

A diferencia de otras bandas, los Beatles fueron mutando: pop sencillo, rock más potente, experimentación psicodélica, baladas… Esa variedad permite que cada persona encuentre algo que encaje con su estado emocional. Y cuando una música conecta contigo en distintos momentos de tu vida, se vuelve parte de tu equilibrio mental. Además, sus letras son universales: hablan de amor, de pérdida, de dudas, de esperanza. No necesitas ser fan de los 60 para entenderlas.

 

Conclusión: una banda que no solo cambió la música, sino la forma en que nos cuidamos sin saberlo

 

Los Beatles rompieron moldes en lo artístico, pero también dejaron una huella silenciosa en la salud emocional, mental y física de millones de personas. Sus canciones siguen acompañándonos porque hablan un lenguaje que todos reconocemos: el del bienestar, el del consuelo y el de la energía cuando el cuerpo lo necesita.

 

Quizá por eso, en plena era digital, su música sigue siendo una especie de refugio. Un lugar donde uno puede respirar hondo, recordar que no está solo y seguir adelante.

Más allá de la pelota. Alternativas funcionales en la rehabilitación de la mano desde la terapia ocupacional

Más allá de la pelota. Alternativas funcionales en la rehabilitación de la mano desde la terapia ocupacional

Marta Marín Berges, María Pilar Pardo Sanz y Sandra León Herrera

9 de enero de 2026

Este documento presenta una reflexión técnica, sustentada en la práctica profesional, acerca de las consideraciones relacionadas con el uso repetitivo de pelotas en la rehabilitación de la mano, particularmente en presencia de una patología. Desde la Terapia Ocupacional (TO), se proponen alternativas terapéuticas funcionales, significativas y adaptadas a las necesidades individuales de cada persona, promoviendo una intervención eficaz y con mayor transferencia a las actividades de la vida diaria.

 

¿A qué nos referimos con el uso de pelotas?

 

En este documento nos centraremos en un uso específico: la acción de cerrar la mano aplicando presión constante sobre una pelota que ofrece resistencia, seguida de una mínima apertura de la mano. Este ejercicio suele repetirse de manera automática, sin control sobre el número de repeticiones ni sobre la calidad del movimiento, reduciendo la participación activa de la persona y aumentando el riesgo de efectos no deseados.

 

Algunos riesgos del uso reiterado en la acción de apretar una pelota

 

Exceso de presión

El uso repetido de pelotas puede generar una sobrecarga de la musculatura flexora de la mano. Esto puede inflamar los tendones flexores y aumentar la presión sobre el nervio mediano, agravando síntomas de patologías como el síndrome del túnel carpiano.

Ejemplo: una persona con túnel carpiano podría notar más hormigueo y dolor tras ejercicios de aprehensión con pelotas duras.

 

Repetición sin funcionalidad

Los movimientos repetitivos aislados, como apretar una pelota, no siempre se traducen en mejoras funcionales en la vida diaria. Además, la falta de significado puede desmotivar a la persona y limitar la adherencia al tratamiento.

Ejemplo: una persona puede desarrollar fuerza en la mano al apretar una pelota, pero seguir presentando dificultades para tareas concretas como abotonarse una camisa o abrir una botella, porque esos movimientos requieren coordinación fina, destreza y control en rangos funcionales, no sólo fuerza “a lo bruto”.

 

Compensaciones articulares y sobreuso

Usar las pelotas de forma incorrecta puede hacer que cargues o compenses de más el hombro, el codo o la muñeca, generando patrones poco eficientes o dolorosos.

Ejemplo: si una persona no tiene suficiente fuerza para coger algo, puede utilizar el hombro para generar esa fuerza necesaria para apretar la pelota, acompañándose de movimientos de elevación de hombro. Esto puede derivar en dolor en el manguito rotador o en tendinitis secundaria del hombro o del codo, complicando aún más su proceso de rehabilitación.

 

Propuestas de actividades significativas desde terapia ocupacional

 

En lugar de movimientos repetitivos sin propósito funcional, proponemos actividades funcionales cotidianas que integren fuerza, coordinación y significado personal:

 

Entrenamiento con y sin simulación en posiciones cómodas y seguras,  que no produzcan dolor para favorecer la autonomía como pueden ser: Girar tapas de frascos de distintos tamaños; Abotonar prendas o usar cierres; Abrir y cerrar pinzas de ropa; Manipular esponjas, trapos o herramientas de cocina adaptada.

 

Elegir actividades que la persona disfrute o valore, trabajando antes con el/la terapeuta ocupacional un gesto que no sea lesivo:Costura y bordado adaptado; Jardinería (plantar, trasplantar, podar con herramientas ergonómicas); Actividades culinarias (amasar, batir); Proyectos artísticos como modelado de arcilla o pintura.

 

¡Importante!

 

Ajustar dureza, tamaño, textura y resistencia a las capacidades y la patología de cada persona.

Priorizar actividades que tengan transferencia directa a las actividades de la vida diaria o sean significativas para la persona.

 

Consejos y recomendaciones generales

 

Personalizar siempre las actividades según el diagnóstico, la fase de recuperación, las necesidades y los intereses personales de la persona.

Incorporar variedad y tiempos de descanso para evitar sobrecarga

Evitar el dolor:  si aparece dolor durante la actividad, es mejor parar y consultar con una/un terapeuta ocupacional.

Favorecer la participación activa: priorizar tareas que estimulen la motivación y la autonomía.

Ergonomía en las actividades de nuestro día a día, es decir, cambiar el gesto en nuestra cotidianidad.

 

Ejemplos prácticos de ergonomía en actividades de la vida diaria

 

Los siguientes videos muestran algunos ejemplos prácticos que pueden ayudar a proteger las manos y las articulaciones mientras hacemos tareas cotidianas: