MTBVAC: Un nuevo candidato a vacuna contra la tuberculosis en ensayos clínicos de eficacia

MTBVAC: Un nuevo candidato a vacuna contra la tuberculosis en ensayos clínicos de eficacia

Juan Ignacio Aguiló Anento

24 de abril de 2026

Tuberculosis: Una amenaza persistente

 

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis que se transmite principalmente por vía aérea y que infecta sobre todo a los pulmones, aunque también puede atacar otros órganos.

 

Durante buena parte del siglo XX se pensó que la tuberculosis estaba camino de desaparecer. El descubrimiento de los antibióticos eficaces y la introducción de programas de vacunación hicieron creer que la enfermedad terminaría siendo un problema del pasado. Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta. Según estimaciones recientes de la Organización Mundial de la Salud, cada año se producen alrededor de diez millones de nuevos casos y más de un millón de muertes en todo el mundo. En este contexto, el desarrollo de nuevas vacunas frente a la tuberculosis respiratoria se ha convertido en una prioridad científica y sanitaria.

 

La vacuna BCG: El estándar durante más de un siglo

 

Durante más de cien años, la única vacuna disponible frente a la tuberculosis ha sido la BCG (Bacillus Calmette-Guérin). Fue desarrollada a principios del siglo XX a partir de una cepa atenuada de Mycobacterium bovis, la bacteria causante de la tuberculosis bovina.

 

La BCG se obtuvo mediante un proceso de cultivo prolongado en laboratorio que, tras más de una década de pases sucesivos, dio lugar a una cepa debilitada incapaz de causar enfermedad en personas sanas. Desde su introducción en 1921, la vacuna ha sido administrada a miles de millones de personas en todo el mundo.

 

Su principal virtud es la protección frente a las formas más graves de tuberculosis en la infancia, como la meningitis tuberculosa o la tuberculosis diseminada, así como la disminución de todas las causas de mortalidad en la infancia. Por este motivo, la vacuna sigue formando parte del calendario vacunal en muchos países.

 

Sin embargo, la BCG tiene limitaciones importantes. Su eficacia frente a la tuberculosis pulmonar en adolescentes y adultos —la forma responsable de la mayor parte de la transmisión— es muy variable y, en muchos casos, limitada. Esto ha impulsado durante décadas la búsqueda de vacunas más eficaces.

 

MTBVAC: Una nueva generación de vacunas

 

Una de las aproximaciones más prometedoras es MTBVAC, una vacuna viva basada directamente en la atenuación de Mycobacterium tuberculosis. A diferencia de la BCG, que procede de M. bovis, MTBVAC se desarrolla a partir del propio patógeno humano, lo que potencialmente permite presentar al sistema inmunitario un repertorio más completo de antígenos relevantes.

 

La atenuación —es decir, el proceso de hacer la bacteria inofensiva sin que pierda su capacidad de estimular el sistema inmune— se logró mediante ingeniería genética, de forma precisa y controlada. MTBVAC incorpora dos deleciones independientes y estables en los genes de virulencia phoP y fadD26, sobre la base de un aislado clínico perteneciente al linaje 4 euro-americano, el más ampliamente transmitido entre humanos.

 

¿Qué hacen estos genes? El gen phoP es un factor de transcripción que controla múltiples procesos de la bacteria relacionados con virulencia, incluyendo la secreción del principal factor de virulencia de tuberculosis: ESAT-6. Por su parte, fadD26 es clave para la síntesis del lípido denominado PDIM, otro de los principales factores de virulencia de la bacteria. Al eliminar ambos genes de manera independiente, se garantiza que la bacteria no pueda recuperar su virulencia, cumpliendo así con los requisitos de seguridad establecidos internacionalmente.

 

Como cualquier otra vacuna en desarrollo, MTBVAC fue sometida a una exhaustiva caracterización preclínica en distintos modelos animales. En ratones, uno de los modelos experimentales más empleados, la vacuna demostró ser segura y capaz de inducir una respuesta inmunitaria fuerte frente a la infección por M. tuberculosis. En estos estudios se observó una protección superior a la proporcionada por la BCG frente a la infección experimental, y se identificaron además los principales mecanismos inmunológicos a través de los cuales MTBVAC resulta eficaz. Posteriormente, la vacuna se evaluó en cobayas, un modelo especialmente sensible a la tuberculosis y que reproduce bien la patología pulmonar humana. En estos animales, MTBVAC mostró una reducción significativa de la carga bacteriana y una mayor supervivencia tras la infección. Finalmente, MTBVAC se ensayó en primates no humanos, considerados el modelo animal más relevante y cercano al ser humano. Los resultados confirmaron tanto la seguridad como el potencial protector de la vacuna, proporcionando la base necesaria para avanzar hacia ensayos clínicos.

 

Ensayos clínicos: De las primeras pruebas a los estudios de eficacia

 

Un hito fundamental antes de que MTBVAC pudiera comenzar a ensayarse en ensayos clínicos fue su desarrollo a nivel industrial. A partir de 2008, la compañía biofarmacéutica española Biofabri, perteneciente al grupo Zendal, y siendo desde entonces el socio industrial de la Universidad de Zaragoza asumió la producción y desarrollo clínico de MTBVAC. Este proceso implicó adaptar la fabricación de la vacuna a los estrictos estándares internacionales de calidad farmacéutica, conocidos como Buenas Prácticas de Fabricación (GMP de las siglas en inglés). También fue necesario realizar estudios regulatorios adicionales que demostraran la estabilidad del producto, su seguridad y su consistencia entre lotes.

 

El primer ensayo clínico en humanos comenzó en 2013 en adultos en Suiza, en un estudio de fase I diseñado para evaluar la seguridad y la inmunogenicidad en voluntarios sanos. Los resultados fueron satisfactorios: MTBVAC demostró un perfil de seguridad aceptable y generó respuestas inmunes robustas.

 

El siguiente paso lógico era probar la vacuna en el lugar donde más se necesitaba. En 2016 se inició un ensayo de fase Ib en recién nacidos en Sudáfrica. Este ensayo fue crucial, pues los neonatos son la población diana más importante de cualquier vacuna antituberculosa, y Sudáfrica es uno de los países con mayor incidencia de TBC del mundo. Los datos confirmaron que la vacuna era segura en este grupo de edad y comenzó a generar respuestas inmunes mayores a la actual vacuna BCG.

 

Con estos resultados, en 2019 se avanzó a dos ensayos de fase IIa en Sudáfrica, uno en recién nacidos y otro en adultos. Estos estudios de búsqueda de dosis permitieron comparar distintas concentraciones de la vacuna con la BCG estándar, con el objetivo de identificar cuál ofrecía el mejor equilibrio entre seguridad e inmunogenicidad. MTBVAC demostró perfiles de inmunogenicidad comparables o superiores a la BCG con diferentes dosis. Con estos datos, se identificó la dosis óptima para avanzar a los estudios de eficacia.

 

La vacuna se encuentra en la actualidad en la fase más determinante de su desarrollo, con dos grandes ensayos de eficacia en marcha. El primero es un ensayo de fase III en recién nacidos en Sudáfrica, Madagascar y Senegal. Se trata de un ensayo de eficacia en neonatos, en el que se vacunarán más de 7.000 bebes y que compara directamente MTBVAC con la BCG. Se espera que este estudio finalice en el año 2028. El segundo es el estudio IMAGINE (Investigation of MTBVAC toward Accelerating Global Immunization for a Neglected Epidemic), un ambicioso ensayo de fase IIb liderado por la organización sin ánimo de lucro IAVI(International AIDS Vaccine Initiative) y financiado en parte por la Fundación Gates. IMAGINE evalúa la prevención de la enfermedad tuberculosa en adolescentes y adultos con infección tuberculosa latente en Sudáfrica, Kenia y Tanzania, y administró sus primeras dosis en febrero de 2025. Este ensayo es especialmente importante porque los adultos y adolescentes son los principales transmisores de la enfermedad, y actualmente no existe ninguna vacuna eficaz para este grupo.

 

Paralelamente, la empresa india Bharat Biotech, en colaboración con Biofabri, ha iniciado ensayos clínicos en India, el país que concentra el 28% de los casos mundiales de tuberculosis.

 

Mirando al futuro

 

La tuberculosis sigue siendo una de las grandes amenazas infecciosas del planeta. Aunque los tratamientos actuales permiten curar la mayoría de los casos cuando se diagnostican a tiempo, su mortalidad es cercana al 50% sin tratamiento por lo que la prevención mediante vacunas eficaces se considera una herramienta fundamental para controlar la enfermedad a largo plazo.

 

MTBVAC representa una de las estrategias más avanzadas dentro de la nueva generación de vacunas frente a la tuberculosis. Al basarse directamente en una cepa atenuada de M. tuberculosis y haber demostrado resultados prometedores tanto en estudios preclínicos como en las primeras fases clínicas, su desarrollo ha despertado un notable interés en la comunidad científica internacional.

 

Los resultados de los ensayos de eficacia actualmente en curso serán decisivos para determinar si esta vacuna puede convertirse en una herramienta clave en la lucha global contra la tuberculosis. Si los datos confirman las expectativas, MTBVAC podría convertirse en la primera nueva vacuna frente a esta enfermedad en más de un siglo.

El Parkinson en mil palabras

El Parkinson en mil palabras

Amador Plaza Díez

11 de abril de 2026

Después de vivir 35 años con Parkinson, he conseguido aprender algunas cosas fundamentales sobre esta caprichosa patología.

 

En primer lugar, sobre su diagnóstico: No hay prueba que sea capaz de emitir un diagnóstico seguro de Enfermedad de Parkinson (en lo sucesivo EP). Ha de ser un neurólogo el que diagnostique, bajo su experiencia, esta enfermedad. Luego podrá corroborarlo con resonancias, dat-scan o viendo si hay una respuesta positiva en cuanto a los síntomas con la ingesta de L-Dopa.

 

Síntomas en la EP: en la EP no hay dos pacientes iguales. Si hubiera que establecer un rasgo común yo señalaría la lentitud. Los parkinsonianos somos capaces de hacer casi todo lo que haría una persona sana, pero en mucho más tiempo. Lentitud para todo, incluso en el pensamiento. Esa lentitud va a ayudar junto con la medicación a padecer un estreñimiento severo que acompaña casi siempre a este colectivo. Otro síntoma muy frecuente es la falta de control de impulsos, que se traduce en compras compulsivas, conductas obsesivas sobre juego, sexo.

 

Existe una terapia que consiste en introducir dos electrodos en el cerebro que conectados a una batería externa, suministran una mínima corriente eléctrica que mejora notablemente los síntomas del paciente. La intervención se llama “estimulación cerebral profunda” y está sujeta a un riguroso protocolo que debe seguirse para poder aplicarla.

 

En mi caso fui sometido a dicha intervención en el año 2009 y me ha dado diez años de autonomía total. No obstante, la EP tiene, entre otros, el calificativo de progresiva. Y en estos 17 años ha seguido progresando hasta reducir de forma importante mi autonomía.

 

Junto a todas las terapias médicas y farmacológicas, existe una forma de vida que depende del paciente y que supone un 50 por ciento de la posible mejora de la sintomatología general del paciente. Se trata del ejercicio terapéutico. Cuanto más mejor. Se ha comprobado el retraso en el avance de la EP en un numerosísimo grupo de muestra en EE.UU. de pacientes que hacían ejercicio terapéutico de forma regular, frente a otro grupo que no lo hacían.

 

El ejercicio terapéutico, tanto físico como mental se ha demostrado eficaz contra el avance de la EP. Si se haceejercicio todos los días se nota una mayor soltura, las articulaciones engrasadas. Por ello, la fisioterapia es fundamental para nosotros, ya que ayuda a conservar la funcionalidad y a afrontar mejor la evolución de la EP.

 

De la misma forma que si todos los días leemos y escribimos un poquito, no evitaremos que la EP se detenga, pero su progresión será mucho más lenta. Por el contrario, si dejamos pasar los días sentados en el sofá la EP tiene todas lasventajas. Pronto entraremos en apatía, y seremos un pelele en sus manos. La EP es como una tela de araña. Si a cada vuelta que nos va dando, inmediatamente la vamos rompiendo, nos resultará mucho más fácil que, sin hacer nada por impedírselo, un fino hilo de seda se haya convertido en una férrea coraza.

 

Mi problema con la EP ha sido siempre «caminar». Yo sufro bloqueos en la marcha, afortunadamente no tengocaídas, pero he tenido que volver a aprender a andar, fijándome en las rayas de las baldosas, o en las franjas blancas de los pasos de cebra.

 

Después de 1991 en que aparecieron los primeros síntomas me hicieron resonancias escáneres, electromiografías, incluso punción lumbar, hasta que comprendí que debía ponerme en manos de un único neurólogo que entendiera de laEP. Fue así como descubrí que había un neurólogo en el Hospital Clínico “Lozano Blesa” que dirigía la Unidad de Patologías del Movimiento.

 

Aún tardó la enfermedad en responder al tratamiento, hasta que, como a los cinco años de los primeros síntomas, tomando L-dopa, mejoró la escritura, la forma de caminar y todos los síntomas en general. El diagnóstico estaba confirmado: Tenía la EP. Desde entonces, he sufrido casi todos los síntomas de esta patología, he hecho venir a mi mujer de su trabajo para ayudarme a bajar de la camilla del dentista, o para ayudarme a cruzar la calle después de comprar el pan. Comencé a llegar tarde al trabajo, y a llegar a casa tarde a la salida de él. Aun así nos apuntamos a Derecho por las tardes y conseguimos aprobar los dos.

 

Tras unos años de negarme a ir a la Asociación de Parkinson Aragón, cuando tuve que renunciar a la oposición que tanto me había costado conseguir, me acerqué a ver lo que hacían. Y me sorprendió ver a la gente sonreír, hablar de todo menos de la dichosa EP. Vi entonces la posibilidad de emplear en la Asociación los conocimientos recién adquiridos en la carrera de Derecho, y como si fuera un trabajo le dediqué tiempo y paciencia, hasta llegar aquí.

 

Como conclusión os diré que a la EP hay que hacerle caso, pero no demasiado. Una vez que seamos capaces de ver en el espejo a un paciente de la EP pensemos en otras cosas más constructivas como en salir a comer con los amigos o quéharía falta en la Asociación. La vida no se acaba porque te sorprenda la EP, sólo cambia la velocidad. Si repartimosla EP en trozos, cuantos más seamos, los trozos serán más pequeños.

Cuando el monte curaba

Cuando el monte curaba

Marta Lampérez Bueno

7 de abril de 2026

Hoy asociamos la salud a hospitales, centros de salud y especialidades, tecnología y medicamentos industrializados. Sin embargo, hubo un tiempo en que curar comenzaba saliendo al monte.

 

En 1800, fray Mateo Suman remitió la descripción de Salvatierra de Escá (Zaragoza) en su Diccionario geográfico-histórico de Aragón, donde se detalla la riqueza botánica del término y se enumeran numerosas plantas medicinales que crecían de forma espontánea y formaban parte activa del cuidado cotidiano (pp. 413–434).

 

La elección de este ejemplo no es casual. Salvatierra de Escá forma parte de mi investigación doctoral en Ciencias de la Antigüedad y, mi formación como enfermera, me ha llevado a preguntarme también por las formas históricas del cuidado y el bienestar en los territorios rurales.

 

Suman incorporó el trabajo del médico titular Pascual Mora, cuya actividad fue recogida también por Félix de Latassa en la Biblioteca nueva de los escritores aragoneses (cap. CLXXVII, pp. 316–317), donde se mencionan sus descripciones botánicas vinculadas a Salvatierra. Allí se citan sus trabajos sobre las plantas que se crían en el término, confirmando que su labor trascendía el ámbito estrictamente local.

 

Entre las especies mencionadas se encontraban la doradilla, la matricaria, el toronjil, la eufrasia, la peonía o la gayuba, empleadas tradicionalmente para afecciones respiratorias, digestivas o urinarias. No se trataba de simples curiosidades botánicas: eran recursos terapéuticos accesibles.

 

Lo significativo es que Mora clasificó más de doscientas cincuenta especies siguiendo los sistemas botánicos de Tournefort y Linneo. El conocimiento ilustrado convivía así con la experiencia rural. Ciencia académica y saber práctico compartían espacio en las laderas prepirenaicas.

 

Desde una perspectiva actual, estas líneas permiten interpretar el paisaje de Salvatierra como territorio de cuidado. El monte no era únicamente fuente de leña o pastos: era extensión del botiquín doméstico. La relación entre naturaleza y salud formaba parte del equilibrio comunitario.

 

Con el avance de la medicina contemporánea, muchos de estos usos quedaron relegados al ámbito doméstico o al recuerdo popular. Sin embargo, la creciente atención a la fitoterapia y a la medicina tradicional, reconocida hoy por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, devuelve actualidad a aquellas descripciones de comienzos del siglo XIX.

 

Salvatierra de Escá fue, como tantas comunidades rurales, un lugar donde naturaleza y cuidado estaban íntimamente conectados. Mucho antes de que habláramos de prevención o sostenibilidad sanitaria, el monte ya curaba.

Un día en la vida de tu colon. Lo que tu intestino quiere contarte

Un día en la vida de tu colon. Lo que tu intestino quiere contarte

Yolanda Martínez Santos

31 de marzo de 2026

Imagina que tu colon pudiera hablar. No como en una película de ciencia ficción, sino como ese compañero silencioso que trabaja 24/7 en tu interior, procesando todo lo que comes, bebes y vives. Hoy 31 de marzo, y especialmente en el mes internacional de concienciación de la prevención del cáncer colorrectal (CCR), queremos darle voz.

 

El CCR representa uno de los tumores malignos más relevantes, ocupando un tercer puesto en incidencia a nivel mundial. No obstante, cuando se diagnostica en fases iniciales, la probabilidad de curación ronda al 90%.  Escucha lo que tiene que decirte.

 

Al comenzar el día: el despertar con prisas

 

«¡Buenos días! Soy tu colon, el último tramo de tu intestino grueso, alrededor de metro y medio de tubo sabio que filtra desechos y protege tu salud. Hoy empiezas con un café solo y una tostada blanca. Uy, noto el pellizco: esa cafeína me acelera, pero sin fibra, mis paredes se irritan un poco. ¿Sabes que la fibra es mi mejor aliada? Me mantiene limpio y evita que células rebeldes se acumulen (esas que podrían formar pólipos precancerosos).»

 

Tu colon no miente. Los estudios confirman que una dieta pobre en fibra (frutas, verduras, legumbres) multiplica por tres el riesgo de CCR. No obstante, la ingesta de 25-30 gramos al día, reduce ese riesgo un 30%.

 

A media mañana: el estrés en el trabajo

 

«Ahora llega el turno del tentempié, un bollo de la máquina expendedora. Azúcares simples y grasas trans: mi microbiota (esos billones de bacterias que viven conmigo) hace huelga. Ellas convierten la fibra en sustancias protectoras; sin esas bacterias, se produce inflamación y estrés oxidativo.  Y hablando de estrés: noto tus nervios. El cortisol que liberas me tensa, ralentiza mi movimiento y hace que los desechos permanezcan más tiempo del necesario.»

 

Aquí entra en juego la conexión intestino-cerebro, un eje que la ciencia estudia cada vez más. El estrés crónico altera la microbiota y aumenta el riesgo de inflamación intestinal, factores implicados en la aparición de pólipos. Un paseo de 30 minutos al día o 150 minutos semanales de actividad moderada reducen el riesgo un 24%, según guías europeas.

 

Hora del almuerzo: el legado familiar

 

«¡Por fin almuerzo! Ensalada con tomate, espinacas, garbanzos y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. ¡Sí! La vitamina D del sol matutino, el calcio de los lácteos y esos antioxidantes me limpian como una ducha. Pero pienso en tu padre, de 62 años: heredaste sus genes. Si él ha tenido problemas en el colon, el riesgo aumenta. Eso no se elige.»

 

El 20-30% de los CCR tienen un componente familiar. Los antecedentes de CCR en familiares de primer grado justifican el inicio del cribado antes de los 50 años. En España, programas públicos como el de la Comunidad Autónoma de Aragón, envían la invitación del test de sangre oculta en heces (SOH) desde los 50 años. Con el programa de cribado se detectan el 92% de los cánceres en estadios curables.

 

Las 6 de la tarde: el sedentarismo y el picoteo

 

«Vuelta al sofá con unos snacks viendo una serie. Mi movimiento peristáltico se para: el sedentarismo es mi peor enemigo. Paso de moverme una o dos veces al día a una vez cada dos días. Residuos estancados igual a mayor riesgo de mutaciones celulares. Y ¿ese refresco azucarado? Altera mi pH y alimenta bacterias perjudiciales.»

 

La inactividad física eleva el riesgo de padecer CCR entre un 20 y un 30%. Levántate cada hora y camina 10 minutos. Otras medidas importantes son: limitar la ingestión de carnes rojas (menos de 500 g/semana) y de procesados ​​(embutidos, menos de 100 g/semana). También puedes aumentar el consumo de pescado azul, rico en ácidos grasos omega-3.

 

Final del día: hora de dormir (y de reflexionar)

 

«Antes de dormir, un yogur natural con semillas de chía. Perfecto para mi microbiota nocturna. ¿Cuánto duermes? ¿7 horas? Bien, porque el sueño insuficiente desequilibra mis bacterias y aumenta la inflamación. Mañana, otro día. Pero oye: si notas cambios persistentes en los hábitos intestinales-diarrea/estreñimiento-, sangre en las heces, dolor o cólicos abdominales, heces más delgadas, pérdida de peso inexplicable, debilidad y sensación de evacuación incompleta, avisa. Y ese sobre del cribado que llegó por correo… ábrelo.»

 

El test es sencillo: Se recoge el tubo en el centro de salud, pinchas cuatro veces en las heces con la varilla, se cierra y a analizar. Si sale positivo (7% de los casos), se activa una colonoscopia que se realiza en plazo máximo 6 semanas.

 

El 50% de los españoles no participa en las pruebas de cribado por miedo y desinformación. Sin embargo, el 90% de los positivos son falsas alarmas (sangrado por hemorroides, fisuras, úlceras o dieta/medicación) o pólipos resecables endoscópicamente (adenomas) que se detectan antes de que se vuelvan malignos. La detección precoz es igual a curación, la extirpación de los adenomas y la detección de tumores en fases iniciales, reduce la mortalidad por CCR hasta un 30-40%.

 

Tu colon concluye: «No me tengas miedo. Vivo en ti, y con hábitos simples y cribado precoz, me proteges. Marzo es mi mes: empieza hoy».

Prevención cáncer colorrectal

La sangre y la médula ósea

La sangre y la médula ósea

Dona médula Aragón. Asociación de pacientes hematológicos

25 de marzo de 2026

La sangre es un tejido del cuerpo humano que no se puede fabricar. La médula ósea también es un tejido del cuerpo humano y tampoco se puede fabricar. La sangre tiene dos partes: una parte líquida que se llama plasma y una parte celular. La parte líquida de la sangre es en un 90%, agua y el resto, sales minerales. En la parte celular hay glóbulos rojos, también llamados eritrocitos, que transportan el oxígeno; glóbulos blancos o leucocitos, que defienden el cuerpo de virus y bacterias, y plaquetas o trombocitos, que inician la coagulación de la sangre.

 

La sangre permite la comunicación y función de todos los órganos, siendo indispensable para la vida. No obstante, la sangre que se dona caduca y solo es posible conservarla un cierto tiempo: 42 días (a 4°C) los glóbulos rojos, de 5 a 7 días (a 22°C y en agitación constante) las plaquetas y hasta 1-3 años (a temperaturas inferiores a -25°C) el plasma. Debido a estos límites en su conservación y a que la sangre no se puede fabricar, es necesario disponer de un flujo ininterrumpido de donaciones para garantizar el suministro en los hospitales.

 

Para donar sangre, los requisitos fundamentales son tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kg y gozar de buena salud general. Es necesario presentar un documento de identidad (DNI o pasaporte) y no acudir en ayunas; se recomienda un desayuno ligero pero suficientemente hidratado.

 

Los hombres pueden donar 4 veces al año y las mujeres, 3, siendo requisito imprescindible dejar pasar al menos dos meses entre una y otra donación.

 

La médula ósea es la fábrica de la sangre de nuestro cuerpo y es también indispensable para la vida. No tiene nada que ver con la médula espinal, que es un conjunto de nervios que pasan por el interior de la columna vertebral y se encargan de transmitir los impulsos nerviosos que parten del cerebro al resto del cuerpo; coordina nuestros movimientos y reflejos.

 

La médula ósea es un tejido que se encuentra en el interior de los huesos largos y planos como el fémur, el esternón, hueso plano del cráneo y en la pelvis (crestas ilíacas). Está formada por células madre sanguíneas o progenitores hematopoyéticos; estas células madre tienen la capacidad de autorrenovarse (regenerarse) por lo que son inagotables. Por otra parte, tienen la propiedad de desarrollarse y especializarse dando lugar a los glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

 

Existen enfermedades que afectan a la médula ósea. En esos casos, los médicos intentan solucionar el problema con tratamientos que incluyen diferentes técnicas (quimioterapia, radioterapia, ingesta de fármacos y adquisición de hábitos saludables como la extrema higiene y una alimentación adecuada, sin productos crudos).

 

La mayoría de las veces ese fallo se corrige pero cuando la enfermedad persiste, es necesario sustituir la médula ósea del paciente por otra que funcione correctamente. Para hacerlo, ambas médulas óseas deben de ser compatibles. Existen dos técnicas para realizar el trasplante de médula ósea:

CARTEL DONACION DE MÉDULA 2026

La aféresis de sangre periférica es la más común (92% de los casos).  Es un proceso que consiste en extraer células progenitoras de la sangre periférica del donante. Se realiza a través de una máquina que separa las células sanguíneas que se necesitan, las reserva y reintegra al torrente circulatorio el resto de los componentes sanguíneos. Todo el proceso suele durar unas 3-4 horas que el donante pasa tendido en una camilla y no precisa ningún tipo de anestesia.

 

Los 4 días previos a la donación el donante debe de administrarse unas sustancias denominadas factores de crecimiento hematopoyético que provocan, de forma transitoria, el paso de células madre sanguíneas de la médula ósea a la sangre periférica.

 

Por su parte, la extracción directa de médula ósea se realiza a través de varias punciones en la parte posterior de la cresta ilíaca (hueso de la cadera), con el paciente dormido, se extrae la cantidad necesaria de progenitores hematopoyéticos. Se realiza en un quirófano bajo anestesia epidural o general; este procedimiento suele durar entre una y dos horas. Se precisa un  ingreso hospitalario de 24 a 48 horas.

 

Para ser donantes de médula lo primero que tenemos que hacer es inscribirnos. Los requisitos son tener entre 18 y 40 años y buena salud. Es recomendable ser donante de sangre. Para inscribirse, es preciso ir al Banco de Sangre y Tejidos de Aragón o a un punto donación de sangre organizado por el banco, firmar un consentimiento informado con tus datos personales y dejar que te tomen una muestra de sangre. En cuanto realicen el tipaje, introducirán tus datos con el resultado de tu médula ósea en una base de datos llamada Registro de Donantes de Médula Ósea (REDMO) y tu médula estará disponible para cualquier persona del mundo que lo necesite ya que este registro está conectado con los registros que tienen otros países en el mundo. En cuanto una persona  necesite una médula ósea para seguir viviendo similar a la tuya te llamarán y se procederá a realizar la donación.