Podcasting: Elixir de conocimiento en la sociedad de la información

Podcasting: Elixir de conocimiento en la sociedad de la información

Alba Ansó Millán

30 de septiembre de 2025

Como evidencia del cambio a la era de la audificación que estamos atravesando, el 30 de septiembre se celebra el Día Mundial del Pódcast, un medio de comunicación digital que, por mucho que la Generación Z dé por sentado, en realidad, cumple tan solo dos décadas desde su aparición. Es más, la profesionalización de este formato emergente de transmisión de información y conocimiento no adoptó acento español hasta 2016, con la eclosión de Podium Podcast. Su corto período de vida se puede todavía corroborar realizando una consulta online en el diccionario en línea de la Real Academia Española de la Lengua, donde todavía no cuenta con entrada propia. No obstante, la Fundéu se encargó de aclarar y  sistematizar su ortografía a pódcast, con plural invariable.

 

Según datos estadísticos, a lo largo de este 2025 se han indexado aproximadamente 4.57 millones de podcast en el mundo, con una cuota de oyentes que ya en 2024 había alcanzado el medio billón. Se prevé, además, que estas cifras no dejen de aumentar: la estimación es de 26.6 millones de oyentes para 2026, únicamente en España.

 

¿Qué es un pódcast? Transcendiendo su parentesco genético con la radio

 

Este término anglosajón, acuñado por un periodista en un artículo de The Guardian en 2004, es un compuesto derivado del prefijo pod – de iPody del sufijo de la palabra inglesa broadcast, que se puede traducir como emitir o transmitir a través de la televisión o de la radio. Así pues, su vínculo incuestionable con el medio de comunicación sonoro por antonomasia –por lo menos, el que había gozado de serlo hasta la fecha– es evidente ya en su origen etimológico.

 

Sin embargo, el hecho de que el podcasting esté ganando cada vez más voz y presencia en la esfera pública y privada está ligadoprecisamente a sus propiedades más características y a las alternativas que ofrece frente a la radio: contenido a la carta, bajo demanda, accesibilidad (digitalizada, globalizada y, en muchas ocasiones, gratuita), portabilidad (descargable para reproducción offline y escucha sin restricción horaria) y mayor grado de libertad y pluralidad temática.

 

No obstante, uno de sus rasgos más distintivos está ligado a la manera en la que los pódcast son consumidos. Al contrario que las emisoras de radio, que ponen el telón auditivo a muchos viajes familiares, escuchar pódcast es una práctica más íntima, más individual. Según informes basados en muestras de población transnacionales, lo habitual es que las personas escuchen los pódcast en la cama antes de dormir, paseando a sus mascotas o mientras realizan tareas domésticas.

 

El binomio entretenimiento y transmisión que estas píldoras sonoras ofrecen, sumado a las facilidades de accesibilidad, distribución y heterogeneidad de contenido hacen del pódcast la herramienta perfecta para satisfacer las necesidades informativas de lasociedad del conocimiento. Desde productores individuales independientes, hasta revistas científicas de renombre a escala mundial como Nature, el podcasting es la apuesta actual para la transferencia de saberes multidisciplinares a amplias audiencias con un alcance global. Todo tipo de temáticas tienen cabida en este mundo principalmente sonoro: desde el argot lingüístico, hasta el ámbito jurídico, pasando por la neurociencia de la meditación, el sector del emprendimiento, la toxicología o la nutrición deportiva.

 

Ductilidad y utilidad más allá de su contenido: Vías de aplicación que están siendo exploradas, y que quedan por explorar

 

El abanico de posibilidades temáticas del podcasting y su buena recepción mundial se traduce en que cada vez sea más evidente la penetración de estas píldoras sonoras en distintas áreas –profesionales, académicas y científicas– y con distintos fines.

 

En este sentido, el uso de los pódcast, por ejemplo, en el ámbito educativo ya se está llevando a la práctica, modernizando los métodos de enseñanza tradicionales. Su explotación no solo contribuye a fomentar el aprendizaje, sino también la motivación y la autonomía del estudiante, además de impulsar la comprensión oral –una pieza especialmente importante en cualquier puzle de adquisición de segundas lenguas.

 

Sin embargo, a pesar de que los pódcast estén ganando terreno gradualmente como objeto de estudio, todavía quedan muchos ángulos de investigación que iluminar con el propósito de explotar los numerosos beneficios que estas cápsulas aportan. Una vía que merece ser transitada es la de su utilización en las aulas como vehículo de alfabetización, por ejemplo, en salud. Los pódcast, más allá de sus ventajas como medio de entretenimiento, se caracterizan por su potencial para comunicar retos informativos,como se vió durante la pandemia del COVID-19 en España. Es por ello que se están empezando a llevar a cabo proyectos innovadores que apuestan por introducir pódcast en el aula de secundaria para frenar desórdenes informativos, como la desinformación sobre el consumo de sustancias ilícitas. No obstante, para velar por que el conocimiento experto sea transmitido a la sociedad de manera eficaz en este medio auditivo –que cuenta con audiencias tan plurales en gustos, experiencias y niveles de conocimiento– es esencial impulsar más estudios lingüísticos. Hace falta arrojar luz sobre los mecanismos y estrategias discursivas para captar oyentes y garantizar una comunicación clara, fidedigna y para todos los públicos.

 

Conclusión

 

Como resultado de la evolución y la adaptación de los medios de comunicación tradicionales a los nuevos ritmos de vida y exigencias sociales, los pódcast han surgido como una alternativa que otorga libertad y poder de elección al oyente. Escuchar no ocupa lugar y los pódcast permiten elegir qué saber consumimos, cuándo y cómo. Sin apenas barreras físicas o temporales, el podcasting posibilita acercar a un público general y global conocimiento experto e información rigurosa de manera atractiva y accesible, contribuyendo a la alfabetización holística de la sociedad.

¿Se puede tomar paracetamol durante el embarazo?

¿Se puede tomar paracetamol durante el embarazo?

Natalia Barrio Forné

28 de septiembre de 2025

Las últimas noticias saltan desde Estados Unidos, donde se cuestiona la ingesta de paracetamol durante el embarazo, relacionándolo con patologías como el autismo.

 

Para saber más acerca de esta asociación, debemos tener en cuenta que el autismo o trastorno del espectro autista, como se denomina entre la comunidad científica, es un trastorno heterogéneo del neurodesarrollo, que se detecta entre los 18 y 24 meses de edad, el cual se define principalmente por características conductuales como la disfunción temprana en las relaciones sociales y deterioro de los comportamientos e intereses repetitivos.

 

Actualmente, se estima que 1 de cada 44 niños son diagnosticados de esta enfermedad, siendo más frecuentes en niños que en niñas, y suele ir acompañada de otras afecciones como la epilepsia, depresión, ansiedad y trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

 

Los factores de riesgo más importantes son los factores genéticos y los factores ambientales. En relación con los factores genéticos, se ha objetivado que hay un aumento del riesgo entre hermanos, sobre todo en gemelos. La mutación más frecuentemente descrita es del gen novo, aunque también se han observado polimorfismos genéticos asociados al autismo.

 

Entre los factores ambientales, se han subrayado variables como la exposición de las embarazadas a la contaminación atmosférica, proximidad a zonas con pesticidas durante la gestación, menores de 3 años con déficit de zinc, menores de un año con abuso de pantallas y exposición a contaminantes electromagnéticos.

 

Por otra parte, la ficha técnica del paracetamol, descrita por numerosos laboratorios farmacéuticos, señala que este medicamento antipirético y analgésico tiene algunas contraindicaciones y advertencias que deben conocerse.

 

Como contraindicaciones, se mencionan la hipersensibilidad o alergia al fármaco; antecedentes recientes de rectitis, anitis o rectorragias; y padecer actualmente insuficiencia hepatocelular grave o hepatitis víricas.

 

En cuanto a las advertencias en la gestación se comenta que no hay evidencia del uso prenatal del paracetamol puesto que no se han hecho estudios controlados. A pesar de eso, se conoce que no existen problemas en humanos y que atraviesa la barrera placentaria por lo que se debe administrar en caso de ser necesario, el menor tiempo posible y a dosis bajas para tratar el dolor o la fiebre durante el embarazo, y siempre con la supervisión y prescripción médica.

 

La preocupación principal de la asociación embarazo-paracetamol es si este medicamento puede llegar a causar autismo en el feto. Hasta ahora no hay ninguna guía farmacéutica que hable de efectos adversos durante el embarazo, aunque sí que existen estudios científicos actuales sobre el uso de este fármaco en la gestación.

 

Se ha estimado que más del 50% de las mujeres en Europa toma paracetamol durante el embarazo, debido principalmente a su venta y dispensación libre; y también que hay diversidad de conclusiones acerca de sus efectos en el recién nacido.

 

Por un lado, existen estudios que han corroborado que la presencia de metabolitos de paracetamol en el cordón umbilical está asociada a un mayor riesgo de autismo y también se relacionaron biomarcadores maternos para el uso de paracetamol, examinados mediante analítica sanguínea en los 3 primeros días del posparto, con un aumento del riesgo de autismo en la descendencia.

 

En 2020, en Canadá se llevó a cabo un estudio longitudinal sobre la exposición prenatal al paracetamol analizando el meconio de los recién nacidos con lo que se observó una relación positiva con el diagnóstico de autismo en niños de 6-7 años.

 

Este riesgo está señalado en otras investigaciones con la duración del tratamiento, haciendo referencia a una exposición de larga duración, establecida en más de 20 días. Por el contrario, una corta duración disminuye el riesgo de autismo o incluso es nulo. Esto significa que existe un efecto dosis-respuesta.

 

Otros investigadores, en cambio, comentan que existen factores de confusión en estos estudios, haciendo referencia a que el autismo desarrollado en la descendencia pueda deberse a factores genéticos o la sintomatología que lleva a tomar paracetamol, como son la migraña o la fiebre.

 

Por todo ello, podemos decir que se desconoce el alcance del efecto del paracetamol en la gestación y que se necesitan más estudios que profundicen en este aspecto. Sin embargo, sí debe quedar claro que dicho medicamento debe tomarse con prescripción médica y controlada.

Día de Acción Global por un aborto legal y seguro

Día de Acción Global por un aborto legal y seguro

Cristina Luna Álvarez

28 de septiembre de 2025

El día 28 de septiembre se conmemora el Día de Acción Global por un aborto legal y seguro. Podría parecer que hay días internacionales de casi todo: ese mismo día también se celebra el de los Ríos, de las Noticias, de la Retinosis Pigmentaria o del Derecho al Acceso Universal a la Información. Pero ¿para qué sirven estas fechas? El objetivo no es llenar el calendario de efemérides, sino dar visibilidad a problemas y realidades que, de otra forma, pasarían inadvertidos. Se trata de generar conversación y conciencia sobre asuntos que afectan a miles de personas.

 

¿Por qué tiene relevancia, pues, el día de Acción Global por el aborto legal y seguro? ¿Qué pretende hacernos ver? ¿De qué debemos concienciarnos? La relevancia es evidente si miramos las cifras: cada año se dan en el mundo unos 121 millones de embarazos no deseados y, alrededor de 6 de cada 10, terminan en una interrupción voluntaria de la gestación. Estas interrupciones explican, por sí solas, 39.000 muertes anuales y la hospitalización de unos 7 millones de mujeres, debido a complicaciones como hemorragias graves o infecciones.

 

De manera intuitiva podríamos pensar que, si el aborto se restringiera o se prohibiera, las cifras de interrupciones disminuirían y, con ello, también los riesgos. Pero la evidencia muestra lo contrario: limitar el acceso legal no reduce el número de abortos, aunque sí multiplica sus peligros.

 

Cuando no existe un centro médico que ofrezca este servicio en condiciones de seguridad, muchas gestantes se ven empujadas a buscar alternativas clandestinas. Clínicas no reguladas, métodos caseros, toma de fármacos sin supervisión médica u otras alternativas, ponen la vida de estas mujeres en grave riesgo.

 

Tres pilares para reducir el aborto inseguro

 

Para lograr reducir el aborto no seguro tenemos varios enfoques que se deberían llevar a cabo de manera simultánea:

 

Acceso real a anticoncepción efectiva. Tal y como comentamos el Día Mundial de Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes (26 de septiembre), debemos acercar los servicios de salud a las mujeres para lograr prevenir los embarazos no deseados. Este punto es el de mayor impacto: evita llegar a la disyuntiva del aborto y protege tanto la salud física como el bienestar emocional, contando con que, incluso en aquellos lugares en los que el aborto es legal y seguro, esta práctica no está exenta de riesgos.

 

Legislación que dé opción al aborto legal, garantizando que la mujer pueda llevarlo a cabo en condiciones de seguridad. Dificultan a nivel legal el acceso al aborto, por ejemplo, la consideración del aborto como delito, el establecimiento de periodos de espera obligatorios y la exigencia de autorización por parte de terceras personas, entre otros.

 

Formación para los profesionales sanitarios que llevan a cabo estas técnicas. Este punto es fundamental para realizar estas intervenciones de manera segura, ética y respetuosa. La calidad de la atención no depende sólo de la técnica, sino también del acompañamiento humano, la confidencialidad y la ausencia de juicios. 

 

Más allá de los números: empatía y acompañamiento

 

Las cifras ayudan a dimensionar el problema, pero detrás de cada una existe una historia personal. Cada caso tiene un contexto y unas circunstancias, y rara vez es una decisión sencilla. Por eso, además de marcos legales, métodos anticonceptivos y protocolos médicos, es necesario cultivar una mirada empática.

 

El estigma social alrededor del aborto añade sufrimiento al proceso y, en ocasiones, disuade a las mujeres de acudir a servicios sanitarios, aumentando los riesgos. Hablar de aborto seguro también significa hablar de respeto, de comprensión y de acompañamiento psicológico y social.

 

El Día de Acción Global por un aborto legal y seguro no pretende imponer posturas ni abrir debates políticos. Su objetivo esmucho más sencillo: recordar que el aborto inseguro es una de las principales causas evitables de mortalidad materna en el mundo.

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La salud mental de las personas sordas: Más allá del silencio

La salud mental de las personas sordas: Más allá del silencio

Raúl Torrent Cebrián

27 de septiembre de 2025

Cuando hablamos sobre salud, solemos pensar en médicos, tratamientos u hospitales. Pero pocas veces pensamos en algo más básico, algo que marca la diferencia entre recibir una atención de calidad o, por el contrario, ser invisible durante el proceso. Esa clave olvidada es la comunicación, pero para quienes somos personas sordas, poder expresarnos en nuestra lengua, la lengua de signos, es lo que nos permite cuidarnos. Sin acceso a ella, la salud se convierte en un camino lleno de barreras.

 

La Semana Internacional de las Personas Sordas, que se celebra cada año en la última semana completa de septiembre desde 1958, impulsada por la Federación Mundial de las Personas Sordas (WFD), nos invita a celebrar, concienciar y actuar para garantizar nuestros derechos. Este año, bajo el lema “No hay derechos humanos sin derechos de la lengua de signos”, defendemos que sin lengua de signos no hay igualdad, ni salud, ni derechos humanos plenos. En España, existe la Ley 27/2007 que reconoce la lengua de signos española y catalana y el derecho a usarlas. No obstante, las personas sordas continuamos experimentando barreras como citas médicas sin intérprete, consentimientos informados que se firman sin comprender o urgencias donde “ya nos apañamos leyendo los labios”.

 

Como persona sorda y estudiante de Enfermería, he vivido en primera persona lo que significa estar en una consulta y no entender lo que te dice el profesional sanitario. No se trata solo de palabras, sino se trata de saber que tu salud importa y que eres parte activa de tu propio cuidado. Un fallo en la comunicación puede significar tomar mal una medicación, no entender un diagnóstico o abandonar un tratamiento necesario; pero no solo eso, además de perder información, también se pierde la confianza, la seguridad y, en definitiva, el vínculo con el profesional. Cuando no entiendes lo que ocurre a tu alrededor, puedes llegar a sentirte invisible, como si no tuvieras el mismo derecho que el resto de pacientes a comprender lo que pasa con tu cuerpo y con tu mente. Incluso puede normalizarse esa situación, como si fuera inevitable. Esa resignación es la más dañina, porque transforma una injusticia en costumbre.

 

Salud mental y accesibilidad

En salud mental, estas barreras pesan todavía más, dado que en este ámbito la comunicación clara, la escucha activa y el establecimiento de relaciones de confianza son vitales. Si ese puente se rompe, el riesgo de incomprensión, abandono o recaídas se multiplica. Aun así, sigue siendo habitual pensar que “leer los labios es suficiente” o que “un familiar puede hacer de intérprete”. Recuerdo la frase de un joven sordo antes de quitarse la vida: “La comunicación es valiosa en nuestras vidas. El lenguaje es un código de amor”. Su historia refleja cómo la falta de acceso a la lengua de signos, incluso dentro de su propia familia, puede ser un factor devastador.

 

La OMS, en su Plan de Acción Integral de Salud Mental 2013-2030, sostiene que la salud mental es inseparable de la salud física y que la comunicación terapéutica es un pilar esencial de la atención segura. Si el canal falla, falla también la relación clínica, se malinterpretan síntomas, se infravaloran riesgos, se ofrecen pautas que no se entienden y aumenta el sufrimiento.

 

La sordera es una discapacidad invisible y, aunque no se nota a simple vista, condiciona la vida diaria con barreras constantes. A primera vista podemos parecer iguales, pero nuestra experiencia cotidiana es muy diferente. La sordera no es solo un “defecto en los oídos”; es una forma distinta de estar en el mundo, con una identidad y una cultura propia, en la que nos relacionamos día a día de forma diferente a quienes no tienen discapacidad auditiva. La verdadera discapacidad no es la sordera, sino las barreras que la sociedad nos impone al negar la accesibilidad.

 

En el ámbito de la salud mental, esta realidad se intensifica. La mayoría de profesionales desconocen la cultura sorda y la lengua de signos, lo que limita la calidad de los tratamientos y genera desconfianza. A día de hoy, existen muy pocos profesionales de salud mental sordos signantes, con listas de espera interminables, mientras que la demanda crece cada día. La necesidad es enorme, los recursos mínimos. Y esa desigualdad tiene un impacto directo en nuestra salud mental y en nuestras posibilidades de recuperación.

 

Rompiendo mitos

La desinformación refuerza los prejuicios y mantiene ideas equivocadas sobre lo que significa ser una persona sorda. Estas falsas creencias tienen consecuencias reales en nuestra salud y en nuestra vida cotidiana. Algunos ejemplos que escucho con frecuencia son:

“Las personas sordas son sordomudas”. Falso. La mudez es una afección de las cuerdas vocales. Muchas personas sordas no usamos la voz porque no es nuestra vía natural de comunicación; tenemos una lengua propia que nos permite expresarnos con facilidad y plena riqueza. Sin embargo, al no escucharnos hablar, mucha gente sigue asumiendo erróneamente que somos mudos.

– “La lengua de signos es universal”. Cada país tiene su propia lengua de signos, con gramática y cultura propia. En España, existen la lengua de signos española (LSE) y la catalana (LSC). Además, dentro de la LSE, en cada comunidad autónoma pueden encontrarse variaciones o “acentos”, igual que ocurre en la lengua oral.

– “Si llevas audífono o implante, ya oyes como los demás”. No. Las prótesis auditivas no borran la sordera ni eliminan la necesidad de apoyos comunicativos. Cada persona es distinta y el uso de audífonos o implantes no garantiza una audición completa.

– “La lengua de signos es un obstáculo, es mejor forzar la oralidad”. La LSE no es un obstáculo, es un puente que aporta identidad, pertenencia y bienestar, y convive perfectamente con otras modalidades de comunicación.

“Un familiar puede interpretar”. No. Usar familiares como intérpretes compromete la confidencialidad y la precisión clínica. La solución adecuada son intérpretes profesionales o servicios de video-interpretación de calidad.

 

Más allá de una semana

La Semana Internacional de las Personas Sordas es un recordatorio de todo lo que queda por hacer, pero también una oportunidad para demostrar que vivir con calidad es posible cuando la accesibilidad se garantiza. En mi día a día como persona sorda, he aprendido a buscar apoyos, a usar la lengua de signos como mi herramienta principal y a apoyarme en intérpretes o recursos para poder participar en igualdad. Estas soluciones no son lujos, son puentes que me permiten estudiar, cuidar mi salud y construir un futuro en el que la sordera no sea una limitación.

La accesibilidad no es un favor, es lo que nos permite que todas las personas sordas podamos tomar decisiones, cuidar nuestra salud y sentir que importamos. Porque la lengua de signos también es salud. Y la salud, sin accesibilidad, no es salud para todas las personas.

 

 

Prevención del embarazo no planificado en adolescentes: Un reto tan global como local

Prevención del embarazo no planificado en adolescentes: Un reto tan global como local

Cristina Luna Álvarez

26 de septiembre de 2025

El 26 de septiembre se celebra el Día Mundial de la prevención del embarazo no planificado en adolescentes. Es muy probable que, en un entorno privilegiado como en el que estamos, esta no sea una realidad con la que nos encontremos en nuestro día a día, pero que no seamos conscientes de ella no significa que no suponga un problema global con un enorme impacto.

 

En España, en 2023, de cada 1000 mujeres entre 10 y 19 años, 5.4 se quedaron embarazadas. Esta cifra es mucho más alta en otras zonas del mundo, como en África subsahariana, donde alcanza 97.9 embarazos por cada 1000.

 

A nivel global, se calcula que cada año se dan alrededor de 10 millones de embarazos no planificados en mujeres de entre 15 y 19 años. Aproximadamente la mitad de ellos terminan en abortos y, en muchos casos, especialmente en países en vías de desarrollo, este no se realiza de manera segura, lo que pone en riesgo la vida y la salud de millones de jóvenes.

 

Y el riesgo no solo existe en aquellas adolescentes que deciden interrumpir la gestación, sino también en las que continúan adelante. Las madres adolescentes tienen más probabilidades de sufrir hipertensión durante el embarazo, infecciones, partos prematuros o recién nacidos con bajo peso.

 

Pero los efectos van más allá de la salud. Convertirse en madre demasiado pronto limita las oportunidades educativas y laborales, dificulta el desarrollo personal y puede aumentar el riesgo de caer en situaciones de pobreza.

 

¿Cómo podemos reducir el embarazo no deseado en la adolescencia?

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) identificó varias razones por las que muchas mujeres y adolescentes dejan de usar anticonceptivos a pesar de no desear embarazo en el momento actual: temor a los efectos secundarios, problemas de salud, subestimar la probabilidad de quedar embarazada, dificultad en el acceso a los métodos anticonceptivos, coste económico, creencias religiosas o culturales. Actualmente disponemos de una variedad amplísima de anticonceptivos eficaces y seguros, pero la dificultad está en garantizar que todas las mujeres tengan acceso real a ellos.

 

Para lograrlo, es necesario acercar los servicios de salud a las mujeres, escuchar sus necesidades y ofrecer información clara que les permita elegir la opción más adecuada para ellas. Así, aumentarían las posibilidades de conseguir una anticoncepción efectiva, siempre que fuera ese su deseo

 

Esto es especialmente importante en el caso de adolescentes, que, además, obtienen actualmente gran parte de la información sanitaria de las redes sociales y plataformas similares –se calcula que el 80% de los jóvenes entre 15 y 19 años recurren a las redes sociales para obtener información relativa a la salud–.  En ocasiones, toda esta información ofrece datos erróneos o poco eficaces, por lo que es importante reforzar la educación sexual en la escuela, en las familias y en los servicios de salud, ofreciendo información clara, basada en la evidencia y adaptada al lenguaje juvenil. La información fiable y el diálogo abierto son los mejores aliados para que las jóvenes puedan tomar decisiones libres y responsables sobre su sexualidad y su futuro.

 

El objetivo debe ser, pues, garantizar el acceso universal a los servicios de atención de la salud sexual y reproductiva, incluida la planificación familiar, la información y la educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y programas nacionales. Y es un reto de tal importancia, que este es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas para 2030. Ya no nos queda mucho tiempo.

Gestaciones múltiples: mitos, realidades y evidencia científica

Gestaciones múltiples: mitos, realidades y evidencia científica

Carlos De Bonrostro Torralba

26 de septiembre de 2025

Los embarazos múltiples (gemelos, trillizos o embarazos de mayor número de fetos) han despertado desde siempre una gran curiosidad. Sin embargo, en la era digital, la información se mezcla fácilmente con rumores y desinformación. Con motivo del Día Mundial de los Embarazos Múltiples,

aclaramos qué es mito y qué es realidad en torno a ellos.

¿Qué es un embarazo múltiple?

Un nacimiento múltiple ocurre cuando en un mismo embarazo se desarrollan dos o más fetos. La mayoría corresponden a embarazos gemelares, que pueden ser:

  • Monocigóticos (“idénticos”): proceden de un único óvulo fecundado que se divide. Los bebés comparten una carga genética prácticamente idéntica.
  • Dicigóticos (fraternos): se producen cuando dos óvulos diferentes son fecundados por dos espermatozoides distintos. Genéticamente son como hermanos nacidos en momentos diferentes, pero se desarrollan simultáneamente en un mismo embarazo.

Frecuencia y factores de riesgo

Los embarazos múltiples han aumentado su frecuencia en las últimas décadas por diferentes motivos:

  • Edad materna: a partir de los 35 años la probabilidad de ovular más de un óvulo por ciclo aumenta.
  • Tratamientos de fertilidad: la estimulación ovárica y las técnicas de reproducción asistida han sido un factor muy determinante para el aumento de los embarazos múltiples.
  • Factores genéticos y étnicos: en algunas familias y poblaciones hay mayor tendencia a los embarazos gemelares dicigóticos.

Actualmente, la incidencia de nacimientos múltiples es de alrededor del 3% de los embarazos en países desarrollados, aunque varía según región y contexto.

En cualquier caso, la tasa de embarazos múltiples se está reduciendo en muchas regiones del mundo debido a los nuevos protocolos de reproducción asistida, que priorizan evitar una gestación múltiple para reducir riesgos durante el embarazo.

Salud materna y neonatal: lo que la evidencia científica nos enseña

Existe la idea equivocada de que un embarazo múltiple es similar a uno único, sin embargo, la realidad es muy diferente. Estos embarazos conllevan riesgos adicionales que requieren un seguimiento especializado:

Prematuridad: los partos antes de las 37 semanas son mucho más frecuentes.

Restricción del crecimiento intrauterino: uno o varios fetos pueden presentar menor crecimiento debido a una función placentaria insuficiente.

Complicaciones maternas: mayor probabilidad de hipertensión, diabetes gestacional o hemorragia posparto, entre otros riesgos.

Mortalidad y morbilidad neonatal: aunque la mayoría de los niños evolucionan bien, los riesgos aumentan respecto a los embarazos únicos.

Gracias al control obstétrico, algunos de estos riesgos pueden prevenirse, detectarse y tratarse. Sin embargo, los embarazos múltiples se consideran embarazos de riesgo, lo que obliga, en muchos casos, a su seguimiento en unidades médicas específicas.

Mitos frecuentes y verdades científicas

  • MITO 1: “Comer determinados alimentos aumenta las posibilidades de tener gemelos.”

Falso. No existe ninguna dieta probada que aumente la tasa de nacimientos múltiples.

  • MITO 2: “Los gemelos idénticos se saltan una generación.”

No es cierto. La división de un óvulo fecundado ocurre de forma espontánea y no sigue un patrón hereditario claro en la mayoría de los casos.

  • MITO 3: “El parto múltiple siempre debe ser por cesárea.”

No necesariamente. La vía del parto depende de la posición de los bebés, el bienestar fetal y las condiciones maternas. Muchos embarazos gemelares pueden culminar en parto vaginal de forma segura.

  • MITO 4: “Los gemelos monocigóticos son idénticos entre sí”

En absoluto. Aunque el término “gemelos idénticos” es común, desde el punto de vista médico y genético, los gemelos monocigóticos son altamente similares, pero rara vez absolutamente idénticos.

El papel de la información fiable

En un contexto en el que circulan libremente bulos y mitos, es esencial recurrir a fuentes acreditadas: sociedades científicas, organismos de salud y profesionales sanitarios. La desinformación puede generar falsas expectativas y, lo que es peor, poner en riesgo a las madres y a sus hijos, a los cuales debemos proteger favoreciendo la difusión de información contrastada y veraz.

Conclusión

Los embarazos múltiples son un fenómeno fascinante de la naturaleza y, a la vez, todo un desafío médico. Con un seguimiento obstétrico especializado y el acceso a información de calidad, las familias pueden vivir esta experiencia con seguridad y confianza en la mayoría de los casos. En un tiempo en el que la desinformación en salud viaja más rápido que nunca, debemos recordar lo esencial: la ciencia sigue siendo nuestra aliada más segura.