Las Legumbres: un alimento humilde con un valor extraordinario

Las Legumbres: un alimento humilde con un valor extraordinario

Sofía Pérez Calahorra

10 de febrero de 2026

Cada 10 de febrero se celebra el Día Mundial de las Legumbres, fecha impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para poner en valor unos alimentos que, pese a su sencillez, desempeñan un papel fundamental en la salud humana, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ambiental.

Entre las legumbres más conocidas están las lentejas, judías, garbanzos, guisantes, si bien hay otras no tan conocidas pero que cada vez están teniendo más aceptación en nuestra gastronomía como los altramuces o la soja. Todas ellas han formado parte de la alimentación tradicional durante siglos y hoy, respaldadas por la evidencia científica, vuelven a ocupar un lugar central en las recomendaciones nutricionales.

Las legumbres son las semillas secas de diferentes plantas leguminosas, cultivadas y consumidas en todo el mundo. Son un pilar fundamental de nuestra dieta mediterránea pero también de muchas otras culturas. Su relevancia no solo se debe a su magnífico valor nutricional, sino también a su bajo coste, facilidad de conservación y gran versatilidad culinaria.

Desde el punto de vista nutricional, las legumbres destacan por su alta densidad de nutrientes. Constituyen una excelente fuente de proteína vegetal, lo que las convierte en un alimento clave en dietas vegetarianas, veganas y flexitarianas, y cuando se combinan con otros cereales se obtiene una proteína de calidad elevada. Además, aportan entre un 60-65% de su peso seco como hidratos de carbono y corresponden a almidón de lenta absorción. Las proteínas suponen en torno al 18–24 %, mientras que el contenido en grasas es reducido, situándose generalmente entre el 1 y el 5 % con un aporte mayoritario de ácidos grasos insaturados.

Además, aportan:

  • Fibra dietética en cantidades elevadas, que favorece la salud intestinal, el equilibrio del microbiota y la regulación del tránsito intestinal.
  • Índice glucémico bajo, que contribuye al control de la glucemia y a una mayor sensación de saciedad.
  • Micronutrientes esenciales, como hierro, magnesio, zinc, potasio y vitaminas del grupo B, especialmente folatos.
  • Bajo contenido en grasa y ausencia de colesterol.

 

Este perfil nutricional explica por qué el consumo habitual de legumbres mejora el perfil lipídico, el control glucémico y la presión arterial lo que se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y obesidad, así como con una mejor calidad global de la dieta.

 

 

Más allá de los nutrientes: compuestos bioactivos y matriz alimentaria

 

Las legumbres no solo aportan nutrientes esenciales, sino también compuestos bioactivos que generan un importante impacto en la salud. Estos compuestos, también presentes en otros alimentos de origen vegetal como frutas, verduras y cereales integrales, pueden influir en procesos relacionados con la inflamación, el metabolismo y la prevención de enfermedades crónicas.

Ante este contexto, la evidencia científica actual subraya que los posibles beneficios para la salud que genera el consumo habitual de legumbres no depende de un único compuesto aislado, sino de que si se consume como alimento completo y sin modificar su matriz alimentaria se favorecen interacciones complejas a nivel intestinal y metabólico.

En este sentido, por ser un alimento completo, las guías alimentarias recomiendan aumentar el consumo de legumbres, al menos 2 a 4 raciones por semana, o incluso más si se quiere consumir como sustituto a las proteínas de origen animal. Desde la perspectiva de la salud pública, las legumbres constituyen una herramienta estratégica de salud: son accesibles, económicas y nutricionalmente completas, lo que las hace especialmente relevantes en contextos de inseguridad alimentaria, y mejorar parámetros clínicos actualmente muy presentes en las sociedades occidentales.

Más allá de sus beneficios para la salud, las legumbres desempeñan un papel clave en la sostenibilidad de los sistemas alimentarios. Su cultivo presenta múltiples ventajas ambientales:

  • Capacidad de fijar nitrógeno atmosférico en el suelo, reduciendo la necesidad de fertilizantes químicos.
  • Menor consumo de agua en comparación con la producción de proteínas de origen animal.
  • Baja huella de carbono, lo que las convierte en un alimento estratégico frente al cambio climático.

 

Es por ello por lo que promover el consumo de legumbres es, por tanto, una acción concreta que conecta alimentación saludable y cuidado del medio ambiente.

 

A pesar de sus beneficios, persisten algunas creencias erróneas en torno a las legumbres:

  • “Las legumbres engordan”: no es cierto. Son alimentos saciantes, ricos en fibra y con una carga calórica moderada.
  • Las “legumbres de bote no son buenas”: son tan saludables como las secas. La principal diferencia es su comodidad, listas para consumir ya que han sido correctamente remojadas y cocinadas, lo que mejora su digestibilidad. Además, el líquido presente no es perjudicial y, de hecho, puede aprovecharse en cocina bajo el nombre de aquafaba, especialmente en recetas veganas.
  • “Son difíciles de digerir”: una correcta preparación —remojo, cocción adecuada e introducción progresiva— mejora notablemente su tolerancia.
  • “Son un alimento aburrido”: ¡nada de eso! Hoy en día, se incorporan en recetas modernas y adaptadas a distintos estilos de vida.

 

Sin embargo, uno de los retos actuales es volver a integrarlas en la dieta cotidiana, especialmente entre la población joven. Algunas estrategias sencillas incluyen:

  • Incorporarlas en ensaladas templadas o frías.
  • Utilizarlas en cremas, purés y platos de cuchara tradicionales.
  • Preparar hummus, untables o hamburguesas vegetales.
  • Introducirlas desde la infancia, respetando la cultura gastronómica local.

 

En definitiva, el Día Mundial de las Legumbres puede ser una oportunidad perfecta para reflexionar sobre nuestras elecciones alimentarias. Revalorizar estos alimentos —nutritivos, beneficiosos, sostenibles y económicos— aporta valor al concepto de dieta y alimentación. En un contexto marcado por el aumento de las enfermedades crónicas y la urgencia climática, las legumbres nos recuerdan que, a veces, las soluciones más eficaces son también las más sencillas. Volver a ellas nos lleva en la dirección correcta.

 

Bob Marley, cannabis y mito cultural. Entre la música y la salud

Bob Marley, cannabis y mito cultural. Entre la música y la salud

Juan José Aguilón Leiva y Antonio Manuel Torres Pérez

8 de febrero de 2026

Cada 6 de febrero, el mundo entero recuerda a Bob Marley. No solo por su talento musical, que llevó el reggae desde Jamaica a todos los rincones del planeta, sino también por su papel como símbolo de la cultura rastafari, actuando como portavoz de un mensaje de paz, resistencia y libertad.

Su apariencia tan característica –rastas, sonrisa, ropa cómoda y de colores rasta (rojo, amarillo y verde) y, casi siempre, agarrado a su guitarra– está inseparablemente ligada a la marihuana. Para sus admiradores, Marley no solo cantaba sobre la vida: la fumaba. Esa asociación, repetida durante décadas y todavía presente para muchos, ha contribuido a construir una imagen distorsionada donde el cannabis aparece como algo natural, espiritual e incluso inofensivo. Pero ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿Dónde termina el símbolo cultural y dónde empieza la realidad sanitaria?

 

Bob Marley y el cannabis

 

Para entender la relación de Bob Marley con la marihuana hay que situarse en el contexto del movimiento rastafari, una corriente espiritual nacida en Jamaica en los años 30. Bajo esa forma de ver la vida, el cannabis no se entiende como una droga recreativa, sino como una hierba sagrada, empleada para la meditación, la reflexión y la conexión espiritual.

 

Marley hablaba abiertamente acerca de su consumo como un acto de fe y de resistencia frente a un sistema opresor. En entrevistasafirmaba que la hierba le ayudaba a revelar la verdad y liberarse mentalmente, lo que unido a su carisma y al poder de su música, convirtió el consumo de cannabis en un símbolo de rebeldía pacífica, especialmente entre jóvenes de todo el mundo.

 

Décadas después, ese símbolo se ha descontextualizado y el consumo de marihuana se ha convertido en una práctica trivial, cotidiana y recreativa. Posiblemente sin pretenderlo, Bob Marley pasó a ser un icono de normalización de consumo de cannabis.

 

¿Es realmente inocuo el cannabis?

 

Frente a una percepción social ampliamente extendida –“el cannabis no es tan malo”, “es menos dañino que el tabaco”, “es natural” o “no crea adicción”–, el consumo de esta sustancia psicoactiva puede acarrear importantes efectos negativos para la salud. Algunas de estas consecuencias ya fueron abordadas en este medio, en la Tribuna OCODES titulada Cannabis sativa: ¿Remedio natural o puerta de entrada a la adicción?, cuya lectura sigue siendo recomendable.

 

No obstante, conviene recordar que, el consumo de cannabis resulta particularmente nocivo cuando se inicia a edades tempranas o se mantiene de forma frecuente e intensa. Alteraciones en la memoria y la atención, bajo rendimiento académico o la aparición de trastornos mentales –como psicosis, ansiedad y depresión, entre otros– son solo algunos ejemplos de los efectos que pueden presentarse en las personas consumidoras, especialmente durante la adolescencia.

 

Más allá de la esfera mental, el consumo de cannabis también conlleva consecuencias respiratorias, vómitos persistentes, mayor riesgo de sufrir accidentes de tráfico o problemas de motivación y abandono de proyectos personales. Además, en un contexto de normalización social, se tiende a infravalorar estos riesgos, lo que dificulta la detección precoz y la intervención sanitaria.

 

Información, no idealización

 

Bob Marley murió joven, a los 36 años, a causa de un melanoma maligno de la piel. Aunque el cannabis no acabó con su vida, tampoco es honesto utilizar su figura para justificar su consumo. Celebrar el Día de Bob Marley es celebrar la música, la lucha contra la injusticia o la defensa de la dignidad humana. No debería ser la excusa para romantizar el consumo de sustancias, especialmente cuando sabemos que pueden causar daño.

 

Cuando un icono tan importante como Bob Marley queda ligado a una droga, la responsabilidad de OCODES –y la de todos, especialmente de las instituciones sanitarias– es ofrecer una información rigurosa, clara y sin moralismos, libre de mitos. El consumo de cannabis no es inocuo, tampoco es inofensivo y afecta de forma desigual a las personas. Recordar a Bob Marley debería ser una oportunidad magnífica para hablar de valores humanos, libertad, autocuidado y salud mental. Posiblemente, ese espíritu consciente y libre, esté mucho más cerca del verdadero legado de Bob Marley.

Mutilación genital femenina: Una violación de los derechos humanos que debe ser erradicada

Mutilación genital femenina: Una violación de los derechos humanos que debe ser erradicada

Médicos del Mundo Aragón

6 de febrero de 2026

Cada 6 de febrero, la comunidad internacional conmemora el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina (MGF), una fecha clave para visibilizar, sensibilizar y renovar el compromiso colectivo con la erradicación de una de las formas más graves de violencia contra las mujeres y las niñas. La mutilación genital femenina no es una práctica cultural inocua ni una tradición ancestral inofensiva: es una violación de los derechos humanos, una manifestación extrema de desigualdad de género y una forma de violencia basada en el control del cuerpo y la sexualidad de las mujeres.

 

La Organización Mundial de la Salud define la MGF como «todos los procedimientos que implican la alteración o lesión de los órganos genitales femeninos externos por razones no médicas». Se estima que más de 200 millones de mujeres y niñas en el mundo han sido sometidas a esta práctica, principalmente en países de África, Oriente Medio y algunas zonas de Asia, aunque también está presente en contextos migratorios en Europa, América del Norte y otros territorios.

 

La mutilación genital femenina se realiza mayoritariamente en niñas y adolescentes, y está profundamente arraigada en normas sociales que perpetúan la desigualdad entre mujeres y hombres. Suele justificarse bajo argumentos relacionados con la tradición, la pureza, la religión o la supuesta preparación para el matrimonio. Sin embargo, ninguna religión prescribe la MGF, y su persistencia responde fundamentalmente al deseo de controlar la sexualidad femenina, garantizar la virginidad, la fidelidad conyugal y la obediencia a los roles de género impuestos.

Desde una perspectiva de derechos humanos, la MGF vulnera derechos fundamentales como el derecho a la integridad física y mental, el derecho a la salud, el derecho a no sufrir tortura ni tratos crueles, inhumanos o degradantes, así como los derechos de la infancia cuando se practica en menores de edad. Además, refuerza la idea de que el cuerpo de las mujeres no les pertenece plenamente, sino que está sujeto a decisiones comunitarias y patriarcales.

 

Las consecuencias son graves y duraderas, a corto plazo, puede provocar dolor extremo, hemorragias, infecciones, shock e incluso la muerte. A largo plazo, muchas mujeres sufren dolor crónico, complicaciones ginecológicas y obstétricas, problemas urinarios, disfunciones sexuales y graves afectaciones a la salud mental, como ansiedad, depresión o trastorno de estrés postraumático. Estas secuelas condicionan su autonomía, su bienestar y su participación plena en la vida social.

 

En las últimas décadas se han producido avances significativos. Cada vez más países han prohibido legalmente la mutilación genital femenina, y numerosas comunidades han iniciado procesos de abandono colectivo de la práctica.

 

Médicos del Mundo, desde un enfoque integral, aborda este problema para evitar sus implicaciones físicas, psíquicas, sociales y legales mediante la prevención y la sensibilización.

El objetivo que se persigue es reducir su práctica y mejorar las condiciones sanitarias y la integración social entre la población inmigrante que reside en España.

 

Las actividades siguen una dinámica participativa, priorizando el protagonismo y la aportación de las personas titulares de derechos (mujeres y niñas procedentes de países de riesgo). La incorporación de mediadoras y mediadores a la intervención es un eje central de la actividad, determinante para lograr los objetivos.

 

Nuestro trabajo implica a mujeres, adolescentes y niñas procedentes de países de riesgo, así como a los hombres. Es importante comprometer a toda la comunidad por el peso en la toma de decisiones y en los cambios de actitud, tanto en España como en los países de origen.

 

Nuestra intervención potencia la coordinación de profesionales y el trabajo en red con otras entidades públicas y privadas. Consideramos determinante la sensibilización de los profesionales para lograr una intervención integral y adecuada. En este sentido, Médicos del Mundo Aragón ha liderado la creación de protocolos de actuación llevados a cabo por la Administración Pública aragonesa, visibilizando de esta forma de violencia contra la mujer.

 

El 6 de febrero no es solo una fecha simbólica, sino un llamado a la acción. Erradicar la mutilación genital femenina es posible, pero exige voluntad política, recursos sostenidos y un compromiso firme con la igualdad de género. Implica reconocer que no puede haber relativismo cultural cuando se vulneran derechos fundamentales y que la protección de las mujeres y las niñas debe situarse en el centro de las políticas públicas y de la acción social.

 

Hablar de mutilación genital femenina es hablar de justicia, dignidad y derechos humanos. En este día, reafirmamos que ninguna niña debe sufrir violencia en nombre de la tradición y que la tolerancia cero es una responsabilidad compartida.

Mutilación genital femenina. Un desafío de salud y derechos humanos en España

Mutilación genital femenina. Un desafío de salud y derechos humanos en España

Roberto Alijarde Lorente

5 de febrero de 2026

La mutilación genital femenina (MGF) se define como toda práctica que consiste en la alteración o daño a los órganos genitales femeninos por razones no médicas, generalmente por motivos culturales o tradicionales, y sin ningún beneficio para la salud de la persona afectada. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la reconoce como una violación de los derechos humanos, la integridad física y la salud sexual y reproductiva de mujeres y niñas, siendo considerada una forma extrema de discriminación por género.

 

A nivel mundial, se estima que más de 200 millones de mujeres y niñas vivas han sufrido mutilación genital femenina. Esta práctica tiene sus raíces en ritos ancestrales y se concentra principalmente en 30 países del África Subsahariana, algunas zonas de Oriente Medio (Yemen e Irak) y Asía (Indonesia, Malasia, India). Los países con mayor prevalencia a nivel mundial son Somalia, Guinea, Egipto, Eritrea, Mali, Sierra Leona y Sudán. Actualmente la MGF se considera un desafío global debido a los movimientos migratorios documentando casos y poblaciones en riesgo en países como España, Reino Unido, Francia, Estados Unidos, Canadá y Australia.

UNICEF, Demographic and Health Surveys (DHS), and Multiple Indicator Cluster Surveys (MICS), via World Bank (2026) – processed by Our World in Data

Tipos de Mutilación genital femenina

 

Según la OMS se han establecido cuatro tipos de MGF:  Tipo I: Resección parcial o total de clítoris y/o prepucio (Clitoridectomía); Tipo II: Resección parcial o total del clítoris y los labios menores, con o sin escisión de los labios mayores; Tipo III: Estrechamiento de la abertura vaginal con la creación de un sello mediante corte y recolocación de los labios menores y mayores, con o sin escisión del clítoris; Tipo IV: Todos los demás procedimientos lesivos de los genitales femeninos con fines no médicos, tales como la punción, perforación, incisión, raspado o cauterización.

 

La MGF no solo implica un trauma físico inmediato (dolor intenso, hemorragias, infecciones y riesgo vital), también secuelas a largo plazo como problemas urinarios, dolor crónico, disfunción sexual, complicaciones durante el parto y traumas psicológicos y emocionales persistentes. En España, existen casos de mujeres que han buscado cirugías reconstructivas genitales para reparar el daño sufrido durante la MGF realizada en sus países de origen, lo que subraya la gravedad de las secuelas y la necesidad de una atención integral.

 

La importancia de la información y la prevención

 

Desde al año 2003, España tipifica la MGF como delito de lesiones en el Código Penal (artículo 149.2), castigando la realización de esta práctica con penas de prisión de 6 a 12 años. Si la víctima es menor, se puede imponer la inhabilitación de la patria potestad de 4 a 10 años. La legislación española reconoce la MGF como una forma de violencia contra las mujeres y una violación de los derechos humanos en la Ley Orgánica de Protección Jurídica del menor.

 

La ley española contempla que la realización de la MGF fuera de España, pero con autores que se encuentran residiendo en territorio español puede ser perseguida por los tribunales españoles, lo que incluye viajes familiares a países de origen.

 

Además del Código Penal, Ley Orgánica de Protección Jurídica del menor obliga a los profesionales y servicios a informar y actuar ante riesgos de daño grave para la salud o integridad de los menores, incluidos los relacionados con la MGF.

 

Se sabe que los principales factores asociados al riesgo de MGF incluyen: a) Origen cultural o familiar de comunidades donde se practica la MGF; b) Viajes a países de origen donde la práctica está arraigada culturalmente; c) Falta de educación o conocimiento de los riesgos y las leyes que los prohíben.

 

Las autoridades sanitarias, educativas o sociales cuentan con protocolos de seguimiento y sistemas de vigilancia para identificar situaciones de riesgo, informar y poder actuar en coordinación con el servicio jurídico y policial.

 

Algunos pilares fundamentales para erradicar la MGF son:

Programas formativos para profesionales de la salud, educación y servicios sociales.

Sensibilización de las comunidades migrantes sobre los derechos de las niñas y los riesgos de esta práctica. Trabajar con agentes de mediación intercultural dentro de las propias comunidades para fomentar el abandono de la práctica desde el respeto cultural y el diálogo.

Informar a las familias del marco legal en España.

Compromiso preventivo: Es una herramienta clave donde las familias firman un documento que certifica que la niña está intacta antes de un viaje al extranjero, generalmente a su país de origen. Este documento sirve de apoyo a los padres para resistir a las presiones familiares en sus países de origen.

 

La prevención en España se basa en un enfoque multidisciplinar que implica al sistema sanitario, educación y a los servicios sociales. Es esencial la formación y capacitación de pediatras y docentes que puedan realizar prevención primaria basada en la confianza y empatía, y no solo en la criminalización. En España, aunque no es una práctica endémica, miles de niñas están en riesgo por su origen cultural y familiar, lo que obliga a acciones coordinadas de vigilancia, educación, prevención y atención. El marco legal español es claro, pero la prevención eficaz depende de la formación profesional, la educación comunitaria y el compromiso social para proteger a las niñas y conseguir erradicar la MGF.

 

Información, concienciación y prevención: Debemos luchar por conseguir un mundo sin mutilación genital femenina.

Cáncer de próstata: Prevención o secuelas

Cáncer de próstata: Prevención o secuelas

Francisco Javier Reula Vargas

4 de febrero de 2026

Uno de cada dos hombres escuchará la palabra “cáncer” como diagnóstico a lo largo de su vida.

 

Yo soy uno de esos.

 

Cuando te diagnostican la enfermedad, entras en «shock». Lo poco que sabes es que tendrás que pelear mucho y que los tratamientos que recibirás tendrán serias consecuencias para tu cuerpo y mente. Tomas conciencia de que el tiempo ya corre en tu contra.

 

En marzo de 2023, me intervinieron quirúrgicamente para la extirpación total de la próstata mediante laparotomía, una incisión que va desde el pene hasta el ombligo. Al despertar, vi que salían tres sondas de mi cuerpo hacia bolsas diferentes. Dos de ellas las retiran en el hospital, pero la tercera, la que va desde la vejiga hasta una bolsa donde alojas la orina, la anudas al gemelo de tu pierna y te la llevas puesta a casa por unas semanas. Ahí entendí que la que era mi vida de siempre había dado un giro importante.

 

Al retirarme la sonda, era incapaz de retener la orina y empecé a necesitar el uso de pañales durante muchos meses, con la esperanza de poder recuperar en algún momento la musculatura del suelo pélvico. Ni qué decir que durante este tiempo (si no más), se sufre disfunción eréctil y compruebas que tu pene ha disminuido de tamaño tras la cirugía.

Pocos meses después de la intervención, comencé mi tratamiento con quimioterapia. En mi caso, fueron 6 sesiones espaciadas cada 3 semanas, acompañadas de otros fármacos como la cortisona e inhibidores de testosterona.

 

Mi cuerpo se hinchó hasta el punto de no querer mirarme en el espejo, pues no me reconocía. Engordé 16 kilos. Perdí todo el pelo y mis venas se endurecieron tanto que tenían que colocarme las vías para la medicación cada vez en un punto diferente. El dolor en las articulaciones era difícil de soportar. Tuve vómitos, diarreas y náuseas. No era capaz de distinguir los alimentos pues todo tenía sabor a metal. Me fatigaba enormemente con el esfuerzo más liviano y sufrí además un infarto pulmonar. Durante meses, sientes que tu vida se paraliza sin previo aviso y no sabes siquiera si podrás reanudarla.

 

Realmente duro.

 

Dicen que la actitud es muy importante, y aunque la actitud no te va a curar, te ayudará siempre a llevar con entereza y dignidad la lucha que has de afrontar.

 

De momento he frenado el avance del cáncer y toca seguir sin rendición.

 

Vayan por delante mi respeto y cariño a todos los pacientes oncológicos que estén en estos momentos librando su batalla personal. Cada caso es un mundo. Mucha suerte y mucho ánimo, de corazón.

 

Recordad que una simple analítica en sangre del PSA y una visita a tiempo al urólogo ayudan a un diagnóstico precoz en el cáncer de próstata evitando muchos problemas.

 

Mi agradecimiento a los equipos de Urología y de Oncología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, por el exquisito trato médico y humano recibido. Gracias por regalarme VIDA.

 

Gracias a TheMoveMen.org por vuestro esfuerzo y dedicación, dando visibilidad al cáncer masculino.

 

También mi agradecimiento a la Asociación Española Contra el Cancer por su trabajo y acompañamiento en todo este proceso.

 

II Edición Premios OCODES a la divulgación científica de la salud

II Edición Premios OCODES a la divulgación científica de la salud

Observatorio Contra la Desinformación en Salud

1 de febrero de 2026

El Observatorio Contra la Desinformación de la Salud (OCODES) convoca la II Edición de los Premios OCODES, una iniciativa que refuerza el compromiso con la divulgación científica rigurosa y accesible como herramienta clave frente a la desinformación en salud. La convocatoria está dirigida a estudiantes universitarios (grado, máster y doctorado) de cualquier universidad española y a residentes de formación sanitaria especializada en España.

 

Mediante estos premios, OCODES desea reconocer el esfuerzo, la calidad narrativa y el rigor interpretativo de quienes, desde el ámbito académico y clínico, contribuyen a acercar el conocimiento científico de la salud a la ciudadanía, contextualizando la evidencia y combatiendo la desinformación.

 

Cuatro categorías, un mismo objetivo

 

La convocatoria de la II Edición de los Premios OCODES se articula en torno a cuatro categorías diferentes:

Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de grado universitario.

Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de máster universitario.

Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de doctorado.

Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por residentes de formación sanitaria especializada.

 

En todos los casos, los artículos deberán ser inéditos, tener una extensión inferior a 1.000 palabras, estar elaborados bajo el género interpretativo, incluir referencias bibliográficas integradas mediante hipervínculos y contar con autoría individual claramente identificada.

 

Podrán optar al premio aquellos trabajos publicados en la web de OCODES entre el 1 de diciembre de 2025 y el 12 de octubre de 2026, siempre que cumplan íntegramente las bases establecidas en cada categoría.

 

Evaluación y reconocimiento

 

La adjudicación de los premios se realizará a partir de un sistema mixto que combinará impacto, participación y criterio experto:

Visitas del artículo en la web de OCODES: 30 %

Votación popular a través de las redes sociales de OCODES: 30 %

Valoración del Consejo de Redacción de OCODES: 40 %

 

El fallo será inapelable y se hará público durante la segunda quincena de octubre de 2026. Cada categoría contará con un premio consistente en un trofeo conmemorativo de cerámica tradicional aragonesa, acompañado de un diploma acreditativo.

 

La entrega de los premios tendrá lugar en el acto institucional de la festividad de Santa Isabel de Hungría, patrona de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Zaragoza, un momento especialmente significativo para poner en valor la divulgación científica como parte esencial de la formación universitaria y del compromiso social de la ciencia.

 

Bases de la convocatoria

 

Las personas interesadas pueden consultar las bases completas de la convocatoria para cada categoría a través de los siguientes enlaces:

Bases II Edición Premios OCODES. Categoría: Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de grado universitario.

Bases II Edición Premios OCODES. Categoría: Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de máster universitario.

Bases II Edición Premios OCODES. Categoría: Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por estudiantes de doctorado.

Bases II Edición Premios OCODES. Categoría: Mejor artículo de divulgación científica de la salud elaborado por residentes de formación sanitaria especializada.