Radón: El gas invisible que afecta a los pulmones

Radón: El gas invisible que afecta a los pulmones

Claudia Grossi

17 de noviembre de 2025

El radón es conocido como la principal fuente de radiactividad natural y está catalogado como carcinógeno humano por la Organización Mundial de la Salud. Para reducir la exposición de la población general y de los trabajadores a las radiaciones ionizantes, en 2013 se publicó la Directiva Euratom (Comunidad Europea de Energía Atómica) 59/2013. Su transposición en España se llevó a cabo en el Real Decreto 1029/2022, donde se aprueba específicamente el Reglamento sobre Protección de la Salud contra los riesgos derivados de la exposición a las Radiaciones Ionizantes.

 

El radón es un gas noble radiactivo que no tiene color, olor ni sabor. Se forma de manera natural cuando el radio presente en la cadena de desintegración del uranio existente en la tierra y las rocas se descompone. También puede encontrarse radón en el agua debido al terreno arrastrado por las aguas subterráneas. Este gas puede salir fácilmente del suelo y pasar al aire libre o entrar en los edificios. Cuando el radón se desintegra, se generan otros radioisótopos como el Polonio, que puede incorporarse con los aerosoles atmosféricos.

 

Cuando el radón y algunas de las partículas de su progenie de vida corta, como el Polonio-218 y el Polonio-214, adheridas a los aerosoles atmosféricos, entran en nuestro cuerpo, pueden llegar a los pulmones y desintegrarse sobre las células que recubren las vías respiratorias, emitiendo partículas alfa (núcleos de helio). Allí pueden dañar los tejidos, entre ellos el ADN y, a largo plazo, provocar cáncer de pulmón.

 

Al aire libre, el radón se dispersa rápidamente y alcanza niveles muy bajos, sin representar un peligro para la salud. Su concentración media en el exterior suele estar entre 5 y 15 Bq/m³. Pero en espacios cerrados, especialmente si no hay buena ventilación y el suelo es rico en radio, la concentración puede ser mucho más alta (miles de Bq/m³). Lugares como minas, cuevas y plantas de tratamiento de agua suelen tener niveles más elevados. En los edificios como casas, escuelas y oficinas, las concentraciones pueden variar desde decenas de Bq/m³ hasta centenas de Bq/m³. Como el radón es un gas incoloro e inodoro, las personas pueden estar viviendo o trabajando en lugares con niveles muy altos sin darse cuenta, por lo que es importante realizar mediciones.

 

El radón es reconocido por ser uno de los principales causantes del cáncer de pulmón en todo el mundo. Según las estimaciones actuales, entre el 3% y el 14% de los casos de cáncer de pulmón pueden atribuirse a este gas radiactivo, variando según la concentración media de radón en cada país y la prevalencia del consumo de tabaco de las personas. Esta relación se descubrió observando un aumento de casos de cáncer de pulmón entre los trabajadores de minas de uranio, expuestos a altas concentraciones de radón. Posteriormente, diversos estudios realizados en Europa, América del Norte y China han confirmado que el radón representa un riesgo para la salud incluso en concentraciones bajas, como las que pueden encontrarse en algunos hogares.

 

Cabe destacar que el riesgo asociado al radón es especialmente elevado para los fumadores. De hecho, se ha calculado que un fumador tiene un riesgo 25 veces superior de desarrollar cáncer de pulmón relacionado con el radón en comparación con una persona no fumadora. Esta sinergia entre el radón y el tabaco hace que la prevención sea aún más importante en personas fumadoras.

 

Ante esta evidencia, muchos países han implementado programas de detección y mitigación del radón en edificios, especialmente en zonas con altas concentraciones naturales de este gas. Estas medidas incluyen la ventilación adecuada de los espacios interiores y la instalación de sistemas de reducción de radón en edificios existentes y nuevos.

 

El Reglamento sobre Protección de la Salud contra los riesgos derivados de la exposición a las Radiaciones Ionizantes legisla sobre la exposición al radón (Título VII) y, en su artículo 75.2, exige que “cuando en un lugar de trabajo existan zonas con concentraciones de radón en aire que, en media anual, superen el nivel de referencia de 300 Bq/m³, el titular de la actividad laboral deberá tomar las medidas oportunas para reducir las concentraciones y/o el tiempo de exposición al radón, de acuerdo con el principio de optimización, tras lo cual deberá reevaluar la media anual de concentración de radón en aire en el lugar de trabajo”. El Consejo de Seguridad Nuclear propuso un mapa de zonas de actuación prioritaria (definidas como zona 2 aquellas con un potencial de radón superior a 300 Bq/m³).

 

Los municipios de zona 2 deberían, de manera extensiva, medir las concentraciones de radón en las viviendas y lugares de trabajo situados en las plantas bajas y subterráneas. Estas mediciones deberán ser realizadas por un laboratorio acreditado por ENAC con la norma ISO 17025 como se explica en la IS47 publicada este año 2025.

ESTELAR – Luz y color en las UCI infantiles

ESTELAR - Luz y color en las UCI infantiles

Pilar Guallar

 17 de noviembre de 2025 

En el año 2015 me convertí en abuela de dos niños prematuros de 24 semanas de gestación y 2 días. Pesaron 600gr y 660gr, respectivamente. Eran Pablo y Ana. Pese a trabajar 40 años en el Servicio Aragonés de Salud (Hospital Provincial), nunca en mi vida había oído hablar a nadie de una UCI neonatal, ni en el trabajo ni en mi vida personal. Tuve a mi hijo ingresado a los 8 meses y fue en la UCI pediátrica y he vivido hasta los 55 años pensando que allí se cuidaban todos los niños muy enfermos.

 

La entrada a conocer a mis nietos fue un impacto brutal visualmente hablando, mis nietos a mitad de embarazo y sus compañeros de incubadoras cada uno con su problema. Lloros en todos los adultos visitantes y casi no me atrevía a levantar la mirada. Aún recuerdo con terror ese momento, me pareció el sitio más horrible del mundo.

 

Ana falleció a los dos días, le dieron la noticia a mi hija y la acompañaron en todo momento. Le dejaron ser su madre hasta el final y que la niña se apagase encima de ella. Hasta agradecimos la lágrima de alguna enfermera. Nos la entregaron en un nido para despedirnos y le habían puesto un lacito con una gasa en la venda de la cabeza. ¡Qué bonita estaba! Nos dieron tiempo para despedirnos a los abuelos y tíos. Pablo siguió luchando en su incubadora durante 180 días y el 12 de noviembre cumplirá los 11 años. Tenía que haber nacido a primeros de marzo.

 

A mi hija le entregaron de recuerdo de Ana el gorro-venda que llevaba en la cabeza y una jeringuilla con el agua bautismal ya que quiso bautizarla. Estos dos recuerdos me parecieron muy duros visualmente como recuerdo de un hijo.

 

En los 180 días que acompañé a mi hija al pasillo de la UCI neonatal para lo que necesitase y me hice cargo de su hijo mayor Álvaro, que tenía 2 años, pude ver y escuchar miles de conversaciones entre familiares del niño que iba bien, el que no tenía esperanza y hubo días que vi la puerta abierta de la sala de duelo. Aprendí muchas cosas que no sabía ni que existían.

 

Cuando le dieron en febrero el alta a Pablo y ya lo teníamos con nosotros, me atreví a tejer un gorrito del tamaño de la venda de Ana, e ir a la UCI neonatal a proponer que no volvieran a dar una venda como recuerdo a la madre que pierde un bebé. La propuesta fue muy bien acogida y me propusieron hacer fundas con telas finas e infantiles para los colchoncitos de los bebés.

 

Esa frase es la que realmente creó la asociación Estelar luz y color en las UCI infantiles. Nos dedicamos a humanizar visualmente el interior de las UCI infantiles de Aragón. Desde la Neonatal, Servicio de Neonatos y UCI pediátrica donde ingresan los niños hasta los 14 años. Siempre que llevamos un detalle a los niños o familias es para todos, sin distinción ninguna del motivo por el que están ingresados.

 

Cambiamos visualmente todo lo que se puede cambiar por color y ambiente infantil: cubre incubadoras, cortinas de fototerapia y cuna térmica, sabanitas, arrullos y gorros para uso interno del servicio, fundas de colchones y todo lo que cada hospital nos propone y somos capaces de hacer. Regalamos un kit de Bienvenida a cada niño que ingresa de su tamaño. Enviamos regalos el día del padre, de la madre, del prematuro, Navidad, el Pilar y tenemos presencia en las UCI neonatales de Madrid, donde enviamos un clavel por San Isidro, y en la UCI neonatal de Pamplona, con el envío de una chapelica y un fajín.

 

Acompañamos en el duelo perinatal en todos los hospitales que nos lo piden entregando un kit de despedida para cuando se produce un aborto o fallecimiento en el parto. Lo componen un arrullo acorde al tamaño y gorritos de bebé.

 

También tenemos colaboración con el Banco de donación de leche materna de Aragón, entregando 200 toallitas cada año para repartir entre las donantes y darles así las gracias, porque su leche salva la vida de los bebés prematuros.

 

Todos tenemos un niño cerca. No es bueno tener a tu bebe o hijo en la UCI, por eso cuanto más acogedor y ambientado para ellos y los padres sea el espacio que les rodea, menos recuerdos desagradables o dolorosos a la vista tendrán. Solo aquellos que no se puedan evitar.

 

Este mensaje lo escribo como familiar. Nunca usurparía el sitio del padre o la madre (que eso es ARAPREM). Yo me impresioné mucho, mi padre de 96 años se estremeció y mi nieto Álvaro y hermano de Pablo entendió que su hermano estaba gravísimo por la venda en la cabeza que, en aquel momento, solo era para abrigar.

Cáncer de cuello uterino

Cáncer de cuello uterino

Isabel Lahoz Pascual
17 de noviembre de 2025

“Prevenir, detectar, tratar: un compromiso de todas y todos”

El cáncer de cuello uterino es un problema de salud pública que aún hoy afecta a miles de mujeres en todo el mundo, a pesar de ser una enfermedad altamente prevenible. Está causado casi en su totalidad por la infección persistente de ciertos tipos de virus del papiloma humano (VPH). Lo esperanzador es que se puede prevenir, se puede detectar a tiempo y, cuando es necesario, se puede tratar con eficacia.

 

Algunos datos clave

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se diagnostican más de 600.000 nuevos casos de cáncer de cuello uterino y fallecen aproximadamente 340.000 mujeres por esta causa en el mundo. Es el cuarto cáncer más frecuente entre las mujeres.

En España, de acuerdo con datos del Observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se diagnostican alrededor de 2.000 casos anuales, y mueren unas 700 mujeres cada año por esta enfermedad. La buena noticia es que la incidencia y la mortalidad están descendiendo progresivamente, gracias a la vacunación frente al VPH y a los programas de cribado.

 

¿Qué es el cáncer de cuello uterino?

El cuello del útero es la parte inferior del útero que conecta con la vagina. Con el tiempo, algunas infecciones persistentes por VPH pueden provocar alteraciones celulares que, si no se detectan y tratan, pueden transformarse en cáncer. Esta evolución suele durar años, lo que ofrece una oportunidad crucial para prevenir la enfermedad mediante cribado y vacunación.

La OMS ha planteado un objetivo ambicioso: eliminar el cáncer de cuello uterino como problema de salud pública antes del año 2030, mediante tres metas clave:

  • 90 % de niñas vacunadas frente al VPH antes de los 15 años,
  • 70 % de mujeres con cribado efectivo antes de los 35 y 45 años,
  • 90 % de mujeres con lesiones tratadas adecuadamente.

 

Factores de riesgo

Los principales factores que aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer de cuello uterino son:

  • Infección persistente por VPH de alto riesgo (como los tipos 16 y 18).
  • Inicio precoz de relaciones sexuales o múltiples parejas sexuales.
  • Tabaquismo, que duplica el riesgo.
  • Inmunosupresión (por VIH u otros motivos).
  • No participar en programas de cribado.
  • En algunos estudios, también se asocia con uso prolongado de anticonceptivos hormonales, múltiples embarazos, embarazo a edades precoces y exposición a ciertos disruptores endocrinos.

 

Prevención

La prevención combina estrategias primarias y secundarias:

  • Vacunación frente al VPH:
    En España, la vacuna frente al VPH está incluida en el calendario oficial y se administra gratuitamente a niñas y niños de 12 años. Está demostrado que reduce en más del 90 % la incidencia de lesiones precancerosas relacionadas con los tipos vacunales.
  • Cribado o detección temprana:
    Las guías de la AEPCC (2022) recomiendan la detección mediante citología y/o test de VPH. 

     

    • Mujeres de 25-34 años: citología cada 3 años.
    • Mujeres de 35-65 años: test de VPH cada 5 años o co-test (citología + VPH) cada 5 años.
  • Promoción de estilos de vida saludables:
    Evitar el tabaco, usar preservativo y acudir periódicamente al ginecólogo son medidas clave.

 

Diagnóstico y lesiones precancerosas

Cuando una prueba de cribado resulta anormal, se realiza una colposcopia (visualización del cuello uterino con aumento) y, si es necesario, una biopsia para confirmar el diagnóstico.

Antes de que aparezca un cáncer invasor, el cuello del útero puede presentar lesiones precancerosas, también llamadas lesiones intraepiteliales, que representan distintos grados de alteración celular.

Estas lesiones se clasifican con dos nomenclaturas equivalentes:

  • CIN (Cervical Intraepithelial Neoplasia) o NIC (Neoplasia Intraepitelial Cervical):
    • CIN 1 / NIC 1: lesión de bajo grado, suele remitir espontáneamente.
    • CIN 2 / NIC 2: lesión de alto grado, requiere vigilancia o tratamiento.
    • CIN 3 / NIC 3: lesión de alto grado con mayor riesgo de progresar a cáncer si no se trata.
  • SIL (Squamous Intraepithelial Lesion / Lesión escamosa intraepitelial):
    • LSIL (bajo grado) equivale a CIN 1.
    • HSIL (alto grado) equivale a CIN 2-3.

Identificar y tratar estas lesiones evita que progresen a cáncer invasor.

En los casos confirmados de cáncer, se realizan estudios de extensión (TAC, RMN o PET-TAC) para determinar el estadio. La detección temprana permite un tratamiento menos agresivo y una supervivencia mayor: la tasa de supervivencia a 5 años en estadios iniciales supera el 90 %.

 

Tratamiento

Depende del estadio y de la situación personal de cada paciente:

  • Lesiones precancerosas o microinvasoras: conización (exéresis del cuello uterino) o histerectomía simple (exéresis del útero).
  • Enfermedad localizada: cirugía radical con o sin radioterapia y quimioterapia.
  • Enfermedad avanzada: quimio-radioterapia e inmunoterapia en casos seleccionados.

El seguimiento posterior es esencial para prevenir recurrencias.

 

Mensaje final

El cáncer de cuello uterino es evitable. Cada vacuna, cada citología, cada revisión ginecológica es un paso hacia su eliminación.
En el Día Mundial del Cáncer de Cuello Uterino recordemos que la información salva vidas: infórmate, vacúnate y revisa tu salud.

Consulta también la Guía de Cribado del Cáncer de Cuello Uterino (AEPCC 2025) para conocer las recomendaciones más actualizadas.

 

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Erradicar el tabaco para frenar el cáncer

Erradicar el tabaco para frenar el cáncer

David Planas Maluenda

17 de noviembre de 2025

1 de cada 2 hombres y 1 de cada 3 mujeres tendrá cáncer a lo largo de su vida. En el mundo, se estima que habrá 21,6 millones de casos en 2030, de los cuales más de 330.000 lo serán en España. Según la Asociación Española Contra el Cáncer, en España, actualmente una persona es diagnosticada de cáncer cada 2 minutos.

 

El consumo de tabaco es la primera causa de muerte prevenible en España y en el mundo, siendo el principal factor de riesgo de cáncer. El tabaco está relacionado con 16 tipos de cáncer, es el responsable del 84% de los casos de cáncer de laringe y entre el 80% y el 90% de los de pulmón. En definitiva, es el responsable de más del 30% de los casos, 1 de cada 3 casos de cáncer. Además, y no por ello menos importante, está relacionado con otras enfermedades.

El documento de referencia para quienes trabajamos en promoción de la salud y la prevención del cáncer es el Código Europeo Contra el Cáncer, un texto que ofrece a la ciudadanía 14 recomendaciones para llevar un estilo de vida más saludable y que no deja lugar a dudas: el tabaco tiene que quedar fuera de nuestras vidas. Los puntos 1 y 2 hablan de manera clara sobre el consumo de tabaco y productos relacionados (tabaco calentado, cigarrillos electrónicos, etc.) de manera directa, así como el mantenimiento de espacios libres de humo, para reducir lo que se conoce como exposición al humo de segunda mano, o fumadores pasivos.

Con estos datos parecería lógico que la gente decidiera no utilizar ningún método para introducir humo en su cuerpo. No obstante, vamos a ver qué nos dicen las estadísticas a partir de la encuesta ESTUDES (2025) y EDADES (2024).

La encuesta ESTUDES (2025) sobre el uso de drogas en enseñanzas secundarias en España (14-18 años), ofrece datos algo mejores que los aportados en ediciones anteriores, pero en los que hay que seguir poniendo el foco en el tabaquismo para no perder la atención sobre esta problemática:

  • Prevalencia del consumo
    • El 27,5% de los estudiantes ha fumado tabaco en el último año.
    • El consumo diario se sitúa en torno al 6,9%, con mayor incidencia en chicas que en chicos.
  • Edad de inicio
    • La edad media para empezar a fumar se mantiene en 14 años, lo que confirma la necesidad de reforzar la prevención en etapas tempranas.
  • Tendencia histórica
    • Se observa una ligera disminución respecto a ediciones anteriores, aunque el consumo sigue siendo significativo y vinculado a otros hábitos de riesgo.
    • Aumenta el uso combinado de tabaco y cigarrillos electrónicos, lo que plantea nuevos retos en prevención.
  • Percepción del riesgo
    • Aunque la mayoría reconoce que fumar es perjudicial, la percepción de riesgo disminuye en relación con el consumo ocasional, lo que puede favorecer la experimentación.

Por otro lado, si miramos la encuesta EDADES (2024), la encuesta sobre alcohol y otras drogas en España, podemos observar que:

  • Prevalencia del consumo:
    • En 2024, el 66,6% de la población de 15 a 64 años ha consumido tabaco alguna vez en la vida, el 36,8% en el último año, el 33,9% en el último mes y el 25,8% diariamente en el último mes.
    • Entre los fumadores diarios, el 67,7% se han planteado dejar de fumar, y el 44,1% se lo ha planteado y lo ha intentado. 
  • Tendencia histórica:
    • Evolutivamente, todas las prevalencias de consumo de tabaco tradicional han disminuido con respecto a 2022.
    • Si atendemos a nuevas formas de consumo, el 19% de las personas de 15 a 64 años ha consumido cigarrillos electrónicos alguna vez en la vida, porcentaje superior al obtenido en 2022 (12,1%), y casi el doble del 10,5% de 2020.

Con estos datos de consumo, y viendo la relación entre el consumo de tabaco y el cáncer, la lucha contra el tabaquismo debe ser un eje de actuación central para quienes trabajamos en la promoción de la salud.

 

El Código Europeo Contra el Cáncer, además de dar las dos recomendaciones mencionadas anteriormente, también recoge una serie de políticas y buenas prácticas para decisores políticos entre las que se encuentran: incrementar los impuestos al tabaco y productos relacionados, restringir la disponibilidad y accesibilidad de los mismos, o regular la publicidad, promoción y patrocinio que estos pueden hacer, entre otros.

 

También es fundamental luchar contra los mitos y la desinformación difundidos sobre el tabaco y que, en ocasiones, han tenido impacto y calado en la sociedad.

 

Finalmente, atendiendo a las necesidades de las personas fumadoras, es importante conocer que hay salida y se puede dejar de fumar. Esta eliminación del hábito ofrece resultados positivos en diferentes plazos sobre el cuerpo, desde la mejora de la capacidad pulmonar y la recuperación del gusto y el olfato, hasta la reducción de manera sustancial del riesgo de cáncer.

 

En este Día Mundial contra el Cáncer de Pulmón, la evidencia científica es ineludible: erradicar el tabaquismo —en todas sus formas, incluyendo cigarrillos electrónicos y calentados— es el pilar central de la prevención oncológica en España. Pese a las señales de mejora en las estadísticas, los datos de las encuestas ESTUDES y EDADES nos obligan a reforzar la guardia, especialmente ante la experimentación juvenil y la desinformación. La respuesta no puede ser pasiva. Exige una acción coordinada y valiente que combine la voluntad política de implementar restricciones firmes, como las propuestas por el Código Europeo Contra el Cáncer, con un apoyo humano y profesional para quienes buscan dejar de fumar.

 

El camino hacia un futuro libre de humo no es solo una recomendación; es la promesa más clara que podemos hacer como sociedad para reducir drásticamente esta lacra sanitaria y celebrar la vida.

Donación de sangre de cordón umbilical: Indicaciones, tipos de bancos y la verdad detrás del mito

Donación de sangre de cordón umbilical: Indicaciones, tipos de bancos y la verdad detrás del mito

María Susana Lafuente Pardos

 15 de noviembre de 2025 

La sangre del cordón umbilical se ha convertido en uno de los recursos más valiosos para la medicina regenerativa y los trasplantes hematopoyéticos. Sin embargo, alrededor de su uso y conservación persisten confusiones, mitos y estrategias comerciales que es importante aclarar. Comprender su verdadera naturaleza y las diferencias entre los tipos de bancos permite tomar decisiones informadas y éticas.

 

¿Qué es la sangre de cordón umbilical?

 

Durante el embarazo, la placenta y el cordón umbilical forman un sistema de intercambio vital entre madre y bebé. En ese circuito circula la sangre fetal, rica en células madre hematopoyéticas: células inmaduras capaces de regenerar la médula ósea y producir glóbulos rojos, blancos y plaquetas.

 

Al nacer, tras el pinzamiento del cordón, puede recogerse una pequeña cantidad de esa sangre. Es importante subrayar que no se trata de un “sobrante”: es sangre del recién nacido, parte de su volumen circulante, que se retira solo si el momento del pinzamiento lo permite sin comprometer al bebé. Por eso, la práctica ética exige un pinzamiento tardío siempre que las condiciones clínicas lo hagan posible, y solo después considerar la donación.

 

Indicaciones y usos clínicos

 

La sangre de cordón umbilical se utiliza en el tratamiento de enfermedades hematológicas graves como leucemias, linfomas, anemias congénitas y errores metabólicos hereditarios.

 

En estos casos, las células madre del cordón pueden reemplazar la médula ósea enferma del paciente. A diferencia de otros tejidos, la sangre de cordón presenta una menor incidencia de rechazo inmunológico, por lo que puede emplearse en trasplantes entre personas no emparentadas, con cierta compatibilidad HLA.

 

Sin embargo, conviene matizar que las indicaciones reales son limitadas y, en la mayoría de los casos, el uso es alogénico (para otra persona), no autólogo (para el propio niño). Es decir: la sangre almacenada raramente serviría al bebé del que procede, puesto que, si en el futuro desarrollara una enfermedad hematológica, esa misma sangre podría contener el defecto genético que la origina.

 

Tipos de bancos de cordón

 

Existen dos modalidades de conservación principalmente:

 

Bancos públicos: gestionados por el sistema sanitario. Reciben donaciones voluntarias, anónimas y altruistas. Cada muestra pasa controles de calidad y, si es válida, se registra en una red internacional de trasplantes accesible a cualquier paciente compatible. Su mantenimiento corre a cargo de los fondos públicos y el objetivo es terapéutico y comunitario.

 

Bancos privados: ofrecen conservar la sangre del cordón del propio hijo para un posible uso futuro. Funcionan como servicio de almacenamiento mediante contrato, con un coste inicial y cuotas de mantenimiento. Su discurso comercial se basa en la promesa de “asegurar el futuro del niño”, pero esa promesa carece de respaldo científico real. Las probabilidades de que una persona utilice su propia muestra son extremadamente bajas —se estiman entre 1/20.000 y 1/250.000— y la mayoría de enfermedades tratables requieren una muestra sana y ajena.

 

Por tanto, el banco privado responde más a un modelo de negocio que a una necesidad médica, aprovechando el vínculo emocional de los padres y el desconocimiento sobre las indicaciones reales.

 

Por qué el banco privado es un timo sanitario y ético

 

El concepto de “guardar la sangre de tu bebé por si la necesita” resulta atractivo, pero no se sostiene científicamente. Primero, porque no existe evidencia de que el uso autólogo sea útil para las enfermedades más graves tratadas con células madre. Segundo, porque el volumen que se obtiene al pinzar (tras un pinzamiento respetuoso) suele ser insuficiente para un trasplante completo en la edad adulta. Y tercero, porque la conservación privada desvía recursos, refuerza la desigualdad y fomenta una visión mercantil de algo que pertenece, en origen, al cuerpo del bebé.

 

El banco privado no solo es una mala inversión, sino una práctica cuestionable desde el punto de vista ético: convierte en producto un tejido humano que tiene un valor potencialmente social si se dona al sistema público.

 

Donar sí, pero con sentido

 

La donación pública de sangre de cordón, realizada tras el pinzamiento tardío y con consentimiento informado, sí tiene valor clínico. Cada muestra útil puede suponer una oportunidad de vida para otra persona. España, de hecho, cuenta con una de las redes públicas más avanzadas del mundo, integrada en el programa internacional de búsqueda de donantes.

 

Por eso, la información que se ofrece durante el embarazo debería centrarse en educar para decidir, no en vender falsas garantías. La decisión de donar ha de apoyarse en la comprensión de que no se extrae algo sobrante, sino parte del patrimonio sanguíneo del recién nacido, y que su uso real está en la solidaridad, no en la especulación.

 

En resumen

 

La sangre de cordón umbilical es un recurso biológico valioso, pero su manejo requiere rigor, ética y conocimiento. Los bancos públicos salvan vidas; los privados venden una promesa improbable.

 

Tomar decisiones informadas sobre su destino forma parte del mismo compromiso que defendemos durante todo el proceso de nacimiento: respeto al cuerpo del bebé, al tiempo fisiológico del alumbramiento y al sentido colectivo de la salud.

La Diabetes y el corazón: una relación que no podemos ignorar

La diabetes y el corazón: una relación que no podemos ignorar

Rosa María Sánchez Hernández

14 de noviembre de 2025

La diabetes tipo 2 se ha convertido en una de las enfermedades más frecuentes de nuestro tiempo, pero su impacto va mucho más allá de la glucemia elevada. Detrás de cada diagnóstico se esconde un riesgo silencioso pero real, el de las enfermedades cardiovasculares. De hecho, se estima que una de cada tres personas con diabetes tiene algún tipo de problema cardiovascular, y que más de la mitad fallecerá por una causa vascular relacionada con el corazón o el cerebro. Estas cifras deberían hacernos reflexionar sobre la urgencia de abordar de forma integral todos los factores que contribuyen a ese riesgo.

 

El corazón y la glucemia: una conexión peligrosa

Tener diabetes multiplica de dos a cuatro veces el riesgo de sufrir un infarto o un ictus, y también aumenta la probabilidad de desarrollar insuficiencia cardíaca. Esto es debido a que el exceso de glucosa, junto con otros factores como la inflamación o el colesterol alto, van dañando poco a poco los vasos sanguíneos. Además, incluso antes de que se diagnostique la diabetes, en la etapa de “prediabetes” el riesgo de enfermedad cardiovascular es mayor.

 

Factores de riesgo cardiovascular modificables y no modificables

El riesgo cardiovascular en la diabetes depende de una combinación de factores. Algunos no pueden cambiarse, como la edad, el sexo o los antecedentes familiares. Se sabe, por ejemplo, que las mujeres con diabetes pierden parte de su “protección natural” frente a las enfermedades cardíacas: su riesgo de mortalidad cardiovascular triplica al de las mujeres sin diabetes.

Otros factores, sin embargo, sí pueden controlarse, y son los que marcan la diferencia en el pronóstico:

  • Dislipemia: los niveles elevados de colesterol LDL y triglicéridos son habituales en la diabetes y se asocian a más riesgo cardiovascular
  • Hipertensión arterial: dos de cada tres personas con diabetes la padecen, y el mal control multiplica las complicaciones microvasculares (como la retinopatía o la nefropatía) y macrovasculares (como el infarto).
  • Sobrepeso u obesidad abdominal: el exceso de grasa visceral se asocia a un aumento del riesgo cardiovascular, especialmente en mujeres.
  • Control glucémico: mantener la hemoglobina glicada (HbA1c) en valores adecuados es esencial. Un mal control se asocia con mayor mortalidad y con un incremento de la insuficiencia cardíaca.
  • Tabaquismo: fumar multiplica por 1,5 el riesgo de morir por una causa cardiovascular. Abandonar el tabaco es una de las decisiones más efectivas para prolongar la vida.


Controlar los factores de riesgo salva vidas

Un gran estudio sueco publicado en 2023 mostró un dato alentador: cuando una persona con diabetes logra controlar los cinco factores clave —glucemia, presión arterial, colesterol LDL, tabaquismo y función renal—, su riesgo de sufrir un evento cardiovascular es similar al de alguien sin diabetes.
Esto demuestra que el riesgo cardiovascular en la diabetes no es un destino inevitable, sino una diana que puede alcanzarse con un tratamiento intensivo y precoz.

Medir bien el riesgo: el nuevo SCORE2-Diabetes

Hasta hace poco, las herramientas clásicas de estimación del riesgo cardiovascular, que es la probabilidad de tener un evento cardiovascular en un tiempo determinado, no incluían a los pacientes con diabetes, si no que los consideraban directamente de alto o muy alto riesgo cardiovascular. Las nuevas guías europeas de 2023 han cambiado esto con el desarrollo de SCORE2-Diabetes, una calculadora específica que estima el riesgo a 10 años de mortalidad cardiovascular o de eventos del corazón no mortales.

Esta herramienta tiene en cuenta la edad al diagnóstico de la enfermedad, los niveles de HbA1c y la función renal, y permite diferenciar entre riesgo bajo, moderado, alto y muy alto. Sin embargo, en España, los datos son claros: más del 90 % de los pacientes con diabetes tipo 2 están en categorías de riesgo alto o muy alto, lo que obliga a una vigilancia constante y un manejo integral.

 

 


La dislipemia aterogénica de la diabetes

Uno de los rasgos distintivos de la diabetes es la llamada dislipemia aterogénica o diabética, caracterizada por triglicéridos altos, colesterol HDL bajo y partículas de LDL pequeñas y densas, muy dañinas.
Identificarla y tratarla de forma intensa es esencial. Las guías médicas recomiendan alcanzar niveles de colesterol LDL por debajo de 70 mg/dL en la mayoría de los pacientes con diabetes de alto riesgo, y por debajo de 55 mg/dL en los de muy alto riesgo. Lograrlo suele requerir combinaciones de distintos tratamientos para reducir el colesterol: estatinas, ezetimiba o inhibidores de PCSK9 o inclisirán, estos dos últimos fármacos subcutáneos que reducen el colesterol-LDL. De hecho, se acaba de publicar un estudio de pacientes con diabetes de alto riesgo, pero sin enfermedad cardiovascular, en tratamiento con evolocumab (un inhibidor de PCSK9), en el que se observó que se reducían de forma considerable los eventos cardiovasculares.

 

Abordaje multifactorial: la clave del éxito

El tratamiento de la diabetes debe ser multifactorial y personalizado, como recuerdan las guías de la Asociación Americana de Diabetes y la Sociedad Española de Arteriosclerosis. No basta con controlar la glucosa: hay que tratar todos los factores de riesgo cardiovascular de manera simultánea.
Eso incluye el control de la presión arterial, la optimización del perfil lipídico, la elección de fármacos con beneficios cardiovasculares y renales (como los inhibidores de SGLT2 o los agonistas de GLP-1, entre estos la semaglutida (ozempic Ò) y tirzepatida (Mounjaro, Ò), que se asocian a pérdidas de peso muy marcadas. Además de una intervención activa sobre el estilo de vida: dieta mediterránea, ejercicio regular, control del peso y abandono del tabaco.

 

Conclusión: prevenir el futuro, hoy

La diabetes no tiene por qué ir de la mano de la enfermedad cardiovascular. Con un buen control, revisiones periódicas y compromiso con un estilo de vida saludable, es posible reducir de forma muy significativa el riesgo cardiovascular. Cuidarse hoy es la mejor inversión para disfrutar de un futuro más largo y con mejor calidad de vida.