Riesgos ocultos en el agua: precauciones frente a las amebas de vida libre

Riesgos ocultos en el agua: precauciones frente a las amebas de vida libre

María Teresa Fernández Rodrigo

4 de julio de 2025

¿Qué son las Amebas de Vida Libre (AVL)?

Las amebas de vida libre (AVL) son protozoos de los que quizá no has escuchado hablar nunca y, sin embargo, se encuentran ampliamente distribuidos en la Naturaleza y en contacto con personas, animales y plantas. El nombre de “ameba” se deriva de la antigua palabra griega amoibé, que significa “el cambio” que, hace referencia al aspecto cambiante de este microorganismo cuando se mueve mediante pseudópodos. Son ubicuos en la Naturaleza y son llamados de “vida libre” porque pueden vivir en cualquier hábitat húmedo o acuático, aerobio o anaerobio y habitualmente no son patógenas. Han sido aislados en el agua de piscinas, en el mar, el suelo, plantas, lentes de contacto, agua embotellada, agua de red pública.

El grupo de protistas ameboides comprenden un grupo muy extenso y diverso con más de 15000 especies y la mayoría de ellas, aunque están en contacto permanente con las personas, no suponen un riesgo para salud humana. Sin embargo, en algunas condiciones pueden comportarse como patógenos oportunistas. Existe evidencia de que algunos géneros como Acanthamoeba spp., Balamuthia mandrillaria , Vermamoeba vermiformis, Naegleria fowleri entre otras, pueden ser patógenas y provocar graves enfermedades.

La principal enfermedad que puede producir la ameba del género Acanthamoeba spp. es una grave lesión en la córnea (queratitis infecciosa) que, si no es diagnosticada y tratada a tiempo, puede llevar a la pérdida parcial o total de la visión del ojo afectado. La Naegleria Fowleri apodada “ameba como cerebros” es una ameba de mayor virulencia y su afinidad por el tejido cerebral puede provocar una meningoencefalitis amebiana primaria (MAP) de consecuencias fatales en poco tiempo. Afortunadamente, la Universidad de la Laguna ha patentado una molécula para el tratamiento de la enfermedad causada por esta ameba.

¿Cuál es el riesgo real?

En España, los datos relativos a la epidemiología de estas AVL en aguas destinadas al uso humano (consumo o recreo) son escasos, y se centran fundamentalmente en las Islas Canarias y en el noreste peninsular. Sin embargo, si estos protozoos consiguen colonizar e invadir los tejidos y órganos diana pueden ser peligrosas, pero no todas las personas tenemos la misma susceptibilidad ni similares factores de riesgo.

¿Quiénes deben protegerse?

El contacto que habitualmente tenemos con el agua es diario y se hace más frecuente en esta época estival. En relación con las amebas del género Acanthamoeba spp., es fundamental conocer los riesgos asociados y adoptar las medidas preventivas adecuadas. En particular, las personas que utilizan lentes de contacto deben retirarlas antes de bañarse, ducharse o sumergirse en cualquier medio acuático ya que, el contacto con agua contaminada puede favorecer la entrada del patógeno y aumentar el riesgo de queratitis por Acanthamoeba. Una medida general muy importante consiste en mantener una higiene adecuada de las lentes de contacto y protegerlas siempre en los recipientes preparados para ello.

Las lesiones cerebrales graves causadas por Naegleria fowleri son muy poco frecuentes en España, ya que esta ameba termófila prefiere climas templados y cálidos y resulta bastante sensible a los tratamientos de desinfección convencionales, como el cloro. Aunque no representa la norma en nuestro país, en 2018 en Toledo, se documentó un caso en una niña tras bañarse en una piscina cubierta. Sin embargo, N. fowleri sí se ha aislado en medios donde el agua está templada o caliente, especialmente en aquellos sistemas donde se forman biofilm y temperaturas elevadas, condiciones que favorecen su persistencia y proliferación. Por ello, se recomienda mantener limpios y libres de biofilm los conductos de agua (como los de aire acondicionado, piscinas, jacuzzis, fuentes, termos, griferías…), y asegurar una cloración y desinfección adecuadas.

Cómo actúa esta ameba: cuando se sumerge la cabeza en el agua, penetra a través de las fosas nasales atravesando la lámina cribosa del etmoides y llega hasta el cerebro, provocando esta grave infección. Para prevenir el contagio es recomendable no sumergirse en el agua tibia de lagos, aguas termales, piscinas… o si se hace, debe evitarse que penetre el agua por la nariz.

¿Y si ingerimos agua contaminada con amebas?

No representa riesgo digestivo, pero siempre debe asegurarse la potabilización del agua, ya que fuentes naturales pueden contener otros patógenos como Giardia spp. Cryptosporidium spp. o Salmonella spp.

Las AVL pueden comportarse como un “caballo de Troya”

Otra característica de las AVL es su fuente de alimentación principal: las bacterias. Cuando las bacterias son fagocitadas por la AVL se ha demostrado que algunas de estas bacterias, han desarrollado una relación de simbiosis con la ameba y son capaces de sobrevivir en el interior y, además, les confieren cierta protección. Cuando el medio se hace hostil la ameba se enquista, resiste y sobrevive con las bacterias en su interior, hasta que el medio vuelve a ser propicio para ellas. En ese momento puede liberar las bacterias que, incluso se han multiplicado, contaminando de esta forma el agua. Estas bacterias pueden ser realmente peligrosas y patógenas para el ser humano como Legionella, Pseudomonas, Helicobacter Pylori y cianobacterias tóxicas.

¿Debemos entonces erradicar las AVL del medio natural?

En absoluto. En primer lugar, porque sería casi imposible ya que son medioambientales y en segundo lugar, porque forman parte del ecosistema y del equilibrio natural.

Lo importante es evitar que se acumulen y proliferen en exceso estos protozoos sobre todo en los biofilms. Para ello, es clave mantener limpios los filtros, las tuberías y las paredes de las piscinas, además de tratar correctamente el agua. Aun así, lo más recomendable es que las personas con factores de riesgo tomen precauciones para protegerse y evitar una posible exposición que pueda causarles daños graves.

No obstante, si es portador de lentes de contacto y en algún momento observan una lesión en la córnea tras el contacto con el agua, acudan a su oftalmólogo lo antes posible para iniciar el tratamiento.

Disfruta del agua este verano, pero con responsabilidad. ¡Feliz verano!

Somos lo que hacemos: Rol ocupacional y salud mental en personas y familias

Somos lo que hacemos: Rol ocupacional y salud mental en personas y familias

Marta Marín-Berges, María Pilar Pardo Sanz y Sandra León Herrera

2 de julio de 2025

Lo que van a leer a continuación surge de una ponencia realizada en el marco del “Mayember, Mes del Orgullo Loco, organizada por la Asociación Paso a Paso. El objetivo fue compartir una mirada desde la Terapia Ocupacional sobre la importancia de los roles ocupacionales en personas con trastorno mental grave y en sus familias.

 

¿Qué es la Terapia ocupacional?

 

La Terapia Ocupacional es una profesión sanitaria centrada en la persona, orientada a promover la salud y el bienestar a través de la ocupación.

Su objetivo principal es facilitar la participación en las actividades de la vida diaria, como levantarse de la cama, preparar el desayuno, comer con una cuchara, jugar a las cartas o desempeñar un trabajo.

Las y los terapeutas ocupacionales logran este resultado trabajando con personas y comunidades para mejorar su capacidad de participar en ocupaciones significativas, o adaptando la ocupación y el entorno para favorecer su compromiso ocupacional.

 

¿Qué son los roles?

 

Los roles han sido históricamente definidos como un conjunto de comportamientos esperados por la sociedad, moldeados por la cultura y el contexto. Pueden ser conceptualizados y definidos por una persona, grupo u organización.

Los roles representan un aspecto clave de la identidad ocupacional y ayudan a definir a la persona, grupo, o comunidad.

Además, suelen estar asociados a actividades y ocupaciones específicas; por ejemplo, el rol de madre o padre implica, entre otras cosas, cuidar a los hijos.

 

¿Qué nos proporcionan los roles?

 

  1. Identidad y autoestima:
  • Los roles —como madre/padre, estudiante, amiga/o, trabajadora/a— contribuyen a nuestra identidad y autoestima.
  • Explorar, fortalecer y mantener estos roles mejora la autoimagen y la sensación de valía personal.
  1. Estructura y rutina:
  • Los roles brindan orden, estructura y rutina a la vida diaria.
  • Para las personas con problemas de salud mental, los roles significativos ayudan a establecer rutinas saludables, lo que a su vez puede mejorar su estabilidad emocional y mental.
  1. Sentido de propósito:
  • Los roles nos aportan un sentido de propósito y significado en la vida.
  • Es necesario identificar y trabajar en roles alineados con los valores de la persona, lo que puede aumentar su motivación y compromiso con el proceso de recuperación.
  1. Participación social:
  • Los roles sociales favorecen la conexión con los demás y nos brindan oportunidades para participar en la comunidad.
  • Explorar roles que impliquen interacción positiva ayuda a integrar a las personas en su comunidad.
  1. Adaptación y ajuste: 
  • En situaciones de cambio o crisis, los roles pueden ayudar a las personas a adaptarse y ajustarse a nuevas circunstancias.
  • Acompañar a las personas a identificar nuevos roles o adaptar los existentes puede ser de ayuda para enfrentar desafíos en la salud mental.
  1. Prevención de las recaídas:
  • Mantener roles significativos actúa como factor protector contra recaídas en problemas de salud mental.
  • Fortalecer los recursos y habilidades necesarios para sostener estos roles en el tiempo puede ayudar a prevenir recaídas y promover la recuperación sostenida.

 

Los roles en las familias

 

En las familias, la presencia de cambios en la dinámica familiar es frecuente, ya que puede darse la pérdida de ciertos roles, la reducción al rol de cuidador/a, la redefinición de funciones y la aparición de nuevos roles adicionales, lo que altera las rutinas habituales. Todo esto impacta en la salud mental y física de quienes viven estas circunstancias, generando experiencias de duelo, ansiedad, estrés, síntomas depresivos y, muchas veces, sobrecarga que puede llevar a desatender el propio bienestar. Además, suelen presentarse consecuencias sociales y económicas, como el aislamiento social y dificultades económicas derivadas del tiempo y recursos dedicados al cuidado dentro del hogar.

En un contexto social donde los sistemas de apoyo son limitados y la salud mental sigue cargada de estigmas, resulta urgente reivindicar enfoques centrados en la ocupación que reconozcan la diversidad de roles como parte del proceso de recuperación.

Las políticas públicas, los equipos profesionales y la sociedad en su conjunto deben replantearse qué apoyos se ofrecen a las personas con trastorno mental grave y a sus familias para sostener una vida con sentido.

En este escenario, surgen preguntas necesarias: ¿cómo puede la Terapia Ocupacional contribuir a generar espacios que promuevan la participación y la reconstrucción de roles? ¿Estamos preparadas/os como profesionales para acompañar procesos que desafían las estructuras sociales que generan exclusión?

 

Conclusiones

Una de las intervenciones clave desde Terapia Ocupacional es fortalecer los roles significativos como parte integral de la identidad y el bienestar de las personas y promover la participación activa y satisfactoria en la vida cotidiana.

Tenemos muy presente que la pérdida o la adquisición de roles puede impactar en la salud física y mental de las personas, además de introducir cambios en la dinámica familiar o la estabilidad económica.

Ciencia y excelencia para transformar el cuidado en hospitales y universidades

Ciencia y excelencia para transformar el cuidado en hospitales y universidades

Raúl Soto Cámara y Laura Alonso Martínez

30 de junio de 2025

Los Centros Comprometido con la Excelencia en Cuidados (CCEC® / BPSO® por su nombre en inglés) son un programa internacional de la prestigiosa Registered Nurses’ Association of Ontario (RNAO). Esta organización, que representa a las enfermeras registradas y estudiantes de enfermería de Ontario, está liderada desde 1996 por la Dra. Doris Grinspun, su directora ejecutiva, reconocida por su incansable labor en defensa de la política pública en salud y el papel de la profesión enfermera.

 

Este programa, presente en instituciones de todo el mundo, tiene en España la coordinación nacional de los centros asistenciales en Investén-ISCIII, la Unidad de Investigación en Cuidados del Instituto de Salud Carlos III. En él, los centros candidatos implementan durante tres años las Guías de Buenas Prácticas (GBPs) desarrolladas por la RNAO, en un proceso tutorizado que culmina en una fase de sostenibilidad y evaluación continua.

 

Por ejemplo, la experiencia del Sector Zaragoza III, recientemente acreditado como Centro Comprometido con la Excelencia en Cuidados (CCEC® / BPSO®), demuestra el potencial transformador del programa. Más de 200 profesionales trabajaron entre 2022 y 2024 en la implementación de guías sobre salud mental, ostomías y lactancia materna, generando cambios estructurales y formativos. Este caso ilustra cómo la evidencia científica basada en guías actualizadas puede integrarse con éxito en la práctica asistencial, con impacto directo sobre la calidad de los cuidados y la seguridad de los pacientes.

 

En este contexto, la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Burgos (UBU) ha dado un paso histórico al convertirse en la primera institución académica española en ser designada como candidata a Centro Comprometido con la Excelencia en Cuidados (CCEC® / BPSO® Académico) por la RNAO. Este proceso de candidatura es acompañado por la Dra. Doris Grinspun y el Host Académico bajo la dirección de la Dra. Amalia Silva. Como afirman estas expertas, estos programas buscan la transformación profunda, medible y colectiva de la cultura del cuidado y exigen un compromiso con la actualización del conocimiento, el pensamiento crítico y la colaboración estrecha entre el ámbito académico y los centros asistenciales. Además, subrayan el papel de la enfermería como motor de cambio multidisciplinar, que involucra a médicos, farmacéuticos, técnicos, pacientes, familiares y otros profesionales en un esfuerzo conjunto por mejorar la calidad de los cuidados.

 

Este reconocimiento, más allá de un símbolo institucional, refleja una apuesta clara: formar profesionales y estudiantes sanitarios con base en evidencia científica actualizada, mediante la implementación de las Guías de Buenas Prácticas (BPGs) desarrolladas por la RNAO. Estos programas refuerzan el vínculo entre universidad y sistema sanitario, e impulsan un modelo donde el conocimiento sustituya a la ideología en las decisiones clínicas.

 

El programa no solo fortalecerá la formación universitaria, sino que impactará directamente en la calidad de los cuidados prestados a toda la sociedad. En un contexto donde la desinformación en salud representa una amenaza creciente, iniciativas como esta reivindican el valor del conocimiento riguroso y la práctica clínica basada en la evidencia.

 

La excelencia en cuidados no es una utopía, es una responsabilidad. Desde la Universidad de Burgos, el sector académico también comienza a caminar con paso firme hacia ella.

Salud mental de las personas trans adolescentes

Salud mental de las personas trans adolescentes

Noelia Núñez Descalzo

29 de junio de 2025

Cada 28 de junio, proclamado internacionalmente como Día del Orgullo, se conmemora el acto que sirvió de catalizador para el movimiento actual por los derechos de las personas LGTBIQ+.

El 28 de junio de 1969, se iniciaron una serie de manifestaciones en Nueva York (Estados Unidos), a consecuencia de una redada policial en el bar Stonewall Inn que era frecuentado habitualmente por la comunidad queer. Las personas que se encontraban allí se negaron a dispersarse de manera pacífica, como solía ser habitual, comenzando así una batalla abierta contra las fuerzas de seguridad en defensa de sus libertades y las del colectivo. Hoy en día esta revuelta sigue siendo el símbolo global de resistencia y orgullo para la comunidad LGTBIQ+. Fue ese mismo 1969 cuando se creó la Street Transvestite Action Revolutionaries (STAR), una organización cuya función principal era dar cobijo a activistas trans en la lucha por la salvaguardar los derechos del colectivo.

Hablamos de persona trans haciendo referencia a diferentes formas de expresión de la identidad de género: transexual, transgénero e intergénero entre otras. Según algunos estudios en población adolescente entre el 0,17% y el 2,7% se identificaron como trans.

 

¿Qué es la identidad de género?

 

La identidad de género hace referencia a la experiencia personal de ser hombre, mujer o ser diferente que tiene una persona. Es decir, es la forma en la que una persona se siente y se identifica. Por ejemplo, si una persona se siente y se identifica como mujer, su identidad de género es femenina, independientemente de su sexo asignado al nacer, de su documento de identidad y del género que la sociedad le impone por su biología.

Cuando la identidad de género no coincide con el sexo asignado al nacer, la persona puede ser considerada como trans. Este hecho puede generar malestar o incomodidad, pudiendo desembocar en los casos más extremos en disforia de género. Este está causado por el sufrimiento que ocurre cuando tu cuerpo o la forma en la que te tratan los demás no encajan con quien tú eres por dentro.

 

Las personas trans adolescentes tienen peor salud mental que sus iguales cisgénero

 

La literatura científica es contundente en este sentido. Una revisión sistemática publicada en 2025 concluye que las personas trans adolescentes cargan con más sufrimiento psicológico que sus iguales cisgénero y, en consecuencia, tienen peor salud mental. No por hecho de ser trans, sino por cómo la sociedad las trata. Se enfrentan a más dificultades sociales y emocionales que impactan directamente en la construcción de su autoestima y de su identidad generando miedo e inseguridad.

A esta discriminación social se suman las barreras legales y sanitarias que afectan a la obtención de documentos o atención a la salud que respeten su identidad. Existen países como Lituania que no tienen normas específicas para las personas trans, otros como Francia donde se les exige haber pasado por tratamiento farmacológico y/o cirugía para poder acceder a una nueva documentación y otros, como es el caso de España, donde se permite la autodeterminación del individuo.

Se ha demostrado que cuando una persona trans es aceptada y respetada por su entorno social y familiar su bienestar psicológico es equiparable al de otra cisgénero.

 

Adolescentes trans y suicidio

 

El intento de suicidio y la mortalidad por suicidio es más frecuente en las personas trans adolescentes que en adolescentes cisgénero. En el estudio National Survey on LGBTQ Youth Mental Health (2020) realizado en Estados Unidos un 52% de adolescentes trans habían considerado seriamente quitarse la vida en el último año.

Es llamativo como el sexo asignado al nacer parece influir en las cifras de suicidio. De hecho, existe asociación entre la ideación suicida grave y ser una persona asignada como mujer al nacer.

Del mismo modo, el país de procedencia también parece ser un factor predisponente o protector en materia de ideación suicida. En un estudio llevado a cabo en 2022 se observó como Países Bajos cuenta con tasas de suicidio más bajas en este grupo de población que Canadá y Reino Unido. En este sentido, el hecho de que Paises Bajos sea uno de los países que más investigación produce en relación con el colectivo “trans” es posible que sea consecuencia de un contexto social más involucrado con la comunidad y, en definitiva, de un entorno protector para la salud mental de las personas trans adolescentes.

 

Disforia de género y personas trans

 

Los sentimientos de disforia de género han aumentado en las personas trans y, sobre todo, en las más jóvenes. Las razones de este aumento podrían ir de la mano, por un lado, de un mayor acceso de las personas trans adolescentes a servicios transafirmativos y, por otro, a un incremento de las referencias mediáticas. Las personas trans más conocidas sirven de modelos de imitación, lo que acelera la búsqueda de ayuda y de tratamiento, además de normalizar este proceso para el resto.

Por otro lado, se ha destacado la importancia entre la relación familiar y el adolescente trans. En esta etapa vital convulsa una mala relación con la familia favorece el consumo de alcohol o drogas, la reticencia a usar métodos de protección frente a Enfermedades de Transmisión Sexual y mayor probabilidad de sufrir problemas en sus relaciones afectivas.

Fomentar un entorno inclusivo y de apoyo frente a la disforia de género evitaría el sufrimiento físico y psicológico de las personas trans durante esta etapa vital de cambio.

 

En conclusión

 

La salud mental de las personas trans adolescentes debe ser visibilizada. Hablamos de jóvenes que, en plena construcción de su identidad, se enfrentan al estigma social, la discriminación derivada de este y el acceso limitado a servicios de salud transafirmativos, únicamente por el hecho de ser o expresarse auténticamente.

La influencia de las relaciones familiares y con sus iguales tienen un impacto clave en su salud mental, actuando como factores que agravan o protegen frente a sus posibles dificultades emocionales.

Fomentar una relación cercana y respetuosa, promover espacios seguros con acceso a salud inclusiva, es apostar por el derecho de cada persona a vivir con empatía y dignidad.

SIBO ¿Pandemia o sobrediagnóstico?

SIBO ¿Pandemia o sobrediagnóstico?

María Badía Martínez
27 de junio de 2025
El sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO) es una enfermedad conocida desde tiempos remotos. El SIBO (Small Intestinal Bacterial Overgrowth), por sus siglas en inglés, se definía antiguamente como el crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado o la contaminación por bacterias provenientes del colon, asociado a síntomas de malabsorción, como hinchazón, diarrea y déficit de vitamina B12.

Esta definición no era controvertida y se sospechaba en pacientes con un síndrome de malabsorción y diarrea crónica debido a una causa predisponente quirúrgica o médica.

 

En la actualidad, el SIBO se diagnostica cuando existe una concentración de ≥ 103 unidades de bacterias colónicas formadoras de colonias por mililitro (UFC/mL) en el cultivo del aspirado duodenal/yeyunal. Este diagnóstico es complejo y poco práctico, ya que conlleva la realización de una prueba invasiva como una gastroscopia.

En este sentido, las pruebas de medición del hidrógeno en el aire espirado son una alternativa diagnóstica y se aplican, actualmente, para detectar SIBO como método diagnóstico indirecto, aunque sin una base científica obtenida mediante ensayos clínicos controlados. Es decir, las pruebas disponibles hasta el momento son poco precisos. Incluso se desconoce si la normalización de estas pruebas es realmente garantía de curación, ya que muchos de ellos no están validados ni son reproducibles.

Recientemente, el término SIBO se ha popularizado, debido a la alta prevalencia reportada desde que se diagnostica de manera indirecta, y gracias a la difusión de la enfermedad por “influencers” en las redes sociales.

 

La definición actual del SIBO ha generado polémica debido a que su espectro se ha ampliado más allá de la malabsorción. Por ello, en 2024, y debido a la gran incertidumbre generada, un grupo de expertos de la AEG (Asociación Española de Gastroenterología) y la ASENEM (Asociación Española de Neurogastroenterología y Motilidad), se pusieron manos a la obra para intentar dar un poco de luz sobre esta enfermedad. Realizaron un estudio formulando preguntas fundamentales sobre el manejo de la patología y dando respuesta a las mismas, de acuerdo con la evidencia científica disponible hasta el momento. Se trata de un documento práctico para el manejo de pacientes con SIBO y ayuda a contrarrestar la desinformación actual que existe sobre la enfermedad.

Así mismo, la Guía Europea editada en el año 2022 para la indicación de test de aliento de hidrógeno (H2) y metano (CH4), propone que, aún en ausencia de un consenso absoluto para la interpretación de sus resultados, y hasta disponer de un verdadero patrón oro para el diagnóstico de SIBO, se considere la realización de las pruebas en pacientes con hinchazón, dolor abdominal y/o signos de malabsorción, una vez descartados otros diagnósticos mediante técnicas endoscópicas o de imagen, y especialmente si hay factores predisponentes.

Estos factores predisponentes son sobre todo alteraciones anatómicas y estructurales intestinales, como cambios posquirúrgicos, asas ciegas, estenosis y fístulas o diverticulosis yeyunal; trastornos graves de la motilidad (conectivopatías graves, amiloidosis y enfermedad de Parkinson); trastornos endocrinos y metabolopatías avanzadas (aclorhidria, hipotiroidismo y diabetes mellitus); diversos fármacos; y una miscelánea constituida por condiciones como rosácea, inmunodeficiencias, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad celíaca, enteritis radica, pancreatitis crónica, hepatopatía o nefropatía graves y el síndrome del intestino irritable (SII), con mayor riesgo en la forma con predominio de diarrea.

En ausencia de dichos factores predisponentes bien definidos, la probabilidad de tener un SIBO es baja y la decisión de realizar pruebas para diagnosticarlo no estaría justificada.

En conjunto, los síntomas compatibles con SIBO, muchas veces pueden confundirse con una disbiosis intestinal, entidad mucho más frecuente y con un tratamiento distinto.

 

La disbiosis intestinal se define por el desequilibrio en la microbiota intestinal. Una pérdida de dicha diversidad junto el desequilibrio entre las proporciones de cepas bacterianas puede provocar graves consecuencias.

La microbiota intestinal está formada por más de 1.000 especies microbianas, incluyendo bacterias, arqueas y eucariotas. Alcanzan su mayor proliferación en el colon y son parte funcional y no prescindible del organismo humano: aportan genes (microbioma) y funciones adicionales a los recursos de nuestra especie, participando en múltiples procesos fisiológicos (desarrollo somático, nutrición, inmunidad, etc.). La microbiota juega un papel relevante en la salud y en la enfermedad, aunque todavía no tenemos respuestas definitivas para describir cómo es la simbiosis perfecta entre microorganismos y humanos, o cuál es la proporción o combinación de microorganismos más adecuada para cada individuo. En personas sanas, la composición de la microbiota intestinal es sumamente diversa, con cepas bacterianas protectoras que superan en número a las cepas potencialmente perjudiciales.

Múltiples factores como el uso de antibióticos y otros fármacos, estrés, factores genéticos, dieta, estilo de vida, etc., se han implicado en el origen de la disbiosis. Si el factor desencadenante es intenso o persistente en el tiempo, el proceso puede conducir a enfermedad intestinal, generalmente de tipo crónico o recurrente y de patrón inflamatorio.

 

Como todos sabemos, la salud de un individuo depende de múltiples factores, su biología (genética, desarrollo, envejecimiento), estilo de vida (alimentación, ejercicio, consumo de fármacos, hábitos tóxicos, etc.), medio ambiente (factores externos físicos, químicos, biológicos, psicosociales, socioculturales, etc.) y del sistema sanitario que le atiende (utilización de servicios, eficacia, eficiencia, etc.). La colonización microbiana está implicada, de un modo u otro, en muchas de esas variables. En concreto, la investigación experimental y clínica de la última década ha subrayado el impacto funcional de las comunidades microbianas que habitan el intestino de los animales, incluyendo el ser humano.

Definir con precisión la población microbiana en el intestino delgado asociada al SIBO es por tanto un desafío, y se espera que futuros estudios de la microbiota mediante secuenciación de nueva generación proporcionen un nuevo concepto de SIBO, tanto en términos cuantitativos como cualitativos.

Mientras tanto, debemos informar correctamente a los pacientes y tener mucha cautela antes de diagnosticarles de SIBO, interpretando únicamente un test indirecto de aire espirado, sin tener en cuenta los riesgos del tratamiento, antecedentes y un contexto clínico adecuado.

Narcotráfico en Internet. El legado de Silk Road

Narcotráfico en Internet. El legado de Silk Road

Juan José Aguilón Leiva y Antonio Manuel Torres Pérez

25 de junio de 2025

Corría el año 2011 cuando, El temible Pirata Roberts –seudónimo con el que operaba un joven estadounidense llamado Ross Ulbricht–, creó un mercado digital clandestino denominado Silk Road. Esta iniciativa supuso el nacimiento de un nuevo modelo global de narcotráfico: los criptomercados de drogas en la Internet profunda. Así, a través de un navegador anónimo, los usuarios de Silk Road podían acceder a esta plataforma y comprar drogas ilegales con la misma facilidad con la que se adquieren productos en cualquier página de Internet. Aunque fue cerrada por el FBI en 2013 y su creador condenado a cadena perpetua, su legado perdura y, desde entonces, han proliferado decenas de mercados similares, muchos de ellos aún activos.

 

La irrupción de las nuevas tecnologías ha transformado el comercio de sustancias ilegales. Hoy en día, Internet ofrece una vía alternativa a la compraventa tradicional de drogas. Estos mercados ocultos operan en la parte de la Web que no está indexada por buscadores convencionales y solo pueden visitarse mediante herramientas específicas que garantizan el anonimato, como el navegador Tor. En este contexto, los criptomercados funcionan de forma parecida a cualquier tienda en línea: los productos se presentan con fotografías, descripciones detalladas, precios en distintas monedas y valoraciones de usuarios. La diferencia es que lo que se vende no son productos legales, sino drogas de todo tipo.

 

Para participar en estas transacciones, los usuarios necesitan tres elementos fundamentales: una criptomoneda como Bitcoin, que permite realizar pagos sin revelar la identidad, un navegador como Tor, que oculta la ubicación del usuario, y un sistema de encriptación para intercambiar mensajes privados entre comprador y vendedor. Este sistema resulta cómodo y atractivo tanto para quienes compran como para quienes venden. Los consumidores evitan el contacto directo con traficantes y pueden adquirir sus sustancias desde cualquier lugar del mundo. A su vez, los vendedores acceden a un mercado global sin exponerse físicamente.

 

El proceso de compra se parece mucho a la de cualquier otra plataforma de comercio electrónico. El comprador selecciona el producto, elige la cantidad, consulta las opiniones de otros usuarios y realiza el pago. La droga suele enviarse por correo ordinario en sobres o paquetes camuflados. Para minimizar el riesgo de estafas, el dinero queda retenido por la plataforma hasta que el cliente confirma la recepción del pedido. Este sistema de depósito y las valoraciones públicas generan una red de confianza entre usuarios y ciberdelincuentes.

 

Los estudios realizados en criptomercados muestran que, las sustancias más vendidas son el cannabis, la cocaína y anfetaminas como el MDMA. También se comercializan sustancias psicodélicas como el LSD, nuevas sustancias psicoactivas y fármacos como los opioides y las benzodiacepinas. Cabe señalar que, la mayoría de los productos analizados contienen el principio activo anunciado, y que su pureza es, en general, alta, lo que refuerza la fidelidad del cliente y mantiene la reputación del vendedor. Esta situación ha provocado que muchos consumidores consideren más seguro comprar drogas en la Internet profunda que en la calle.

 

Europa juega un papel destacado en este fenómeno. Alemania, los Países Bajos y el Reino Unido figuran entre los principales países desde los que se distribuyen estas sustancias. Las razones incluyen una logística postal eficiente, experiencia en el cultivo o síntesis de drogas y cierta tradición en el uso de la tecnología para el comercio ilegal. Además, la variedad de precios, formatos y niveles de pureza permite a los consumidores elegir entre múltiples opciones, según su presupuesto y preferencias.

 

Acceder a estos mercados no es especialmente complicado. Existen directorios que recopilan enlaces activos a páginas de la Internet oculta, así como foros donde se ofrecen guías para principiantes. El acceso es gratuito y la navegación es sencilla para quienes siguen unas instrucciones básicas. Cualquier persona con conocimientos mínimos de internet y algo de determinación puede adquirir drogas ilícitas desde casa. Aunque las fuerzas del orden han logrado clausurar algunas de estas plataformas mediante operaciones coordinadas y sofisticadas técnicas de rastreo, el fenómeno se mantiene activo. De hecho, por cada criptomercado cerrado, suelen aparecer otros nuevos, más descentralizados y difíciles de rastrear.

 

De esta forma, los criptomercados han cambiado las reglas del juego. Han descentralizado la distribución de drogas, facilitando el acceso y creando un sistema más discreto, global y eficiente. Lo que comenzó con Silk Road se ha convertido en un fenómeno consolidado que plantea nuevos retos para las autoridades, la salud pública y la prevención. Hoy, el mercado de drogas ya no está solo en las calles: también se encuentra, silenciosamente, en la Red.