¿Un primitivo test de Apgar? El rol de las matronas en la valoración del recién nacido en la Antigüedad

¿Un primitivo test de Apgar? El rol de las matronas en la valoración del recién nacido en la Antigüedad

María García-Magán

17 diciembre 2024

En 1953, la doctora Virginia Apgar publicó en la prestigiosa revista Anesthesia & Analgesia un artículo que marcaría un antes y un después en el campo de la obstetricia y la ginecología. Y es que este sería el foro elegido por la anestesista para la presentación del posteriormente conocido como test de Apgar, un examen clínico realizado a los recién nacidos con el objetivo de valorar su estado general inmediatamente después del parto.

Más concretamente, el test de Apgar valora cinco signos clínicos en el neonato: el esfuerzo respiratorio, la frecuencia cardíaca, el tono muscular, los reflejos y la coloración de la piel. El profesional sanitario asigna a cada uno de estos cinco parámetros una puntuación de entre 0 y 2 puntos y, posteriormente, suma el resultado de cada uno de ellos. De este modo, se obtiene un resultado final comprendido entre 0 y 10 puntos que indica el estado general del recién nacido (a mayor puntuación mejor estado). Este test se realiza en el primer minuto de vida para conocer la tolerancia al parto del neonato y se repite a los cinco minutos tras el nacimiento para analizar la evolución del recién nacido y su adaptación al medio.

Así pues, nos encontramos ante una herramienta rápida y de fácil aplicación, utilizada tanto por médicos obstetras, pediatras y matronas, que no solo valora el estado general del recién nacido, sino que también tiene capacidad para orientar en su pronóstico y predecir la supervivencia del neonato. Por todas estas razones, en la actualidad su uso está ampliamente extendido a nivel mundial, a pesar de que ya desde hace décadas se cuestiona su fiabilidad y valor, lo que ha dado lugar a la propuesta de nuevas alternativas e instrumentos de valoración del neonato inmediatamente después del parto. Sin embargo, la OMS sigue recomendando su aplicación, que está plenamente implantada en nuestro país y constituye una herramienta fundamental en el desempeño profesional de las matronas en la actualidad.

No obstante, la doctora Apgar publicó su trabajo a mediados del siglo XX, algo que resulta reciente puesto en perspectiva en el contexto de la longue durée de la Historia de la Ciencia. Por este motivo resulta legítimo preguntarse: ¿cómo se valoraba a los recién nacidos antes de la aparición del famoso test?, ¿sobre qué figuras recayó la responsabilidad de llevar a cabo este examen?, ¿con qué fin? Y aunque las respuestas a estas preguntas podrían ser tan numerosas como sociedades han existido, a continuación, intentaremos resolver estas cuestiones a partir de las fuentes de una de las culturas que más influencia ha tenido en el devenir de la civilización occidental: el mundo clásico.

La importancia de las matronas durante la Antigüedad es un hecho indiscutible (téngase en cuenta que en este texto utilizamos el término matrona en su acepción actual en castellano y no con su significado en lengua latina). La investigación presume que, la mayoría de las matronas, basaría su práctica en la transmisión oral de saberes entre generaciones, y que sus conocimientos serían eminentemente prácticos. No obstante, algunos datos nos hacen pensar que tal vez una parte de este colectivo pudo estar alfabetizado e incluso recibir algún tipo de formación de naturaleza teórica.

De hecho, el médico griego Sorano —principal figura en el campo de la obstetricia desde los primeros siglos de nuestra era hasta la Edad Moderna— describió a la “matrona ideal” como aquella que, además de acumular saberes prácticos, poseyó una formación teórica (Sor.Gyn.1.3-4). Precisamente, gracias a este médico y a su tratado Ginecología, podemos entender mejor no solo a la propia figura de la matrona, sino también conocer sus competencias y, en concreto, los cuidados que dispensó a los recién nacidos durante la Antigüedad.

Las matronas desempeñaron un papel fundamental en la reproducción social de la antigua Roma, en tanto que fueron las encargadas de valorar la viabilidad de los recién nacidos. Se ha de tener en cuenta que las matronas no solo dispensaron cuidados a la mujer durante la etapa del embarazo y se encargaron de atender su parto, sino que también fueron fundamentales en el cuidado de los recién nacidos.

Como cuenta Sorano, tras la expulsión del neonato, la matrona lo recogía y anunciaba su sexo mediante un gesto de la mano que, por desgracia, desconocemos. A continuación, depositaba al neonato en el suelo y comenzaba a examinar su estado general, realizando una inspección visual en busca de cualquier anomalía física. La matrona valoraba la fuerza del llanto del bebé y examinaba sus miembros, comprobando su tono y sensibilidad (dos valoraciones que coinciden con dos de los parámetros del actual test de Apgar). Además, la matrona también debía comprobar que “sus conductos, es decir, los oídos, nariz, faringe, uretra, ano” estuvieran “libres de obstrucción” (Sor.Gyn.2.10). En otras palabras, la matrona valoraba la funcionalidad de los órganos del neonato y la permeabilidad de la vía área (un último aspecto que también forma parte del examen rutinario que realizan las matronas en la actualidad).

No obstante, la responsabilidad de la matrona en el mundo antiguo excedía las atribuciones de las matronas en la actualidad, pues el resultado de esta valoración determinaba “si merecía la pena que el bebé fuera criado”, en palabras de los antiguos. Si el juicio de la matrona era desfavorable, el neonato podía ser abandonado en una práctica conocida como expositio, muy lejana a los valores morales de la sociedad actual. Es por ello que se afirma que las matronas desempeñaron un rol central en la reproducción socialdel mundo clásico pues, al fin y al cabo, fueron quienes determinaron el destino de los individuos nacidos durante esta época mediante este primer juicio.

Aunque que no existen evidencias ni razones para pensar que la doctora Apgar tomara como referencia el trabajo de las matronas en la Antigüedad, no dejan de resultar curiosas las indiscutibles similitudes entre la valoración del recién nacido en época antigua y los parámetros establecidos por el actual test de Apgar. Estos paralelismos nos indican que, si bien es cierto que las prácticas desarrolladas por las matronas en la Antigüedad no se basaron en la evidencia científica, tampoco pueden ser desdeñadas como “primitivas”, pues casi dos milenios más tarde forman parte de la práctica habitual de las matronas del siglo XXI.

Calostro: el oro líquido que no siempre fue tan preciado

Calostro: el oro líquido que no siempre fue tan preciado

María García-Magán

16 diciembre 2024

El calostro —conocido popularmente como oro líquido por sus magníficas propiedades— es un fluido denso, de color amarillento, que la madre produce los siguientes tres o cuatro días tras el parto, antes de la llamada “subida de la leche”. A pesar de que su composición es diferente a la leche materna madura, la evidencia científica destaca sus incuestionables beneficios tanto para la salud del recién nacido como de la madre. Es por ello que organizaciones como la OMS y UNICEF recomiendan encarecidamente que la lactancia materna se inicie desde la primera hora de vida (incluyendo, por tanto, el calostro) y se continúe a demanda, al menos, durante los seis primeros meses del bebé.

Sorprendentemente, y a pesar de sus indiscutibles beneficios —especialmente, a nivel inmunitario—, el calostro no siempre ha sido tan apreciado. Incluso en la actualidad, en países como Pakistán o la India, sigue existiendo una evidente desinformación a nivel popular, por lo que muchas de las nuevas madres (hasta el 66,4% en las zonas rurales de Bihar, en la India) desechan este preciado líquido, debido a diversas creencias populares, supersticiones y dogmas religiosos. Curiosamente, esta práctica también se llevó a cabo en nuestro pasado, tal y como nos informan algunas de las fuentes históricas que han sido conservadas hasta nuestros días.

El tratado Ginecología, del médico griego Sorano, resulta la mejor fuente literaria para el estudio de la lactancia materna durante la Antigüedad. Sorano, que vivió a caballo entre los siglos I y II d.C. —durante el periodo de dominación romana del Mediterráneo oriental—, escribió su obra con el objetivo de recoger las funciones de las matronas e incluir toda una serie de recomendaciones para su ejercicio en la atención a las embarazadas, parturientas y puérperas. La importancia de este tratado es indiscutible, ya que constituyó el manual de referencia en relación con la Obstetricia y la Ginecología hasta la Edad Moderna (razón por la que, al contrario que otros muchos tratados médicos del pasado, se ha conservado hasta nuestros días).

En cualquier caso, a pesar de que podamos apreciar los beneficios para la salud de algunos de los consejos que Sorano expone en su obra —como, por ejemplo, la realización por parte de la matrona de un primitivo “test de Apgar” tras el nacimiento del niño (Sor.Gyn.2.10)—, lo cierto es que muchas otras de sus recomendaciones carecen de evidencia científica en la actualidad e incluso se puede intuir su potencial nocivo para la salud. Este es el caso de algunos de sus consejos en torno a la lactancia materna, pues el griego recomienda que a los recién nacidos se les deje en ayunas durante los dos primeros días (Sora.Gyn.2.17) y que se les evite administrar lo que el médico califica como “la primera porción de la leche materna” (Sor.Gyn.2.18) —es decir, el calostro. Tras este ayuno, el médico también aconseja que, durante los primeros veinte días de vida del recién nacido, se cuente con los servicios de una nodriza, argumentando que, durante este periodo de tiempo, la leche de la madre “es insalubre, por ser demasiado espesa, caseosa y, por tanto, difícil de digerir” (Sora.Gyn.2.18). En caso de que no se pudiera disponer de una nodriza, Sorano recomienda alimentar al recién nacido con miel o una mezcla de esta sustancia con leche de cabra.

Sea como fuere lo cierto es que, en la actualidad, los investigadores se preguntan hasta qué punto estuvieron arraigadas estas prácticas y en qué medida pudieron influir en la tasa de mortalidad infantil de las sociedades del pasado, ya de por sí muy elevada por muy diversos motivos. En cualquier caso, si bien ya no podemos intervenir en las decisiones de los sujetos del pasado que, como hemos visto, pudieron estar fundamentadas en los consejos de las autoridades médicas de su época, resulta imprescindible que actuemos en aquellas zonas de nuestro planeta en las que, en la actualidad —como ya hemos comentado— se siguen perpetuando patrones de conducta basados en la desinformación, que pueden acarrear funestas consecuencias en la salud de los individuos y sus comunidades.

Cuando el gluten se vuelve el enemigo. Vivir con enfermedad celiaca

Cuando el gluten se vuelve el enemigo. Vivir con enfermedad celíaca

Yolanda Martínez Santos

13 diciembre 2024

La enfermedad celíaca (EC) es una enteropatía inmunomediada provocada por el gluten que afecta a pacientes genéticamente susceptibles. Esta reacción produce una atrofia severa de las vellosidades intestinales lo que provoca problemas digestivos de malabsorción, afectando a otras áreas de la salud debido a los déficit nutricionales. Es una enfermedad relativamente común que afecta al 1% de la población mundial y puede desarrollarse en cualquier etapa de la vida. La incidencia ha aumentado rápidamente en las últimas cuatro décadas.

 

Por bajos que sean los niveles de exposición al gluten, este, puede provocar una inflamación de la mucosa intestinal aumentando el riesgo de complicaciones como: linfoma, cáncer de intestino, osteoporosis, anemia o desnutrición. Por tanto, se hace necesario un correcto diagnóstico y seguimiento de la EC, basado en el control nutricional, serológico y anatomopatológico. En la actualidad, se ha demostrado que una adherencia estricta y permanente a la dieta sin gluten (DSG) es el único tratamiento efectivo, fundamental para eliminar los síntomas de la enfermedad, evitar deficiencias nutricionales, recuperar la mucosa intestinal y mejorar la calidad de vida de estos pacientes. No obstante, la DSG es muy difícil de mantener. El gluten es un componente ampliamente utilizado, que a menudo se utiliza como fuente de proteína en numerosos productos alimenticios comerciales.

 

Aunque en los últimos años las patologías vinculadas al gluten han suscitado gran interés y estudio, la EC no es un fenómeno reciente ya que existen textos históricos que la mencionan. La primera alusión se atribuye a Areteo de Capadocia, en el siglo II a.c., quien en sus textos describió los síntomas de la enfermedad. La historia de la EC, puede dividirse en diferentes etapas marcadas por los avances en el diagnóstico y la comprensión de su etiopatogenia. Además, en cada uno de estos periodos, se identifican diversos hitos y descubrimientos clave para su diagnóstico, seguimiento y tratamiento.

 

Samuel J. Gee, el padre de la enfermedad celiaca

Este pediatra británico marcó un antes y un después en la historia de la EC. En 1888, impartió una conferencia en Londres donde daba a conocer su informe clínico “raro” que afectaba a niños y adultos “On the coeliac affection”, y que despertó el interés de la comunidad científica.  En él, identificó los síntomas que corresponden a la descripción clásica de la enfermedad: diarrea, pérdida de peso, dolor abdominal, hinchazón, gases, náuseas, etc. y que en el caso de los niños era común encontrar, irritabilidad y problemas de crecimiento y desarrollo.

 

Inicio de la dieta sin gluten en el tratamiento de la enfermedad celiaca

A lo largo del siglo XX, comenzaron los primeros ensayos sistemáticos con dietas experimentales que se basaban en el consumo o exclusión de ciertos alimentos. En la década de los 1920, se empezó a vincular la dieta con la etiopatogenia de la enfermedad celiaca. Poco después, en los años 40, el pediatra holandés K. Dicke, confirmó en su tesis doctoral, la conexión entre el trigo y la malabsorción de grasas, relacionándola con los síntomas característicos de la celiaquía. Su investigación demostró que eliminar el trigo, la avena y el centeno de la dieta mejoraba significativamente la absorción de los nutrientes en los pacientes tratados.

 

Avances en el diagnóstico de la enfermedad celiaca

Desde la década de 1950, la introducción de la biopsia peroral, permitió identificar alteraciones en la mucosa intestinal asociadas a la EC. En años posteriores, el desarrollo de métodos de diagnóstico avanzados como técnicas serológicas, genéticas e histológicashan impulsado un mayor entendimiento de esta enfermedad. Cabe destacar el reconocimiento de los haplotipos principales vinculados a la celiaquía (HLA-DQ2.5 y HLA-DQ8), la identificación de la transglutaminasa tisular (TG2) como un autoantígeno y la determinación de los anticuerpos IgA TG2 como biomarcador de enfermedad en celíacos no tratados.

 

Los péptidos Inmunogénicos de Gluten (GIP), un nuevo hito en el manejo de la celiaquía

La determinación de anticuerpos, la historia dietética y la clínica se utilizaban para monitorear la adherencia a la DSG de los pacientes con EC, siendo insuficiente en muchos casos para descartar transgresiones dietéticas y una correcta realización de la dieta.

Con el nuevo siglo, y durante las primeras décadas de los años 2000, se han desarrollado herramientas capaces de identificar de manera objetiva los péptidos inmunogénicos del gluten (GIP). Estas sustancias, son fragmentos específicos de proteínas de gluten, resistentes a la digestión gastrointestinal y que son capaces de desencadenar respuestas inmunológicas en los pacientes celíacos. Asimismo, ha crecido el interés en el uso del análisis centrado en los GIP, en heces u orina, para monitorizar  y diagnosticar la exposición al gluten en pacientes con EC. Se trata de pruebas no invasiva y fáciles de realizar, con una gran elevada sensibilidad y especificidad, por lo que se perfilan como los marcadores más prometedores y confiables para la detección de las transgresiones del gluten dietético.

 

¿Y en el futuro?

Como se ha relatado, los avances en el diagnóstico y tratamiento de la EC han permitido una mejor comprensión y manejo de la enfermedad. Estos hitos han sido fundamentales para mejorar la calidad de vida de los pacientes, al facilitar diagnósticos más precisos y enfoques terapéuticos más efectivos. En el futuro, los avances en biotecnología y terapias alternativas como enzimas digestivas específicas o vacunas, podrían revolucionar aún más la forma de manejo de la EC, ofreciendo a los pacientes, nuevas oportunidades para llevar una vida plena y sin restricciones.

La equidad en salud: Un derecho fundamental para todos

La equidad en salud: Un derecho fundamental para todos

Isabel Antón Solanas

12 diciembre 2024

El 12 de diciembre, Día Mundial de la Cobertura Sanitaria Universal, es una fecha para reflexionar sobre la importancia de garantizar el acceso equitativo a servicios de salud de calidad para todas las personas.

El derecho a la salud está consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos desde 1948. Sin embargo, este derecho no se reduce únicamente al acceso a la atención sanitaria, sino que abarca una serie de condiciones que permiten a las personas alcanzar el máximo bienestar posible. Factores como la alimentación, la vivienda, el empleo digno y la educación son componentes integrales del derecho a la salud.

Sin embargo, la realidad es que millones de personas en el mundo todavía enfrentan barreras significativas para tener salud. Estas barreras incluyen desigualdades económicas, discriminación por género, raza o identidad sexual, y exclusión de las personas con discapacidad o de quienes viven en áreas rurales o marginadas. El principio de equidad exige que trabajemos para derribar estas barreras, asegurando que los recursos y las oportunidades de salud sean distribuidos de manera justa y proporcional a las necesidades.

 

 

Explicando la equidad en salud

 

La equidad en salud, según el equipo de investigación del proyecto HEQED (Health Equity through Education), no es un fin en sí mismo sino un proceso continuo que requiere reflexión, acción y adaptación constante por parte del conjunto de la sociedad. Así, promover la equidad en salud implica identificar y abordar desigualdades de manera sistemática y permanente. Estas desigualdades pueden tener su origen en una variedad de factores, incluyendo factores sociales, económicos, ambientales o políticos.

Los valores que guían nuestras acciones y comportamientos son fundamentales para entender cómo podemos construir un sistema más justo e inclusivo. Sin embargo, si alcanzar la equidad fuera sencillo, lo habríamos logrado hace tiempo. Uno de los principales desafíos radica, precisamente, en los valores o principios que guían la toma de decisiones y orientan las acciones que, a largo plazo, deben beneficiar a las personas, las comunidades y la sociedad en su conjunto.

Conscientes de que una amplia gama de valores está vinculada a la equidad en salud, el enfoque de HEQED ha identificado ciertos sistemas de valores que son particularmente relevantes en el contexto actual. Estas perspectivas ayudan a analizar las desigualdades y proponer soluciones significativas. Su propósito no es ofrecer una descripción exhaustiva, sino invitar a la reflexión y al debate, proporcionando un marco útil para abordar los complejos retos que plantea la promoción de la equidad en salud en todos los sectores de la sociedad.

 

 

Derechos humanos

 

Los derechos humanos son el fundamento de cualquier discusión sobre equidad en salud. Todas las personas, sin importar su origen o circunstancias, tienen el derecho inherente a disfrutar del nivel más alto posible de salud física y mental. Esto incluye no solo el acceso a servicios de salud, sino también a condiciones básicas como seguridad alimentaria, vivienda digna o agua potable.

 

 

Justicia social

 

La justicia social subraya la necesidad de abordar las inequidades que nacen de los determinantes sociales de la salud. Factores como la pobreza, el desempleo, la educación deficiente y la falta de acceso a servicios básicos son causa fundamental de malestar y enfermedad. En palabras de Michel Marmot, estas condiciones sociales son “las causas de las causas” de los problemas de salud. La justicia social exige que trabajemos para abordarlas y crear entornos que permitan a todas las personas llevar una vida saludable.

 

 

Bienestar planetario

 

En los últimos años, el concepto de bienestar planetario ha ganado importancia en el campo de la salud pública. Este enfoque reconoce que la salud humana está intrínsecamente conectada con la salud de nuestro planeta. La degradación ambiental, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad no solo afectan los ecosistemas, sino que también tienen un impacto directo en la salud de las personas. Promover la equidad en salud requiere prácticas sostenibles que protejan tanto a los seres humanos como al medio ambiente.

 

 

Seguridad ontológica

 

La seguridad ontológica se refiere a la necesidad de estabilidad, confianza y continuidad en la vida de las personas. En el contexto de la salud, esto significa garantizar que las personas tengan acceso a servicios fiables y consistentes, y que puedan confiar en las instituciones que proveen estos servicios. La falta de seguridad, ya sea por conflictos, pobreza extrema o sistemas de salud fragmentados, afecta la capacidad de las personas para alcanzar su bienestar pleno.

 

 

Participación

 

La equidad en salud no puede imponerse; requiere la participación activa de la sociedad. Las personas deben ser incluidas en la toma de decisiones que afectan sus vidas, desde el diseño de políticas sanitarias hasta la implementación de programas de salud. Así, la participación es fundamental para garantizar que las soluciones sean inclusivas y respondan a las necesidades reales de las personas.

Aunque no está contemplado en el proyecto HEQED, el objetivo de la cobertura sanitaria universal bien podría sumarse al resto de los valores que deberían orientar las acciones enfocadas a promover la equidad en salud. Este concepto aboga por un acceso equitativo a servicios esenciales de salud que, sin embargo, debe ir acompañado de esfuerzos para abordar las causas subyacentes de la inequidad en salud.

 

 

Una llamada a la acción

 

Lograr una cobertura sanitaria universal y, a través de ella, promover la equidad en salud, requiere un compromiso colectivo. Los gobiernos, las organizaciones internacionales, las instituciones educativas y la sociedad civil tienen roles complementarios en este esfuerzo.

En este Día Mundial de la Cobertura Sanitaria Universal, es importante reafirmar el compromiso con un mundo donde todas las personas, sin excepción, tengan la oportunidad de alcanzar su máximo potencial de salud y bienestar. La equidad en salud no es solo un ideal, sino una llamada a la acción motivada por la necesidad urgente para construir sociedades más justas, inclusivas y sostenibles.

Síndrome de intestino irritable o colon irritable: Tu intestino es tu segundo cerebro

Síndrome de intestino irritable o colon irritable: Tu intestino es tu segundo cerebro

Mónica Gros Alcalde

16 diciembre 2024

El síndrome de intestino irritable, también conocido como colon irritable, es a día de hoy uno de los trastornos digestivos más frecuente en los países occidentales, además de estar creciendo progresivamente en el mundo.

 

Se ha definido como una patología funcional. Esto quiere decir que, cuando se realizan las pruebas diagnósticas habituales (analítica de sangre, pruebas de intolerancias alimenticias, pruebas de imagen abdominal, endoscopias, u otras), los hallazgos son normales. Por tanto, para el diagnóstico de esta enfermedad se utilizan otros métodos como los criterios de Roma IV.

 

Los criterios de Roma IV incluyen una serie de ítems que el paciente debe presentar y que se basan principalmente en los síntomas digestivos de los pacientes, que son:

  • Dolor abdominal recurrente de tres meses de duración por lo menos y con una frecuencia de un día a la semana mínimo.

Para cumplir los criterios de Roma IV, este dolor debe ir asociado a, por lo menos, dos de los siguientes síntomas:

  • Cambios en la frecuencia de las deposiciones.
  • Cambios en la consistencia de las deposiciones.
  • Dolor abdominal asociado a la defecación.

 

Normalmente, cuando un médico/a sospecha que un paciente padece colon irritable, además de tener en cuenta estos criterios clínicos, solicita pruebas diagnósticas para descartar otras causas que pudieran dar la misma sintomatología como enfermedad inflamatoria intestinal, celiaquía, tumores, etc. El hecho de que el diagnóstico de esta enfermedad se base en sus síntomas y no existan todavía pruebas diagnósticas objetivas para llegar a definir si un paciente padece o no colon irritable, hace que el tiempo que pasa hasta que se diagnostica esta enfermedad sea largo, lo que limita a los pacientes en su calidad de vida y genera mucha incertidumbre.

 

Hasta la fecha se desconocen las causas del síndrome de intestino irritable, pero se están desarrollando muchas investigaciones que apoyan que se trata de una enfermedad del eje intestino-cerebro. Este eje lo conforman órganos no solo del sistema digestivo y nervioso, también glándulas hormonales y órganos de otros aparatos que dan lugar a una comunicación bidireccional entre el intestino y el sistema nervioso. Esta comunicación se da gracias a la transmisión de hormonas, neurotransmisores y otras moléculas que se unen a receptores de uno y otro sistema asegurando que la información se transmite entre ambos.

 

Causas del síndrome de intestino irritable o colon irritable

 

Entre todas las posibles causas para desarrollar síndrome de intestino irritable se encuentran:

  • Alteraciones en la microbiota intestinal, que son el conjunto de bacterias que conviven en nuestro tracto digestivo asegurando un equilibrio entre la digestión de los nutrientes y el traspaso de elementos desde el intestino hacia la sangre. Además estas bacterias tienen capacidad de sintetizar neurotransmisores y otras moléculas que después pueden llegar al sistema nervioso por el eje intestino-cerebro del que hemos hablado.

 

 

  • Infecciones bacterianas. Existe un tipo de colon irritable que se llama síndrome de intestino irritable post-infeccioso. Esta enfermedad se desarrolla después de haber padecido una infección bacteriana o vírica, aunque suele suceder más a menudo cuando la infección ha sido bacteriana. Los pacientes mantienen durante un largo periodo de tiempo la misma sintomatología que tenían durante la infección intestinal.

 

 

 

 

Tratamiento del síndrome de intestino irritable

 

Igual que no se conocen las causas del colon irritable, de momento tampoco existe un tratamiento unificado para todos los pacientes. Así que la mejor opción es individualizar el tratamiento.

 

De esta manera, los pacientes que tienen problemas relacionados con la salud mental podrían beneficiarse de técnicas de atención plena como el mindfulness, el yoga o la meditación en combinación con terapia psicológica. De manera que, cuando sus síntomas ansiosos, depresivos u otros disminuyen, también lo hacen sus síntomas digestivos.

 

Por otro lado, los pacientes que encuentran intolerancias al gluten, la lactosa u otros componentes alimenticios, se benefician de la retirada de estos alimentos de su dieta. Hay que aclarar que esta medida no debería ser aplicada a todos los pacientes que sufren colon irritable, ya que es muy frecuente que los pacientes retiren estos alimentos de su dieta sin consultar a su médico y sin encontrar posteriormente mejoría en sus síntomas, pudiendo además llegar a tener déficits alimenticios.

 

Una dieta que ha sido ampliamente estudiada y que ha demostrado mejorar la sintomatología de los pacientes es la dieta baja en FODMAP (de sus siglas en inglés, oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables). Éstos son carbohidratos que en ocasiones tienen una digestión y fermentación dificultosa en el intestino, lo que favorece los síntomas de colon irritable. Hasta la fecha, ésta es la mejor opción terapéutica para los pacientes que padecen colon irritable.

 

Falsos mitos sobre el colon irritable o síndrome de intestino irritable

 

El colon irritable es una patología psicológica

Aunque tener trastornos de salud mental puede favorecer el desarrollo de colon irritable, no se trata de una patología psicológica ni psiquiátrica. Es una patología digestiva para la cual todavía se desconocen las causas. De hecho, se apoya que sus causas dependan de muchos factores y no solo uno.

 

El colon irritable se puede curar o se puede desarrollar con una dieta

Aunque la dieta baja en FODMAP ha demostrado una gran mejoría en los síntomas de los pacientes, esta dieta no cura la enfermedad. Esta enfermedad puede tener una evolución con brotes de sintomatología intensa y otros momentos de sintomatología controlada e incluso inexistente.

 

Los pacientes con colon irritable tienen más riesgo de cáncer

No se ha demostrado que los pacientes con colon irritable padezcan mayores tasas de cáncer que los pacientes sin colon irritable. Algunos estudios afirman que, en los primeros meses tras el diagnóstico de colon irritable existe un riesgo mayor de padecer tumores de origen digestivo, pero se ha concluido que esta coincidencia puede deberse a errores diagnósticos, ya que la sintomatología es muy similar.

Viaje a Catarroja: Perspectiva de un bombero voluntario

Viaje a Catarroja: Perspectiva de un bombero voluntario

Aitor Abadías Pelegrín

06 diciembre 2024

He viajado voluntariamente hasta Valencia a través de Bomberos y Ayuntamiento de Huesca. El servicio ha facilitado el transporte  y materiales necesarios, pero no se han eliminado los turnos de trabajo, por lo que hemos tenido que cambiarnos las guardias para poder ir. Como colectivo, desde que se conoció el desastre que había causado la DANA, nos organizamos para ir y se le transmitió a Jefatura, quienes empatizaron con nosotros pero no autorizaban el traslado a la zona porque necesitaban el permiso del Gobierno de Aragón. Finalmente, el 2 de noviembre dieron luz verde y fuimos un grupo de 8 bomberos profesionales del Ayuntamiento de Huesca. Nos dirigimos al puesto de mando avanzado (PMA), quienes nos indicaron que nuestro sector de trabajo era el sector III de Catarroja.

La primera noche trabajamos todo el tiempo. Habían pasado 4 días desde la catástrofe, que unidos a los testimonios de los habitantes y una previsión de más de 1000 desaparecidos, hicieron que nos mentalizáramos que encontraríamos muchos fallecidos. Estuvimos trabajando en los accesos al parking de la Plaza Mayor, los cuales estaban totalmente obstruidos por escombros, coches y lodo. Los testigos afirmaban que esas entradas habían hecho de aspirador, succionando todo lo que estaba flotando alrededor. Gracias a la ayuda de nuestro camión y la coordinación con un grupo de tractores de Aragón, al amanecer, todas esas vías estaban libres tanto para los vecinos como para empezar a achicar el agua.

Posteriormente, el PMA ordenó otras funciones, que consistieron principalmente en sacar agua de garajes y certificar que no había fallecidos, ya que en algunos edificios no estaban seguros si estaban todos los vecinos.

El problema fundamental fue el tiempo, puesto que algunos garajes constaban de dos plantas y eso implicaba una gran cantidad de agua. Las bombas de agua que tenemos se utilizan para eliminar el agua de inundaciones comunes pero no tienen la potencia necesaria para una situación de esta magnitud. A esto se añadía el inconveniente de hacia dónde se achicaba el agua: si se hacía a la calle, provocabas problemas a los vecinos que vivían en la parte baja; si se echaba a las alcantarillas, muchas estaban obstruidas, por lo que aumentabas ese atasco. Esto hizo que elimináramos el agua de tal manera que las alcantarillas pudieran soportarlo, sin saturar más de lo que ya estaba todo.

También dimos asistencia técnica, como la apertura de puertas de locales, las cuales el agua había forzado y aplastado con otros objetos; apertura de puertas de pisos; y ayuda a personas mayores y personas con movilidad reducida a salir de sus casas.

Personalmente, cuando llegamos a Catarroja, me sentí en un escenario de guerra. No había luz en las calles, estaba todo inundado, muchísimo barro, miraras donde miraras había destrucción: locales, calles, mobiliario urbano, miles de coches dañados. Se sentía la soledad y el silencio abrumador.

Durante el día comenzamos a ver a los habitantes salir a la calle, momento en el que nos relataban sus experiencias. Al principio intentas hacerte una coraza para que no te afecten, pero al final van calando. Una historia que me impactó fue cuando vi a una familia entera con sus botas de agua acercarse a puntos de recogida de alimentos, productos de limpieza o ropa. No tenían nada, los centros comerciales estaban destruidos, así que pedían productos como comida o lejía para poder limpiar. Otras personas nos contaban que habían perdido su negocio, algunos iniciados hacía un año, sus casas e incluso algún familiar. Todo esto te ayuda a analizar y valorar todo lo que tienes.

Siento que la vida me ha dado una lección de humildad y humanidad. He visto como personas que no tenían nada nos ofrecían bocadillos, café o lo que necesitáramos; nos hemos sentido muy arropados y muy bien cuidados. Rechazábamos esas ofertas puesto que teníamos claro que íbamos a trabajar, además que en ningún momento nos ha faltado ni comida, ni alojamiento. El Gobierno de Aragón nos facilitó pernoctar en un hotel, pero nos parecía poco operativo ya que estaba a más de una hora en coche. Como alternativa nos ofrecieron descansar en las aulas de un colegio, y como disponíamos de sacos y esterillas, nos encajaba más por ser más operativo y eficaz. Habíamos ido hasta allí para trabajar al máximo nivel durante 4 días, un desplazamiento tan largo nos restaba mucho tiempo.

En ese colegio se recogían alimentos y artículos de limpieza, así que cada vez que íbamos a descansar, que serían aproximadamente 3-4 horas al día, nos proporcionaban cena y productos de aseo ya que tampoco había duchas.

Sabíamos en qué condiciones íbamos a estar y lo aceptábamos. Ahí íbamos a sacar el trabajo adelante, siempre dando lo mejor de nosotros mismos, lo demás era secundario. Este alojamiento lo compartíamos con unos 100 bomberos, entre ellos el ERICAM de Madrid, un servicio especial de emergencias en grandes catástrofes.

Me llamó la atención que los baños y zonas comunes estaban limpios día tras día. Todo gracias a los voluntarios que acudían allí para que tuviéramos un mínimo de comodidad. Clasificaban también todo lo que recibían según las necesidades: utensilios de limpieza de las calles, productos de higiene para mayores y menores, caducidades de los alimentos recibidos, etc. Estaba todo muy organizado. Estas personas que actuaban altruistamente no van a salir en los medios de comunicación, pero su labor es enorme.

Volví con la sensación de que quedaba aún mucho trabajo por hacer. Por eso, en cuanto compensé las horas no trabajadas, sin descansar apenas entre guardias, me ofrecí voluntario para ir de nuevo.

La segunda vez noté mucho cambio. Había voluntarios con tractores y excavadoras, mucho personal del ejército, muchas empresas privadas dedicadas al desatasco del alcantarillado y mucho personal que trabaja en incendios forestales (INFOAR). Todos estos medios sirvieron de gran ayuda y la situación iba mejorando poco a poco y día a día.

Fue increíble la marea de gente, sobre todo personas jóvenes, que venía andando desde Valencia con cepillos, palas y botas de agua. Tenían una distancia de más de 1 hora y, aun así, se ponían a quitar barro. Estaban disponibles para cualquier tarea, preguntaban constantemente si necesitábamos ayuda. Es llamativo la actuación de estas personas altruistas en comparación con la administración, que ha fallado en coordinación de medios y  tiempo de respuesta.

Sigue siendo devastador, pero ya se puede circular por algunas calles y hay algún pequeño comercio abierto. Comienza a haber vida en las ciudades y esto anima. Por contra, cuando te alejas de las urbes, los descampados están llenos de escombros y coches, ya que los sacan de las calles y los desechan a las afueras para una mejor accesibilidad para su eliminación.

Mi sensación es que queda mucho por hacer. Gracias a la gente de a pie esta situación está remitiendo día a día, gracias al altruismo y a la humanidad de las personas que se han desplazado a la zona cero, están saliendo adelante. Es lo mejor que ha sacado esta catástrofe. Me quedo con eso.