El enigma oculto del movimiento

El enigma oculto del movimiento: ¿puede el ejercicio desvelar el secreto contra el cáncer?

José Manuel Burgos-Bragado, Lucía Sagarra-Romero, Enrique Ramón Arbués

4 de diciembre de 2024

El Enigma del Movimiento: activa tu vida contra el cáncer.

En una pequeña y oscura esquina de la ciencia, existe un secreto que ha comenzado a revelarse lentamente a la luz del conocimiento. Como en las mejores historias de misterio, este secreto tiene el potencial de cambiar vidas, prevenir tragedias y ofrecer una renovada esperanza frente a uno de los enemigos más temidos por la humanidad: el cáncer. Sorprendentemente, este enigma no se esconde en laboratorios remotos, ni en complejas fórmulas químicas. Está al alcance de todos nosotros. Y su nombre es ejercicio físico.

El Movimiento Como Medicina

Imagina por un momento que el cuerpo humano es una ciudad en constante actividad. Las células son los ciudadanos, cada una con su función específica, manteniendo la urbe en funcionamiento. Sin embargo, como en cualquier ciudad, no todas las células se comportan como deberían. Algunas deciden rebelarse, crecer sin control, romper las reglas. Estas son las células cancerosas, y su desobediencia puede llevar al caos total.

Pero, ¿y si te digo que el ejercicio físico regular, ese hábito que tantos consideran simplemente como una herramienta para mantener la figura, podría ser uno de los policías o fuerzas del estado más eficaces para mantener el orden en esta ciudad? Los estudios científicos han comenzado a desvelar que el ejercicio no solo fortalece los músculos, los huesos y el corazón, sino que también juega un papel crucial en la prevención y tratamiento del cáncer.

A través de la American College of Sports Medicine (ACSM), se han establecido pautas de ejercicio físico para sobrevivientes de cáncer, destacando que el ejercicio es seguro y beneficioso durante y después del tratamiento, y debe incorporarse en los planes de atención oncológica. El ejercicio físico y terapéutico parece actuar como una centinela o aliado natural, vigilando y ayudando a mantener el equilibrio celular. Cuando te ejercitas, tu cuerpo libera una serie de sustancias químicas beneficiosas, como las mioquinas, capaces de activar nuestro sistema inmunológico y mantenerlo en alerta frente a la replicación de las células tumorales. Además, el ejercicio mejora la circulación, lo que permite una distribución más eficiente de nutrientes y la eliminación de toxinas, creando un entorno menos favorable para el crecimiento del cáncer.

El Misterio de la Inmunidad y la Supervivencia

La historia no termina aquí. Un capítulo fascinante en esta historia es el efecto del ejercicio sobre el sistema inmunológico. Piensa en el sistema inmunológico como una fuerza de élite, siempre lista para enfrentarse a las amenazas. Cuando haces ejercicio, estás entrenando a esta fuerza, mejorando su capacidad para detectar y destruir células cancerosas antes de que se conviertan en un problema mayor.

Los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco que juega un papel fundamental en la defensa contra el cáncer, aumentan en número y actividad después del ejercicio. Además, otras células inmunitarias especializadas, que son particularmente eficaces en atacar células tumorales, se vuelven más activas. Es como si, al ejercitarte, estuvieras convocando un ejército más fuerte y mejor preparado para proteger tu cuerpo.

En el estudio HEAL (Health, Eating, Activity, and Lifestyle) se investigó a mujeres diagnosticadas con cáncer de mama. Descubrieron que aquellas que mantenían un nivel de actividad física de moderado a alto después del diagnóstico mostraban una tasa de supervivencia significativamente mayor. De manera similar, otras investigaciones descubrieron que los hombres con cáncer de próstata que practicaban ejercicio regularmente tenían una mejor supervivencia.

El Ejercicio y la Calidad de Vida

Más allá de la mera supervivencia, el ejercicio tiene un impacto profundo en la calidad de vida de los pacientes con cáncer. Se ha demostrado que el ejercicio físico puede reducir la fatiga, mejorar el estado de ánimo y aumentar el bienestar general tras un diagnóstico de cáncer. Esto es crucial para ayudar a los pacientes a enfrentar los desafíos físicos y emocionales durante y después del tratamiento. Además, múltiples estudios han revisado intervenciones de ejercicio en pacientes con cáncer y han concluido que el ejercicio mejora la capacidad funcional y la calidad de vida, sin efectos adversos significativos.

Estos descubrimientos sugieren que el ejercicio podría ser una clave oculta, un aliado silencioso en la mejora de la esperanza y calidad de vida frente al cáncer.

El Ejercicio Como Estrategia Terapéutica

Ahora, avancemos un paso más en esta historia de misterio. No solo estamos hablando de ejercicio como herramienta preventiva, sino también como una terapia complementaria para aquellos que ya enfrentan al cáncer. ¿Cómo es posible? El ejercicio puede aumentar el flujo sanguíneo hacia los tumores, lo que facilita que los medicamentos lleguen a las células cancerosas y las ataquen de manera más eficaz. Además, al reducir los efectos secundarios como la fatiga y mejorar el bienestar general, el ejercicio puede ayudar a los pacientes a sobrellevar mejor el tratamiento y a mantener una actitud positiva, que es fundamental en el proceso de recuperación.

De manera reveladora, se ha descubierto que el ejercicio físico puede mejorar la tolerancia al tratamiento contra el cáncer, como la quimioterapia y la radioterapia, puede reducir los efectos secundarios y potencialmente mejorar los resultados oncológicos. En varias publicaciones científicas, hacen una llamada a los profesionales de la salud para que incorporen el ejercicio en la atención al paciente. Argumentan que el ejercicio debe ser prescrito y supervisado, al igual que cualquier otro tratamiento médico, para maximizar sus beneficios.

Un Final Abierto para un misterio sin resolver por ahora.

Como todo buen misterio, la historia del ejercicio y su relación con el cáncer está lejos de terminar. Cada día, científicos, médicos, enfermeros, fisioterapeutas, psicológicos, nutricionistas, terapeutas ocupacionales y readaptadores físicos descubren nuevas pistas, abriendo puertas hacia un mejor entendimiento de cómo el movimiento, algo tan simple y accesible, puede tener un impacto tan profundo en nuestra salud.

Lo que está claro es que el ejercicio no es solo una recomendación más; es una herramienta poderosa, una estrategia de defensa y un posible aliado en la prevención del cáncer.

El misterio del ejercicio y el cáncer continúa, pero una cosa es segura: el movimiento es vida, y en este caso, podría ser la clave para una vida más larga y saludable. ¿No es esta una razón suficiente para empezar a moverte hoy mismo? ¡Disfruta de tu vida activa!

La lucha contra el VIH en España: menos casos, pero con desafíos en la detección

La lucha contra el VIH en España: menos casos, pero con desafíos en la detección

Piedad Gómez Torres

1 Diciembre 2024

El número de nuevos diagnósticos de VIH ha descendido en la última década, según datos del Ministerio de Sanidad.

Estos datos se refieren principalmente a nuevos diagnósticos de VIH, no exclusivamente de SIDA. Es importante diferenciar entre ambos términos:

  • VIH (virus de la inmunodeficiencia humana). Se refiere a las personas que reciben un diagnóstico positivo del virus, independientemente de su estado clínico o inmunológico.
  • SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). Es la etapa avanzada de la infección por VIH, caracterizada por infecciones oportunistas u otras condiciones definitorias.

La mayor conciencia sobre cómo se transmite el VIH, junto con el uso de métodos preventivos como preservativos y la profilaxis preexposición (PrEP), han ayudado a reducir los nuevos casos.

Sin embargo, los expertos alertan que este progreso está acompañado de preocupaciones, ya que casi la mitad de las personas con VIH aún reciben un diagnóstico tardío. Esto dificulta la prevención de la transmisión del virus y el acceso oportuno a tratamientos y profilaxis post-exposición.

¿Qué es un diagnóstico tardío?

Un diagnóstico tardío de VIH ocurre cuando la infección se detecta en una etapa avanzada de inmunodeficiencia, lo que significa que el sistema inmunológico ya ha sufrido daños significativos.

Detectar el VIH en una etapa avanzada perjudica la salud de la persona al aumentar las posibilidades de complicaciones serias y disminuir la eficacia de los tratamientos antirretrovirales. Además, esto eleva el riesgo de transmisión a otras personas, ya que quienes son diagnosticados tarde, suelen tener una carga viral más alta. De este modo, la identificación precoz del VIH mejora el bienestar de las personas afectadas y contribuye a limitar la expansión del virus.

¿Cómo se transmite el VIH?

En España, las relaciones sexuales sin protección son la principal vía de transmisión del VIH, destacando los casos entre hombres que tienen sexo con hombres (53.9%) y las transmisiones heterosexuales (26%), que han aumentado en mujeres y mayores de 50 años. Las transmisiones por jeringuillas compartidas y madre-hijo son mínimas, gracias a los programas de prevención y tratamiento antirretroviral.

¿Qué puedo hacer yo?

  1. Usa el preservativo. Usa preservativos de manera consistente y correcta en todas las relaciones sexuales. Es la forma más efectiva de prevenir la transmisión sexual del VIH.

  2. Hazte pruebas de VIH regularmente. Conocer tu estado serológico y animar a tus parejas a hacerse la prueba ayuda a prevenir transmisiones. Las pruebas son rápidas, confidenciales y accesibles.

  3. Infórmate y educa a otros. Aprende sobre cómo se transmite el VIH y compártelo con tu red social para reducir mitos y estigmas. Participa en campañas de sensibilización para promover comportamientos preventivos en tu comunidad.

  4. Sigue el tratamiento antirretroviral si eres seropositivo/a. Tomar antirretrovirales según lo indicado reduce la carga viral a niveles indetectables, eliminando el riesgo de transmisión sexual.

  5. Considera (bajo prescripción) la toma de PrEP en los casos de alto riesgo de exposición al virus. Es una medida altamente efectiva para prevenir la transmisión del VIH y una herramienta complementaria al uso de preservativo.

¿Dónde puedo hacerme la prueba?

Las pruebas rápidas de VIH permiten obtener resultados en minutos.

Cesida (Coordinadora estatal de VIH y SIDA) ofrece el servicio enVIHos, que brinda pruebas gratuitas y confidenciales cuando y donde lo desees, siempre que hayan pasado al menos tres meses desde la última exposición de riesgo.

También puedes solicitar pruebas gratuitas en las sedes de algunas asociaciones de Cesida con cita previa; acudir a tu centro sanitario para solicitársela a tu médico de atención primaria, o comprar autotests en farmacias.

¿Qué medidas se pueden realizar a nivel comunitario?

  1. Educación sexual integral mediante talleres. Desarrollar campañas educativas dirigidas a los grupos más vulnerables (mujeres y mayores de 50 años; hombres que tienen sexo con hombres) y a jóvenes.

  2. Programas de sensibilización comunitaria liderados por agentes de salud de la comunidad. Crear eventos y actividades que desmonten mitos sobre el VIH y normalicen hacerse la prueba, incluyendo testimonios de personas viviendo con VIH.

  3. Abordar barreras estructurales y sociales.

    • Diagnóstico sistemático en atención primaria para mejorar las tasas de diagnóstico temprano, reduciendo significativamente los casos de presentación tardía.

    • Programas en servicios de urgencias. Implementar iniciativas como “Deja tu huella” para realizar pruebas de VIH en urgencias. Este programa, parte de una colaboración entre diversas entidades, ha realizado más de 170,000 pruebas y diagnosticado casi 2,000 nuevas infecciones, facilitando la detección temprana y ofreciendo apoyo integral a los diagnosticados.

    • Perspectiva de género para reducir diagnósticos tardíos. Muchas mujeres, especialmente las heterosexuales o mayores de 50 años, no se hacen pruebas porque no se sienten en riesgo. Por ello, se necesitan campañas de concienciación dirigidas a ellas, con información accesible en centros de salud, farmacias y consultas ginecológicas. Estas acciones no solo protegen la salud de las mujeres, sino que también ayudan a prevenir la transmisión del VIH a otras personas.

  4. Buenas prácticas en profilaxis PrEP en entornos comunitarios. Las buenas prácticas incluyen garantizar que la PrEP sea accesible y esté disponible para las personas en riesgo, mediante la colaboración con organizaciones locales, centros de salud y servicios sociales. Se debe proporcionar asesoramiento personalizado y apoyo continuo para asegurar la adherencia al tratamiento.

¿Dónde puedo encontrar más información y recursos?

El Ministerio de Sanidad de España ofrece guías sobre cómo y dónde hacerse la prueba, consejos para el manejo del diagnóstico y detalles sobre los tratamientos disponibles en www.mscbs.gob.es.

Cesida ofrece una línea de atención gratuita para ayudar a quienes se hagan el autotest de VIH. Un equipo de profesionales está disponible para responder dudas sobre los resultados y brindar apoyo emocional o práctico.

Para aquellas personas que reciben un diagnóstico reactivo, Cesida ofrece el programa Pares, presente en más de 20 hospitales de España, donde ofrecen apoyo a los recién diagnosticados.

 

Recuerda que hacerse la prueba de VIH no debe ser motivo de vergüenza; es un paso importante para cuidar de ti mismo/a y de los demás.

Violencia obstétrica

Violencia obstétrica

Natalia Barrio Forné

27 Noviembre 2024

La atención al parto ha evolucionado mucho a lo largo de los tiempos, desde la atención domiciliaria hasta la atención hospitalaria, donde se han practicado técnicas no apoyadas en ocasiones por la evidencia científica.

Es por ello, que en 2014 la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre ciertas prácticas irrespetuosas e inadecuadas durante la asistencia al parto, concretando que serían actitudes calificadas como violentas en el ámbito de la obstetricia los “abusos físicos, la humillación profunda, el abuso verbal, los procedimientos médicos no consentidos, la falta de confidencialidad, no aportar un consentimiento realmente informado, negativa a administrar analgésicos, graves violaciones de la privacidad, negativa de admisión de centros de salud, descuido de las mujeres durante el parto para que sufran complicaciones evitables y potencialmente mortales, y detección de las mujeres y sus recién nacidos en los centros sanitarios debido a la incapacidad de pagar”. De ahí surgió el término Violencia Obstétrica, aunque no tiene una definición consensuada ni existen instrumentos válidos que la detecten, se han incluido en este concepto intervenciones como la falta de acompañamiento, la realización de cesáreas innecesarias, exploraciones vaginales rutinarias, el uso de oxitocina, la maniobra Kristeller o no respetar el plan de parto en las ocasiones en las que se podía haber hecho.

Más tarde, en julio de 2019, la Asamblea General de la ONU publica un informe sobre las movilizaciones que había en diferentes países en contra de la violencia obstétrica y propone que la violencia durante el parto se visualice como una falta de protección hacia los derechos humanos de las mujeres.

Hoy en día, la prevalencia de este evento es cada vez mayor. Entre el 25% y el 78% se ha sentido afectada por un proceso de violencia obstétrica durante su parto.   Estos porcentajes demuestran que la violencia obstétrica está presente en nuestra sociedad, a pesar de que no sea aceptada en muchos países. Se ha comprobado también que las características sociodemográficas; como el estado civil, la edad, el nivel de estudios, el nivel de ingresos o el tipo de empleo; no están asociadas al riesgo de sufrir este tipo de violencia.

Se han objetivado que las consecuencias de este tipo de violencia pueden tener efectos tanto a corto como a largo plazo en la salud física, psicológica y sexual de las mujeres, además de afectar al vínculo con el recién nacido. Por lo que la creación de instrumentos que la detecten precozmente podría tratar a tiempo un problema actual en nuestra comunidad. Sin embargo, la experiencia del parto es subjetiva y está sujeta a la sensibilidad de las mujeres o la capacidad individual de afrontamiento ante la incertidumbre del parto.

En esta detección también influye la percepción de los profesionales. Algunos estudios afirman que solo el 25% de los especialistas en obstetricia ha presenciado algún caso de violencia obstétrica en su servicio.

La difusión de esta circunstancia ha despertado el interés social, llevando a la creación de una legislación para abordarlo y penalizarlo, ya sea por acción u omisión.

También ha influido en los profesionales especialistas en obstetricia, quienes se preocupan cada vez más de estos eventos, aunque el 44% de ellos consideran que no se está actuando correctamente. La mayoría, en especial las matronas, consideran que la información veraz y la formación completa y basada en la evidencia son las herramientas que pueden ayudar a concienciar de la gravedad de esta esta problemática y, así, poder erradicarla. Estos conocimientos se adquieren sobre todo a través del programa de educación maternal, el cual incluye un compendio de sesiones que se imparten en atención primaria, constituyendo la puerta de entrada clave para la vinculación entre la matrona y la gestante.

La unión de todos estos factores empuja hacia la atención humanizada durante el parto, hacia una comunicación eficaz de los especialistas en obstetricia con las gestantes y, por lo tanto, hacia una relación paciente- profesional de confianza y de calidad.

Es muy importante que la embarazada se siente segura en el proceso, ya que esto promueve la comprensión mutua y el reconocimiento de los sentimientos de ambas partes.

Este entendimiento evita en muchas ocasiones desigualdades en materia de salud y fomenta la experiencia positiva entorno al parto, principalmente en cuanto a las prácticas que puedan llevarse a cabo dentro del mismo, haciendo que se acepten y contemplen como necesarias y no como impuestas por una actitud de superioridad y patriarcal por parte de los sanitarios.

Cuando la comunidad se une: Una experiencia de ayuda en Albal

Cuando la comunidad se une: Una experiencia de ayuda en Albal

María Teresa Fernández Rodrigo

23 noviembre 2024

Cuando ocurre una tragedia, como la que vivimos recientemente en Valencia tras la DANA, es fácil sentirse abrumado. Sin embargo, en medio de ese desconcierto, surge también un impulso casi instintivo de ayudar. Así nos encontramos la semana pasada un grupo de personas, decididos a prestar apoyo. Todo comenzó como una iniciativa particular de Juan Camón Cala, un profesor de la Facultad de Economía, y un grupo de estudiantes. En cuestión de horas, la determinación de colaborar se extendió a otros centros y el convoy se organizó para partir al amanecer del sábado.

Éramos 53 personas, entre profesores, exalumnos, amigos, familiares y estudiantes de las facultades de Economía, Administración y Dirección de Empresas, Filosofía y Letras, Ingeniería, Arquitectura, Trabajo Social, Enfermería, Fisioterapia y Terapia Ocupacional, junto a los conductores voluntarios que nos llevaron hasta el corazón del desastre. Nuestros vehículos, aportados generosamente por Autocares Murillo, Grupo la Veloz S. Coop, Tiebel S. Coop, una furgoneta costeada por el Vicerrectorado de estudiantes de la Universidad de Zaragoza y un vehículo particular, transportaron a todos los voluntarios además del material recogido y donado por las facultades de Económicas y Ciencias de la Salud y por particulares anónimos.

Cada uno de nosotros vivió el momento de la partida de manera diferente. Nos preocupaba la devastación que encontraríamos, el estado físico y emocional de la gente afectada, nuestra propia seguridad y, sobre todo, si seríamos capaces de brindar una ayuda efectiva. Al llegar, el escenario era desolador, un paisaje dantesco que evocaba el sufrimiento y la pesadilla de aquellos que, al principio, nos parecían anónimos, pero que pronto se volvieron rostros y nombres.

Es común, en estas situaciones, sentirse frustrado por la magnitud de la desgracia y la limitada capacidad para ofrecer consuelo. Pero sabíamos que nuestro papel no era resolver todo, sino apoyar. Esto implicaba un equilibrio constante entre mantener la empatía y, al mismo tiempo, una actitud práctica y objetiva. En ocasiones, debíamos ser pragmáticos y fríos; en otras, estar abiertos y cercanos, dispuestos a escuchar a quienes habían perdido tanto.

Si algo aprendimos, es la importancia de una preparación cuidadosa antes de ofrecer ayuda. En nuestro caso, todos asumimos una parte de responsabilidad en la expedición bajo el liderazgo de Juan, que fue fundamental y realmente efectivo, y de dos estudiantes comprometidos: Damián, de Fisioterapia, y Pablo, de Enfermería, hacia quienes siento una profunda admiración. Contactar directamente con los concejales del pueblo de Albal fue fundamental, ya que permitió que nuestra labor tuviera una dirección y nos asignaran tareas concretas, lo que convirtió nuestro esfuerzo en un pequeño éxito.

Nuestro trabajo incluía limpiar y desinfectar una escuela primaria, retirar agua y lodo de un instituto de secundaria y ofrecer atención sanitaria básica para los voluntarios y personas con heridas provocadas por el trabajo de desescombro. Aunque el pueblo estaba solo a 20 km de Valencia capital, nos tomó tres horas llegar debido al caos vial. Gracias a la gestión y las autorizaciones del ayuntamiento de Albal, una vez allí, no tuvimos problemas para acceder. Nos recibieron el concejal y las responsables del colegio, Rosa y Raquel, quienes nos ayudaron a organizarnos en grupos: brigadas de limpieza, retirada de fango, distribución de materiales donados y atención en el puesto de primeros auxilios, que instalamos en el patio de la escuela y que fue anunciado a la población por WhatsApp.

Hay muchas anécdotas y vivencias que hicieron que esos dos días se sintieran como dos semanas, pero quiero resaltar lo más positivo que viví y recordaré siempre. Por un lado, la fortaleza de las personas de Albal, que no dejaban de agradecernos nuestra ayuda, asegurándonos que «los valencianos somos fuertes y vamos a salir adelante.» Por otro, la calidad humana y profesional de nuestra juventud. Los estudiantes mostraron una madurez y capacidad de organización sorprendentes. No solo llegaron con generosidad para ayudar, sino que demostraron una capacidad de trabajo, disciplina y humildad dignas de admiración.

Es evidente que no podemos generalizar ni frivolizar denominando a la juventud como “la generación de cristal” porque nos demuestran, en muchas ocasiones, lo que son capaces de hacer por los demás de forma voluntaria y generosa. 

Soy una profesora orgullosa de los jóvenes, compañeros, amigos y familiares que he tenido el honor de acompañar en esta experiencia y espero que poco a poco estas poblaciones afectadas puedan volver a retomar su vida y, sobre todo, mi más sentido pésame a todas las familias de los fallecidos.

Vacunación antigripal infantil

Vacunación antigripal infantil

Eva Benito Ruiz

20 Noviembre 2024

¿Qué es la gripe y cuáles son sus síntomas?

La gripe es una enfermedad respiratoria infecciosa causada por el virus de la influenza. Afecta principalmente al sistema respiratorio (nariz, garganta y pulmones) y las personas que contraen la gripe a menudo presentan algunos de los siguientes síntomas: fiebre, dolor de garganta, mucosidad nasal, tos seca, ronquera, vómitos, cefalea, dolor muscular y cansancio. El dolor de cabeza es frecuente en niños mayores.

La gripe, en ocasiones, es más grave en las personas mayores y también en los niños, que se incluyen en los grupos de riesgo de complicaciones. La complicación más frecuente es la neumonía, que puede ser producida por el propio virus o por una sobreinfección bacteriana.

Periodo de incubación y contagio

Se llama “periodo de incubación” de la gripe, al tiempo que pasa entre el contagio y la aparición de síntomas, y suele ser de 1 a 4 días. En la mayoría de los casos, los síntomas empiezan a manifestarse al segundo día. Las personas con sistemas inmunitarios debilitados o los niños pequeños pueden contagiar durante más tiempo. Posteriormente, este proceso puede durar hasta dos semanas, pero la fiebre suele desaparecer antes.

Los síntomas de la gripe pueden durar hasta dos semanas, y se contagia con facilidad de una persona a otra, generalmente a través del aire cuando alguien tose o estornuda.

¿Cómo se transmite el virus de la gripe?

El virus de la gripe se propaga a través del aire cuando una persona que ha sido infectada por el virus tose, estornuda o habla, liberando pequeñas gotas que contienen el virus. También se puede transmitir al tocar superficies contaminadas y posteriormente, llevarse las manos a la boca, nariz u ojos.

¿A quién se recomienda la vacunación contra la gripe?

La mejor manera de prevenir esta enfermedad es la vacunación. Existen vacunas seguras y efectivas y desde el año 2023, la vacuna antigripal se ha incluido en el calendario de vacunación de todas las comunidades españolas en niños entre 6 y 59 meses.

En España disponemos de dos tipos de vacunas:

  • ­Vacunas inactivadas o muertas. Contienen el virus muerto fraccionado y se administran por vía intramuscular.
  • Vacunas de virus vivos atenuados. Se administra por vía intranasal en forma de espray.

Tipos de vacunas antigripales infantiles

En España actualmente existen cinco vacunas de la gripe disponibles para la edad pediátrica, cuatro son inyectables y una intranasal. Todas ellas se administran una vez al año, aunque en el caso de los niños menores de 9 años de grupos de riesgo si es la primera vez que se vacunan de la gripe, se recomiendan dos dosis separadas por un mes.

La dosis debe ser completa (0,5 ml en las inyectables) en todos los niños y adultos.

La vacuna intranasal de virus vivos atenuados es la que se prefiere para vacunar a los mayores de 2 años.

Se recomienda vacunarse anualmente ya que las características del virus pueden cambiar cada año y nuestras defensas no ser capaces de reconocerlo cada vea que aparece y contagiarnos cada temporada de la enfermedad.

Esta vacuna se puede administrar junto a otras vacunas, pero eligiendo lugares distintos para administrar la inyección si es inactivada.

La campaña de vacunación contra la gripe comienza todos los años en otoño.

En el enlace se pueden consultar las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría

Alimentación en el manejo de la diabetes tipo 2: El papel de las proteinas

Alimentación en el manejo de la diabetes tipo 2: El papel de las proteínas

Rocío Mateo Gallego

14 de noviembre de 2024

La diabetes mellitus tipo 2 (DM2) es una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo, con serias consecuencias para la salud. Esta condición no solo aumenta el riesgo de desarrollar otras complicaciones, como tener enfermedades cardiovasculares o que afecten a la visión, sino que también puede limitar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen. Además, su frecuencia sigue en aumento, lo que la convierte en una de las principales preocupaciones de salud pública en la actualidad. En su prevención y control, llevar un estilo de vida saludable tiene un papel crucial. Esto incluye llevar una alimentación adecuada, realizar ejercicio regularmente, evitar el tabaco y tener unos buenos hábitos de sueño, entre otros. Un estilo de vida saludable también puede ayudar, de forma decisiva, a prevenir o a mejorar el exceso de peso. El sobrepeso o la obesidad no sólo aumentan el riesgo de padecer DM2, sino que, una vez aparece la enfermedad, reducir la grasa corporal es fundamental en su manejo y en la prevención de complicaciones. Una pérdida de grasa corporal relevante puede, incluso, ayudar a revertir la enfermedad.

 

La alimentación saludable como pilar fundamental de la prevención y manejo de la diabetes mellitus tipo 2

Durante años, las recomendaciones nutricionales en personas con DM2 se centraron en limitar al máximo la ingesta de carbohidratos. Gracias a la evidencia científica aportada en los últimos años, se sabe que es más importante la calidad que la cantidad de hidratos de carbono. Es esencial que, para tener un buen control de la enfermedad, se consuman alimentos que contengan carbohidratos de alta calidad, como frutas, verduras, cereales integrales (pan, arroz o pasta) o legumbres. Estos alimentos tienen un gran valor nutricional y producen menores subidas de glucosa tras ingerirlos, lo que se traduce en un mejor control de la enfermedad y mejoras de la salud a medio y largo plazo.

 

Proteínas: un papel decisivo en el manejo de la glucosa

Las proteínas son un nutriente esencial que permite realizar importantes funciones en el organismo como el mantenimiento de la masa muscular y otras estructuras corporales, la síntesis de hormonas, anticuerpos o enzimas y el transporte de sustancias a través de la sangre, entre otras muchas. Según numerosos estudios científicos, desempeña, además, un papel clave en el control de la glucosa. El consumo de proteína, a través de diferentes mecanismos, favorece la liberación de insulina por parte del páncreas, lo que ayuda a que la glucosa sanguínea disminuya antes, tras la ingesta de comida.

Una dieta baja en calorías y la realización de ejercicio son ejes fundamentales para abordar el sobrepeso y la obesidad. Como se ha comentado previamente, en la DM2, el exceso de peso es un factor de riesgo importante, así que reducirlo o evitarlo es fundamental para prevenir y tratar la enfermedad. Las proteínas juegan un papel muy interesante en este proceso. Por una parte, se trata del nutriente que más sacia, por lo que incrementar el consumo de proteínas, en una dieta baja en calorías, puede ayudar a seguirla de forma más efectiva. Por otra parte, consumir suficiente proteína, junto a la práctica de ejercicio, contribuye a mantener mejor la masa muscular, cuando se pierde peso corporal tras seguir una dieta hipocalórica. Este aspecto es esencial en personas que tienen DM2, pues presentan con frecuencia una pérdida de masa y fuerza muscular asociada a la edad y a algunas enfermedades, que se denomina “sarcopenia”. Estudios científicos apuntan a que esta menor masa y fuerza muscular puede empeorar el pronóstico de la enfermedad. Por ello, conservarla en el proceso de pérdida de peso es una prioridad en la que las proteínas pueden tener contribuir notablemente.

 

¿Qué alimentos ricos proteínas son más recomendables?

Teniendo en cuenta los argumentos anteriores, cada vez más organismos e instituciones sanitarias incluyen el fomento del consumo de proteína entre las recomendaciones nutricionales para personas que padecen DM2, siempre y cuando no haya contraindicación (como problemas renales avanzados). Esta recomendación resulta especialmente relevante cuando existe sobrepeso u obesidad y la persona sigue una dieta baja en calorías.

Más allá de la cantidad, la calidad de las proteínas y la matriz alimentaria que contiene la proteína son también decisivas. Existen 9 aminoácidos (las “piezas” que conforman las proteínas) que es necesario ingerir diariamente: son los conocidos como aminoácidos esenciales. Cuanta mayor proporción de aminoácidos esenciales tenga una proteína, mayor es su calidad. La proteína de mayor calidad es la del huevo o la de la leche, pero también la de alimentos vegetales, como la soja. Las proteínas de mayor calidad también han asociado mayores efectos beneficiosos sobre el metabolismo de la glucosa.

La matriz alimentaria también resulta fundamental para elegir alimentos ricos en proteínas recomendables en las personas con DM2. Más allá de elegir alimentos que tengan una buena cantidad de proteína y ésta de sea de alta calidad, es importante seleccionar aquellos con una matriz saludable. Entre los alimentos de origen animal, convendría seleccionar carnes y cortes magros, pescados (especialmente el azul), huevos y lácteos desnatados (especialmente los fermentados como el yogur). Entre aquellos de origen vegetal, convendría elegir legumbres, frutos secos, avena o semillas. Más allá de las proteínas, estos últimos aportan fibra y otros compuestos bioactivos, como los polifenoles. Todos ellos contribuyen a la prevención y manejo de estas enfermedades metabólicas.

Las investigaciones científicas de los últimos años han dejado patente que la alimentación es un factor decisivo en la prevención y manejo de la DM2. Ya no se trata solo de controlar la ingesta de carbohidratos, sino también de valorar el papel fundamental que desempeñan otros factores alimentarios, como las proteínas, en el control de la glucosa y en el manejo del sobrepeso y la obesidad, aspectos cruciales en esta enfermedad. Por eso, además de recomendar una cantidad adecuada de proteínas, siempre que no haya contraindicaciones, es esencial apostar por alimentos con alta calidad nutricional, ricos en proteínas de alta calidad y otros compuestos beneficiosos, para maximizar el impacto positivo en la salud.